Cuando el hombre se rinde, Dios se manifiesta
DEbemos entender que, a pesar de nuestro esfuerzo, es dios quien obra a nuestro favor.
DEbemos entender que, a pesar de nuestro esfuerzo, es dios quien obra a nuestro favor.
Ser un buen padre empieza por ser un hijo de Dios, porque solo al imitar su amor podemos reflejar su carácter y formar hijos con identidad, fe y propósito.
Lo bueno es que los padres creyentes en Jesús tienen el poder de Dios para salir adelante.
Cuando se usa el poder de la determinación, se tiene seguro el triunfo.
Cuando Dios pone el llamado en nuestros corazones y ve nuestro compromiso, Él comienza a obrar milagrosamente.
La capacidad de aplicar los conocimientos a la solución de los problemas cotidianos es sabiduría.
Con nuestra lengua tenemos la responsabilidad de asegurar el éxito y la prosperidad para nuestros hijos bendiciéndolos en todo momento.
Un padre debe ser un líder que gobierne bien su casa y hacer que sus hijos le respeten y le obedezcan en amor.
Su identidad como hijo de Dios está en el Padre celestial, deles esa misma identidad a sus hijos.
Lo primero que tenemos que darles a nuestros hijos es amor, amar para dar seguridad.