La clave para una visión clara
Debemos reconocer nuestra condición pecaminosa, arrepentirnos y abrir nuestros corazones a la gracia salvadora de Dios
Debemos reconocer nuestra condición pecaminosa, arrepentirnos y abrir nuestros corazones a la gracia salvadora de Dios
El corazón del hombre es engañoso, por eso necesitamos a Dios en nuestras vidas.
Celebre y destaque las acciones de bondad de otros.
Negar el dolor puede causar más dolor pero en Dios encontramos sanidad.
Tenemos a nuestro abogado, a Jesucristo, el cuál es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad.
Como cristianos no debemos de juzgar y condenar a otros, debemos de perdonar y ver nuestras debilidades.
Somos dichosos cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y cuando sufrimos persecución por seguir y predicar de Cristo.