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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¿Cómo son en la Fráter? ¿Qué los distingue, qué los caracteriza, cómo son? Hace dos semanas que comenzamos una serie de dos partes que se llama “En la Fráter somos…” Y es que desde el principio, hace 35 años, el Señor nos dio unas características muy propias y esas son las que nos han distinguido hasta hoy. ¿Por qué fundamos la Fráter, para qué, qué es lo que estamos haciendo? Hemos visto que Dios nos permitió crecer de un grupo más o menos de 20 personas a más de 15 mil personas. Hemos visto desarrollarse un voluntariado precioso, más de 3 mil personas sirven en el voluntariado de la iglesia, que hacen que funcionemos maravillosamente cada vez que nos reunimos.

Más de 75 mil personas se han convertido en nuestras reuniones, sin incluir aquellos que nos ven por televisión, nos oyen por la radio y que también han resuelto entregar su vida a Jesucristo. Y por eso es importante recordar lo que somos, para mantenernos enfocados en la visión. Dijimos que somos una iglesia cristiana. Hoy en día hay millares y millares de iglesias, pero es importante entender que nos caracterizamos por ser una iglesia cristiana. En Hechos 11:25-26 dice “Después partió Bernabé para Tarso en busca de Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó “cristianos” por primera vez”. Porque ellos querían ser como Cristo, vivir como Cristo, servir como Cristo. Y por eso es tan importante que entendamos que nuestro modelo a seguir es Cristo, que nuestro maestro es nuestro Señor Jesucristo.

Y no solamente somos una iglesia cristiana sino somos una iglesia cristiana para la familia. Toda persona que quebranta la ley de Dios y la ley de los hombres fue una vez un niño lindo. Después se puso feo, pero Dios aunque ese niño lindo se desvía y se convierte en un pecador, Dios en su gracia y en su amor lo rescata, lo transforma y lo convierte en una nueva creación, en un hijo de Dios. Somos nuevas criaturas por la fe en Jesucristo. El enfoque a la familia no excluye a los que no tienen una, aquí somos familia, algunos tenemos esposa, tenemos hijos, padres, abuelos, otros no tienen mamá, son huérfanos, hay quienes no conocieron a sus papás y sin embargo, aquí han encontrado a una familia. En estos 35 años hemos logrado formar una hermosa familia espiritual.

Es importante entender que somos una familia. Mucha gente viene del interior, no tiene a dónde ir, no tiene con quién estar y encuentran en la Fraternidad Cristiana su familia, las células se convierten en una familia para quien vive desamparado en la gran ciudad. Si usted no asiste a una célula de la Fráter, pregunte en el Centro de Información a la salida, involúcrese en una, va a encontrar amigos, si no tienen mamá, algunas señoras le van a servir de mamá, le va a aconsejar, le van a regañar. Otros le van a servir de papá, lo van a zangolotear si es necesario y muchos van a servir de hermanos suyos, van a ser sus compañeros. Salmo 68: 5 dice Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa. 6 Dios da un hogar a los desamparados y libertad a los cautivos; los rebeldes habitarán en el desierto.”

Dios da un hogar a los desamparados y aquí miles hemos encontrado nuestro hogar.

También dijimos que somos llamados a proclamar el amor de Dios. Hay muchas cosas en la vida cristiana. 1 Corintios 12, nos habla de los dones del Espíritu Santo, ahí están los dones de fe, de sanidad, de milagros, palabras de sabiduría, palabra de ciencia, descernimiento, en fin. Sí creemos en los dones del Espíritu Santo. En el capítulo 13 nos habla precisamente del amor, el amor, dice, es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, en fin, si permanece en estas tres cosas, dice Pablo, la fe, la esperanza y el amor, pero lo más importante es el amor, porque el amor nunca deja de ser. Las profecías se van a acabar, los milagros se van a acabar, las sanidades se van a acabar, una vez que usted entre al cielo, ya no tendrá de dones de sanidades porque ya no se va a enfermar.

Ya no tendremos necesidad de fe, de milagros, necesidades de discernimiento, nada de eso. ¿Por qué ya no vamos a necesitar fe? Porque la fe se necesita mientras uno no ve, pero cuando usted esté viendo al Creador de los cielos y de la tierra y esté viéndolo y adorándolo, ya no va a necesitar fe. ¿Sabe qué va a permanecer allí? El amor, porque Dios es amor. Jesús dijo: en esto conocerán que son mis discípulos, en que se aman los unos a los otros. Y aquí en la Fráter amamos a todos. Si usted es feo lo amamos, si es guapo también lo amamos, si tiene mucho dinero lo amamos y oramos para que Dios lo ayude a administrarlo, y si está gafo, igual lo amamos. Porque Dios ama aquí al negro y al blanco, al alto y al bajo, al flaco y al gordo, al feo y al guapo. Dios nos enseña a amarnos. Tenemos que manifestar el amor de Dios. Amar al pecador, aborrecer el pecado, pero amar al pecador.

