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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

 Dichosos por los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios (Mateo 5:9).

Quién divida sobra, quién ataque sobra, quién traiga paz no. Somos llamados a ser pacificadores en donde nos movemos, en la casa, en todo lugar. Y es que mucha gente jamás va a leer la Biblia, pero sí puede leer la Biblia puesta en práctica en nuestra vida. Y esa es la diferencia que buscamos en esta serie pequeña de dos temas iniciados la semana pasada, se llama “Así ama a su prójimo”. Vimos que nuestra conducta frente a los no creyentes debe ser tan ejemplar, para que ellos, con nuestro ejemplo, un día glorifiquen a Dios.  Pedo dijo en 1 de Pedro 2:12 Mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación.

Somos luz, somos imán para traer a otros a Cristo, para que ellos puedan conocer quién verdaderamente es Dios y poder alinear sus conceptos equivocados a la realidad de un Dios amoroso, pero a la vez justo. Un Dios paciente, pero a la vez arde en ira frente al pecado. La semana pasada vimos cómo podemos amar a nuestro prójimo, para tener una conducta tan ejemplar para que un día glorifique a Dios. Vimos cuatro cosas.

  1. Ama a su prójimo cuando es pronto para escuchar y lento para hablar y lento para enojarse. Santiago 1:19-20 dice, Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. La ira humana es cuando no escuchamos, somos rápidos para hablar y para enojarnos y pasa de todo. Cuando amamos, escuchamos y somos lentos para hablar y lentos para enojarnos, la gente ve en nosotros algo distinto y eso lo hacemos por amor a Dios y por amor al prójimo.
  2. Ama a su prójimo cuando habla sólo para edificar y bendecir o construye y bendice la vida de otro, si no mejor no hablemos. Efesios 4:29-30 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención. Tuvimos tiempo para poner en práctica lo que aprendimos la semana pasada.
  3. Ama a su prójimo cuando perdona de corazón y no busca castigar. Leímos en Efesios 4:31-32 Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Qué deuda impagable teníamos con Dios. Y aun haciendo buenas obras o incluyendo entregar todo nuestro cuerpo por los pobres, jamás vamos a tener el perdón de Dios, porque es un Dios justo y no puede perdonar al pecador así por así, porque dejaría de ser justo, pero este Dios justo es, a la vez, el que justifica al pecador por medio de Jesucristo, Dios hecho hombre que dejó la gloria aquí en la Tierra, murió en la cruz y nos sustituye en la cruz del Calvario, para no recibir el castigo que merecíamos.

Ama a su prójimo cuando ama de corazón y no como lo que dice la gente: perdono, pero no olvido. Ese no es perdón, el perdón debe ser completo, perdonar todo, debe ser genuino, es decir de corazón, pero sobre todo debe ser constante, porque los sentimientos vuelven a surgir cuando los pensamientos aparecen. Si no ha perdonado, no puede amar a su prójimo, el que no ha perdonado vive amargado, todo le cae mal. Y por eso, en nuestro país, todos debemos perdonarnos y amarnos. En el lecho de muerto nadie divide ni pelea.

Ama a su prójimo cuando da sin poder ser recompensado por los que reciben la ayuda. Lucas 14:13, Más bien, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos. Entonces serás dichoso, pues aunque ellos no tienen con qué recompensarte, serás recompensado en la resurrección de los justos.

Hoy veremos cuatro cosas más, que nos permiten amar a nuestro prójimo con el propósito de que vean la luz de Cristo en nuestra vida y así un día ellos glorifiquen a Dios. Tiene amigos de quienes, cree, no quieran arrepentirse, que jamás se convertirán al Evangelio, que nunca van a ser transformados por Dios y puedan tener cambio de dirección, hacia ese cambio de pensamiento que Dios pone en nuestro corazón. Usted es ese imán, usted es esa a luz cuando ama.

