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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Estamos aquí la Fráter, ustedes y yo somos la Fráter, pero en Zona de Campeones está nuestra fuerza, ahí está el futuro de Fraternidad Cristiana de Guatemala y agradezco a Dios que esta congregación crea en el potencial de los niños. Allá nuestro tesoro, nuestro legado. Dios es un Dios de generaciones, si usted se da cuenta, Dios es un Dios que tiene sueños tan grandes que abarca varias generaciones para cumplir lo que ha prometido. Es un Dios fiel no con un papá sino con una familia y con generaciones. Muy pronto vamos a celebrar los 35 años de la Fráter, en actas ya los cumplimos, porque en noviembre de 1979 se instauró la Fraternidad Cristiana de Guatemala como tal. Dios es un Dios tan grande que es más grande que una sola generación.

Vamos a ver una pequeña parte de una historia que trata precisamente de la gratitud, porque hemos creído en un Dios de legado y de generaciones. Vamos a ir a 1 Crónicas 28, para darle un poco de historia y de contexto, Dios escogió al pueblo de Israel para hacerlo suyo y luego que pasaron tantos años de esclavitud en Egipto, el Señor levantó a un libertador que se llama Moisés, que los sacó de Egipto y los llevó por el desierto donde pasaron cuarenta años, por una serie de circunstancias en las que ellos se metieron. El Señor ordena a Moisés construir un templo para armar y desarmar en el cual él portaba su presencia. El templo viajaba con el pueblo de Israel durante todos esos años en el desierto. Y pasan muchos años y David tiene en su corazón hacer uno verdadero y real, estable y de concreto para Dios.

Vamos a leer en 1Crónicas 28:2-6, dice: Puesto de pie, el rey David dijo: «Hermanos de mi pueblo, escúchenme. Yo tenía el propósito de construir un templo para que en él reposara el arca del pacto del Señor nuestro Dios y sirviera como estrado de sus pies. Ya tenía todo listo para construirlo cuando Dios me dijo: “Tú no me construirás ningún templo, porque eres hombre de guerra y has derramado sangre.” »Sin embargo, el Señor, Dios de Israel, me escogió de entre mi familia para ponerme por rey de Israel para siempre. En efecto, él escogió a Judá como la tribu gobernante; de esta tribu escogió a mi familia, y de entre mis hermanos me escogió a mí, para ponerme por rey de Israel. De entre los muchos hijos que el Señor me ha dado, escogió a mi hijo Salomón para que se sentara en el trono real del Señor y gobernara a Israel. Dios me dijo: “Será tu hijo Salomón el que construya mi templo y mis atrios, pues lo he escogido como hijo, y seré para él como un padre.

En estos días hablamos mucho de sueños y en su boletín Mensaje hay eventos que se anuncian para los jóvenes, sobre todo, en el asunto de los sueños. Cuando cumplimos años, nos felicitan, si es gente cristiana y sabe un poquito de la Biblia dice que el Señor conceda las peticiones de tu corazón. Y hablamos de sueños, Dios es un Dios de sueños, pero yo le pido al Señor que yo pueda rendir mis sueños a sus pies, para que Él me dé sueños suyos, porque los sueños de Dios son muchos más grandes, mucho más buenos, más poderosos y trascendentes que los míos. Los sueños de Dios siempre van a exigir sacrificio y siempre van a abarcar más que un solo tiempo de vida. David era tan atento a lo que el Señor decía, que nunca tuvo ni miedo ni envidia de decir, esta parte del sueño va a ser construido por mi hijo. David fue fiel en cumplir su parte y ahora el turno era de su hijo.