Veamos otro par de cosas más. Somos llamados a manifestar el poder del Cristo resucitado. En Hechos 1:8 Jesucristo antes de ser llevado al cielo por una nube y acompañado de los ángeles dijo: Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra. Si algo recibimos nosotros como cristianos cuando reconocemos a Jesús como nuestro Señor y Salvador personal es poder. La palabra en griego es dunamis que es de donde viene la palabra dínamo, dinamita, eso es lo que tenemos nosotros adentro, poder, un poder explosivo, capaz de romper montañas y hacer grandes maravillas.

En Juan 20:19- dice que Jesús resucitó y se le apareció a las mujeres en el jardín de la tumba y corrieron a abrazarlo, Jesús les dijo: — María, no me toques, porque no he subido al Padre todavía. En ese momento empezó a subir para presentar en la presencia de Dios el sacrificio redentor, Su sangre preciosa. Y ese mismo día, el día de la resurrección, Jesús se les apareció a los discípulos que estaban escondidos en un Aposento Alto y se les apareció y les dijo: — ¡La paz sea con ustedes! Y sopló y les dijo: reciban el Espíritu Santo. Dos veces sopló Dios, una en el jardín del Edén cuando creó a Adán. Sopló y le dio vida, lo convirtió en ánima viviente. Pero ahora en Juan 20-19 dice que sopló y los convirtió en espíritus vivos, porque estaban muertos. Una persona que no tiene el Espíritu de Dios en su corazón está muerta, está separada de Dios, por eso dice: la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Y en ese momento recibieron el Espíritu Santo, sin embargo, cuarenta días después Jesús les dijo: van a recibir el poder cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes. Hay tres relaciones que tiene el Espíritu Santo con el hombre. Una, cuando está con nosotros. Jesús dijo que el Espíritu Santo el mundo no lo puede recibir porque está con ustedes, pero estará en ustedes. Cuando una persona todavía no ha recibido a Cristo tiene el Espíritu Santo con ella, a la par de ella. Como cuando usted está en el bar de una cantina está a la par de otro. Lo está redarguyendo y diciéndole no te chupés todo el pisto, llévale el sueldo a tu familia, pagá tus deudas. Pero luego dijo: el Espíritu Santo estará en ustedes. ¿Cuándo llegó a estar en los discípulos de Jesús? La noche en la que se les apareció y les dijo reciban el Espíritu Santo y llegó a estar en ellos, pero luego les dice, cuarenta días después, El Espíritu Santo vendrá sobre ustedes y eso ocurrió en el Día de Pentecostés, ahí fue cuando vino sobre los ciento veinte que estaban ahí el poder del Espíritu Santo.

Cuando usted se convierte a Cristo el Espíritu Santo entra en usted. Los que lo recibieron tienen poder, poder principalmente. Hechos 1:8 para hacer testigos, nosotros vamos a ser testigos de Jesús y lo que hace un testigo es testificar, dar testimonio, un testigo cuenta lo que vivió, lo que oyó, los que presenció. ¿Qué ha vivido con Jesucristo? Eso es lo que usted tiene que contar, pero cuando no tenemos ese poder del Espíritu Santo nos pasa lo del apóstol Pedro que estando allá la noche que capturaron a Jesús no quería ni decir que andaba con Jesús.

¿Cuantas veces negó Pedro a Jesús? ¿Por qué? porque no tenía el poder, pero en el día de Pentecostés, él fue lleno con el Espíritu Santo, vino sobre él el poder y entonces se puso en pie y predicó. El resultado de su testimonio fue tres mil convertidos, tres mil hombres, más sus mujeres, más sus hijos. Abramos la boca y Dios la va a llenar de palabras de fe, esperanza. La gente está muriéndose en el mundo, alrededor suyo, en su trabajo, en su universidad, en su barrio, sus amigos, sus familiares se están muriendo porque no conocen del Señor, ¿quién les va a hablar del Señor? Usted diga: yo. Si, aquí hay un estimado hermano que siendo jovencito venía en un autobús y una jovencita de la Fráter, no sé cómo entró en conversación con él, lo invitó a venir a la Fráter, se convirtió a Cristo y hoy en día tiene una célula en su casa, logró graduarse de auditor, se logró casar con una jovencita cristiana hija de un pastor, ahí ahora está trabajando con el ministerio de escuderos. Ahí está, porque una chica llena de poder se atrevió a romper el hielo. Solo cuando usted tiene el poder de Dios usted rompe el hielo, pierde el temor, pierde la vergüenza comparte con otros lo que Cristo ha hecho en su vida. Si usted tiene el Espíritu Santo tiene que notarse ese poder.

