Lo que sucedió en la Navidad de 1914 fue único, «maravilloso y extraño al mismo tiempo», como lo describió un soldado alemán que vivió lo ocurrido. Hacía pocos meses había estallado la Primera Guerra Mundial y alemanes, franceses y británicos combatían en los frentes de Bélgica y Francia. Pero algo increíble sucedió en algunos puntos del frente occidental, en una zona conocida como la tierra de nadie. «Estábamos en el frente de batalla, a unos 270 metros de los alemanes y en la Nochebuena habíamos estado cantando villancicos y los alemanes también», contó años después el soldado británico Marmaduke Walkinton.

«Nos estuvimos gritando cosas, algunas eran insultos, pero la mayoría de las veces eran bromas». «Y un alemán dijo: ‘Mañana no disparen, nosotros no dispararemos'». «Fue realmente una oportunidad para tratar de olvidar la guerra por una tarde», dice Wakefield.

Haga de cada día una Navidad y deje de pelear y discutir. Cada día fomente la paz y la unidad. La Biblia dice “Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.”