No puedo evitar pensar en este templo cuando leo esta porción, porque estamos hablando de la última oración registrada del rey David en toda la Biblia. Esto fue como el acto de inauguración o la consagración del terreno donde iba a estar ese templo. Dios es un Dios generacional, el rey David no solamente dice bueno construyamos un templo, ahí te las ves hijo y te las arreglas. Él vino y convocó e inspiró, usado por Dios, a traer lo necesario para realizar ese sueño. En 1 Crónicas 29:1- 13 y dice así, escuche bien, vamos a leer una buena porción

El rey David le dijo a toda la asamblea: «Dios ha escogido a mi hijo Salomón, pero para una obra de esta magnitud todavía le falta experiencia. El palacio no es para un hombre sino para Dios el Señor. Con mucho esfuerzo he hecho los preparativos para el templo de Dios. He conseguido oro para los objetos de oro, plata para los de plata, bronce para los de bronce, hierro para los de hierro, madera para los de madera, y piedras de ónice, piedras de engaste, piedras talladas de diversos colores, piedras preciosas de toda clase, y mármol en abundancia. Además, aparte de lo que ya he conseguido, por amor al templo de mi Dios entrego para su templo todo el oro y la plata que poseo:cien mil kilos de oro de Ofir y doscientos treinta mil kilos de platafinísima, para recubrir las paredes de los edificios, para todos los objetos de oro y de plata, y para toda clase de trabajo que hagan los orfebres. ¿Quién de ustedes quiere hoy dar una ofrenda al Señor?» Entonces los jefes de familia, los jefes de las tribus de Israel, los jefes de mil y de cien soldados, y los encargados de las obras del rey hicieron sus ofrendas voluntarias. Donaron para las obras del templo de Dios ciento sesenta y cinco mil kilos y diez mil monedas de oro, trescientos treinta mil kilos de plata, y alrededor de seiscientos mil kilos de bronce y tres millones trescientos mil kilos de hierro.Los que tenían piedras preciosas las entregaron a Jehiel el guersonita para el tesoro del templo del Señor. El pueblo estaba muy contento de poder dar voluntariamente sus ofrendas al Señor, y también el rey David se sentía muy feliz.

 Entonces David bendijo así al Señor en presencia de toda la asamblea: « ¡Bendito seas, Señor, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre! Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Tuyo es todo cuanto hay en el cielo y en la tierra. Tuyo también es el reino, y tú estás por encima de todo. De ti proceden la riqueza y el honor; tú lo gobiernas todo. En tus manos están la fuerza y el poder, y eres tú quien engrandece y fortalece a todos. Por eso, Dios nuestro, te damos gracias, y a tu glorioso nombre tributamos alabanzas.

Pasa algo en este pasaje, pasa algo, ¿no le recuerda la inauguración de este templo? Y quizá usted tiene años de estar en la Fráter y ha vivido junto con el Pastor y la familia todo lo que es iniciar en una casita y luego ir viendo como Dios provee. Vemos en el pasaje que empezamos enlistando simples hechos, datos, cifras, están diciendo quién dio qué, cuánto y qué materiales. Si las noticias hubieran podido informar qué pasó en esa fecha en Israel, si los telenoticieros hubieran podido cubrir con una cámara lo que pasaba y de hecho pasó, “se construyó en Ciudad San Cristóbal, Mixco, Guatemala, tal y tal magnitud, y los terrenos y las manzanas.” David como líder, carismático logró tal cosa, y el jefe de las finanzas era íntegro y la gente se miraba contenta porque al fin tenían algo propio.

Es asombroso ver cómo David tenía un enfoque tan claro de quién tenía todo lo que él quería tener. David tenía muy claro a quién le debían todo, David marcó la pauta con su ejemplo de generosidad gozosa y con tal confianza en la provisión de Dios. David no estaba diciendo sí, bien hecho, qué excelente. Ustedes, son lo máximo. No, en otra parte del pasaje dice quiénes somos nosotros, en 1 Crónicas 29: 14-17 dice »Pero, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que podamos darte estas ofrendas voluntarias? En verdad, tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido. Ante ti, somos extranjeros y peregrinos, como lo fueron nuestros antepasados. Nuestros días sobre la tierra son sólo una sombra sin esperanza. Señor y Dios nuestro, de ti procede todo cuanto hemos conseguido para construir un templo a tu santo nombre. ¡Todo es tuyo!Yo sé, mi Dios, que tú pruebas los corazones y amas la rectitud. Por eso, con rectitud de corazón te he ofrecido voluntariamente todas estas cosas, y he visto con júbilo que tu pueblo, aquí presente, te ha traído sus ofrendas.

