Hasta el 30 de octubre del 2002, Daniela García llevó una vida cómoda y despreocupada. Excelente estudiante con altas calificaciones, le encantaba la biología e ingresó en la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En un viaje en tren a la ciudad de Temuco, Daniela dio un mal paso y cayó en las vías del tren, sufriendo graves heridas. Era casi insoportable ver que tenía las cuatro extremidades afectadas.

Lo más difícil para Daniela, fue manejar el dolor y las sensaciones fantasmas de sus extremidades cercenadas.

“Siempre vas a extrañar tus manos. Nada de lo que hagamos aquí remplazará jamás lo que perdiste. Sin embargo, tenés opciones. Podés esconderte en un rincón y jamás salir, o podés aceptar el desafío y aprender a hacer tu mejor esfuerzo con lo que tenés” le dijo el cirujano.

Casi al año exacto de su accidente volvió a ingresar en la Facultad de Medicina, decidida a no aceptar ningún trato especial. Sería una especialista en rehabilitación. Con compromiso se convirtió en la primera médica amputada cuadrilateral en el mundo.

En la vida tendremos dificultades, algunas nos pueden dejar en la quiebra, sin familia, sin trabajo. Pero Dios jamás nos abandona. Él prometió nunca dejarnos ni abandonarnos.

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