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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

“Las palabras convencen, el ejemplo arrastra” (autor desconocido). “El ejemplo es una lección que todos los hombres pueden leer” (Morrin West). “Largo es el camino de la enseñanza por medio de teoría, breve y eficaz por medio de ejemplos” (Séneca). “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única manera” (Albert Einstein). Puede decir que no está para leer lo que otros escribieron sino para recibir Palabra de Dios, y estoy de acuerdo. Jesucristo mismo dijo: les he puesto el ejemplo para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes, Él mismo nos dejó claro y excelente ejemplo acerca de lo que debemos de hacer. Y es que el ejemplo tiene que ver con la influencia de unos sobre otros. Vemos que, inclusive, la moda en la ropa, en los peinados, en el deporte, en esto y en lo otro es por la influencia de unos sobre otros. Basta con ver una fotografía suya de hace unos treinta años y creo que le va a dar un poco de risa, cómo se peinaba. Recuerdo que los hombres se cubrían las orejas con el cabello.  Y qué decir de los pantalones, nuestros padres remendaban, ahora los hijos los prefieren rotos. Antes les hacían ruedo a los pantalones, ahora es mejor si los pantalones se arrastran. En fin, podríamos mencionar uno y muchos ejemplos, pero Pablo sabía perfectamente el poder del ejemplo tanto para bien como para mal. Y sobre el ejemplo comienza hablando en la porción de la Escritura que estudiaremos hoy. Filipenses 3:17 dice Hermanos, sigan todos mi ejemplo, y fíjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado. Esta frase inicialmente me pareció un poco atrevida de parte del apóstol Pablo. ¿Estaría en la capacidad de decirle a otros sigan mi ejemplo? ¿A sus hijos piensa decirles sigan mi ejemplo? Pienso que en algunas áreas de la vida sí podemos decirle eso a nuestros hijos o a algunas personas, pero esto que dice el apóstol me llama la atención. Se entiende mejor cuando leemos 1 de Corintios 11:1 Pablo escribiendo a los corintios les dice Imítenme a mí, como yo imito a Cristo. Y es que nos pone en una escala distinta. Si nos dijeran hoy imiten a Cristo, diríamos que es imposible, es muy complicado, pero Pablo lo pone de una manera en la que de pronto es más sencillo entender, imitar a Pablo, porque a la vez el imita a Cristo.  Y luego nos deja la recomendación de que sigamos el modelo que antes fue enseñado. En esta misma carta de Pablo a los filipenses encontramos, en los temas que se compartieron anteriormente, algunas frases como esta: compórtense como es digno del Evangelio. Luego, también nos dice que no hagamos nada por egoísmo o por vanidad, sino que consideremos a los demás como superiores a nosotros mismos y que no nos ocupemos solamente en nuestros intereses sino en los intereses de los demás. Y luego dice que sigamos la actitud de Cristo y empieza a describir la actitud de Cristo, el que se humilló y tomó forma de hombre y estando en forma de hombre se humilló hasta la muerte y muerte de cruz. Podemos encontrar claramente establecido ese modelo, pero vale la pena que nos vayamos a 1 de Juan 2:4-6 y leamos algo que también nos dará una clara directriz acerca de cómo y qué hay que hacer en cuanto a seguir el ejemplo.   El que afirma: "Lo conozco", pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad.  En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió. Según la Escritura, que es la Palabra de Dios, si decimos que conocemos a Dios, pero no obedecemos sus mandamientos somos unos mentirosos. Es claro, tenemos que obedecer los mandamientos de Dios, si decimos que le conocemos y esta incongruencia entre lo que decimos y hacemos es parte de lo que lastima más el corazón de nuestros seres queridos, cuando les decimos algo y hacemos todo lo contrario, porque ellos esperan en nosotros un modelo, un ejemplo. Nuestra sociedad, nuestro mundo, necesitan que modelemos a Cristo Jesús. Los jóvenes necesitan que los adultos modelemos a Cristo Jesús, pero jóvenes eso no les exime a que ustedes también tienen que ser un modelo de Cristo Jesús, para que modelen y sean ejemplo para otros jóvenes que andan perdidos, para que puedan ver en ustedes y en nosotros que hay esperanza en Cristo Jesús. Y vamos un poco más allá, también los niños pueden modelar a Cristo Jesús. Nuestra sociedad necesita que modelemos y vivamos según el Evangelio, según la santidad. El apóstol Pablo también lo menciona porque sabe que hay un riesgo. Y el riesgo es que los filipenses y nosotros sigamos el ejemplo de aquellos que son enemigos de la cruz de Cristo. Filipenses 3:18-19 dice, Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Sólo piensan en lo terrenal. Los enemigos de la cruz de Cristo son justamente aquellos que no creen en el sacrificio de Jesucristo en la cruz del Calvario. Son aquellos que no están dispuestos a morir a su propio yo, a su propio ego y a sus propios deseos carnales. Estos son los enemigos de la cruz de Cristo. Pero ahora en este mismo pasaje, el apóstol Pablo establece dos cosas: 1. el destino, los enemigos y 2. tres características que los identifica. Veamos, dice que su destino es la destrucción. Juan el Bautista decía en Mateo 3:11-12 Juan el Bautista decía: “Yo los bautizo a ustedes con agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Tiene el rastrillo en la mano y limpiará su era, recogiendo el trigo en su granero; la paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará.” La paja son precisamente los enemigos de la cruz de Cristo. El final de todo enemigo de la cruz de Cristo, será su derrota y castigo eterno. Dios es justo, pero también en su justicia envió a Jesucristo para que por Su justicia fuésemos justificados, pero si no creemos a ese mensaje, si no nos apropiamos de esa redención que podemos adquirir por medio de Jesucristo, lo que nos espera es esta destrucción; sin embargo, el apóstol Pablo continúa dando algunas características de los enemigos de la cruz de Cristo y menciona tres. Una, adoran al dios de sus propios deseos. Segunda, se enorgullecen de su propia vergüenza, y tres solo piensan en lo terrenal. Inclusive la gente que dice que no cree en Dios tiene un dios. Normalmente ese dios, son ellos mismos, son sus deseos, sus pasiones, son lo que quieren satisfacer y por eso no creen en Dios, pero sí tienen un dios: ellos mismos. No todos los deseos son malos, pero sí aquellos que están en contra de la voluntad y de la naturaleza de Dios. Pero puede decir que a veces tiene deseos que no son muy buenos, tiene tentaciones ¿qué se puede hacer? Si quiere ser libre de toda tentación y de la naturaleza pecaminosa, muérase. Por qué, porque la naturaleza pecaminosa está en nosotros, las tentaciones están en nosotros porque son parte de nuestra naturaleza y esa naturaleza cesará el día en que muramos o que Jesucristo venga por nosotros. Desde esa perspectiva, Santiago 1:12-15 dice “Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. Que nadie, al ser tentado, diga: "Es Dios quien me tienta." Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. Así que la tentación va a llegar a nuestra vida, la tentación en sí misma no es pecado, Jesucristo cuando inició su ministerio es tentado por Satanás y más adelante la Escritura dice que Jesús fue tentado en todo, pero sin pecado. Así que si es tentado de lo que tiene que ocuparse es de no caer en esa tentación. Se podrá decir que hay tentaciones que definitivamente no se pueden dominar, que dominan, aunque se haga todo intento, aunque se quiera termina diciendo que no se puede. Eso es mentira, sí se puede. 1 de Corintios 10:13 Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir. Se puede resistir, pero hay que agarrare del Señor y en ocasiones se tiene que salir huyendo. Huir también es de valientes, no se las lleve de “muy pilas”, la Escritura dice que Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar. Satanás nos quiere conseguir, pero si resistimos él va a huir de nosotros y aunque seamos tentados tenernos que estar firmes en el Señor. 1 Timoteo 6: 9 nos habla de otro tipo de tentación y nos dice Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Característica 2 de los enemigos de la cruz, se enorgullecen de lo que es su vergsuenza. Habrá conocido a gente así, de pronto en el pasado usted fue así. De aquellos que se enorgullecen y ponen cada botella de cerveza que se han tomado en la mesa y otra más, y otras más, porque están orgullosos de “cómo chupan”. Otros orgullosos de que tienen experiencias extramatrimoniales. Se creen muy machos. Efesios 4: 17-19 dice Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos.  A causa de la ignorancia que los domina y por la dureza de su corazón, éstos tienen oscurecido el entendimiento y están alejados de la vida que proviene de Dios. Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes. Eso es lo que pasa, se endurece el corazón, la vista se queda completamente ciega y entonces están orgullosos de lo que es su vergsuenza. Número tres. Solo piensan en lo terrenal, apoyémonos en Colosenses 3:5-7, Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios. Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Dejemos ya de pensar tanto en lo terrenal. La sociedad nos inunda con tantas cosas terrenales, pero vale la pena que sigamos leyendo la Escritura, veamos la perspectiva que hay para nosotros, de acuerdo al plan de Dios. Filipenses 3:20-21 dice En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. El ministerio de Relaciones Exteriores por medio de sus cuarenta embajadas o consulados alrededor del mundo, en el 2014, estableció que en los países donde había representación había aproximadamente un millón quintetos cincuenta y dos mil guatemaltecos viviendo fuera de Guatemala. Sin embargo, la Organización Internacional para los Migrantes establece que solo en Estados Unidos hay un millón seiscientos mil guatemaltecos. Guatemaltecos hay, prácticamente, en todos los países del continente americano, en África, Oceanía, pero tienen la ciudadanía guatemalteca. Muchos de los que están en Estados Unidos están o estarán próximos a obtener la ciudadanía. ¿Por qué? Porque están buscando los beneficios que les dan sociedades desarrolladas que les puede dar un mejor estatus de vida. Los filipenses eran una colonia romana, geográficamente estaban lejos de Roma, pero tenían la ciudadanía romana y por lo tanto tenían todos los derechos. Roma era una nación poderosa que gobernaba nivel mundial, en ese entonces. Esta ciudadanía les daba muchos beneficios comparativamente contra las otras ciudadanías, pero ahora Pablo nos pone en una nueva dimensión, diciendo que ahora en cambio somos ciudadanos del cielo. También les dice que anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. Jesucristo viene otra vez. Recordemos que nuestra ciudadanía está en el cielo y es eterna, no es temporal. De allí del cielo vendrá Jesucristo por nosotros. 