La palabra clave es voluntariamente. David está diciendo que no fueron ellos, no fue su astucia, no fue su carisma, no fue la buena administración, fue Dios. Todo es de Dios. Mire la lista de atributos que David empieza a nombrar, empieza a decir que el Señor es grande, algo grande. Piense en algo grande, Dios es billones y trillones más grande que eso, el universo entero le cabe abajo de una uña. No hay más grande, pero no solo es grande sino que es poderoso, ¿alguna vez ha sido arrastrado por una ola de mar? Lo cuenta su calzoneta y días después la regadera lo testifica. Es poderosa la naturaleza. Es poderoso el torrente de agua cuando se inunda. ¿Se ha inundado su casa? ¿Ha tratado de parar el agua? Eso solo da testimonio del poder del Dios en quien creemos. Dios es infinitamente poderoso. Además de eso, el Señor es glorioso y aquí la palabra del idioma original se traduce en bello, hermoso. ¿Qué es lo que más le gusta ver a usted?

El otro día estábamos en un cumpleaños y un señor empezó bien contento a enseñarme en su teléfono cómo ha tomado fotos de los celajes en Guatemala. Guatemalteco, usted puede ver un volcán por el retrovisor todos los días, no se acostumbre, maravíllese. Todo lo bello que usted mira, lo tiene que hacer brincar instantáneamente hacia los ojos, hacia Dios y decir: Señor, esto eres tú, esto es un poquito de lo bello que tú eres, no me canso de maravillarme. No se acostumbre de asombrarse, es hermoso ver cómo los niños se interesan en una hojita, en una hormiguita, en una mariposita, todo eso viene de un Dios creativo y bello, Él es glorioso, bello.

Además de eso, dice aquí, que la victoria y la majestad también son de Dios. Cuando estaba leyendo, estudiando esta porción, también la palabra victoria en el idioma original dice que Dios es persistente hasta que gana. Dios es persistente, si usted quiere llamarle algo es un necio, pero el mejor de los necios, es persistente, nunca abandona la obra que comienza, el que empezó la buena obra la terminará. Él es victorioso, además es majestuoso. Si nosotros con un príncipe de carne y hueso que funge un poder terrenal – nació el príncipe Jorge que también es tocayo de nuestro pastor en Inglaterra. Y qué gran aspaviento se hizo por ese bebé, mil cámaras sobre él- usted no bosteza, no masca chicle, no mira para otro lado, lo absorbe, lo contempla y mira que es una presencia que merece toda reverencia.

Dios es la majestad, lo que hay en el cielo y la tierra le pertenece, todo, su casa, sus chunches, yo le digo chunche a todo lo que tiene que incluye ropa, todo el menaje, casa y todo, su familia, su cerebro y su voluntad. Toda su vida es de Dios, le pertenecemos a Dios, nuestros hijos son de Dios, no son nuestros, son prestados. Todo es en préstamo, si usted pide prestado algo, necesita respetar las reglas del dueño para usarlo y Dios es un dueño bueno, le pertenecemos y por esos tenemos que decir como Job: Jehová dio y Jehová quitó, bendito sea el nombre de Jehová. Dios no se equivoca cuando nos lleva a su presencia ni cuando tenemos seis meses, ni cuando tenemos once años ni cuando tenemos veinte ni ochenta ni ciento veinte. Le pertenecemos a Él, somos suyos. Le pertenecemos, Él es quien está encima de todo, dice David, y termina diciendo: De ti proceden la riqueza y el honor, tú lo gobiernas todo, en tus manos están la fuerza y el poder.

Esas dádivas, esa generosidad que parecía simplemente voluntad humana no lo era, porque David inmediatamente le da todo el reconocimiento a Dios y el texto nos enseña que toda esa ofrenda extravagante fue resultado de la voluntad de Dios, manifiesta en la voluntad de esos hombres y fue por voluntad y no por manipulación. Tenga mucho cuidado, la Biblia es clara, muy clara en advertirnos acerca de falsos maestros que van a buscar enriquecerse, anunciado que son de Dios. Cuando Dios nos indica dar, damos con gozo y sin dudar y nos produce un alegría que no se puede explicar realmente. ¿Qué puede usted explicar lógicamente acerca de sus logros, no solo acerca de este año sino a lo largo de su vida? ¿Qué explicación lógica podríamos dar si al final de cuentas solo existe una razón? Dios fue misericordioso con usted. Nada podemos hacer alejados de Dios.