Ama a su prójimo, ponga atención en esto, cuando no dicta sentencia al escuchar la primera versión que le da una persona, siempre escucha a los dos. Debemos ser prontos para escuchar y lentos para hablar y lentos para enojarnos. A la hora de que alguien nos da una versión solemos ir de una vez a la sentencia, no hay un proceso debido en nuestra relación con nuestra mente y la información que nos está llegando. Proverbios 18:17 dice, El primero en presentar su caso parece inocente, hasta que llega la otra parte y lo refuta. Es decir que lo niega, que es mentira. El falso testimonio produce sentimientos genuinos, pero a base de una mentira. El falso testimonio, cuando se cree, produce sentimientos de verdades basados en mentiras. Crea sentimientos reales, basados en mentiras y el que esparce mentiras busca destruir y eso no quiere Dios de nosotros. Dios quiere que seamos astutos como serpientes y prudentes como palomas.

Al pueblo de Dios se le compara en la Escritura como la oveja, porque es engañable. La oveja no ve a cierta distancia. Oye la voz del pastor y la reconoce, pero es débil, cualquiera la agarra y se la lleva. Tenemos que aprender a pensar, no a dictar sentencia ante la primera versión de lo que nos llega, porque entonces vamos a destruir relaciones. Siempre ponga en duda los comentarios de aquellos que solo insultan, atacan y desprestigian sin fundamento a otros. Esto es fácil, vea en su Facebook todo lo que escriben, porque al final de cuentas el que produce el falso testimonio es Facebook.

El pueblo cristiano debe ser un pueblo astuto como serpiente y prudente como paloma.

El consejo es ante el falso testimonio, que destruye reputaciones y que destruye relaciones, no dicte sentencia al escuchar una sola versión o a una sola persona.

Ponga pausa en su mente y evalúe, investigue, pregunte, no tiene que ser oveja en el mundo, debe ser astuto como serpiente y prudente como paloma. Jesucristo nos envió a ser luz. Los miembros de la Fráter debemos ser ejemplo al amar a nuestro prójimo, porque no dictamos sentencia al escuchar la primera versión, porque luego saldremos avergonzados cuando la verdad salga y avergonzaremos el nombre de Jesucristo.

Cuando habla con alguien y ya no puede dialogar, usted mismo le responde de una sola vez, es porque ya no piensa, repite como loro lo que oye. Tenemos que sentarnos y reflexionar y cuestionar lo que pensamos, para no caer en pecado. No crea todo lo que escucha, pregúntese ¿por qué esta persona me cuenta esto? ¿Qué la motiva? Porque generalmente el que utiliza el falso testimonio quiere arruinarlo a usted y en su relación con otros. Cuando hay enemistades un pueblo se destruye. Cuando hay unidad, hay paz.

Ama a su prójimo cuando no dicta sentencia inmediatamente. Seamos un pueblo sabio que ama a su prójimo y respeta su reputación, porque el Señor dijo no dirás falso testimonio, porque todo ser humano tiene derecho a su reputación, tiene derecho a la presunción de inocencia, hasta que sea juzgado y vencido. Pero los juicios no solo se dan en los tribunales, se dan en la sala de la casa, en el comedor, en el lobby de la iglesia, se dan después de comer, después del servicio.

Segunda cosa en la que podemos amar a nuestro prójimo y ser luz, para que él un día venga a Cristo y glorifique al Padre que está en el cielo. Ama a su prójimo cuando ni crea, ni esparce chismes. Proverbios 10:18-19 El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio. El que mucha habla, mucha yerra; el que es sabio refrena su lengua. Ya nos referimos del poder destructivo del falso testimonio que destruye reputaciones, destruye relaciones, pero dos de sus armas favoritas son la calumnia y el chisme. La calumnia es fácil definirla, es una acusación falsa, hecha maliciosamente para dañar a alguien. La gente que calumnia destruye relaciones, destruye reputaciones, siembra división y la Iglesia de Cristo no debe caer en calumniar, Tal vez no crea la calumnia, pero la propaga y es un necio cuando lo hace.