1 de Tesalonicenses 1:9-10 dice, Ellos mismos cuentan de lo bien que ustedes nos recibieron, y de cómo se convirtieron a Dios dejando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar del cielo a Jesús, su Hijo a quien resucitó, que nos libra del castigo venidero. Jesucristo vino una primera vez, entregó su vida por nosotros, nos redimió, nos salvó y nos justificó delante del Padre. Él muere, resucita y después de resucitar es ascendido y en el capítulo 1 de Los Hechos se puede leer la ascensión de Jesucristo. Los ángeles que están ahí presentes les dicen a los discípulos: este mismo Jesús que ha sido llevado de entre ustedes al cielo vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse. La esperanza eterna es Cristo, la Promesa es la resurrección para nosotros, la muerte no es el fin, es el paso a la eternidad. Antes de nacer preparamos la bienvenida al bebé, se le pinta su habitación, se hacen reuniones para recaudar regalos, en fin. Los padres los abuelos, todos, se preparan. Los niños nacen a un mundo lleno de violencia, de injusticia, de mentira, de pecado y para eso estamos dándole la bienvenida a los bebés. Si nos preparamos para el nacimiento, por qué no nos preparamos para la muerte, para el nacimiento nuestro a la vida eterna. El Señor se alegra que nosotros estemos allá, pero para eso hay que prepararse hacia lo eterno, hacia lo que no es corruptible y hablando por cierto de corruptible e incorruptible, es importante que leamos el versículo 21, Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas. El versículo 20 nos está diciendo o está definiendo el evento de la glorificación. Vamos a ser glorificados, pero cuando muramos o si antes de eso viene Jesucristo. El apóstol Pablo lo explica de mejor manera en 1 Corintios 15:51- 54, Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. Porque lo corruptible tiene que revestirse de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad. Cuando lo corruptible se revista de lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: «La muerte ha sido devorada por la victoria». Así que su cuerpo que es miserable será transformado, ahora es miserable porque está todavía con la naturaleza pecaminosa, pero en ese día su cuerpo será glorificado. Así que, aunque nacemos de nuevo espiritualmente, nuestro cuerpo nos sigue pidiendo las cosas de esta tierra y muchas de ellas son contrarias a la perfecta voluntad de Dios. Por eso Pablo hace énfasis en que Dios nos librará de este cuerpo miserable que nos quiere llevar a pecar, pero Dios nos va a transformar para que nuestro cuerpo sea glorioso como el cuerpo de Él. Así que mientras llega ese momento, la pregunta es ¿adora al dios de sus propios deseos? ¿Es enemigo de la cruz de Cristo o adora a Jesucristo el Salvador de su vida y quien ha perdonado todos sus pecados? Todo momento es bueno, pero hoy es un buen día, para hacer un llamado a la consagración. Tenemos que constituirnos como hijos de Dios y comportarnos de una manera digna del Evangelio y si en algo nos estamos comportando como enemigos de la cruz de Cristo, hoy podemos decir Señor, me consagrado a ti, reconozco que no me he comportado de la manera adecuada, reconozco que no te estoy modelando adecuadamente para los de afuera, reconozco que le estoy dando espacio y la autoridad a mis deseos pecaminosos y hoy me quiero acercar a ti, consagrarme a ti, reconciliarme contigo. Es importante hacer una determinación y esta es personal, no depende de terceras personas, no importa si su familia quiere o no, si el grupo en el que se desarrolla socialmente quiere o no. Es una determinación personal, no importa a quién ellos están adorando o a quiénes están siguiendo o quiénes son el ejemplo de ellos. Importa los que usted determine para con su Dios, tal como lo hizo Josué 24:14-15. Que dice  »Por lo tanto, ahora ustedes entréguense al Señor y sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraron al otro lado del río Éufrates y en Egipto, y sirvan solo al Señor. Pero, si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor». Cuando Josué le hace esta declaratoria al pueblo de Israel, hace referencia a que fue liberado de Egipto, que fue guardado en el desierto y vieron los milagros que Dios hizo con ellos; sin embargo, a pesar que vieron esos milagros estaban adorando a otros dioses y eso es mucho de lo que nos está pasando hoy, porque hemos visto los milagros de Dios en nuestra vida, hemos visto Su poder, Su misericordia en nosotros y muchas veces nos hemos ido a adorar a otros dioses. Hoy es importante que tomemos una determinación como lo hizo Josué que nuestra familia y nosotros sirvamos al Señor. Entréguese hoy al Señor, sírvale fielmente y deshágase de todo aquello que no honre a Dios. Usted está en esta tierra como extranjero porque usted y yo somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos a nuestro Salvador. Comportémonos como ciudadanos del cielo.
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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…