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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

           ¿Quién no tiene un cuarto de chunches en casa? Chunches, en Guatemala, se le dice a las cosas que ya no sirven o que pueden servir en un futuro. Si tiene un cuarto de chunches, abrir la puerta es un desafío, se puede sorprender al encontrarse con ratones, ratas, arañas, escorpiones, todo tipo de animales. Todos guardamos, embodegamos. Se quiebra una silla y ¿dónde para la silla? En el cuarto de chunches. Regresa el esposo de hacerle servicio al carro y le cambió la bomba de agua y la bomba de aceite y esos repuestos que ya no sirven paran en el cuarto de chunches.

           Los juguetes de sus hijos, que ahora ya crecieron y al estilo de Toys Story han abandonado esas bellezas de juguetes que los divertían antes, ahora van al cuarto de chunches, ese carrito ya es viejito, pero se guarda porque algún día puede servir. Algún día los nietos van a jugar con esos carros, es que me traen tantos recuerdos, se dice como para justificarse. Embodegamos cosas que ya no sirven para nada, lo triste es que muchas veces no solo tenemos un cuarto de chunches, hemos convertido nuestro corazón en una bodega donde guardamos cuestiones que no sirven para nada, que no nos agregan valor, de tantas cosas que sacan lo peor de nosotros, porque hemos decidido embodegarlas en nuestros corazones.

           La Escritura dice sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida. ¿Recuerda el tema anterior, Un buen corazón? La semana pasada aprendimos que todo fruto ya sea malo o bueno proviene del corazón. Vimos que el corazón determina la conducta, es decir lo que hay ahí, sale de ahí. Vimos que a su vez la conducta revela el corazón de la persona. Que nuestro corazón no puede producir un fruto contrario a la semilla que hay dentro de él. Que un cambio de corazón produce un cambio en la conducta. Que existe una posibilidad de cambio. Que es posible gracias a la muerte de Jesús en la cruz que tome el corazón más sucio, más lleno de inmundicia, más llenos de pecados, de cualquier tipo y Dios perdona los pecados no por nuestras obras sino por Sus obras en la cruz.

          Nosotros venimos a los pies de Cristo no porque éramos buenos, dice la Escritura que Cristo murió por los pecadores, aun siendo pecadores, dice, Cristo murió por nosotros. Usted fue aceptado en el reino de los cielos como un hijo de Dios, como un hermano de Cristo que habitó en medio de nosotros simple y sencillamente porque Él murió por nosotros, el Justo por los injustos, como ilustraba un predicador: El Señor intercambió su nota de calificaciones perfectas ante la ley, con cien puntos en todo, por la suya y la mía que estaban completamente llena de notas que habíamos perdido cada uno de los mandamientos.

          El rey David, un hombre que se dijo de él era un hombre conforme al corazón de Dios, ¿qué hizo? Cometió adulterio con Betsabé, mientras los reyes debían estar en la guerra, él andaba paseándose sobre su palacio y ve a una mujer bañándose y cuando la ve se le despierta en él algo que entra por sus ojos. Resulta que el esposo era un oficial del ejército, Urías, un hombre esforzado, valiente, trabajador que andaba en la guerra.

          ¿Qué hace entonces el rey David? La manda a llamar, se acuesta con ella y resulta embarazada. Para poder ocultar su pecado y meterle su hijo como si fuera de Urías, lo manda a llamar y le dice: Ve con tu esposa. Al siguiente día se da cuenta que no duerme en su casa porque dice cómo voy a dormir con mi esposa, con el calorcito de las chamarras, teniendo una belleza de mujer conmigo, mientras mis compañeros están peleando en la guerra. Y duerme en el palacio. Entonces David decide enviarlo con una carta, una carta con su muerte, le dice que presente la carta a tu oficial. La orden era: en el momento más duro de la batalla déjenlo solo. Y como era un valiente no iba a correr y ahí muere Urías. Nadie lo sabía, solo Betsabé y David, pero Dios todo lo sabe, envía al profeta Natán, entonces aparece el Salmo 50 después que este profeta confronta al rey David con una historia de alguien que solo tenía una oveja y uno que tenía muchas y viene y le quita la única que tenía este hombre. ¿Qué hay que hacer con él? Hay que matarlo, dice David. Ese hombre eres tú.