El chisme es una murmuración. Un cuento sobre alguna noticia verdadera o falsa, para dañar a alguien. Tenga presente que la motivación del falso testimonio, de la calumnia, del chisme es para hacer daño a alguien, para dañar su reputación que es manchar su vida. ¿Qué pasaría si de pronto un periódico saca su vida? Acusado de pederasta y quién le quita a usted que es pederasta, nadie, hasta que se muera. Sean verdad o mentira, no esparza chismes de asuntos que no le constan o que no edifican ni a los presentes, ni a los ausentes.

Proverbios 26:22 dice, Los chismes son como ricos bocados: se deslizan hasta las entrañas. La versión chapina seria los chismes son como carnitas: se deslizan hasta las entrañas. No esparza, no deje que le cuenten. He aprendido, cuando alguien llega con un chisme y yo conozco el corazón de la persona y sé que quiere dañar a alguien le pregunto ¿por qué me está contando esto? La gente no sabe responder, porque al preguntarle tiene que quedar la verdadera motivación de un corazón sucio y podrido. Debido a que muchos creen al chismoso, este puede hasta dividir a los mejores amigos. Proverbios 16:28 dice, El perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos. –Vos, aquel dice que el dinero que tenés es de dudosa procedencia –, y aquel nunca dijo nada.

Qué hace, cuando tiene sus cuentas bancarias y lo que ha hecho con su esfuerzo y honradez. Su actitud es de decir que es un mentiroso, y si es de los que mira las cosas de frente, va a la persona y le pregunta. – Fijate que se me acercó fulano de tal, para decirme que vos estás diciendo que lo que tengo es de dudosa procedencia.  ¿Es cierto?– Y recibe como respuesta: cómo voy a decir semejante cosa de vos. Tenemos que ir con amor a confrontar, porque si no se confronta nunca se arregla nada y así matamos el chisme en nuestra iglesia, en el trabajo.

El chismoso se puede arrepentir. Pero, es como aquel miembro que le dice a su pastor: he estado hablando pestes de usted en toda la iglesia. En donde voy hablo pestes de usted y estoy arrepentido y quiero pedirle perdón. – No te preocupés, yo te perdono, toma esta almohada con plumas, te subes a la camioneta 40R y te vas por toda la Roosevelt hasta la Reforma tirando las plumas en todo el recorrido. Luego regresas –. Tira todas las plumas y le dice: pastor, ya regresé. Y él le dice, regresa y las vas a recoger todas. – Yo te perdono como tu pastor, pero el daño es irreparable –. Y es que lo que sale ya no regresa. Y no todos hemos sido prontos para escuchar y lentos para hablar y airarnos. Nuestra naturaleza pecaminosa es mala. Tendemos hacia el mal. Por ejemplo, si yo me desmayara en este momento, usted no va a orar sino, le apuesto, va a sacar un celular, porque “hay que registrar este momento para la gloria de Dios, murió lo que le gustaba hacer: predicando. El ser humano es malo –.

  1. Usted ama a su prójimo cuando lo ayuda en sus necesidades. Vemos en 1 de Juan 3:16-18, la pasión de nosotros por las almas es la misma que Jesús tuvo por nosotros y dice: En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos. Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él? Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. Hoy vino al servicio de la Roosevelt una pareja que vive por el volcán de Pacaya. Después irían al hospital Roosevelt y van, porque ayer o anteayer la mamá dio a luz por cesárea a su bebé a los ocho meses. Dicen que el bebé está grave, que era la primera vez que venían a la iglesia y querían oración. Oré por ellos, lloraron los dos desconsoladamente. Pero si usted tiene la capacidad no solo debe de orar, debe bendecir económicamente, orar y bendecir.

Jesucristo en la cruz, es la máxima expresión de amor y de entrega por la humanidad. Jesús no ganó nada para él al morir en la cruz. Es más, estaba en la gloria y por su Palabra, dice la Escritura en Juan 1:1, en el principio ya existía el verbo, el verbo estaba con Dios y el verbo era Dios. El versículo 14 dice que habitó en medio de nosotros. Vimos su gloria, la gloria del Hijo unigénito de Dios. Él vino y murió para reconciliarnos.

