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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Hace algunos años una señora me pidió que orara por su hijo adolescente, para que le fuera bien en sus estudios, ya ha perdido el año varias veces, me dijo. Le contesté que sí pero antes quiero darte unas recomendaciones para que te vaya bien  en los estudios. Hay que asistir a clases, elemental. Hay que sentarse lo más adelante posible, hay que poner atención en lo que dice el maestro. Si deja una tarea para hoy, hay que hacerla hoy, no seas como Mark Twain que dijo “no dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana”, es hoy. Y si haces tus tareas regularmente y pones atención y no te distraes platicando en clase y no te distraes jugando otras cosas y pensando en otras cosas, seguramente te irá bien. Pongo este ejemplo para preguntarle ¿quiere aprender de la Palabra de Dios? Le voy a dar unos tips para aprender de la Palabra de Dios de la mejor manera. Le voy a dar consejos de cómo estudiar una epístola, epístola es nada menos que una carta y en el Nuevo Testamento tenemos 22 libros que se llaman Epístolas, estas son cartas que los autores bíblicos escribieron tanto a iglesias como individuos para animarlos e instruirlos. Exceptuando los primeros cinco libros que son Mateo, Marcos, Lucas, Juan y Hechos, los demás son cartas. De estas existen las epístolas Paulinas que fueron escritas por el apóstol Pablo y son 13 en total y las epístolas Generales que son 9. Las paulinas se dividen en dos, las escritas a iglesias y las escritas a individuos. Las escritas a iglesias son nueve: Romanos, 1 y 2 de Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses y 1 y 2 de Tesalonicenses. Las paulinas escritas a individuos son cuatro: 1 y 2 de Timoteo, Tito y Filemón. Las epístolas generales son 9 y todas excepto 2 y 3 de Juan, fueron escritas a un público cristiano. Estas son: Hebreos, Santiago, 1 y 2 de Pedro, 1, 2, y 3 de Juan, Judas y Apocalipsis.
  1. ¿Cómo estudiar, cómo entender una epístola?
Lea la carta en una sola sentada. Cuando usted recibe un correo electrónico, porque hoy en día casi ya no se reciben cartas, lo único que se recibe son estados de cuenta, pero cartas ya no se estila. En mi generación, cuando estábamos enamorados recibíamos papelitos, no había WhatsApp, nos mandábamos papelitos, nos mandábamos cartas y estábamos pendientes del correo o de ir al apartado postal a ver si estaban las cartas. Y cuando la recibíamos de la novia o del novio, dependiendo qué sea usted, no decía hoy voy a leer la fecha y el primer párrafo, mañana el siguiente párrafo, pasado otro. Así no se leen las cartas, Cuando se recibe una que interesa se sienta y se lee toda de una sola vez, porque si no, no va a entender todo el significado de los que ahí se escribe.
  1. Lea la carta varias veces en la misma versión y en distintas versiones.
Pues hoy las tenemos en varias versiones de la Biblia y cada una de ellas arroja luz para entender lo que dice. Por ejemplo, la versión del 60 dice “si tu enemigo tiene sed dale de beber, si tu enemigo tiene hambre dale de comer, porque haciendo esto ascuas de fuego  amontonará sobre su cabeza”. Por años yo me desvivía por explicarle a la gente qué era eso de ascuas de fuego. Imagínese usted ponerle un montón de carboncitos en la cabeza a la gente, costaba entender. Pero en la Nueva Versión Internacional, por ejemplo, dice “si tu enemigo tiene hambre dale de comer, si tiene sed dale de beber, porque haciendo esto su rostro se pondrá rojo de la vergüenza”. Se entiende mejor, porque cuando alguien le ha hecho mal y usted le hace bien la persona se abochorna siente en el rostros la vergüenza. La idea es leer la carta varias veces en la misma versión y en distintas versiones, porque las cartas que recibimos de alguien que amamos, de su hijo, de su esposo, de su novia o amada suegra se lee muchas veces. Léala varias veces porque la idea es reconstruir a quién, a quiénes y por qué se escribió la carta.
  1. Cómo aplicarlo a nosotros mismos
Una vez entendemos lo que el autor dijo a los destinatarios podemos aplicarlo a nosotros, antes de leer algo en una epístola de  Pablo usted dice esto lo aplico para mí ahora mismo. Primero entienda por qué Pablo les escribió a ellos. Cuál es la razón por la que les escribió esa carta y entonces con ese conocimiento aplicarla a nuestra vida.  Lea la carta una vez más y anote toda la evidencia interna que encuentre sobre el autor. Quiere conocer a fondo al autor de la carta. Es interesante cuando uno lee una carta, pero hay que saber la fuente para poder darle, a esa carta, el verdadero valor, quién escribe, cuál es el fondo de ese autor, como decía aquel cantante  preguntándole a su hija por su novio y ¿quién es él? ¿A qué dedica su tiempo libre? ¿Y cómo es él? Porque ya sentía que le quitaban a su hijita, como hicimos alguna vez: le quitamos la hijita a sus papás para hacerla nuestra esposa. Por eso es importante conocer al autor de la carta.
