“Con amor eterno te he amado; por eso te he prolongado mi fidelidad.” Es alentador y maravilloso saber que hay alguien especial que me ama y me acepta tal como soy, le interesa levantar mi vida y darme bendición.

María, una mujer sencilla, que se sometió a la voluntad del Padre sin dudar, fue escogida por sus actitudes, pues tenía que enfrentarse a diversas situaciones. En Lucas 1:38 dice “Aquí tienes a la sierva del Señor, contestó María. Que Él haga conmigo como ha dicho.” Notemos su obediencia al mensaje de Dios. Se requiere de una gran decisión y fuerza de voluntad. Ella tenía sus planes, pero Dios tenía algo mejor. Muchas veces nuestros planes se cambian y nos sentimos frustrados pues no logramos lo que queríamos, pero debemos saber que cuando le permitimos a Dios hacer su voluntad, Él siempre tiene algo mejor para nosotros y nos sorprende. María estuvo confiada y supo esperar en Dios.

Nosotros tenemos que aprender que Dios peleará por nosotros y saldrá en nuestra defensa en cualquier situación, lo importante es fijar los ojos en el poderoso Dios y no en las circunstancias. Así como María dejó su presente y futuro en las manos de Dios, nosotros debemos de confiar que nuestra vida, la familia, el trabajo, etc., están en sus manos, y que su Palabra dice que no nos dejará ni nos desamparará. “Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque se ha dignado fijarse en su humilde sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí. ¡Santo es Su Nombre!  A Dios le agrada que reconozcamos y que proclamemos que Él es nuestro Salvador y que nos regocijemos testificando de sus grandezas, pues es por su gracia y por su amor que nos tiene con libertad y victoriosos.

Quizás en el 2023 no alcanzó todo lo que su corazón deseaba, no tuvo una relación de amor con su Padre, no se involucró en un ministerio, no asistió a una célula. Ánimo la vida sigue y Dios nos vuelve a dar grandes oportunidades para cumplir nuestros anhelos. Propóngase con la ayuda de Dios a ser una persona de bien, a sembrar en su casa y en Su Reino. Muchas bendiciones nos esperan y declaramos con fe que así será.