Nuestro hijo va a cumplir 9 años, el año pasado tuvo una maestra que tiene un llamado misionero y les contó que estaba planeando con su esposo, está recién casada, ir de viaje misionero a España. Le pidió a los niños que oraran por ellos y los niños estaban involucrados y muy emocionados con ese tema. Juan Marcos llegó y alcanzó su billetera y sus ahorros que tenía, catorce o diez y seis quetzales. Llegó una mañana, antes de irse al colegio, y me dijo: -Mami, esto es para miss Bonie, porque se va de viaje misionero y es muy caro-. Le hubiera podido decir: no hijo, eso es muy poquito. No hijo, ella tiene que ver qué hace. ¿Cómo le va a dar el muchachito su dinero a la maestra? Pero yo sabía que Dios estaba dando una lección y Dios estaba dando ese empuje para que él voluntariamente aprendiera a desprenderse de lo poco o lo mucho que tenga. Así que tomamos esos billetitos y los metimos en una tarjeta y le expliqué a mi hijo cómo se da. En secreto, contento dáselo a la maestra, se mete en una tarjetita mi amor y le pones tu nombre. Regresó tan contento porque lo hizo así y me dijo que la maestra lo abrió y se puso a llorar. No son los diez y seis quetzales, es la motivación y la voluntad de Dios haciéndose viva en la voluntad de un hombrecito.

Eso es maravilloso. El hombre conforme el corazón de Dios, así fue llamado David: el hombre conforme al corazón de Dios. ¿Cree que le dijeron así porque era perfecto? Revise un poco su historia, el tipo era mujeriego y asesino y, sin embargo, en el Nuevo Testamento queda registrado que es llamado el hombre conforme al corazón de Dios, ¿por qué? Porque era un hombre que no se tardaba en ser transparente con Dios. Un hombre que no tenía reserva para con Dios y vivía agradecido. David fue quien escribió: Alaba, alma mía, a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien rescata del hoyo tu vida y te corona de favores.

David es el hombre conforme al corazón de Dios, porque era un hombre completamente transparente y agradecido con su Padre. David tenía perspectiva, jamás se le subió a la cabeza el ser rey. Y si se le subió, rapidito se le bajó. Un corazón agradecido es invencible. Un amigo de la universidad nos contaba que su mamá era muy especial, una mamá que lo crio sola, pero trataba de hacer las cosas especiales para él. Y para la época de Navidad ponía un calendario y cada día de la semana una bolsita. Desde el 1 al 24 de diciembre si él colaboraba con ella y hacia lo que tenía que hacer, le daba un dulce o un juguete pequeño o algo. Un día se portó tan mal que la mamá le metió un piedrín entre la bolsita, para sorpresa de ella él llega, agarra lo que hay adentro de la bolsita, mira el piedrín y dice: mami, ¡un piedrín! Estaba muy emocionado, feliz, porque era un piedrín. El corazón agradecido es invencible, hay gente que jamás va a estar contenta, jamás va a ser feliz y siempre tiene que ver el lado feo de las cosas. El corazón conforme al de Dios, es un corazón constantemente agradecido porque sabe quién es Dios.

El verdadero siervo de Dios no asume los logros, se los remite a Dios y por eso es continuamente entrenado en la humildad. En Fraternidad Cristiana de Guatemala, nosotros, tenemos por misericordia y porque Dios obró Su voluntad en nuestra voluntad que diéramos y por eso tenemos lo que tenemos. No se apure a ponerse pechugón por las cosas que le dio, porque no es usted ni soy yo, ni es el carisma del Pastor, ni es la transparencia, es Dios en nosotros. No es el mérito humano, es Dios glorificándose en la vida del que decide no enaltecerse. Nada de lo que tenemos debe darnos motivos para presumir sino para crecer en humildad. Ninguna de las cosas que usted y yo gozamos es por mérito propio, jamás. Cuando tiene necesidad, cuando usted realmente tiene hambre y le ofrecen un plato de comida, si es sabio, dice gracias. El corazón orgulloso dice: no, estoy bien gracias. No, no tengo hambre. Cuando la necesidad es real tenemos perspectiva. El tener un corazón agradecido, lleno de gratitud nos pone en la perspectiva correcta y siempre pone a Dios arriba de nosotros, de nuestra habilidad, de nuestro desempeño.