Hace algunos años me tocó ir al Cementerio las Flores a un funeral. Solamente había otro carro y yo, entonces me salí del carro para estirar un poco las piernas y la otra pareja que estaba ahí también se salió de su carro y comenzamos a conversar y en eso empezó a lloviznar. Los invité a entrar a mi carro, tenía un Cadillac, espacioso. Seguimos conversando y cuando alguien se muere es el mismo tema y las mismas expresiones. Les pregunté si lo conocían y me dijeron que sí, les comenté que por eso había que estar preparados, porque uno no sabe cuándo le va a tocar. Y ustedes, les digo, ¿ya están preparados para cuando les toque su momento?

Les dije que todos somos pecadores y estamos separados de Dios. Necesitamos arrepentirnos de nuestros pecados, confesar con nuestra boca que creemos que Jesús es el Hijo de Dios, el Señor y Salvador de nuestras almas. Y entonces podemos decir, como Pablo, para mí vivir es Cristo y el morir es ganancia. ¿Quieren recibir a Cristo como su Salvador ahora? Si, ahí oré por ellos y se convirtieron a Cristo, empezaron a venir a la Fráter. Ellos y sus dos nenas, hoy en día están trabajando en la Zona de Campeones, él se llama Carlos López, es quien produce la Vía Dolorosa. ¿Valdría la pena hablares de Cristo? Usted no sabe lo que Dios va a hacer con aquella persona a la que usted le hable de Cristo.

Les voy a compartir algo. Para hablar, lo primero que tenemos que hacer es abrir la boca. Comparta con otros lo que Dios ha hecho en usted. Usted en el trabajo tiene algunos pobres que están sufriendo, a lo mejor va a llegar con su compañero y le va a preguntar por qué está triste. Quizá lo dejó su mujer, entonces, usted le va a dar ánimo y le va a empezar a hablar del Señor y que con la ayuda de Dios usted restauró su familia y también puede restaurar la de él. Dios nos da poder para actuar, nosotros desde que Cristo resucitó somos el cuerpo de Cristo, las manos de Cristo, la boca de Cristo, el corazón de Cristo y tenemos que ir a servir a otros.

Romanos 1:16 dice: A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles. Así que nosotros tenemos que experimentar el poder de Dios y dárselo a los que lo necesitan. Cristo no está muerto, Él resucitó. Cristo es la primicia de los que resucitaremos. Y el Señor nos ha dado el poder para hacer lo que Él mismo hace. He aquí yo os doy poder para echar fuera demonios, dice la Escritura. Dios ya nos ha dado ese poder, es cosa que lo usemos, si usted se encuentra un día de estos con un endemoniado, tome autoridad, en el nombre de Jesús eche fuera demonios, Dios lo va a usar. Y resucitó para darnos vida eterna, para darnos poder al enviarnos el Espíritu Santo como su representante o embajador a la Tierra. Y a través del nombre de Jesús el Cristo resucitado tenemos poder no sólo para salvación sino para sanar enfermos y expulsar demonios.

Voy a contar mi primera experiencia. Era un niño de 12 años, lo que tenía, además de ser niño, ya había recibido ese poder del Espíritu Santo, ya me había entregado a mi Señor. Una noche se fue a dormir a la vecindad de mi casa, a la habitación de mi tía una señora que vino a la iglesia por oración. Y el pastor dijo que se necesitaba que alguien le diera hospedaje. Mi tía dijo que podía, también tenía hospedada en su habitación a una enfermera. Estaba bien dormido en mi cuarto cuando me fueron a despertar en la madrugada, que fuera a ese cuarto porque se manifestaron los demonios a la señora que recién había llegado.

