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Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

                 En el libro de Malaquías encontré algo muy especial para mí – el Señor me lo ha enseñado, porque no lo he leído en ningún comentarista-. Malaquías fue una persona muy especial para Dios, y el mensaje de este siervo de Dios fue un mensaje que nació en el corazón de Dios. Malaquías no habla solamente del diezmo sino que habla de la familia, del hogar, y el diezmo que mantiene su presencia dentro del hogar.

            No creo haya sido una persona, un hombre simplemente, creo que fue un enviado de Dios muy especial, ¿sabe por qué? porque el nombre de Malaquías no es nombre de hombre, por lo menos en aquel tiempo, porque quiere decir Mi mensajero. No sabemos nada de su trasfondo, no sabemos nada de su parentela, no conocimos padre, madre, no sabemos ni cuando vino, pensamos entre Esdras, Nehemías, por ahí entró. No sabemos cuándo se fue, cuándo salió, donde fue sepultado. Nada sabemos de este varón, pero sí sabemos que fue el último profeta del Antiguo Testamento, no hubo otro sino hasta cuatrocientos años después, que fue Juan el bautista.

            Era una cosa muy especial en el corazón de Dios, por eso creo que posiblemente fue un ángel o quizá fue el mismo Jesús, cómo Melquisedec ¿se acuerda? En el libro de Génesis 14:18 nos habla de Melquisedec que se encuentra con Abraham. Y hay mucha similitud entre los dos, porque los dos tratan el mismo tema. Dice la Biblia que fue rey y sacerdote, y esos dos oficios nunca se mezclan, no puede ser rey y sacerdote, tiene que ser uno u otro. Era rey de Salém, Salém no existía, geográficamente en el mapa del tiempo, no había tal pueblo, se entiende que es un futuro Jerusalén.

            Fue coronado como un rey antes de que existiera Jerusalén y esa es una sola persona que puede llenar ese papel, es Jesucristo, porque dice que su sacerdocio es eterno, no tiene principio de días ni fin de días. Melquisedec no tuvo madre ni padre solo uno puede tener ese mandato y es el Señor Jesús. Entonces Abraham le diezma. Ahí vemos el establecimiento del diezmo y vemos el establecimiento del sacerdocio, porque ahí fue donde Dios estableció el sacerdocio y el diezmo. Los dos vehículos, note, ¿para qué son? son para que el hombre se comunique con su Dios, fueron establecidos para que tú como hombre, yo como hombre, como mujer, podamos entrar, porque el sacerdocio nos lleva hacia Dios.

            El diezmo también permite comunicación con el dueño del oro y la plata. Melquisedec fue el que Dios envió y yo creo y muchos creen es Jesucristo mismo, porque Jesucristo en el libro de Juan 8 dijo yo conocí a Abraham, fue cuando lo querían apedrear. Y le dijeron: tú ni tienes cincuenta años y dices que conoces a nuestro padre Abraham, ¡blasfemia! Pensaban. Pero Jesús dice no, yo lo conocí, él vio mi día y se gozó, además dijo antes de Abraham, Yo soy. Yo soy, ese que se confronta con Abraham y ha establecido lo que a Dios le pertenece, ¿de quién es el diezmo? De Dios. Quiere decir que no le pertenece a usted, y por lo tanto no tiene el derecho de decir: yo doy, porque algo que no es suyo no lo puede dar.

            Y no tiene el derecho de decir: mi diezmo. No, es de Dios. Decimos el diezmo es tuyo, pero bien que llega tarde. O sea que está manipulando. El diezmo a veces llega a medio diezmo, porque le pidió prestado. Qué vergüenza. Señor, mira yo te lo repondré la próxima semana o lo que sea. Otros no lo dan, porque dicen que dan parte a la radio cristiana y a la televisión. Lo que resta lo traen, dicen, a la iglesia donde comen con Dios. No, no es suyo.