El meollo del asunto que predicamos es que estamos descalificados ante Dios, porque Él es santo y el Dios justo obra con justicia y castigará al pecador, no porque sea malo sino porque es justo, porque al final de cuentas, Dios no dijo que se haga el pecado, Adán y Eva desobedecieron y quisieron ser como Dios y desde entonces este mundo se arruinó. Desde pequeños están desviados. Los niños son egoístas, no se les enseña a serlo, son, porque somos egoístas. Sin Cristo nuestra naturaleza es yo, yo, yo. Con Cristo es Él, Él, Él. Cuando está Cristo en el centro, en la periferia está el prójimo y por último nosotros. Así como Jesús entregó su vida por nosotros, nosotros somos llamados a entregarla por los demás, Dar la vida es el límite superior de allá para acá todo. Estamos dispuestos a morir por lo que creemos, pero no estamos dispuestos a vivir por lo que moriríamos.

El que tiene bienes materiales, pero no siente compasión por el necesitado, cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él. El amor de Dios no habita en el corazón del que grita, del que tiene odio, del que anda insultando, anda atacando. Allí no está Cristo, allí está la carne, porque los cristianos dichosos son los que buscan la paz, porque serán llamados hijos de Dios. La ayuda debe ser práctica en obras y no solo sentir lástima por los demás. Ayude a su prójimo en sus necesidades, usted no puede salvar al mundo, pero sí puede hacer algo por su mundo, en el que vive.

  1. Usted ama a su prójimo cuando llora con los que lloran, y ríe con los que ríen. El problema de los cristianos es que estamos tanto tiempo que nos entra, pero no nos cala. Entra por un oído y sale por el otro. Romanos 12:15 dice, Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.

Llorar con los que lloran es llenarnos de compasión y estar ahí para los que sufren. El cristiano es el ancla de la sociedad, es un pacificador. No digo que el cristiano no va a expresar libremente lo que piensa, pero con respeto y amor. Es un mediador, es alguien que busca la paz, que busca el bien, es alguien que no anda creando bandos, es alguien que quiere paz, amor. Llorar con los que lloran es llenarnos de compasión y estar allí para los que sufren.

Hoy estamos acá en la iglesia y nos sentimos diferentes. Hay gente que está acá y se siente fortalecida y desea amar como hoy se está predicando, quiere amar como Jesús amó, pero hay otros que están sentados y si los saludan se ponen a llorar. Es como llegar a un restaurante y preguntarle al mesero, qué le pasa, lo veo triste. Y se pone a llorar y dice, usted es el primero que se da cuenta, y ya es mediodía. El cristiano está alerta, llora con los que lloran.

Los Desayunos de Desarrollo Integral hay más de treinta y son solo para hombres. Se juntan a desayunar entre semana una hora y luego se van a su trabajo. Si alguien está enfermo, el DDI está para él, amándolo, cuidando, sosteniéndolo, fortaleciéndolo en oración. Recuerdo a una pareja que perdió a uno de sus hijos y decidieron quedarse toda la noche en la funeraria, pero en ningún momento estuvieron solos, porque el líder se puso de acuerdo con todos los miembros de la célula y todos se turnaron y siempre hubo alguien con ellos.

Cuando alguien está llorando su luto no es para decirle no llore, ya está en la gloria. Eso lo sabemos, pero ya no está aquí. El que peores consejos da es quien no se le ha perdido a nadie. Hay gente que ha perdido a un ser querido hace veinte años y todavía sigue perdida en su dolor. No ha entendido el concepto de la resurrección, no ha pasado por las etapas de duelo. Nadie le explicó. Lo callaron y mantuvo todo adentro.

Este sábado 28 de octubre hay desayuno de Esperanza, para aquellos que han perdido a un ser querido y están perdidos en su dolor. Venga es una ofrenda de 50 quetzales. Traiga a su familia, a sus amigos que están perdidos en su dolor a que escuchen a la doctora Olga Martínez. Se reúnen dos veces al mes. La gente llega, abre su corazón y cuenta lo que está experimentando. Llorar con los que lloran es llenarnos de compasión, es estar ahí para los que sufren. Mi mamá nació para el día de la aflicción, es buena para apoyarlo a uno. Después de pasar el ciclo de quimioterapia, es espantoso el estado en el que uno se queda, allí estaba al lado mío sosteniéndome la cabeza, ya no daba más y ella diciéndome el Señor está con usted m’hijo, fortaleza.

