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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

En las últimas seis semanas hemos visto la misión del discípulo de Jesús, acerca de lo que nosotros como discípulos debemos de hacer y hemos estado viendo que hay una gran diferencia entre decir y hacer, porque no todos los cristianos son discípulos, pero todo discípulo es un cristiano y muchas veces decimos que somos algo, pero en la práctica no lo hacemos, es tan irónico, tan chocante como decir yo mes estoy cuidando, pero usted mira que como dos hamburguesas, dos papas fritas dos gaseosas y dos postres. No tiene ninguna relación, ninguna cosa diferencia que le diga que me estoy cuidando. Muchas veces como cristianos debemos decir que somos cristianos, pero debemos comportarnos como discípulos. Y estuvimos viendo durante estos fines de semana 1 Juan 2:6 que dice el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió. El comportamiento de un cristiano es vivir como Él vivió. Si decimos que estamos en Él debemos vivir como Él vivió.  Hoy terminamos esta serie, es el último tema, pero recordamos durante estas cinco semanas que un discípulo de Jesús vive para darle la gloria a Dios, le da la espalda al pecado y se consagra a Dios. Esto es que día a día estamos viviendo nuestra vida y estamos en el proceso de santificación, hacemos morir esa naturaleza pecaminosa. Es y hace discípulos. Habla del Evangelio, predica de ese Evangelio, ese Evangelio es Jesucristo que siendo Dios se hizo hombre y vino a rescatarnos, vino a s salvarnos, sin que nosotros lo merezcamos. Un discípulo de Jesús vive para hablar de Dios, para hablar de ese Evangelio, ayuda a otras personas a que estén en ese proceso de discipulado. Un discípulo de Jesús vive para conocer de Dios. También vimos que lee y practica la Biblia todos los días.  Constantemente nos ha escuchado que leamos por lo menos un capítulo de la Biblia al día, lea la Palabra de Dios, henos dicho estas semanas que, si usted es de las familias que juntan todos sus hijos a la mesa, en la cena, aproveche. El tiempo pasa, los hijos crecen, se van, la agenda lo impide, pero si todavía puede o haga el intento por hacerlo junte a la familia y lea un capítulo de la Biblia, aproveche los tiempos muertos. Quince minutos en un banco, quince minutos en un doctor, el en el dentista, media hora, saque su Biblia y léala allí, saque su celular y lea la Palabra de Dios. Hay libros en el Nuevo Testamento que en quince minutos se lo lee todo, no digamos solo un capítulo. Nos quejamos del tránsito, decimos que ya no cabemos en Guatemala y es mucho tiempo que pasamos en él, es un parqueo gigante. Aproveche ese tiempo, escuche la Biblia en el carro, va en el transmetro, allí se puede poner sus audífonos, allí no lo asaltan. Aproveche ese tiempo en el carro, va aprovechar para escuchar la Palabra de Dios, porque el discípulo de Jesús vive para conocer de Dios, leer y practica la Biblia todos los días. El discípulo de Jesús vive para reflejar el carácter de Dios y vimos que sirve con excelencia en todo lugar con su testimonio, muchas veces su testimonio va a hablar más fuerte que sus palabras, cómo se comporta con la gente, cómo se comporta en el tránsito. El discípulo de Jesús vive para reflejar el carácter de Dios, sirve con excelencia en todo lugar con testimonio y la semana pasada vimos el quinto elemento que se refiere a que el discípulo que vive, para ser las manos Dios, es generoso con el necesitado. Vimos que tenemos que ayudar al necesitado, preocuparse por los demás. Y hoy vamos a ver el sexto ingrediente, pero antes, recordemos un poco la historia del pueblo de Israel, la nación escogida por Dios para reflejar su amor en todas las naciones. En un tiempo de la historia aparece Abrahán en escena, Dios le dice que va a ser padre de multitudes, él con su esposa no lo creen, Dios le cambia el nombre y Abrahán quiere decir eso, precisamente, padre