Nikola Tesla nació en Croacia durante una tormenta eléctrica. Su padre era un sacerdote y su madre, una inventora. Una de sus características es que tenía una memoria fotográfica y podía recordar libros, imágenes y estructuras en 3D. Se apasionó por la electricidad y se mudó a Estados Unidos para trabajar para Thomas Edison, quien estaba impresionado con las ideas de Nikola, pero no pensaba que fueran prácticas. La rivalidad entre ellos continuó durante años y se llamó «la Guerra de las Corrientes».
Nikola finalmente ganó y ayudó a llevar la electricidad a Estados Unidos. También demostró la transmisión de radio, pero un incendio destruyó su laboratorio mientras preparaba la primera señal de radio real. A pesar de todos sus logros, a Nikola no le importaba mucho el dinero. Le importaba más su trabajo y hacer una diferencia en el mundo. Años después de su muerte, se erigió una estatua de él en Silicon Valley, equipada con conexión Wi-Fi gratuita. El legado de Nikola Tesla sigue vivo, inspirando a generaciones de inventores y soñadores.
¿Cuál será su legado una vez que muera? El mejor legado que puede dejar es uno de temor a Dios, reconózcalo en su vida y permita que su familia y entorno sea afectado por el amor de Dios.