           Malaquías 1:13, lo que pasó con este pueblo que se cansó, se fastidió de diezmar y dice: Habéis además dicho ¡Oh, qué fastidio es esto! Y mire cómo Dios lo toma, muy personal, pero muy caballero y dice: y me despreciáis, ¿Por qué hermano? ¿Por qué Dios no hubiera mandado un martillo del cielo y darle sobre la cabeza? Porque Dios es amor y Él quiere ser honrado, no ayudado. Dios quiere ser honrado. No trate de ayudar a la iglesia, Dios no necesita ayuda de nosotros, Él solo quiere ser honrado, por eso dice: y me despreciáis. Cuando el diezmo es fastidio, es una rutina, es algo que para ti es una costumbre, ya cumplí, es como decirle al Señor yo ya cumplí.

           ¿Qué dijo Jesús, Marcos 7: 13? Cuando tú me sirves y ese servicio se ha convertido solamente en rutina, invalidas mi Palabra, lo dice de esta forma: invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas. O sea la de Dios no es invalidada, es invalidada para usted, no para otros. El Señor dice cuidado, porque vas a debilitar tu casa y tu hogar, porque de ahí mana el diezmo. Otra cosa, lo que dice el verso 13: Cuando tú te sientes fastidiado con lo que a mí me pertenece, no me estas ayudando con traerlo, debes estar honrándome. El pueblo pierde el enfoque de lo que está haciendo, porque ya no está honrando, “está ayudando”, entonces, mire lo que dice el versículo: y trajisteis lo hurtado, ¿qué es lo hurtado? lo que no es tuyo, o cojo, o enfermo, en esos días se traía mucho animal, porque ese era el valor del día, eso era el dinero de ese tiempo, porque el diezmo, ofrenda era en ese tiempo animales, grano trigo, en fin. Dice: me estás trayendo cosa que para ti no tiene valor, porque se ha perdido el enfoque. Me estás queriendo ayudar. Ya no me estás honrando. Eso es lo que este pueblo estaba tratando de hacer. Por eso Dios dice lo que dice en el resto del verso: ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? ¿Quién crees que yo soy? Y viene afectar, como dije, tu casa, porque Dios tiene el ojo en tu casa.

           Malaquías 2:11 Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado el santuario de Jehová que él amó, y se casó con hija de dios extraño. ¿Qué hizo, hablando de Saúl? rompió el patrón del matrimonio que Dios había establecido, que había puesto como patrón. Dios quiere habitar su casa. Y cuando hay yugo desigual la presencia de Dios queda ausente de su casa. No trate de cambiarlos, no lo crea, va ser por conveniencia nada más. Versículos 12-13 , Jehová cortará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela y al que responde, y al que ofrece ofrenda a Jehová de los ejércitos. Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano.

            Cuando Dios ya no recibe tu ofrenda, estás en malas condiciones. Otra vez entendemos que ofrendas no son para ayudar a Dios, son para honrarlo. No es dar dinero a una iglesia. No, es un vehículo con el cual tú estableces comunicación con tu creador, con tu dueño. ¡Esas son ofrendas, ese es diezmo! Continuemos, por qué Señor no estás aceptando lo mío, porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. Mire ahora, ¿donde Dios tiene clavado Su ojo? en el versículo 15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. En el original dice: Busca una descendencia santa para Dios. Dios lo está viendo y lo que quiere son sus hijos y los hijos de ellos y los hijos de ellos, porque Dios opera generacionalmente. Cuando Él lo mira, no está mirándolo solo a usted, está mirando a sus hijos y todavía no se ha casado, y ya conoce a sus nietos y ni tiene hijos todavía, porque Dios no tiene límite, Dios es eterno, es hoy y para siempre.

            Por eso las generaciones que usted produzca, Dios ya las conoce y ahí fija su ojo. Por eso cuando Dios llama a un hombre al servicio de Él, no ha llamado a un hombre, ha llamado a esa familia. Dios ha operado siempre y trabaja así, porque le interesa habitar su casa. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Otra vez ¿para qué? Para que el pacto nos sea roto y la presencia de Dios pueda habitar en su matrimonio y su casa. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, o sea, que aborrece el divorcio. Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Al salir de la iglesia y llega a su casa ¿está honrando Su Presencia en su casa? Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, nos dice que estaban distorsionados, habían perdido el equilibrio, ya estaban llamando las cosas buenas como malas, las malas las estaban llamando buenas. ¿Qué es lo que se ve y se mira en nuestra sociedad hoy? Exactamente eso.