de multitudes. Dios le dice que su descendencia va a ser como la arena del mar, como las estrellas de los cielos y allí empieza la historia de Israel, empieza Abrahán su historia, el Señor le cambia el nombre por el de Israel, tiene un hijo que se llama Isaac, este tiene dos hijos gemelos. Jacob que desde el vientre se pelea con Esaú, el primogénito. Jacob le roba la primogenitura con la ayuda de su mamá y tiene doce hijos que se convierten en las doce tribus de Israel y entre los hijos estaba José, a quien sus hermanos le tienen envidia, y lo venden a Egipto y se convierte en el segundo de abordo de Egipto. Israel pasa 430 años en esclavitud. Cuando llegan a Egipto son pocos, pero cuando Dios los saca de esa esclavitud ya son muchos, son una comunidad grande. y entonces está José en Egipto, las diez plagas y son liberados, pero cuando salen, usted sabe la Historia, el Mar Rojo. Las vicisitudes, el agua, el maná que cae. Pero cuando salen Dios le da varias instrucciones a Moisés, le da la Ley, le dice haga tabernáculo para que puedan entrar a la presencia de Dios. Está el lugar santísimo, el lugar santo, el atrio y en el lugar santísimo hacían los sacrificios y el sumo sacerdote podía entrar allí solo una vez al año y de esa manera pedían el perdón por las personas. Hacían una serie de cosas allí en el lugar santo, en cada uno de los lugares. Dios establece varias cosas, les dice cómo deben de comportarse y se convierten en un pueblo nómada, porque empiezan a moverse y usted sabe que los levitas eran los encargados de trasladar los utensilios sagrados. Se movían y establecían el campamento y estaban un tiempo allí y luego se movían nuevamente. En medio de todo eso, Dios establece algo: ellos debían diezmar y la palabra diezmo viene de allí. Levítico 27:30-43. Dios les da unas instrucciones y les dice que el diezmo deben consagrarlo a Él. »El diezmo de todo producto del campo, ya sea grano de los sembrados o fruto de los árboles, pertenece al Señor, pues le está consagrado. Si alguien desea rescatar algo de su diezmo, deberá añadir a su valor una quinta parte. En cuanto al diezmo del ganado mayor y menor, uno de cada diez animales contados será consagrado al Señor. El pastor no hará distinción entre animales buenos y malos, ni hará sustitución alguna. En caso de cambiar un animal por otro, los dos quedarán consagrados y no se les podrá rescatar».  Estos son los mandamientos que el Señor le dio a Moisés para los israelitas, en el monte Sinaí. Si los israelitas cometieran el pecado de acercarse a la tienda de reunión morirán, por eso solamente los levitas servirán en la tienda de reunión y cargaban con la culpa de los israelitas. El siguiente es un estatuto perpetuo, para todas las generaciones venideras. Los levitas no recibirán herencia entre los israelitas, porque no les he dado por herencia los diezmos, porque yo les he dado por herencia los diezmos que los israelitas ofrecen al Señor como contribución, por eso he decidido que no tengan herencia entre los israelitas. Los levitas eran los que tomaban las cosas del templo de Dios y eran los únicos que envolvían las cosas, el candelabro, el atrio, les ponían unos palos y los cargaban. Solo ellos podían tocarlo, solo ellos podían hacer ese trabajo y Dios les dice que no les va a dar herencia, entonces el pueblo de Israel tenía que tomar sus diezmos, la décima parte de su ganado, de sus frutos y se los tenían que dar a los levitas. Los levitas a su vez tenían que entregar la herencia a Dios, eran descendientes de Aarón y de Leví, Aarón fue el primer sumo sacerdote, Leví también era parte de las doce tribus de Israel.   Números 18:25-32 dice, El Señor le ordenó a Moisés les dijera a los levitas: «Cuando reciban de los israelitas los diezmos que les he dado a ustedes como herencia, ofrézcanme, como contribución, el diezmo de esos diezmos. La contribución que ustedes me presenten les será contada como si fuera trigo de la era o mosto del lagar. Así que reservarán para mí, como su contribución, el diezmo de todos los diezmos que reciban de los israelitas, y se lo entregarán al sacerdote Aarón. De todos los dones que reciban, reservarán para mí una contribución. Y me consagrarán lo mejor.  »Cuando me hayan presentado la mejor parte, se les tomará en cuenta como si fuera vino o grano. Lo que sobre, ustedes y sus familias podrán comerlo donde quieran. Ese será el pago por su ministerio en la Tienda de reunión. Después de presentarme el diezmo de los diezmos, ya no será pecado que coman lo que sobre. »No profanen las ofrendas sagradas de los israelitas, porque de lo contrario morirán». Los levitas recibían el diez por y de ese diez por ciento le tenían que dar a Dios el diez por ciento, es decir el 1 por ciento del total, eso lo había establecido Dios. ¿Para qué Dios deja el diezmo? Es el momento en el que el pueblo de Israel está saliendo, en el que les da las instrucciones les deja el diezmo. El pueblo de Israel por su pecado es llevado cautivo. Nehemías que está afuera sabe que la ciudad ha sido sitiada, quiere regresar a reconstruir el templo, quiere regresar a sus orígenes. Leamos los que dice Nehemías 10:37-39, Convinimos en llevar a los almacenes del templo de nuestro Dios las primicias de nuestra molienda, de nuestras ofrendas, del fruto de nuestros árboles, de nuestro vino nuevo y de nuestro aceite, para los sacerdotes que ministran en el templo de nuestro Dios. Convinimos también en dar la décima parte de nuestras cosechas a los levitas, pues son ellos quienes recolectan todo esto en los pueblos donde trabajamos. Un sacerdote de la familia de Aarón acompañará a los levitas cuando estos vayan a recolectar los diezmos. Los levitas, por su parte, depositarán el diezmo de los diezmos en la tesorería del templo de nuestro Dios. Los israelitas y los levitas llevarán las ofrendas de trigo, de vino y de aceite a los almacenes donde se guardan los utensilios sagrados y donde permanecen los sacerdotes, los porteros y los cantores, cuando están de servicio. De este modo nos comprometimos a no descuidar el templo de nuestro Dios. El propósito de establecer el diezmo era para no descuidar el templo de Dios, para no descuidar a las personas que estaban haciendo lo que tenían que hacer en el templo de Dios. Por eso miramos que Nehemías hace lo que había sido establecido. Ese es el propósito del diezmo. ¿Cuáles son las advertencias y las promesas del diezmo? Malaquías 3:6-12, »Yo, el Señor, no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido exterminados. Desde la época de sus antepasados se han apartado de mis preceptos y no los han guardado. Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes —dice el Señor Todopoderoso—. »Pero ustedes replican: “¿En qué sentido tenemos que volvernos?” »¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando! »Y todavía preguntan: “¿En qué te robamos?” »En los diezmos y en las ofrendas. Ustedes —la nación entera— están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando. »Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. Exterminaré a la langosta, para que no arruine sus cultivos y las vides en los campos no pierdan su fruto —dice el Señor Todopoderoso—. Entonces todas las naciones los llamarán a ustedes dichosos, porque ustedes tendrán una nación encantadora —dice el Señor Todopoderoso—. El pueblo estaba bajo gran maldición, porque no diezmaba ni ofrendaba. El origen de la desobediencia a Dios al no reconocerlo y honrarlo, aunque el diezmo era para los levitas y el diezmo del diezmo para los sacerdotes, Dios dice que a Él le roban, porque el diezmo es para sostener Su obra.  