En la vida tenemos la necesidad de aprender a hacer uso de la determinación, que es clave para triunfar y salir adelante en todo lo que hacemos. Es tomar una resolución y cuando lo hacemos echamos a andar el poder de la determinación para hacer algo. Por ejemplo, las dietas están de moda, todos de alguna manera se han visto afectados. Conozco personas que siempre están por iniciar una dieta el lunes, y todo se queda en una intención que no se realiza, sino hasta que en una visita el médico sentenció que si no se bajan esas 50 libras de más hay peligro de muerte. Entonces, se determinó y se resolvió. 

La Biblia en el libro de Job 22:28 dice algo que para mí es clave en este momento de la historia, como lo fue en cualquier otra, porque hoy en nuestra sociedad hay una epidemia de separaciones y divorcios. Si usted tiene la versión de la Biblia de las Américas va a leer que dice en Job 22:28— Decidirás una cosa, y se te cumplirá. Si tiene la versión Reina Valera del 60 dice: Determinarás asimismo una cosa, y te será firme.  La Nueva Versión Internacional dice: Tendrás éxito en todo lo que emprendas. Me impacta mucho más como dice la Biblia de las Américas. 

En todos los aspectos de la vida, sea en la vida académica o en la vida política o en la vida deportiva y ya no digamos en la vida familiar, el determinar una cosa es muy importante porque a veces nos desenfocamos en tratar de abarcar demasiadas cosas al mismo tiempo. Hay que determinar una cosa. No puede apuntársele a todo, porque si le apunta a todo, se le pega a nada, hay que enfocarse.  
Cuando se usa el poder de la determinación, se tiene seguro el triunfo. En los mensajes a los jóvenes estudiantes les digo que no se gradúan los más brillantes, se gradúan los más determinados, aquellos que se proponen salir, aunque tengan que trasnochar. A veces los más brillantes, los más inteligentes, nunca se gradúan, se atienen a su brillantez y a su inteligencia, pero es muy importante ser determinado.  Por eso impresiona el consejo que le da a Job uno de sus amigos llamado Elifas: “Determinarás una cosa y te será firme”, “decidirás una cosa y se te cumplirá”. En la vida es necesario permanecer. La gente comienza como en las carreras de caballos, una salida a toda velocidad, a todo tropel, pero de repente baja la velocidad, se detiene imprevistamente. La inconsistencia es la enemiga de la determinación.  

Un ejemplo de permanencia la tenemos en los abuelos y en los padres. Trabajaban por más de 25 años en una empresa, al final cuando eran despedidos les daban un reloj de oro. Habían permanecido trabajando toda una vida. Hoy un joven de 25 años ha estado en veinte empresas, tres meses en una, seis meses en otra, un mes en aquella otra, porque no está determinado a permanecer. Igualmente ocurre con los jóvenes empresarios que ensayan con las empresas que inician. En la vida para tener éxito tenemos que ser personas resueltas a permanecer y así se puede triunfar y florecer allí donde Dios nos plantó.  

Este mes que se honra a las mamás, reconocemos que una de sus grandes cualidades es que permanecen. Muchas permanecen, incluso cuando el padre abandona el hogar o no provee para las necesidades. Madres, ustedes con su permanencia y dedicación muestran el carácter de Cristo, reflejan el amor incondicional de Dios. El Señor las ve y las recompensa acorde a su gran bondad.  

Mi oración para ustedes es lo que dice Salmos 1:1-3: “Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos, sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella.  Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!” 

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