          Y si vamos al Salmo 51, dice al director musical. Salmo de David cuando el profeta Natán fue a verlo por haber cometido adulterio con Betsabé, o sea, llega el profeta a confrontarlo, esto es lo que escribió David, un hombre con mucha sabiduría, un hombre que escribió un montón de canciones, y esta dice así (Salmo51:1-10): Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones. Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado. Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado.Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreprochable. – Un paréntesis aquí. Usted recuerda que el bebé que nace de Betsabé al final de cuentas, Dios le dice que va a morir, a pesar que ayuna, ora, se aparta, está triste. El bebé no sana sino se muere. Entonces se levanta y se baña y dice: antes podía hacer algo por él, ahora que ha muerto no puedo–. Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría. Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve. Anúnciame gozo y alegría; infunde gozo en estos huesos que has quebrantado. Aparta tu rostro de mis pecados y borra toda mi maldad. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.

          ¿Cuántas veces no ha orado esta oración, crea en mí oh Dios un corazón limpio? Cuántas veces no le ha dicho al Señor yo reconozco que contra ti he fallado y no lo sabe nadie más, pero lo sabes tú y yo. Perdóname. Cámbiame, Señor yo no quiero volver a cometer esto, nunca más. El apóstol Pablo hablaba de una ley que se revelaba contra la ley de Dios, y era una ley que estaba en sus miembros, en su cuerpo y decía: hago lo que no quiero. Cuántas veces usted ha hecho lo que no quiere y se ha sentido inmundo y sucio, porque el Espíritu Santo lo convence de lo que está haciendo es quebrantar los mandamientos de Dios y claramente Proverbios 1: 33 dice quién me obedece vivirá tranquilo y sosegado y sin temor del mal. Cuántas veces no hemos orado al Señor y le hemos dicho crea en mi oh Dios un corazón limpio. Renueva la firmeza de mi espíritu.

          Si del corazón sale todo lo bueno y lo malo, por qué a veces siendo cristianos seguimos haciendo lo malo. Qué podemos hacer para que el fruto de nuestra conducta no sea como un simple inconverso, un no creyente, alguien que no cree en Dios, que no ha puesto su fe en Jesús, porque al final de cuentas cuando usted y yo decidimos quebrantar los mandamientos de Dios voluntariamente, porque ya hemos sido libres del pecado, lo que estamos haciendo es vivir como la gente de afuera, solo creyendo pero no haciendo. Gente que viene solo el domingo dice: Padre perdóname nuevamente por todo lo que hice. Tú sabes que yo te tengo temor, pero es que también Padre, es que la tentación es grande y la culpa es tuya, como me dijo un policía un día, que era un gran adultero, la culpa es tuya.

          Yo todos los días, cuando me despierto, me arrodillo y le digo: Padre perdóname por lo que voy hacer hoy, porque la culpa es tuya. ¿Por qué las hiciste tan bonitas?

           Podemos convertirnos en aquellos que asistimos a la iglesia, que traemos nuestra Biblia, que leemos la Palabra, que tenemos una comunidad de amigos que nos dan un soporte espiritual por las casas, al ser parte de una célula, pero podemos caer y todos hemos caído en un círculo vicioso más de alguna vez, donde cometemos un pecado, pedimos perdón, volvemos a comete el pecado y volvemos a pedir perdón, y no estamos siendo diferentes a la gente de afuera, Jesús realmente no ha nacido en nuestro corazón. Porque nace y como que lo crucificamos y lo enterramos. El Señor nos liberó del pecado, hemos muerto con Cristo, pero a veces llegamos a hacer respiración boca a boca al viejo yo.