¿Sabe una cosa? Es algo maravilloso tener esa perspectiva. Por qué, porque los días donde usted o yo no damos la talla, Dios sigue siendo Dios. Podemos seguir diciendo: Señor hoy fue terrible para mí, hoy fallé en tantas cosas, me permitiste ser débil en mi palabra, en mi pensamiento, tú viste como respondí, tu viste, Señor, pero tú sigues siendo tú, gracias. Sí, tenemos oportunidad de tener perspectiva y relajarnos en el regazo de nuestro Padre que no cambia jamás.

Tuve una vecina hermosa, doña Clarita, y fue poco tiempo, porque el Señor la llevó a su presencia, cuando mi hija tenía un año más o menos. Ella contaba muy muerta de la risa cómo un hijo de ella todavía le echaba en cara una jarrillita.

Para el Día de la Madre, del colegio, le llegó una nota que decía que tenían que llevar una jarrillita de peltre. Así que la compró, la mandó al colegio. Hicieron el acto y traía el niño un paquete y bien contento se lo dio a su mamá. Cuando ella lo abrió, era la jarrillita de peltre. Ella misma se compró su regalo del Día de la Madre. El niño le decía cuando se peleaba con ella: te voy a quitar la jarrillita, yo te la regalé. Y ella le decía: no papaíto, yo la compré y la mandé al colegio. Dios no es así, Él no nos echa en cara nada, pero todo lo que le damos es una jarrillita de peltre. Todo cuanto damos es de Él, todo cuanto deseamos tener es de Él. Podría decir que fue toda la buena administración, la astucia, las conexiones, el carisma, pero David sabe la verdad, fue Dios.

En 1 Crónicas 29:17 dice David: Yo sé, mi Dios, que tú pruebas los corazones y amas la rectitud. Por eso, con rectitud de corazón te he ofrecido voluntariamente todas estas cosas, y he visto con júbilo que tu pueblo, aquí presente, te ha traído sus ofrendas. Cuidado con hacer lo bueno, con las motivaciones incorrectas. El Facebook está lleno de gente que hace cosas buenas y que corre a publicarlas, gente que hace cosas buenas pero yo no sé qué motivaciones tiene, porque pareciera que es paras obtener “me gusta”. ¡Qué buzo! ¡Qué lindo! ¡Qué buen cristiano! Que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda, dijo Jesús. Tenemos que tener cuidado, porque aún las obras buenas nos exponen, nos ponen en riesgo de enaltecernos y que nos creamos muy buenos.

En este tema hay tres tipos de gente. El arrepentido, el rebelde y el que cree que es tan bueno que por eso Dios lo quiere. Cuidado, porque hay mucha gente que hace cosas buenas pensando que así va a ganar el favor de Dios, pero si fuera el caso, no sería necesario Jesucristo, Jesús es la razón de la celebración, Jesús tuvo que bajar, porque nosotros éramos incapaces de subir solos, ninguna buena obra, ninguna buena ofrenda va a poder ganar el favor de Dios para nosotros. Todo lo que damos es porque Él ya empezó la obra en nosotros. Por cierto, cuando usted diga yo le entregué mi vida a Jesús, prefiera decir Dios por su misericordia me rescató, me llamó, reconocí su voz y entonces, y entonces sucedió. Todo es por Él y para Él.

Luego, en el versículo 18 sigue diciendo: Señor, Dios de nuestros antepasados Abraham, Isaac e Israel, conserva por siempre estos pensamientos en el corazón de tu pueblo, y dirige su corazón hacia ti. Dale también a mi hijo Salomón un corazón íntegro, para que obedezca y ponga en práctica tus mandamientos, preceptos y leyes. Permítele construir el templo para el cual he hecho esta provisión.» Dios dirige nuestro corazón. Orar es pedirle a Dios que haga lo que yo no puedo hacer. ¿Usted cree que es producto de sus buenas decisiones? Usted y yo somos producto de la misericordia de Dios. Si usted ora por sus hijos, no ore: Señor, que mi hijo sea feliz. Señor, que mi hijo nunca en su vida tenga un catarro hasta que cumpla cien años y tus ángeles vengan por él.

