Es impresionante ver como La Biblia mantiene su unidad. Los libros de La Biblia fueron escritos en diferentes épocas y por diferentes autores, pero a pesar de eso como fue inspirada por Dios mantiene una unidad perfecta y es inerrante. Vemos como el Nuevo Testamento mantiene una unidad con el Antiguo Testamento y como en repetidas ocasiones el Nuevo Testamento cita el Antiguo Testamento.
El pasaje más citado en el Nuevo Testamento es el Salmo 110, un salmo mesiánico, escrito por David. Este Salmo es citado por Jesús y lo relatan Marcos, Mateo y Lucas. Este Salmo también es citado por Lucas en Hechos, por Pablo en algunas de sus cartas y por el autor desconocido de Hebreos. El Salmo 110 describe tres cosas que Jesús es. Analicemos estas tres características de lo que Jesús es.
Jesús es Rey sobre todos: David empieza describiendo que Jesús reina y que Reina sobre sus tropas, es decir Jesús reina sobre su ejército, pero también reina sobre sus enemigos, Jesús reina sobre todo. Las preguntas que debemos de hacernos son ¿Realmente Jesús reina sobre nuestras vidas? ¿Realmente lo vemos como nuestro Rey y estamos completamente rendidos a él?
Jesús es Sacerdote por siempre: El Salmo 110 describe que Jesús es también nuestro Sacerdote. En el Antiguo Testamento se narra como el Sacerdote debía de expiar los pecados del pueblo, esto era algo que debía de hacerlo cada cierto tiempo. El sumo sacerdote entraba al lugar Santísimo para derramar la sangre del cordero y así expiar los pecados de los demás. Pero Jesús se convirtió en ese Sacerdote que pago por nuestros pecados una sola vez.
Jesús es el guerrero victorioso: Para terminar este Salmo describe que Jesús es una guerrero y que nadie lo puede vencer. Recordemos Jesús pelea la buena batalla por nosotros.