Hasta hace pocos años, Perú apenas producía arándanos. Hoy, es el mayor exportador del mundo y empresas agropecuarias de todo el planeta invierten en el país para sumarse a un boom para el que no se atisba un final. «Cuando empezamos apenas se producían y hoy Perú se ha convertido en la meca de los arándanos», le dice a BBC Mundo Carlos Gereda, fundador de la compañía Inka’s Berries y referente en la producción de estos frutos en el país sudamericano. Él fue el pionero, el primero en detectar el potencial de su país como superficie de cultivo de un fruto que no se daba en él y lanzarse a explotarlo. Lo que un día fue un inconveniente, el clima templado del litoral peruano, se ha convertido en una ventaja diferencial, ya que Perú puede seguir produciendo en los meses de verano, en los que sus competidores no pueden hacer.
Una aparente desventaja se puede convertir en una oportunidad, un fracaso en una lección. La Biblia nos dice que Dios es quien “abrió un camino en el mar, una senda a través de las aguas impetuosas”. Crea en Dios, porque para él no hay nada imposible.