Allá voy un poco afligido, llegué al cuarto de la tía. Me dijeron que ahí estaba con problemas la señora, me dieron una silla reclinable, me acosté con una linterna en la mano y con la Biblia en la otra. Una lámpara en un lado y la otra en el otro. Me dormí. Cuando en eso empieza a dar unos gritos que se me heló la sangre, me quedé algo mudo, me quedé asustado. Usted sabe, cuando le meten miedo a uno, a las tres de la mañana y una señora dando alaridos. Es terrible. Agarro mi linterna la enciendo y le enfoco la cara, para qué le alumbré la cara. Más me asustó. Entonces me acordé que tenía que hacer uso del nombre de Jesús que es poder, es grande, el demonio tiembla. Reprendí a Satanás y me hizo caso, porque no importa que usted esté temblando, pero si está respaldado por el Señor usted sale vencedor de cualquier situación. Hay poder en el nombre de Jesús.

En el nuevo folleto que estamos entregando a los que nos visitan dice: Nos caracteriza el poder. Un poder que no es nuestro. Dios prometió que recibiríamos poder cuando recibiéramos al Espíritu Santo. Aquel que Jesús nos dio cuando resucitó al tercer día. Ese poder que viene de la presencia de Dios en nuestras vidas, nos respalda cuando testificamos el Evangelio de Jesús en todo tiempo y lugar. Es ese poder el que transforma la vida de todo pecador, le declara justo y le permite nacer a una nueva vida en Dios. Poder que sana enfermos, transforma vidas y nos da una vida eterna. Poder que nos permite hacer grandes cosas a través de hombres pequeños. Poder que nos ha permitido hasta el día de hoy, lograr todo lo que tenemos”.

Hace un momento estaban aquí al frente un grupo de servidoras consagrando al Señor sus diezmos, ofrendas y promesas de fe. Y vi a dos, a la madre y a la hija, me hicieron recordar un caso muy paradigmático en la Fráter. Una enfermera que asistía a la congregación estaba en el Hospital General y vio a una familia muy afligida porque tenían una hija cuadripléjica, no podía mover ninguna de las extremidades, no podía ni mover el cuello. Y El Dr. Henri Stokes dio un dictamen: desahuciada, cuadripléjica de por vida. En medio de la angustia esta enfermera se acercó a la familia, porque tenía el poder del Espíritu para decir cosas. Les dijo —no se aflijan, vayan a la iglesia, ahí el Señor les va a consolar, ahí el Señor les va a ayudar—.

En ese entonces nos reuníamos en el Cine Reforma. Esta familia empezó a llegar, llevaban en una silla de ruedas a la niña de más o menos trece años con un par de muñecos en la cabeza, porque se le iba de lado. Cada vez que orábamos por los enfermos ungíamos con aceite a Claudia, cada vez, confiando en que Dios puede hacer maravillas. Y un día ella estaba viendo pintar a su mamá, porque no la soltaba de su vista porque pasaban sucesos raros por su enfermedad, por su inamovilidad, porque no podía tomar control de su cuerpo. Y mientras pintaba, Claudia le dijo: — quítame las muñecas—, y se las quitó y pudo controlar su cuello —ya no necesitó las muñecas.

Estábamos en una Santa Cena y le dice a su papa: —La próxima Santa Cena yo voy a venir sanada completamente—. Los papás la oyeron y dijeron entre ellos: está desahuciada, ya dijeron que no se puede hacer nada. Fueron a su casa, era Semana Santa y una noche en la madrugada ella les dice: — sáquenme de la cama—, ella dormía con sus papás por la atención constante que necesitaba. —Sáquenme de la cama, porque yo vi a Jesús sentado en una silla y me dijo ven Claudia, siéntate en mis piernas porque ya estás sanada—. La sacaron de la cama, la pararon en el piso y lo primero que dijo fue qué frío está el piso. Había recuperado la sensibilidad en sus pies. Empezaron a caminarla por los corredores de la casa y ella empezó a dar sus primeros pasos por la misericordia de Dios. Gerardo, su papá, salió a la calle a tocarle a los vecinos y contarles lo que Dios había hecho en su hija y ninguno le abrió, todos andaban en el puerto. Era asueto. Me avisaron, yo no andaba en el puerto, llegue esa mañana y me contaron muchas de estas cosas que les estoy contando. Claudia fue totalmente sanada, a la siguiente Santa Cena llegó caminando a dar testimonio del poder de Dios. Dios tiene poder para sanar a los enfermos. Sanó tan bien que llegó a la escuela, se graduó, llego a la universidad, se graduó. Se casó. Un día estaba yo en un almacén haciendo compras con mi esposa, vino una señora a la par, y me dice Pastor, ¿Claudia? un poco lento el disco duro, pero bajó la información, y me presentó a su esposo. Aquí su mamá y su hermana sirven. El poder de Dios es grande, maravilloso.