Dios les prometió abrir las compuertas del cielo para derramar bendiciones hasta que sobreabunde, Dios les prometió cuidar sus cultivos al ser obedientes a Sus mandatos. “Les llamarían dichosos y una nación encantadora”. Entonces ¿cuál es el sexto ingrediente de la misión del discípulo de Jesús? El discípulo de Jesús vive para sostener la obra con sus diezmos y ofrendas, es generoso con sus diezmos y ofrendas. Eso es lo que tenemos que hacer como discípulos de Jesús, sostener la obra mes tras mes, traer los diezmos aquí a la iglesia. Traemos nuestros diezmos para que sean utilizados correctamente, el pastor no agarra el diezmo del diezmo, el pastor como todos los que trabajan en la Fráter tienen un sueldo que lo pone la Junta Directiva. Tengo 28 años de venir a la Fráter y durante estos 28 años he visto cómo usan los diezmos, las ofrendas y promesas de fe de una manera íntegra. El Mega Auditórium fue construido hace diez años y cuándo se construyó otras muchas cosas que debían de haberse terminado estaban pendientes, pero el pastor dijo que se inauguraba el Mega Auditórium y lo demás se iba ir terminando. Hace algunos años terminamos el Auditórium Lirios, hace algunos años terminamos el Auditórium de Zona de Campeones, ¡precioso! Donde están nuestros hijos, donde reciben la Palabra de Dios, un Auditórium cómodo. Pero fue poco a poco con los diezmos de cada uno de los miembros de la congregación. ¡Cuando vienen personas del extranjero dicen “! no puede ser! Que tienen que llevar esto a sus países, a su iglesia y decir que Guatemala, un país tercermundista, puede hacerlo sin endeudarse”. No entienden como se hizo esto y se van impactados. Los diezmos los traemos a la Fráter para sostener la obra, para sostener el templo, para pagar mantenimiento, planilla, otras cosas. Limpiar este Mega Auditorio, y el otro Auditórium, tiene su trabajo. Se encuentra nítido, eso tiene un costo, eso hay que pagarlo. Los diezmos los usamos para la propagación del Evangelio. En Canal 27 estamos saliendo al aire para alcanzar no a los cristianos sino a los no cristianos. No se imagina, cuánta gente nos ha visto por ese canal de televisión y gente que no viene a la Fráter le dicen al Pastor Jorge, al Pastor Alex que los han visto. Allí están recibiendo el mensaje de Dios. Los diezmos se usan para los gastos de mantenimientos del templo y la propagación del Evangelio. El diezmo es el mínimo que mes a mes podemos y debemos dar para consagrar a Dios y Su obra, nace de un corazón adorador y agradecido y no de un requisito para salvación. Hoy estamos en el Nuevo Pacto y lo mínimo que podemos traerle es el diez por ciento y no lo hacemos para salvación, no diezmamos para obtener la salvación, la salvación es un regalo de Dios, es por Su gracia y no por nuestros méritos. La salvación no es por obras, pero cuando hemos sido rescatados hemos sido salvados, nuestro corazón empieza a cambiar, empezamos a demostrar obras, empezamos a demostrar cambios en nuestra vida. El diezmo tiene que ser por un corazón agradecido, un corazón de adoración, una actitud de adoración. Somos salvos únicamente por gracia. Recordemos que el Nuevo Pacto es mayor que el anterior y tal como lo vemos a lo largo del libro de Hebreos, por lo que en el Nuevo Pacto lo mínimo que traemos, para la obra de Dios, es el diez por ciento de nuestros ingresos. Alguien dijo pregúntese cuál es el mínimo que necesita para vivir, luego de dar a Dios y al necesitado. En la Fráter tenemos una Junta Directiva que fiscaliza todos los proyectos que se hacen, todo proyecto que usted mira. Ahora mismo se está trabajando en la Conexión, llevamos seis meses, va ser un proyecto de dos años, Cuando mira la Conexión de la Roosevelt, ese edificio cabe tres veces en la de la Fráter Ciudad San Cristóbal, es muy grande. Hay proyectos que incluso los pastores han llevado y la Juntas Directiva dice no. Ellos son voluntarios de buen testimonio, consagrados a Dios que no se les da salario, que no reciben dieta, sino que dan su tiempo, su trabajo, su servicio, su pasión. Allí están viendo cómo se están comportando las finanzas de la iglesia, asesorando. Es común escuchar lo que algunos dicen, que a las iglesias deberían de fiscalizar. A