         Paramos siendo igual que un no creyente, con la diferencia que sentimos culpabilidad, porque el Espíritu Santo nos convence de pecado. Con la diferencia que pedimos perdón, esto no es el Evangelio de Jesús, el Evangelio de Jesús dice que Él nos recibe sucios y cuantas veces regresemos inmundos y sucios como el hijo pródigo nos abraza, nos perdona y nos restaura, pero quiero decirles que la gracia de Dios no es para utilizarla como un columpio, es para utilizarla como si usted estuviera en alta mar a punto de ahogarse y de pronto sale un trampolín debajo de usted y lo saca del agua. Usted agarra aire, diez minutos, descansa, se para sobre el trampolín se impulsa para seguir adelante.

          ¿Por qué, si Dios cambia el corazón del hombre seguimos pecando? Quiero que leamos una porción de la Escritura donde Jesús nos da la clave para que usted y para que yo podamos vivir verdaderamente firmes, que no seamos de aquellos cristianos que nos sentamos y que salimos de acá y seguimos hablando como un no cristiano, que no seamos como aquellos cristianos que nos sentamos, salimos y seguimos tratando a nuestra pareja con rudeza, que no seamos como esos cristianos que nos sentamos acá y luego vamos a la casa y uno le dice a la señora: Mire tan lindo su hijo. Usted porque no lo conoce, en la casa es un demonio, ni se baña. Eso no me lo inventé, me lo han dicho. Viera su cuarto.

          En Mateo 15:1-20 dice: “Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén, y le preguntaron: — ¿Por qué quebrantan tus discípulos la tradición de los ancianos? ¡Comen sin cumplir primero el rito de lavarse las manos! Jesús les contestó: — ¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la tradición? —En otras palabras, usted recordará que los judíos, especialmente los fariseos, no solo guardaban la ley de Dios sino tenían una tradición que a través de los años iba pasando de generación en generación, pero a través de esta tradición, estos maestros de la ley y fariseos estaban quebrantando el mandamiento de Dios, aquí lo explica mejor. Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y también: “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.” Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: “Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.” En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre. Así por causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios. ¡Hipócritas! Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes: »“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me adoran; sus enseñanzas no son más que reglas humanas.

         Jesús era fuerte cuando hablaba acerca de la vida en obediencia a los mandamientos. ¡Hipócritas! ¿Cuántas veces usted no se ha dicho usted mismo hipócrita? ¿Qué pasaría si pudiéramos destapar nuestro corazón y exhibirlo públicamente delante de todos los que estamos acá? ¿Qué habría en nuestro corazón? ¿Un cuarto de chunches o un lugar bien barrido, bien limpio y sin basura? Continuamos 10 Jesús llamó a la multitud y dijo: —Escuchen y entiendan. ¿Por qué dice escuchen y entiendan? Cuántos sabemos que debemos comer bien, dormir bien, hacer ejercicio, tratar de planificar todo para no tener estrés. Estas cuatro cosas son las que me han dicho los doctores a lo largo de mis últimos 14 años y entonces, ahí pasé de escuchar a entender. Porque escuchar y entender son dos mundos. Escuchamos pero cuando entendemos hacemos lo que escuchamos. Jesús les dice escuchen y entiendan. Mire lo que dice el versículo 11: Lo que contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella.

          Él no está hablando del exterior, está hablando del interior: lo que contamina a una persona no es lo que entra sino lo que sale de ella. Entonces se le acercaron los discípulos y le dijeron: — ¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oír eso? —Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado será arrancada de raíz —les respondió—. Déjenlos; son guías ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo. —Explícanos la comparación —le pidió Pedro. — ¿También ustedes son todavía tan torpes? —Les dijo Jesús—. ¿No se dan cuenta de que todo lo que entra en la boca va al estómago y después se echa en la letrina? En estos días cuando tenemos baños y Dios bendiga al hombre que inventó los baños, los desechos orgánicos no nos contaminan, nos lavamos las manos y todo listo. Si nos contaminaran, no afectan a nuestro espíritu, pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona, porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias, estas son las cosas que contaminan a la persona y no el comer sin lavarse las manos.

