En junio se conmemora el día del padre y una de las mayores responsabilidades que tenemos como padres es modelar a Dios frente a nuestros hijos. La mejor manera para que nuestros hijos conozcan a Dios, es viendo en nosotros esas características que lo distinguen a él.
Un padre abusivo con sus hijos hará pensar que el Padre nuestro que está en los cielos es abusivo. Porque a quien los hijos ven es a su papá, como proveedor, como protector y como alguien quien instruye. Una de las características del Padre celestial es que es compasivo con sus hijos imperfectos, por eso los padres imperfectos, debemos ser compasivos con los hijos aunque sean imperfectos. Otra característica de Dios es que él trabaja en su obra, por eso los padres debemos ser trabajadores diligentes e íntegros.
El Padre celestial también quiere que todos crean en Jesús como el salvador, por eso debemos vivir predicando el evangelio de Jesús en todas las áreas de nuestra vida. No solo debemos procurar que nuestros hijos tengan prosperidad material sino también y más importante, prosperidad espiritual. La justicia es otra característica de Dios y nosotros debemos imitarlo, alejándonos de hacer distinción de personas, debemos ser equitativos. El Padre celestial concede gracia y paz; y nosotros debemos imitarlo al extender amor y perdón a nuestros hijos.
Dios, como Padre celestial es misericordioso; es decir que no da el castigo que se merece. La Biblia dice que el precio del pecado es la muerte pero el regalo de Dios es vida eterna en Jesucristo. ¡Por su misericordia es que no hemos sido consumidos! La misericordia de Dios es nueva cada mañana. Proverbios 28:3 dice “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, alcanza la misericordia.” La misericordia es no dar el castigo que se merece y el perdón de Dios nos libera del castigo a través del sacrificio de Jesús. Por eso es que como padres debemos extender misericordia a los hijos y modelar el corazón del Padre celestial. No una, sino muchas veces nuestros hijos fallarán, y cada vez debemos perdonarlos, porque eso hace el Padre celestial con nosotros. La historia del hijo pródigo es una clara demostración de perdón, y así debemos de ser los padres terrenales.
2 Corintios 1:3 y 4 nos da otra característica del Padre celestial: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.” Dios es un padre consolador, así debemos ser nosotros con nuestros hijos. No debemos perpetuar el abuso, la burla o menosprecio, sino debemos consolar cuando estas situaciones llegan a la vida de nuestros hijos. Ahora que las redes sociales influencian la estima de los niños y jóvenes, los padres debemos contrarrestar con palabras de afirmación para elevar el ánimo y estima de los hijos. Si los hijos adultos sufren un despido y ruptura amorosa, los padres debemos darles palabras de consuelo y fe, porque eso hace Dios con nosotros.
Otra característica de Dios como Padre celestial es que es amoroso, él nos ama con amor eterno. ¿Cuándo fue la última vez que le dijo “te amo” a sus hijos? Dios se lo dijo hoy a usted, dándole un nuevo día. 2 Tesalonicenses 2:16 dice “nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza”. Dios se refirió a Jesús el día de su bautismo en agua como su hijo amado. No hay cosa más grande para nosotros los padres que darles a nuestros hijos seguridad de su identidad a través del amor. No permita que su hijo tenga dudas sobre su identidad, ámelo. El amor sacrificial de Dios al enviar a Jesús a pagar el precio del pecado es una virtud digna de imitar; y como padres debemos amar de la misma manera, de manera sacrificial. Dios lo hizo por nosotros y nosotros debemos hacerlo por nuestros hijos.
En mi libro Escuela para padres enseño que amor se deletrea T.I.E.M.P.O. Si amamos, damos tiempo. A veces damos una extensión de la tarjeta de crédito, o dinero, porque eso es más fácil. Pero los hijos no quieren una empresa exitosa, sino una relación sólida con su padre. Dé tiempo. Invierta en sus hijos el tiempo necesario. Amamos cuando damos, tiempo, atención e interés por lo que para ellos es importante.
Todo padre terrenal, para ser exitoso con sus hijos debe ser también un hijo de Dios. Todos necesitamos del Padre celestial en nuestras vidas para poder imitarlo.
Esta es una adaptación de la prédica “El padre celestial”. Encuéntrela en www.fraterpredicas.org.