Si su hijo se enferma en horas de la madrugada, impóngale manos, póngale aceite, haga la oración, crea. Dios va a obrar, porque es poderoso para obrar sanidades. Un joven militar, capitán del ejército, se acababa de convertir aquí en la iglesia y en su casa estaba cuando su esposa se puso bien enferma en la madrugada y le dice, ya no aguanto échame aceite como hacen en la Fráter y se levantó, la ungió y se durmió la señora y al otro día la señora se mataba de la risa y le dice: anoche no me echaste aceite, me echaste champú. Pero con aceite, con champú, el poder de Dios obra sanidades. Lo que obra es la fe en Dios, al que cree todos le es posible.

En mi oficina, un día, recibo una llamada del coronel Mario España que en paz descanse. Me dice, se me muere mi hijo, tiene un tumor en la cabeza, ahora lo van a operar, vamos al hospital. Llegué, oré por el niño, lo operaron y quedó como si nada, quedó sano. Y Mario España en sus tarjetas de presentación puso, en la parte de atrás una cita que él se apropió en ese momento de la operación: Salmo 50:15, por todos lados difundió esa cita bíblica: Invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me honrarás. Eso es lo que Dios hace cuando usted lo invoca cuando está en angustia, el Señor le oye y lo libra y luego su responsabilidad es honrar a Dios, con su vida, con todo lo que usted es, con todo lo que usted hace.

Somos llamados a perseverar en el orden dado en la Biblia. Hablando el apóstol Pablo a la iglesia de Corinto sobre el uso de los dones espirituales en las reuniones congregacionales, les escribió a los miembros de la iglesia de Corinto en 1 Corintios 14:40 y les dijo: “Pero todo debe hacerse de una manera apropiada y con orden”. En el logo de la Fráter, ustedes ven que dice aquí: Fraternidad Cristiana de Guatemala. Y tenemos un globo terráqueo. Dos manos estrechándose que representan la palabra amor. Tenemos acá una llama de fuego en forma de paloma que desciende que tiene la palabra Poder, y luego tenemos un libro abierto que es la Biblia con la palabra que dice: Amor, Poder y Orden. Esta trilogía bíblica sustenta la filosofía de vida que tenemos nosotros. 1 Corintios 12,13 y14, de ahí fue donde se nos inspiró para poder poner estas verdades.

Es importante creer en las manifestaciones del poder del Espíritu Santo, pero manifestar una vida de amor y sobre todo perseverar en el orden dado en la Biblia. Las manifestaciones de Dios son ordenadas. Usted no ve un caos en el cielo, todo el sistema galáctico funciona con un orden preciso, a las más pequeñas partes del tiempo. No hay desorden, todo lo que Dios ha creado lo ha creado con orden. El caos no es una expresión de la presencia de Dios. La anarquía no es una manifestación de la presencia de Dios. Cuando Dios se manifiesta lo hace de una manera preciosa.

El profeta estaba en la cueva y dice que vio pasar un viento fuerte y le dijo el Señor: ahí no estoy. Luego un temblor increíble y también le dijo el Señor, ahí no estoy. Luego vino un silbo apacible y el Señor le dijo, ahí estoy. Dios es Dios de orden y nosotros hemos aprendido a ser gente ordenada y Dios manifiesta su gracia, su poder, aún lo sobrenatural que es en medio del orden. 2 Timoteo 3:14-17 “Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, pues sabes de quiénes lo aprendiste. Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras, que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra”.

Me ha tocado hablarles as los diputados alguna vez, la Biblia me ha servido para hablarles. Me ha tocado hablarles a los abogados en su colegio, la Biblia me has servido para hablarles. Me ha tocado hablarles a los universitarios y a los intelectuales en la Universidad Francisco Marroquín, la Biblia me ha servido para instruir. La Palabra de Dios es viva y eficaz. Y la Palabra de Dios nos da un conocimiento y una sabiduría que aunque usted no haya cursado la universidad y no haya sacado un doctorado y no haya escrito un libro, usted tiene mucha sabiduría porque el Espíritu Santo y la Palabra de Dios juntos le dan conocimiento, sabiduría para aconsejar y para instruir. La Biblia está por encima de toda autoridad humana, es la interpretación del texto bíblico en su contexto histórico en el allá y en aquel entonces y el contexto literario de cómo encaja las palabras dentro del pensamiento del autor lo que debe guiar nuestro estudio de la Biblia.

