Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Estamos estudiando la serie “La misión del discípulo de Jesús” y lo que buscamos con estos seis temas es que podamos ser confrontados y recordados cuál es el corazón de nuestro Padre Dios, por qué envió a Jesús a morir en la cruz del calvario y qué ocurre cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y ponemos nuestra fe en Jesús. 1 Juan 2:1-6 dice Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero, si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo. Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados, y no solo por los nuestros, sino por los de todo el mundo.  ¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios? Si obedecemos sus mandamientos.  El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad.  En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió. Y eso, es lo que buscamos con esta serie, que vivamos como Jesús vivió, porque cristiano puede llamarse cualquiera, como aquella persona que me dijo que era cristiano, pero que no iba a ninguna iglesia, porque no era practicante. Imagínese que le dijera que soy fisicoculturista, solo que no practicante. Ya vimos tres ingredientes de la misión del discípulo de Jesús. El primero, el discípulo de Jesús vive para la gloria de Dios, le da la espalda al pecado y se consagra a Él. La condición de todo aquel que quiera ser su discípulo Jesús la impuso cuando dijo si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo; tome su cruz cada día y sígame. Pedro estaba sorprendido de esta afirmación, dicho había sido reprendido, porque lo más duro de nuestra vida cristiana no es hablar de Dios, creer en Dios, sino es morir a mí naturaleza pecaminosa para vivir para Dios. Segundo ingrediente: el discípulo de Jesús vive para hablar de Dios. Es decir, es y hace discípulos. Esa salvación que ha recibido, la transformación de vida que Dios ha hecho en él por medio de Jesucristo, que lo sustituye en la cruz, por eso ahora entiende y dimensiona el amor del Padre que no nos necesita y, sin embargo, por ser su creación envía a Jesús. Ahora yo soy y hago discípulos, soy un discípulo cuando le doy la espalda al pecado, me consagro a Él, obedezco. Hago discípulos cuando predico el Evangelio. Debemos tener cuidado y no adorar a las añadiduras, Dios da añadiduras. Pero eso no es el propósito de estar en Él, el propósito de estar en Él es salvación, paz, esperanza y no solo terrenal sino eterna. El tercer ingrediente que vimos es que el discípulo de Jesús vive para conocer de Dios. Es decir, lee y practica la Biblia todos los días de su vida. Eso fue el estudio de la semana pasada, desde entonces para acá ¿se ha leído por lo menos un capítulo de la Biblia todos los días? Venir a la iglesia, recibir Palabra de Dios es importante, congregarnos, ser parte de una comunidad cristiana, pero si no leemos el Libro estamos perdidos. Recordemos que la Biblia es inspirada por Dios y nos instruye en la justicia de Dios, si no está leyendo la Biblia se está exponiendo a que todo lo que oye en la radio, ve en la televisión sea mentira y lo crea. Padres, tienen el desafío, lean las Escrituras en familia, al terminar la cena, que sea su alimento espiritual. No se preocupen si no pueden leer bien, ahora hay programas para escuchar la Palabra de Dios. Luego comenten lo que ellas dicen. Cuarto ingrediente de la misión de todo discípulo de Jesús. Cuando alguien pregunta sobre otra persona, si lo conoce a la distancia, dice ¿cómo es él? Los padres cuando quieren saber del amigo de su hija le preguntan ¿cómo es él? Porque la descripción de cómo es se convierte en el reflejo claro del carácter de esa persona, el carácter –entiéndase como la manera en las que reaccionamos ante las distintas situaciones – lleva a las personas a describirnos de cierta manera. Y cuando pensamos en Dios debemos preguntarnos, ¿cuál es el carácter de Dios? ¿Cómo es Él? Y cuando vamos a la Escritura nos damos cuenta que Dios es perfecto en su naturaleza. De hecho, Deuteronomio 32:4 hablando de nuestro Dios dice Él es la