Al inicio de los años 2,000 se produjo la crisis de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos. Unos años más tarde, grandes bancos quebraron. Luego, la Unión Europea empezó a desquebrajarse financieramente. Las Bolsas de Valores fueron afectadas por las crisis financieras. Países entraron en déficits que les tomó muchos años salir de ellos, como Grecia, que ha sufrido varios problemas sociales y económicos. Islandia, España y muchos otros países han estado en situaciones delicadas. ¿A qué se deben las crisis financieras?

Hay una frase que me gusta mucho: “Actuar como rico no lo hace a uno rico”. Todos sabemos que las apariencias engañan, por eso muchos atraviesan crisis, por actuar como ricos sin serlo. Gastan más de lo que ganan, y solo los ricos pueden actuar como ricos. El desarrollo económico no es un derecho, hay que trabajarlo. Hay un dicho que dice “el tonto no aprende de sus errores, el inteligente sí. Pero el sabio aprende de los errores de los demás.” Debemos ser sabios y aprender de los errores de los demás.

Los principios económicos son los mismos a nivel macro o micro. Nuestros abuelos practicaban lo mismo que las grandes corporaciones o Estados. Por ejemplo España implementó un plan de ahorro al reducir los salarios de los funcionarios públicos y la anulación de incentivos innecesarios. Hay que aprender a manejar bien el dinero. ¿Por qué algunos tienen problemas con el dinero? ¿Por qué algunos llegan a fin de mes sin que les alcance para sus necesidades? Lo que han hecho países y empresas, lo hacemos a nivel personal: gastamos más de lo que ganamos.

Por eso es importante poner en práctica lo que hemos enseñado en La Fráter a través de los años.

Cada vez que recibimos visitantes en la iglesia me hacen la misma pregunta:» ¿Cómo hicieron para construir la Mega Fráter? «Y mi respuesta siempre es la misma: creemos que Dios es nuestro proveedor. Son 114,000 metros cuadrados de construcción bajo techo que lo hicimos con fondos propios, sin deberle nada a nadie. Y la otra parte de la respuesta es que hemos enseñado a los miembros de la iglesia a administrar bien sus finanzas. Cuando los miembros de la iglesia administran bien sus finanzas, viven solventes y al contado, pueden venir a la iglesia para dar al Señor con libertad.

La buena administración de las finanzas la debe dar el empresario a sus empleados, cada maestro a sus alumnos, cada padre a sus hijos, y cada gobernante a toda la población. De esta manera podremos vivir de la manera que Dios lo ha prometido. Juan 10:10 dice “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” La vida en abundancia la resumo en esta frase: tener todo lo que necesito y algo más para compartir.

¿Por qué algunos tienen problemas con el dinero?

  1. Porque se esfuerzan por ganarlo y casi nada por administrarlo. De nada sirve ganar mucho dinero si gastamos mucho dinero. No se trata solo de ganar bien, sino de administrar bien.
  2. Porque desean más de lo que pueden comprar. 1 Timoteo 6:9 y 10 dice “Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.” Debemos practicar el contentamiento; la felicidad del hombre no consiste en aumentar sus bienes, sino en reducir sus deseos.
  3. Porque no tienen un plan para administrar bien sus finanzas. Por eso, siga estos consejos prácticos para tener finanzas saludables:           
  4. No gastar más de lo que se gana. Debemos ajustarnos a lo que ganamos. Si la sábana no alcanza, hay que encoger las piernas.
  5. Apuntar en qué se gasta el dinero. Sabemos lo que ganamos, pero no lo que gastamos.
  6. Hacer un presupuesto para tener una proyección de los ingresos y egresos y ajustar los gastos que sean necesarios.
  7. Ahorrar mes a mes para gastos anuales. Divida los gastos anuales en ahorros mensuales.
  8. Practicar la regla 10-10-80. 10% para Dios, 10% para ahorrar y 80% para vivir.

Practique estos consejos y otros más que se encuentran en mis libros “Alas para tu economía” y “Formulas bíblicas para prosperar”. Los puede adquirir en Fráter Librería o en www.fraterlibreria.com.         

Esta es una adaptación de la prédica “¿Por qué muchos tienen problemas con su dinero?”.