La Biblia correctamente interpretada está por encima de toda autoridad humana. Ningún otro libro debe ser nuestra guía, nuestra norma de fe y conducta en la Fráter es la Palabra de Dios, la Biblia. Si no está en la Biblia no lo debemos hacer. A veces cometemos el error de que una experiencia personal la convertimos en un doctrina universal, por ejemplo, a veces viene la gente al altar a recibir a Jesús como su Salvador, y hay algunos que cuentan han sentido un calor que les baja, qué bonito, ellos piensan que todos sintieron el calor, pero a la par hay otro que no sintió calor, lo único que sintió fue temblor y a la par de ese hay uno que no sintió aquel calor, aquel temblor y no sintió nada. Cuando Jesús obra en una persona, obra aunque esa persona no sienta nada, porque el Espíritu Santo usted no lo siente, lo tiene adentro y la Biblia dice el justo por su fe vivirá y se retrocediere no agradará a su alma.

Así que usted se puede caer o no se puede caer, se puede desmayar o no se puede desmayar, pero cuando Dios lo toma a usted lo transforma y usted vivirá transformado aunque no sienta nada. Usted no debe basar su fe y lo que siente en la emoción, en la sensación sino basar su vida cristiana en la convicción de lo que Dios dice en Su palabra, si Dios lo dice, eso es y si Dios dice que usted va para el cielo, que fue perdonado de todos sus pecados, es una nueva criatura, que es un hijo de Dios, así es. Quiero contar una experiencia que pude pensar que era sobrenatural, pero verifiqué y no lo era. Estaba en el Centro de Retiros Monte Sion, teníamos lleno de jóvenes ahí, estaba en el altar, había predicado, tenía el micrófono en la mano y empecé a orar por cada uno.

Cuando le puse la mano al primero sentí que me pasó corriente eléctrica, se siente raro. Le puse la mano al patojo y sentí una corriente eléctrica, le quité la mano y dejó de pasar, se la puse al otro y volvió a pasar, le quité la mano, dejó de pasar. Ahí tenía varias opciones, pensar que el poder del Espíritu Santo estaba bajando en forma de corriente eléctrica y los que estaban ahí saber qué estaban sintiendo también cuando les ponía la mano. Pero le dije al que me estaba asistiendo que detuviera el micrófono, volví a poner las manos y ya no hubo corriente eléctrica.

Eso sí, esos chavos se fueron contando a saber qué cosas. Dios puede hacer cosas como a Él le dé la gana hacerlas, pero una cosa les puedo asegurar, una experiencia personal no debe convertirse en una doctrina universal. Ejemplo, Saulo de Tarso, que era un religioso celoso y quería que solo hubiera judíos, no quería que hubiera cristianos y se dedicó a perseguirlos. Y tomó un día rumbo a Damasco, se fue en su caballo a buscar cristianos que torturar, eliminar y acabar con esa religión que se llamaba en ese entonces la secta del Camino. Y a mediodía dice que vio una luz tan fuerte sobre él que se cayó del caballo y quedó ciego y oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, Saulo, por qué me persigues. Dura cosa es dar coces contra el aguijón.

Imagínese usted que Pablo, el siguiente nombre de Saulo de Tarso, hubiera escrito: para que usted se convierta a Cristo tiene que ver una luz al mediodía que lo deje ciego. ¿Quién de nosotros ha tenido una experiencia así? Usted no puede decirle a la gente que para que sane tiene que echarle champú porque así sané yo. Es muy importante entender eso. Así que creemos en el orden basado en la Biblia y en el orden en todo lo que hacemos. En la Fráter todo comienza puntual, todo es planificado ¿a qué hora creen que comenzamos el servicio? A las nueve y media, porque somos puntuales. Lo animo que la próxima vez venga temprano así disfruta de todo. Todo lo hacemos como para Dios en el nombre de Jesús y de buena gana. Creemos que la excelencia debe ser el sello en todo lo que hacemos, Dios es un Dios de orden.

Así que permanezcamos enfocados en el para qué fue fundada la Fráter, la Fráter existe para ser una iglesia cristiana para la familia, que proclama el amor de Dios, manifiesta el poder del Cristo resucitado y persevera en el orden dado en la Biblia. Que Dios nos permita seguir compartiendo a Jesús con todos nuestros conocidos, proclamando a Jesús para transformar la Nación.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…