En el Salmo 103, el rey David nos inspira a que le demos importancia a la acción de gracias a Dios, y nos anima a que no olvidemos ninguno de sus beneficios. En los primeros cuatro versículos nos habla de bendiciones eternas que hemos recibido. El Señor nos ha perdonado, nos ha sanado, ha rescatado nuestra vida, nos corona de amor y misericordia; con solo esas cuatro cosas deberíamos ser muy felices y tener un corazón lleno de agradecimiento porque Dios ha sido compasivo y misericordioso con nosotras ¿Por qué cosas materiales deberíamos dar gracias? En nuestra mesa siempre hay provisión para cada día.

Debemos estar contentas con lo que tenemos hoy para compartir con la familia. Deberíamos de enfocarnos en lo que tenemos en casa y demos gracias a Dios por ello. En 1 Tesalonicenses 5:18 dice: den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. Aprendamos a no quejarnos y seamos agradecidas porque Él tiene muchas promesas grandes que nos ayudan cuando vienen las tormentas de la vida, y porque Él tiene el futuro en sus manos dándonos certeza de que no nos abandonará. Las dificultades siempre tienen propósito, nos enseñan a confiar pacientemente en el Señor, cada problema nos ayuda a crecer y a depender con fe en su Palabra.

Al hacer un recuento de nuestra vida vemos cómo Dios nos ha librado de muchas cosas, nos ha librado de enfermedades, accidentes, muerte y ataques del enemigo porque hemos perseverado y honrado su dulce nombre. Demos gracias por la vida eterna y la salvación tan grande que nos ha concedido. Seamos agradecidas, ya que es por su gracia y amor que somos lo que somos. Es gracias a Él y no es por nuestros méritos.

Un corazón agradecido hará nuestra vida feliz. Ame a su familia y anímelos a ser agradecidos, que en su hogar Jesús sea el centro, que honren al Señor y obedezcan sus mandamientos. Así habrá bendición económica, física, emocional y espiritual, la armonía y paz reinarán en su hogar ya que no tendrán falta de ningún bien en el nombre del poderoso Dios. Tenemos mucho que agradecer. Dios es bueno y nos ama con amor eterno.