El mejor regalo de Navidad
Dios cumplió su promesa, Jesús cumplió su propósito, ahora nos toca a nosotros cumplir nuestra parte del plan divino.
Dios cumplió su promesa, Jesús cumplió su propósito, ahora nos toca a nosotros cumplir nuestra parte del plan divino.
Llenos de fe podemos decir “yo sé en quien he creído”.
No evalúe para saber sino para hacer.
¿Qué respondes cuando Dios te hace esa pregunta?
Ser hijo de Dios implica servir.
Lo importante es fijar los ojos en el poderoso Dios y no en las circunstancias.
Lo que cuenta es el ahora y el futuro que viene.
¿con qué debemos ser generosos?
Todo lo que nos ha pasado, bueno o malo, Dios lo dispone para nuestro bien.