Fariba y Yulduz Hashimi nacieron en una de las provincias más remotas y conservadoras de Afganistán, donde prácticamente nunca se había visto a una mujer en bicicleta. En 2017, sin embrago, se organizó una carrera ciclista en la provincia de Faryab, en el norte, y las hermanas, que entonces tenían 14 y 17 años, decidieron que querían participar. Lo hicieron en secreto porque no se lo habían dicho a su familia. Terminaron primera y segunda. Continuaron participando en tantas carreras como pudieron. Pero cada vez se hacía más difícil ocultárselo a su familia porque seguían ganando. Sus padres pronto se enteraron por las fotos tomadas por los medios locales. «Al principio estaban molestos. Me pidieron que dejara la bicicleta», dice Fariba. «Pero no me rendí. Continué en secreto», sonríe. Sus carreras despegaron desde ese momento, hasta el regreso de los talibanes al poder en agosto de 2021. Esto cambió todo e inmediatamente puso sus vidas en peligro, obligándolas a huir de su país.

¿Qué sueños ha dejado en el olvido? ¿Qué le obligó a estudiar una carrera que no quería? Reconozca a Dios en todos tus caminos, y Él enderezará sus sendas.