Hace un tiempo, platicando con nuestra querida pastora, miss Elsy, le pregunté cómo fueron los inicios de La Fráter. Con una mirada llena de memoria y emoción, me contó cómo ella convocaba a las personas al servicio en lo que ahora conocemos como Zona de Campeones; y de cómo cuando estando aún en el Auditórium Menor, caminaban por el terreno hacia la casa patronal para impartir las clases a los niños, llenándose los zapatos de polvo en la época seca y de lodo en la época de lluvia.

Y hubo una frase que ha quedado grabada en mi mente, que me ha hecho reflexionar sobre nuestra labor evangelística como miembros de Fraternidad Cristiana.

Con lagrimas en los ojos miss Elsy me contó que las personas les pedían a sus amigos: «apartáme grada», porque sabían que cuando llegaran, el lugar ya estaría lleno.

Cuando escuché eso quedé sorprendido.

“Apartáme grada” es reconocer el valor de congregarse.

“Apartáme grada” es sentir hambre por la Palabra de Dios.

“Apartáme grada” es decidir que nada me impedirá buscar Su presencia.

“Apartáme grada” es entender que predicar a Cristo no es una opción, es un llamado.

“Apartáme grada” es poner a Dios en el centro, aunque cueste tiempo, aunque demande esfuerzo.

Pablo dijo en 1 Corintios 11:1 “Imítenme, así como yo imito a Cristo.”

¡Cuánto podemos aprender de aquellas personas y cuánto merecen que las imitemos en su entrega y búsqueda de Dios! Imitemos a quienes se esforzaron para que hoy podamos adorar a Dios con libertad, con comodidad y con tantas facilidades.

Que pronto volvamos a escuchar con fe y convicción: “apartáme grada”.