Una pareja de otra congregación que tuvieron que pasar el dolor de una infidelidad conyugal, un día me cuentan lo sucedido, se sentían solos. Les dije que tenían que sentarse con mis papás, pero especialmente usted tiene que sentarse con mi mamá. Me contaron todo después, –su mamá es un amor, se paró, me abrazó y lloró como si fuera yo–. – Ese día salimos fortalecidos de esa oficina–. Llorar con los que lloran.

En el lecho de muerte nadie va a levantar la bandera de lo que cree, quiere a su familia y quienes estamos en Cristo sabemos para dónde vamos. Don Edgar Solórzano, anciano de la iglesia,  en su lecho de enfermo cuando entró su yerno a verlo, ya no podía hablar levantó su dedo índice y señaló hacia el cielo. Los cristianos lloramos, sufrimos. Mi esposa escribió un libro, “Lágrimas Valientes”, léalo, todo lo que recaude ese libro se va para una fundación que se llama Vidas Plenas, están trabajando en la zona 5. Llore con otros.

Alguien que anda enojado, amargado, es frío, generalmente es alguien que tiene un dolor terrible que ya no aguanta, Dios puede cambiar ese corazón de piedra por uno de carne que sienta. En el Retiro de Hombres de la semana pasada muchos fueron transformados. Por eso asista al Retiro de Hombres que viene, sobre todo si es hombres, Inscríbase usted solo, cuesta llevar a los hombres, como mandan en la casa nadie les dice nada.

Hombres, tenemos que aprender a llorar y tenemos que aprender a consolar a los que lloran. La vida es social, no podemos vivir los unos sin los otros, pero llorar con los que lloran es más fácil, reír con los que ríen alegrarnos con los que están alegres, es difícil. Porque el corazón es envidioso, se compara, ve, critica, se enoja. Es gente que se creen los mejores, es la que tiene al mundo como está, por envidia, por el deseo de tener más,  por avaricia. Reír con los que ríen solo es posible con el que no es envidioso y no se compara constantemente con los demás.

Si le enseñaron en su casa hacer mejor que otros, siempre va a haber uno mejor que usted y cuando sea el mejor le durará poco tiempo. Si no pregúntele a Usain Bolt, el atleta jamaiquino que fue el más veloz del mundo, ya le pasó. No compita con otros, compita con usted mismo, sea la mejor versión posible de usted, pero para la gloria de Él. 2 Corintios 11: 29. Pablo habla de sus sufrimientos y termina diciendo: ¿Cuando alguien se siente débil, no comparto yo su debilidad? ¿Y, cuando a alguien se le hace tropezar, no ardo yo de indignación? A pesar de sus sufrimientos el apóstol Pablo siempre tuvo carga por las necesidades de la iglesia.

Miembros de la Fráter, nosotros no venimos simplemente a un cine, venimos los domingos para reunirnos para glorificar el nombre de Dios, para ser el pueblo santo de Dios que proclama las virtudes de aquel que nos llamó de tinieblas a su luz admirable, para que nuestro entorno sea impactado por nuestra vida, incluso sus errores son de las cosas que Dios usa para Su gloria.

Guatemala lo necesita, necesita pacificadores.

Estar en Cristo no es porque fue bueno y tiene el riesgo de no estar en Él, porque es malo. Está en Cristo porque Él fue bueno y usted malo. Vino a los pies de Él, a la cruz y recibió la redención y fue transformado.

Hay muchos cristianos que aman a Dios, pero no aman a su prójimo y esa es una contradicción de términos. Si no ama a su prójimo y ama a Dios, Cristo no está en usted. Nuestra oración es que se levante una iglesia que lea Su Palabra todos los días, que viva para glorificar el nombre de Dios y que, en su trabajo, donde quiera que esté, y que cuando entre digan este tiene que ser un hijo de Dios, porque es otro, es la diferencia.

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