  1. Lea la carta una vez más y anote toda la evidencia interna que encuentre sobre los destinatarios.
Conforme va leyendo la carta, anote cada cita bíblica con la información que el mismo libro proporciona sobre los destinatarios de la carta. ¿Conocen los destinatarios personalmente al autor? ¿Quiénes son? ¿Judíos, gentiles, son una mezcla, cristianos maduros o recién convertidos? ¿Quiénes son los líderes de esa congregación? La idea es que usted encuentre todo lo que sea posible en la misma evidencia interna que el libro le provee sobre los destinarios. Usted quiere conocer a fondo a aquellos que recibieron la carta.
  1. Lea la carta una vez y anote toda la evidencia interna que encuentre sobre la razón o la ocasión de la carta
¿Por qué escribió esta carta? ¿Fue para corregir o animar? ¿Necesitaban ánimo en la prueba o instrucción sobre un problema? La idea es que usted encuentre la razón por la que la carta se escribió a los destinatarios.
  1. Lea la carta otra vez y anote todas las dudas que le surgen de la misma
A lo largo de las lecturas le surgirán dudas sobre la ubicación geográfica, ¿dónde queda Mileto? nombres de ciudades, personas o sobre por qué dice ciertas cosas, en donde las dice. Anote cada una de esas dudas para que no se le olviden. Hasta este punto, usted va a un diccionario bíblico o un comentario bíblico para profundizar y resolver dudas. La mayoría de personas comienzan al revés. Primero van a un diccionario bíblico o a un comentario bíblico, pero cuando lo hacemos así, nos predisponemos para encontrar lo que dijo el comentarista, antes de buscar nosotros por nosotros mismos lo que está diciendo. La idea es que sin nada más que con una hoja en blanco lleguemos a descubrir en la evidencia interna del libro. Y por último vamos al diccionario bíblico o al comentario bíblico, que es la perspectiva bíblica de un erudito sobre un libro. Y para ello conviene utilizar varios comentarios, no solamente uno. Durante las próximas semanas estaremos estudiando el libro de Filipenses, esa es la epístola, la carta del apóstol Pablo a los filipenses. Lo que hoy hemos aprendido no es para que se quede en teoría. Deseamos que durante esta semana, lea el libro de Filipenses siete veces. Las últimas cuatro, anotando en cada lectura lo que encuentre sobre el autor, los destinatarios, la razón u ocasión por la que fue escrito el libro y las dudas que tenga. No hay nada mejor que descubrir el significado original de la Palabra de Dios y luego aplicarlo a nuestras vidas. ¿Aceptan este desafío? Si no sabe leer, haga lo que hacía mi abuela: llame a los nietos y que se la lean y deles unos quetzalitos, cinco o diez, dependiendo de su disponibilidad, pero que le lean. Lo importante es que todos leamos. ¿Por qué queremos que usted aprenda a estudiar las cartas del Nuevo Testamento?  Porque las cartas fueron escritas a un grupo específico, en una historia específica y debemos interpretarlas allá, en ese momento histórico. Pablo las escribió en este caso específico a los filipenses, para ellos y antes de aplicarlo para nosotros tenemos que descubrir por qué se las escribió, además para que usted no sea engañado con falsas interpretaciones y falsas doctrinas, pues sabrá interpretar por usted mismo las cartas del Nuevo Testamento. Por muchos siglos se prohibió que el pueblo leyera y no tuviera acceso a la Biblia, fue hasta, precisamente, la época de Martín Lutero que logró traducirla al alemán y la imprimieron gracias a la imprenta de  Gutenberg y que empezó la Biblia a ser traducida y llegar a todas partes. Ahora gracias a Dios, no está solo en alemán, tenemos biblias en español. Ahora tenemos acceso a la Biblia, a la Palabra de Dios, pero tenemos que aprender a leer. Por muchos años se enseñó que el pueblo no podía interpretar la Biblia, solo las altas autoridades de la Iglesia. Se iba a la iglesia, se sentaba y se oía a un guía espiritual hablando en un idioma que no conocía usted, y qué iba a entender si hablaban en latín y usted apenas habla cachiquel, no podía entender. Pero ahora le hablamos claro y pelado, en un idioma que usted entiende. Me preguntan por qué la gente llega a La Fráter después de predicarles por 38 años. Les contesto porque les hablo claro y pelado y entienden. Por eso es importante que sigamos compartiendo la Palabra del Señor como debemos. Además queremos que usted aprenda a leer las cartas del Nuevo Testamento para que descubra el gozo y la transformación que viene de leer, interpretar la Palabra de Dios a nuestra vida. Un día el Señor va a decir esa hermosa flor que está en la Fráter, que es el pastor, la corto y me la llevo para mi comedor allá en el cielo, pero usted va a seguir aprendiendo, porque está aprendiendo a cómo estudiar la Biblia. La próxima semana vamos a iniciar un estudio sobre la epístola a los Filipenses y cuando venga el domingo va a venir con el libro casi de memoria, va a tener conocimiento y va a ver  cómo le va a sacar jugo a esta enseñanza. Así que no venga solo, tráigase a todos los de la célula, a todos sus compañeros de ministerio, invite amigos. Traiga a los que no son creyentes también, para que ellos puedan comenzar una vida nueva.
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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…