Roca, sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos. Dios es fiel; no practica la injusticia. Él es recto y justo. Dios en su naturaleza es perfecto, es santo, es fiel, es justo, es recto. Y ese atributo de santidad es el que nos separa de Él completamente, por lo que lo hace Dios. No solo es perfecto en su naturaleza, es bueno con su creación. En Tito 3:3-8 leemos, En otro tiempo también nosotros éramos necios y desobedientes. Estábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones y placeres. Vivíamos en la malicia y en la envidia. Éramos detestables y nos odiábamos unos a otros. Pero, cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador.  Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna. Este mensaje es digno de confianza, y quiero que lo recalques, para que los que han creído en Dios se empeñen en hacer buenas obras. Esto es excelente y provechoso para todos. Dios es bueno con su creación, es bondadoso, amoroso y misericordioso. Nuestro Dios es santo, es fiel, es recto, es justo, es bondadoso, amoroso, misericordioso. y cuando pensamos en bondad. 1 Reyes 19: 11-13 dice El Señor le ordenó: ―Sal y preséntate ante mí en la montaña, porque estoy a punto de pasar por allí. Como heraldo del Señor vino un viento recio, tan violento que partió las montañas e hizo añicos las rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto, pero el Señor tampoco estaba en el terremoto. Tras el terremoto vino un fuego, pero el Señor tampoco estaba en el fuego. Y después del fuego vino un suave murmullo. Cuando Elías lo oyó, se cubrió el rostro con el manto y, saliendo, se puso a la entrada de la cueva. El Señor le habla, el Señor estaba en el suave murmullo. Y es que nuestro Señor es bondadoso, de carácter sereno, apacible. Cuando hablamos que es perfecto en su naturaleza, es santo, es justo, es fiel, estamos hablando de la cara de la severidad de Dios. Nuestro Dios es severo, no tolera el pecado. Se nos dice que Dios ama al pecador, pero odia al pecado. Y sí lo ama, en el sentido de que envió a Jesús para el que en Él crea no se pierda sino tenga vida eterna, pero el que está en pecado es un enemigo de Dios. Jesús dijo el que no es conmigo contra mí es, y el que conmigo no recoge, esparce. Pero esa cara de la severidad de Dios la vemos en su perfección, en su naturaleza. Pero la otra cara de la bondad de Dios es esto: de carácter sereno, aplacible. Para un bebé el silencio, el suave murmullo trae paz. Así es nuestro Dios, es amoroso. 1 Juan 4:8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. No ama nada más. Dice que es misericordioso, muestra misericordia, es compasivo ante los errores y sufrimientos del que se arrepiente de sus pecados, no el castigo que se merece. el Salmo 116:5 dice El Señor es compasivo y justo; nuestro Dios es todo ternura. El cuarto ingrediente de la misión de todo discípulo de Jesús es: vive para reflejar el carácter de Dios, sirve con excelencia en todo lugar con su testimonio de vida. Sabe que nuestro llamado es reflejar el carácter de Dios. Cuando Jesús dijo hagan brillar su luz delante de todos los hombres, para que ellos puedan ver sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo, simple y sencillamente está diciendo ustedes en mí brillan con obras para que el que no me conoce doble rodillas y se arrepienta y me glorifique. Dios es perfecto en su naturaleza, santo, fiel, recto y justo, es bueno con su creación, misericordioso, bondadoso, amoroso. Habría que preguntar si usted lo está reflejando en su vida. Muchas veces hemos identificado al hijo de alguien sin saber que era el hijo, porque refleja la imagen de lo que él es, su cuerpo, su voz. La gente de afuera tiene tan solo que verlo a usted, para ver a Cristo. Y ese es el desafío hoy, tenemos que leer la Biblia, no solo ser oidores de la Palabra, sino hacedores. El Padre Dios, a través de la naturaleza, nos muestra quién es Él, es decir que hay un arquitecto poderoso, un creador, lo que usted y yo conocemos como el Gran Yo Soy, pero Jesucristo viene a revelarnos al Padre y por eso el