          Jesús nos está diciendo que la comida no es la que contamina nuestro espíritu, no es lo que entra en nuestra boca lo que nos contamina espiritualmente, es lo que sale de nuestra boca y lo que sale de nuestra boca, es lo que hemos dejado entrar y hemos convertido a nuestro corazón en un cuarto de chunches. La pregunta que nos permita a usted y a mí salir hoy de este lugar diferentes, habiendo escuchado y entendido, es simple y sencillamente entender que lo malo que está saliendo de nuestro corazón es porque le hemos dado permiso de entrar y vivir cómodamente. Por qué muchas veces usted que ama a Dios con todo su corazón sigue practicando el pecado. Porque a veces dice lo que no quiere. Porque a veces hace lo que no quiere, es porque usted le entregó su corazón a Dios, pero ha dejado un cuarto de chunches. Esta es la pregunta que nos va a salvar de ser cristianos tibios: ¿qué va a ser cristiano o mundano?

          Tenemos que definir: escuchar y entender, porque hasta los perros entienden más que los humanos, muchas veces. Teníamos una perra, unos albañiles que estaban construyendo un cuarto la traumaron. Jugaban con ella, era muy violenta, salía corriendo quería morder a la gente, la queríamos mucho. La atropelló un carro, no entendía, seguía saliendo hasta que un día el portón le majó la cabeza y entendió. Pero a veces somos humanos con capacidad de razonar y, sin embargo, pum al entrar a la casa, pum otras vez, pum otra vez y decimos ya no más, como dice el borracho, esta es la última, ya no más. Solo escuchamos y no entendemos.

          Cuántas veces se nos ha predicado que debemos perdonar y, sin embargo, seguimos atados al pasado. Usted a su esposa no la ve con los ojos del presente y ni del futuro, usted la ve con los ojos del pasado. Jesús fue claro, no es lo que entra por la boca lo que contamina sino lo que sale lo que contamina a la persona. La pregunta crucial que yo le dije que va a salvar su vida y mi vida es esta: ¿qué cosas está dejando entrar en su corazón, que ya no deben entrar? ¿Qué tal a través de sus ojos? Telenovelas como El Cártel de los sapos, Dos mujeres, un camino, y están las hijas de Dios sentadas haciendo comentarios. Estamos dejando entrar a través de los ojos a nuestros hijos, ¿qué video juego están jugando? ¿Qué canales están viendo? Mis hijos pueden ver apenas tres canales y no todos los programas, porque si usted ve hay unos que dan miedo, yo no quiero que mis hijos sean eso, porque lo que les está entrenado es lo que va salir de esa bodega que se llama corazón, que es el conjunto de emociones y pensamientos. Y les explico, nos queremos que vean otros canales porque “mil maneras de morir”, ¿qué está dejando entrar? Si usted tiene esposa no la deje ver: Mujeres asesinas.

          Qué estamos dejando entrar a través de nuestros ojos, que ideas no bíblicas estamos leyendo por internet. He conocido amigos que han estado firmes en la fe, que cantaron, que eran músicos y ahora están alejados de Dios, pero según ellos están cerca de Él, porque encontraron una nueva manera de entender a Dios afuera de la Biblia y hoy pueden drogarse, emborracharse, lo que sea, pero dicen que están cerca de Dios. ¿Qué está dejando entrar a través de sus ojos? Yo no quiero que a mis hijos les entre lo que no debe entrar, porque van a sacar lo que dejé que entrara. Los papás somos ese filtro para nuestros hijos, por eso Dios nos los envía sin nada en su cerebro, porque usted es el antivirus que impide que lo que les va a arruinar entre. Usted es el filtro que impide que la basura entre a sus cabezas, porque lo que les enseñamos es lo que van a meter y lo que van a sacar.

          Hoy pornografía no cuesta encontrar, nos llega en los correos, nos aparece en cualquier sitio de búsquedas. Usted pone mujer y le ponen un menú, no lo estoy mandando a probar. La pornografía creemos que es un asunto de niños o de jóvenes, no, es un asunto hasta de viejos. Me contó un amigo que su exnovia se casó con alguien de Europa, regresó hace poco y le dice: mi esposo ya ni se acuesta conmigo, porque está enamorado de la pornografía, ya no me toca, ya no quiere ser nada conmigo.

