En 1985, un episodio marcó la vida de la pareja de vulcanólogos Katia y Maurice Krafft. La erupción del Nevado del Ruiz, en Colombia, dejó más de 23 mil muertos, en una de las mayores tragedias provocada por volcanes en la historia. La ciudad de Armero quedó completamente sepultada y literalmente dejó de existir después de que la erupción hubiera derretido los glaciares de la montaña, generando los llamados lahares: una avalancha de lodo, tierra y escombros volcánicos.
«Mi sueño es que los volcanes dejen de matar», afirmó Maurice. En junio de 1991, viajaron a Japón para registrar la fuerza de la erupción del Monte Unzen. En las últimas imágenes en las que aparecen con vida, Katia y Maurice miran la montaña, junto a la cámara. Murieron minutos después, él a los 45 años, ella a los 49. Los cuerpos fueron encontrados uno al lado del otro.
La intrepidez puede ser peligrosa, así como lo es la tentación. La Biblia nos manda a huir de la tentación, cualquiera que esta sea. Por eso nuestra oración a Dios debe ser “Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno”. Amén.