libro de Hebreos es el libro que constantemente compara el Antiguo Pacto con el Nuevo Pacto, comienza diciendo en Hebreos 1:1-4 Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas. Así llegó a ser superior a los ángeles en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos. De la misma manera en que Jesucristo es la fiel imagen de lo que es Dios, somos llamados a ser la imagen de Jesucristo. La gente en su vecindario, en su trabajo, en el gimnasio, en la calle, sin que usted hable ¿puede ver la fiel imagen de Jesucristo en su vida? Y es que ser cristiano es más que decir soy cristiano, es morir a nuestra naturaleza pecaminosa para vivir para Dios. No es escuchar música cristiana mientras vivo igual que todos, no es vivir como todo el mundo y venir el domingo y decir Señor, perdóname todos mis pecados, ya no más. Te prometo que nos vemos el próximo domingo. cambio y fuera. 1 de Juan 2:6 el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió. El discípulo de Jesús vive para reflejar el carácter de Dios. Sirve con excelencia en todo lugar con su testimonio de vida, como fue Jesucristo cuando estuvo en la Tierra. Marcos 10:45 dice Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. No vino para que le sirvieran y era el Todopoderoso, por Su Palabra el universo fue creado y, sin embargo, tomó la forma de hombre, se rebajó voluntariamente, haciéndose semejante a nosotros y esta debe ser nuestra actitud. Yo sé que muchas veces la gente se pregunta por el puesto. Hemos realizado cambios en la iglesia, en células y recuerdo la excusa que dan muchos: no me gusta lo que vamos a hacer ahora, porque y ¿mi puesto? No se preocupe, el puesto es de lo menos. ¿Y el reconocimiento y fama? El día que nos muramos no se va a detener Guatemala, no nos perdamos. Vivimos para la gloria de Dios, vivimos para reflejar la fiel imagen de lo que es Jesucristo. Si somos eso y vivimos así, este mundo va a ver la luz, pero si nos llamamos cristianos y no andamos siendo luz en la calle, la gente no va a entender lo que conocemos. Todo lo que hacemos, lo hacemos con excelencia para la gloria de Dios. No solo servimos como Jesucristo vino a servir, lo hacemos con excelencia. Lo hacemos representándolo a Él. Servir en la iglesia es servir, pero no solo allí. No se limite, ese es parte del servicio, queremos que sirva en una célula y que todos abran sus casas, tengan su grupo en la casa y se edifiquen mutuamente y estudien la Palabra y se animen unos a otros, pero servir solo allí no es el servicio que Dios dice. Cuando Jesús reprendió a Satanás cuando estaban en el desierto, cuando estaba siendo tentado le dijo, apártate de mí Satanás, porque escrito está solo al Señor tu Dios adorarás y servirás. No mencionó a ninguna iglesia, porque el servicio es solo para Dios y esto significa que no servimos con un calendario, con un horario, se sirve donde esté como maestro, como arquitecto, como ingeniero, como albañil, como ama de casa. Es allí donde se sirve. Colosenses 3:17 dice Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él. Es decir, háganlo representando a Cristo. El cristiano vive como cristiano todo el tiempo o no es cristiano. El cristiano vive en modo de esclavitud hacia Dios y no que Dios nos necesite, porque Él es el Todopoderoso. Por el contrario, cuando vivimos para la gloria de Dios nos beneficiamos de la gloria de Dios, porque sus caminos son vida y son paz. El discípulo de Jesús vive para reflejar el carácter de Dios, servir con excelencia en todo lugar con su testimonio de vida.        