            Estamos llamando al pecado, tolerable. ¿Estamos llamando a las cosas buenas de Dios? En Estados Unidos, están tratando de sacar a Dios de todo, de la Corte, de la escuela, de todo. Porque ya estamos distorsionados, porque la presencia de Dios ya no habita en nuestros hogares como antes. Eso es lo que pasa, la casa comienza a desmoronarse, empieza a debilitarse el matrimonio, los hijos, ¿por qué? porque nuestro hogar y en nuestra casa donde Él quiere habitar, porque tiene su ojo fijo en tu descendencia y lo hemos sacado. Malaquías 3:6 Porque yo Jehová no cambio; Dios dice en este caso sobre lo que es mío, sobre lo que yo establecí, el sacerdocio y el diezmo, yo no cambio. Hay quienes dicen que no creen en el diezmo, que es cuestión de la ley, cuestión del Antiguo Testamento.

            Déjeme decirle algo, la ley no instituyó el diezmo, Dios instituyó el diezmo mucho antes que la ley y fue añadido a la ley, por eso el diezmo, aunque estamos bajo la gracia y ya no bajo la ley, no puede ser abolido para un cristiano. Los cristianos andamos siempre queriéndole sacar la vuelta a Dios. Dios no es juguete suyo, Dios es santo, santo, santo. Y no cambia con los vientos de la moda, no cambia. Y Él se queja en versículo 7, Él se queja aquí, tú cambiaste, eso nos dice: Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, lo que yo establecí tú los cambiaste, pero quiero que sepas, yo no cambio y note que dice: Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros. ¿De qué está hablando? Por eso preguntan ellos: ¿En qué hemos de volvernos? ¿Qué hicimos para que tú te apartaras de nuestra casa?

            ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Yo me tuve que apartar de tu casa porque hubo robo de lo mío que es sagrado, como yo soy santo. Malditos sois con maldición. Dios no puede habitar donde hay maldición, los dos no combinan, no compaginan. Donde hay maldición no puede haber bendición, y luego nos preguntamos ¿Señor, por qué me ha ido tan mal? ¿Por qué mis hijos, por qué en mi trabajo? Note, dice, hay algo que puede hacer, si usted carga maldición, no importa cuánto ore, no puede eliminarla, porque no se quita con oración. Qué bueno si ayunó, es hay solo un remedio y es traer el diezmo, es honrar a Dios con lo que es de Él.

            Podrá decir que trae el diezmo porque la ley así lo dice. Ya no estamos bajo la ley, no se trata de obediencia. El diezmo ya no es obedecer trayéndolo, es honrar trayéndolo, porque Dios solo recibe una cosa: la honra. Y no es por obediencia, por fuerza, no es mandatorio, es mayor que la obediencia. El problema es que muchos obedecen pero deshonran. Hay muchos que obedecen, pero esos también son los que quieren controlar la iglesia. Buscan algo, esos son los mismos que comentan: El pastor se compra un nuevo sobrero y dicen ahí van mi diezmo.

            El versículo 11, Reprenderé también por vosotros al devorador. Note algo, eso es lo que ha sembrado, su simiente. Pero lo que usted siembra son sus hijos también, porque son parte de la misma estructura, de la casa donde Dios quiere habitar. Usted siembra sus hijos, también es lo que siembra para vender. Dice Dios: Reprenderé también por vosotros al devorador. ¿Cuándo viene el devorador? ¿Cuándo recién siembra, cuando su niño está pequeñito recién nacido? No. El devorador sinvergüenza, viene cuando ya hay flores, hay fruto en la planta, ya cuando sus hijos llegan a la adolescencia, cuando sus hijos empiezan a florecer, ahí es cuando el devorador viene para tratar de destruir, pero qué dice Dios: yo lo voy a reprender por ti.