          La pornografía destruye. Jóvenes, todo lo que sale ahí es mentira. Es mentira de satanás. Es una distorsión de y como me dijo un joven que se convirtió al evangelio: Se casó y cuando llegó a su luna de miel se sintió aburrido, porque yo estaba acostumbrado a cualquier cosa, de tratar a las mujeres como objeto, me di cuenta, dijo, que mi esposa no era objeto. Y tampoco se limita a los hombres, las mujeres también tienen muchas veces una mente sucia. Pornografía, que estamos dejando entrar, porque lo que entra es lo que va a salir. Qué estamos dejando entrar a nuestro corazón a través de nuestros oídos, qué conversaciones escuchamos, vamos a comer, con varios amigos de la iglesia y se sientan a comer y en el cafecito, después de hablar de los asuntos que tenían que tratar empiezan las pláticas de ocio que siempre llevan a la destrucción y consiste, como decimos en Guatemala, a pelar a Raymundo y a todo el mundo. Generalmente el que habla de otros es porque no tiene chance de hacer nada. Como dice la gente, solo al árbol grande y con frutos le tiran piedras.

          ¿Qué está escuchando qué no debe escuchar? qué conversaciones está teniendo que no debe tener, porque está metiendo. Un joven se me acercó y me dice que dicen que el fulano de tal dicen que es ladrón, yo sí creo que es ladrón. Te acaban de decir, con qué fundamento, lo decís lo que pasa es que ha trabajado, yo lo conozco. Tenía un dineral ahorrado cuando apenas ganaba nada, por qué. Porque es bueno para ahorrar—. Pero en un momento que escuchamos una conversación destruimos nuestra vida, porque metemos amargura, metemos dolor, metemos falso testimonio que destruye la reputación de otros y ese es el falso testimonio. Dios protege el buen testimonio, porque existe el derecho a la reputación.

          ¿Qué música escuchan jóvenes? señores qué música escuchan. Dice la Escritura que el que canta canciones al corazón afligido es como el que quita la ropa en tiempo de frío o echa vinagre sobre una herida. Canciones como, bueno, usted sabe. Qué música está oyendo, hay raperos, jóvenes, que no deben oír porque les meten basura. Hay música que no es ni cristiana ni mundanal, es música como Luna de Xelajú no es del diablo. Usted la puede oír, el problema es cuando le meten basura. El joven ha terminado la relación con su novia, su prometida, estaban a punto de casarse a dos semanas y su corazón está destruido, despedazado. Lo que hace es sacar la caja donde tenía guardadas todas las tarjetitas que le había dado: feliz día de aniversario, feliz primer mes, décimo mes, y lee todas las cartas: mi amor seré tuya para siempre y se pone a llorar, cuando lloramos nos ponemos todos deformes. Está bañándose en su tristeza y su dolor, la mujer no lo quiere. Y de pronto, como es ya veterano, se acuerda, saca su disco y lo pone. Escucha la música con la que toma la gente, la música de borrachos. Asocié de pequeño la música ranchera con borrachos, me costó quitarme la idea. Hay música ranchera que alaba a Cristo, pero hay gente que oye eso y no lo tolera, porque era lo que le recuerda su cervecita.

         Qué están oyendo. Viene el jovencito y le propone, porque ahora no proponen en persona sino por chat:

Me encantaría tenerte toda.

¿Qué significa eso?

Yo cuando me case no quiero pedir tu mano, quiero pedirte toda.

No, cómo va a creer, yo quiero llegar virgen al matrimonio.

No seas anticuada, eso ya pasó de moda.

          Ya pasó de moda, pero todo hombre quiere una mujer que no ha sido tocada.

Hay no, voy a la Fráter.

De todas maneras, todos pecan.

Y al final de cuentas yo te prometo algo, yo contigo me voy a casar.

¿De verdad?

Contigo me voy a casar, porque no hay nadie más preciosa, bella y con ese cuerazo que tú tienes.