las iglesias las fiscalizan. La Fráter le presenta a la SAT sus libros de compra, sus inventarios, su estado de resultados, sus balances. En este año aquí a la Fráter han venido cinco auditorías, cuatro a algunas áreas y una específica a la iglesia. Es decir, se recibe de la SAT la fiscalización. En esas auditorias salimos bien, limpios, sin reparos, porque aquí se llevan las finanzas ordenadas y correctamente. Se dice que las iglesias deberían pagar impuestos. Sí, pagamos impuestos como iglesia, pagamos el IVA de todas las compras. No pagamos el ISR porque somos una organización no lucrativa, por eso no lo pagamos. Sin embargo, pagamos el ISR de las ofrendas que les pagamos a los cantantes y predicadores invitados. La SAT le tiene que dar mensualmente una comprobación de que sí puede seguir extendiendo recibos a los diezmadores, a los ofrendantes y eso nos lo da mensualmente, porque no podríamos extender recibos por las donaciones. Y eso, porque se están llevando correcta y responsablemente las finanzas, la contabilidad. Ahora, ¿cuál es la práctica que debemos tener al salir de aquí? Esta serie nos ha retado a salir a hacer algo, debemos convertirnos en diezmadores fieles, que todos los meses, que el primer cheque, la primera transferencia sea el diezmo. Ser fieles diezmadores, que podamos cumplir la misión del discípulo de Jesús, sostener la obra de Dios siendo generosos con nuestros diezmos y ofrendas. Dar el diezmo y al prójimo motivados por amor y en agradecimiento, a lo que Jesús hizo en la cruz por usted, por mí, por todos y no por conveniencia y avaricia.                                                                            Lucas 6:38 dice, Den y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. Nuestra intención en ayudar al necesitado, a dar a Dios, diezmar no es para recibir de regreso. Dé con corazón sin esperar recibir, dé con un corazón agradecido, por amor a Dios, por amor a las personas. Nuestra vida, todo lo que tenemos es de Dios, por eso le damos a Él, lo que ya es de Él. Todos lo que tenemos, carros, casa, ropa, su esposo, esposa, hijos todo es de Dios. Nada es de nosotros, todo es de Dios. Dios no necesita dinero, entonces por qué hablamos de dinero, porque la obra sí necesita dinero. Porque Dios es el dueño de todo, pero todo esto tiene que seguir caminando, necesitamos sostenerlo. Salmo 24:1-2 dice, Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan; porque él la afirmó sobre los mares, la estableció sobre los ríos. Recuerde, entonces la parte práctica: A Dios le damos como mínimo el 10% de nuestros ingresos, pero el cien por ciento de nuestro corazón. Mateo 23:23 ¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello. Jesús no les está diciendo que no diezmaran, tenían que diezmar, pero también tenían que entregar su vida. A Dios le damos el diez por ciento de nuestros ingresos, pero le damos el cien por ciento de nuestro corazón, por agradecimiento. Jesucristo vino a esta Tierra y no dio el diez por ciento cuando tenía que morir en la cruz, tenía que pagar el pecado de nosotros, eso involucra el cien por ciento; no le dijo a Dios que se buscara una opción para dar solo el diez por ciento de su vida. Jesucristo siendo Dios se hizo hombre y murió por nosotros, el dio cien por ciento de su vida. Por lo que le damos el diez por ciento de nuestros ingresos, pero dele el cien por ciento de su corazón, de su consagración y nunca se olvide del pobre y del necesitado. Deuteronomio 10:18 dice, Él defiende la causa del huérfano y de la viuda, y muestra su amor por el extranjero, proveyéndole ropa y alimentos. Hoy cerramos la serie del Discípulos de Jesús, con el sexto tema, “El discípulo de Jesús, vive para sembrar en la obra de Dios, es generoso con sus diezmos y ofrendas, es generoso con el necesitado”, llévelo a la práctica.  
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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…