            Si el devorador viene cuando crece la planta y el fruto y los hijos, eso quiere decir que su siembra del diezmo es futurístico, su siembra es para mañana, cuando ya florecen. Con lo que trae de diezmos, está sembrando, no para el domingo en la iglesia ese día, no. Está sembrando para su futuro. Quiere decir que la semilla del diezmo que es de Dios no puede morir, por eso es para su futuro, para las generaciones después de usted. Y lo vemos palpablemente aquí, hay tres, cuatro, cinco generaciones de siervos de Dios. Esto viene siendo futurístico para las generaciones que vienen, porque sembraste y honraste a Dios con lo que es de Él.

            Esto es generacional, vamos a Hebreos 7:9-10 Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, -hijo, cuarta generación después de Abraham, cuando diezma a Melquisedec, dice el siguiente verso-, porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro. Esto es generacional, sabes que tus nietos están diezmando cuando tú diezmas. Esto comprueba que el diezmo es para tocar a tus generaciones, dice la Palabra que Leví estaba en los lomos de Abraham cuando diezma y Leví estaba diezmando.

            Qué tan importante viene siendo el diezmo, no es dinero amado, es honra que le damos a Él y no le damos, le traemos lo que es de Él. Las generaciones vienen siendo afectadas, es cierto, porque Leví estaba diezmando en los lomos de Abraham a Melquisedec. Verso 16 Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

            Dios dice, para comprobarte que a mí no se me va a olvidar tu descendencia, tú temes a Dios, yo te voy a escribir ese nombre en un libro mío de memorias y no se me va a olvidar. Es igual que cuando María trajo el alabastro y dijo el Señor: donde quiera que se predique, esto va a quedar en memoria, igual el centurión Cornelio, sus oraciones y sus dádivas han subido delante de Dios para memoria, porque Dios marca en su memoria cuando es honrado. Dios guarda en su memoria a aquel que le honra. Dios lo que busca y lo que quiere hacer es que usted le honre para que Él le pueda honrar. Esa honra que Dios le da no es una bendición que le da. No, porque el ser bendecido de Dios es una cosa hermosa, pero ser honrado de Dios es otra cosa aún más grande.

             La prueba está en este lugar, 35 años de fidelidad, Dios no solo ha bendecido a la Fráter sino la ha honrado. Y es lo que quiere hacer con usted, no solo bendecirle sino honrarle. Es bonita la bendición, pero yo busco más, busco ser honrado de Dios, porque cuando soy honrado son múltiples bendiciones, sin tener que estar pidiendo más, porque cuando Dios le honra se eliminan sus peticiones, por eso dice el Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

            El cristiano hoy vive en esa dimensión de pedir, pedigüeño, ya el pueblo ya no está honrando a Dios, está usando a Dios, dame, tócame, etcétera. Y usamos a Dios, pero Él solo quiere ser honrado, para honrarle, ya no bendecirle sino honrarlo a usted. Verso 18 Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. ¿Por qué? Porque Él nos equipa con esto que se llama discernimiento, no para chismear y hablar de otro, es para que proteja y sepa quién sirve y quién no sirve para la protección de su casa donde Dios tiene sus ojos en sus hijos. Que esa jovencita se case bien. En el último verso del Antiguo Testamento, Dios dice si hace esto: acuérdate, diezmar es honrarle, quiere decir que cuando le honras no estás pidiendo nada para ti, cuando lo honras no es a base de obediencia, es a base de liberación porque la honra te libera, a no querer lo tuyo, no poseer, no controlar, porque está elevando a Dios el diezmo a nivel de honra, entonces nada te va a afectar.

            Puede ser fiel diezmador y alguien le hace un mala cara, pero si está honrando a Dios, nada le va a afectar. Porque el que honra a Dios es liberado para no demandar para él, hasta cede sus propios derechos y su ego comienza a menguar, ya no se trata de usted, usted no es el importante, está honrando a su Dios y está elevando a nivel de honra, igual adoración y alabanzas. Malaquías 4:6 cuando tú haces esto voy arreglar tu casa, porque ahí es donde tengo mi interés y haré volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres.

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