 

          La jovencita se mete cosas que no sirven y empieza a entrar a su corazón todo eso. Todavía dice, y esto era el amor. Porque mi muchachito, usted sabe. Y entonces dice ahora que hay lodo atasquémonos, después termina la relación y queda el corazón roto y destruido y aparece otro, por chat, qué va a haber. Y tiene su novio ahora con el que se acuesta, pero no deja de pensar en el otro, sabe por qué, porque pone una canción. Lee las cartas del novio, pero mira las del ex novio. Lo que dejamos que entre es lo que va a salir.

           Qué de los pensamientos. Maxwell dijo los problemas se resuelven, los hechos se aceptan y todo pecado de su pareja es un hecho del que no puede hacer nada. Los problemas se resuelven, pero los hechos se aceptan y yo le agregué y se perdonan. ¿Qué está dejando entrar a su mente? es que mi esposo, me juró amor. Eso hace veinte años, pero el dolor es que si fue ayer, porque su mente sigue en el ayer. Su esposo ya cambió.

          ¿Qué juntas tiene? Porque las juntas son las que le meten a uno cosas en el corazón. Lo que uno habla, lo que uno oye, ve. Uno de nuestros jóvenes entregó su vida al Señor, dejó de tomar, dejó de ser alcohólico y evangelizó a su hermano que no era cristiano. Pero el primero, se fue otra vez al mundo a tomar, me imagino que para conseguir un mejor testimonio de cambio de vida. ¿Qué pasó? Se volvió a juntar con los vecinos. Las juntas, jóvenes grábense esto: fidelidad y buena influencia son dos cosas. Puede tener amigos fieles que nunca lo dejan, hay un problema y ahí están para usted, fidelidad y buena influencia son dos mundos. Por eso cuando su papá le dices no te juntes con él, a usted le molesta porque sabe que ese amigo es fiel, pero su papá sabes más, es fiel pero es mala influencia. Todo amigo que nos pone en contra de nuestra familia, en contra de nuestra fe, en contra de nuestros planes, no es una buena influencia. Ni tu papá ni tu mamá tienen que decírtelo. Vos tenés que decírtelo.

          El 14 de febrero voy a lanzar mi primer libro y va a estar gratis en internet, usted puede buscarlo en www.alexlopez. org. Se llama “Emparejarse, como conseguir un novio o una novia espectacular”. Usted lo podrá descargar gratuitamente y si quiere imprimir el libro después y regalarlo sin costo. La promesa es salve su matrimonio mucho antes de comenzar un noviazgo. Jóvenes, cuidado con las juntas, porque cuando uno se junta con el que no debe le va mal y eso busco con ese libro. Ya casados, fíjese pastor que mi esposo nunca me abraza, nunca me atiende bien, es abusivo. ¿Así ha sido siempre? Sí, desde novios pastor. Quién con la mente y el cerebro puesto dentro de una cabeza sobre un cuello y unos hombros se casa con un desventurado. Es que yo sabía que podía cambiar. Sí, cualquiera puede cambiar, pero tiene que querer él, no usted. Pastor, mi esposa se va con sus amigas y me deja a los niños. ¿Ella fue siempre así? Sí, ¿qué juntas tiene?

          Mateo 15:18-20 Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos. Yo he bajado 18 libras y no estoy delgado, la gente me dice qué delgado está. No, no, está equivocado estoy menos gordo. Porque hasta hace poquito dejé de ser obseso tipo uno, ahora voy a ser obeso tipazo. Pero escuchar no basta, por eso Jesús dijo escuchen y entiendan, es decir, conocer no basta si no actuamos en base a ese acontecimiento, es lo que nos dice la Palabra, no sean solamente oidores sino hacedores. El propósito de este mensaje es el siguiente: qué está dejando, que hoy debe dejar de entrar a su corazón, qué amigos que está teniendo hoy ya no debe tener aunque sean cristianos porque le están metiendo cosas negativas a su corazón.     

         ¿Qué música está escuchando que hoy ya no debe escuchar y está entrando a su corazón? ¿Qué cosas está viendo en internet, leyendo libros que no deben entrar a su corazón? Cuando la Escritura dice: el que quiera ser mi discípulo y Jesús dijo niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Esto ocurre cuando usted y yo escuchamos y atendemos.

Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…