El cristiano que sirve con excelencia lo hace en el complicado tránsito cediendo el espacio, con atenciones y cortesía en un restaurante, del trato con el mesero, la forma en la que da el plato, da propina. Desde allí se ve si es o no es. en cualquier lugar donde se encuentre. El problema es creer que ser cristiano es pertenecer a una iglesia y pertenecer a la iglesia puede un extorsionador, un violador, un drogadicto, un alcohólico, nosotros. Si por estar en la iglesia fuéramos cristianos, los guardianes serían los más santos, hemos tenido que cambiar a algunos. El discípulo de Jesús vive para reflejar el carácter de Dios y por eso hemos hablado que debemos conocer de Dios, para reflejar su carácter y leer la Biblia todos los días. Los niños con buenos teléfonos y con una Biblia que da pena. No sea tacaño, no le regale un Nuevo Testamentos de los gedeones, sino una buena Biblia de estudio, invierta en su hijo. Todo lo que hacemos lo hacemos representándolo a Él, no solo representándolo. Colosenses 3:23-24 dice Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. No solo hacerlo representándolo a Él sino debemos hacerlo para Él y de buena gana. Me ha tocado ir a lugares a donde no me dejan pasar, voy como Alex López. Cuando me presentan como el hijo del Pastor Jorge H. López la reacción es otra. Hermanito amado de Dios, cómo no lo dijo antes, a dónde lo llevo. Ese corazón no es genuino, es un sinvergüenza que trata mal al que le conviene. De cristiano solo el nombre. Hay que pararse y confesarle a Dios nuestros pecados, ser libre y pedir perdón. Nadie puede decir que es justo sino solo por medio de la obra de Cristo, pero somos llamados a morir cada día nuestras tentaciones. Así que lo hacemos representándolo a Él, como para Él, de buena gana. Hay que servir con excelencia en la iglesia, en un área de servicio, por las casas, en una célula, pero sobre todo sirva en todo lugar con su testimonio de vida, porque usted y yo vivimos en modo de esclavitud para Dios y el que vive en modo de esclavitud para Dios cosecha las bendiciones de estar con el Creador. Él establece el qué, el para qué y para qué estamos en esta Tierra, por eso debemos leer la Escritura. Yo no conozco, hasta el momento, que alguien llore como un niño porque no puede meter su teléfono en agua, simplemente y sencillamente el fabricante dice no se puede. Y, sin embargo, hay un montón de niños llorando para que los dejen ir a la discoteca, echarse los tragos. Quieren andar bien ebrios, chocando, exponiendo su vida. Así somos, no exactamente tal vez un poco exagerado, pero se aplica a todos los pecados. Vivir para la gloria de Dios es cosechar las bendiciones del que es Dios, Su paz. Huye el impío sin que nadie lo persiga, dice la Escritura, pero el justo vive confiado como león. Como hijo que es, refleje en todo momento el carácter de Dios y viva como Jesús vivió. Efesios 5:1.7 dice, Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios. Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias. Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia. Así que no se hagan cómplices de ellos. Colosenses 4:5-6 dice, Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno. Hablamos de evangelizar, hay que evangelizar. El cristiano que no evangeliza cada segundo de su vida, no es cristiano. El evangelismo no es un esfuerzo que se hace en lo personal, es lo natural que fluye de mí, porque hay ríos de agua viva que fluyen de mí hacia afuera, son los que dan vida. No estamos secos, damos vida a otros. Evangelice cada segundo de su vida, porque es un discípulo de Jesús que vive para reflejar el carácter de Dios. Sirve con excelencia en todo lugar con su testimonio de vida. Guatemala, el mundo entero van a ser trasformados si reflejamos el carácter de nuestro Dios, reflejamos la vida de la fiel imagen de Dios que es Jesucristo en nosotros, porque el que dice que permanece en él debe andar como el anduvo. Tiene dos desafíos, el primero es para los que no leyeron su Biblia en la semana, hay que comenzar, en la cena todos juntos. El segundo desafío es reflejar el carácter de Dios. Solo el que quiere vivir en santidad conoce el poder de la tentación, es tan grande. Pero es mayor el que está en nosotros que el que está en el mundo. El Señor le está diciendo es tiempo, es tiempo, aquí no hay nada personal, tenemos que reflejar el carácter de Dios, porque es para nuestro bien, es para nuestra esperanza eterna, Él nos ha salvado, nos ha dado el privilegio de ser llamados hijos de Dios. Honremos ese llamado.  
Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…