¿Alguna vez se ha preguntado qué diferencia podría hacer en su vida? ¿Cómo puede su vida traer bendición a otras personas?
¿Cómo puede cambiar el mundo para bien? ¿Cómo puede tener su vida, en última instancia, un valor perdurable? ¿Cómo puede tener una vida fructífera?
“¿Y si la Tierra es plana?” pensaban los antiguos. Al caminar hasta la orilla podemos morirnos. Podemos caer al abismo.
Y hoy algunos piensan “¿y si la carrera es muy larga y muy difícil? nunca me voy a graduar.” “¿Y si la vida matrimonial es cuesta arriba? Mejor me quedo soltero.” “¿Y si la economía está en picada? ¿Entonces? Mejor no emprender nada.” “¿Y si algo malo sucede? me
quedo en casa, dice el perezoso.”
Uno de los entrenadores del equipo norteamericano de nadadores, el señor Flip Dark, dijo que preparar a esos 8 medallistas olímpicos tuvo que ver mucho más con el entrenamiento mental que con el entrenamiento físico. Según Dark, preparar sus cabezas era más importante que preparar sus cuerpos. Porque una vez que tienes una actitud de ganador, una actitud mental positiva, un pensamiento de posibilidades, entonces el cuerpo sigue a la mente.
Recuerde que nuestros pensamientos determinan quiénes somos y lo que hacemos. Es importante tener pensamientos positivos que nos impulsen hacia nuestras metas y objetivos. Incluso si ya hemos pasado la mitad del camino en la vida, todavía podemos influir en nuestro legado de manera positiva a través de nuestra forma de pensar.
¿Qué clase de persona queremos ser? ¿Qué quiere lograr en su vida y carrera? Estas cosas se definen con nuestros pensamientos.
¿Están sus pensamientos pavimentando el camino para usted? ¿Está alcanzando esas metas o está bloqueando el camino?
Es que el que nace para maceta no pasa del corredor. ¿Está usted pensando que no puede? No podrá, pero si usted está pensando que puede, podrá. Nuestros pensamientos determinan nuestro destino y nuestro destino determina nuestro legado. Esto es algo bastante impresionante, especialmente para aquellos de nosotros que ya hemos pasado el punto de la mitad del camino. Las buenas noticias son que no importa qué tan viejo sea usted, no es tarde para que la buena manera de pensar influencie su legado en una manera positiva.
Una de las mejores formas de cambiar la manera de pensar es invertir en recursos que nos ayuden a mejorar nuestros métodos de liderazgo,
relaciones, competencias técnicas y habilidades para administrar el tiempo. Hable con otros líderes, converse con personas diferentes, líderes juveniles, profesionales y líderes empresariales con experiencia. Esto ayudará a cambiar la manera en que piensa.
Los sueños imposibles se pueden hacer realidad. Todos podemos alcanzar nuestros sueños imposibles. Con Dios, todo es posible.
Filipenses 4:13 dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Y Juan 14:12-14 dice “Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre. Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo. Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré.”
Sueñe grandes sueños.
Trace grandes planes.
Ore grandes oraciones
Guarde grandes mandamientos