Ore: Señor, dirige el corazón de mi hijo, atráelo hacia ti, que él nunca pierda el gozo de su salvación. Y si no es salvo, ore porque el Señor se glorifique en su vida. Ore por sus hijos de una manera que al Señor le sea fácil contestar. A través de dolores y sufrimientos, Señor glorifícate en mi hijo, Señor guarda su corazón para que nunca se aparte y que eternamente podamos estar juntos. Señor, él fue hecho para ti, ella fue hecha para ti, que no se pierdan, Señor. Yo estoy segura que el Pastor Jorge y mi suegra, Miss Elsy, han orado cien mil, ochocientas, quinientas, treinta mil veces por nosotros y por nuestros hijos. Y si estamos aquí es porque hay un legado real y vivo de un Dios que es más grande que un hombre y una familia, yo estoy segura que mi papá y mi mamá han pedido al cielo que me guarde para cumplir el destino para el cual nací, y que no necesariamente es estar en un púlpito. Ore así, para que Dios se glorifique y que su corazón esté completamente agradecido por lo que los ojos humanos no ven.

Bendecir a Dios es hablarle, abrir la boca para decirle características que son verdad acerca de Él. David bendijo a Dios, a nadie más, David alabó el carácter de Dios que no cambia. Hoy estamos en el último fin de semana del 2013, pero el mundo no se ha acabado y Dios sigue siendo Dios y quizás usted puede decir que no se parece tanto a David, porque no ha hecho tanta proeza y no está entregando un legado como el de él. Ayer entré a la Fráter Roosevelt, a nuestro parqueo, y me corazón se entristeció, porque vi algo muy extraño en el panorama, se miraba bien vacío en un costado y es que quitaron una fila de árboles. Siendo como soy, muy expresiva y teniendo que decir lo que pienso, le escribí un mensajito a mi esposo y le escribí al Pastor y le dije: Estoy triste, qué pasó con los árboles. Y el Pastor llegó a mi oficina, pero antes que él llegara me paro y digo: y los árboles ¿qué pasó? Mis hijos saben cuánto quiero yo que haya más árboles. María Isabel me dice, mira se ve el cielo. Llegó el Pastor y me explicó que los árboles estaban viejos y que se corría el riesgo que se cayeran. Entonces entendí, pero él también me dijo: ya viste cómo se mira el cielo, nieta del abuelo, no sabía que ella había expresado eso mismo.

Y esa vista que ustedes tenían ahí, es la que yo miraba desde Zona de Campeones, ya no miraba la fila de árboles, miraba el cielo pelado. Puede ser que solo mire devastación en su vida. Muchos aquí tienen que acerarse al altar, no por necesitad pero para mantener su corazón en chequeo para no enaltecerse y decir fui yo. Muchos aquí tienen el riesgo de pensar que es por sus fuerzas y por su capacidad y astucia, sin saber que es Dios el que da esa materia prima para producir lo que tienen. Muchos aquí tienen repisas de trofeos, paredes de diplomas, pero hay quienes están viendo el 2013 y miran una fila de árboles cortados, devastación. Los troncos tristes ahí. Yo lo que sé que es cierto, Dios usa todo en nuestra vida y lo entreteje para producir belleza para los que son de Él.

La buena noticia del Evangelio, la buenísima noticia es que el Señor no nos dice compónganse y luego hacemos negocio para ver si lo salvo. El cristianismo es el único que primero abre la puerta y después enseña para donde es el camino. El cristianismo es el único donde Dios primero rescató al pueblo y después dio las reglas. Él quiere que seamos suyos, puede ser que se vea devastación, pero la buena noticia es que para ser de Dios necesitamos únicamente debilidad, porque en nuestra debilidad Él se haga fuerte, que buen requisito porque eso nos abunda. No importa cómo se mire su vida, llena de logros y trofeos y usted cree que está muy bien, fue Dios, y no importa que parezca que no hay nada que enseñar, Dios sigue siendo Dios, sigue siendo ese Dios que David describía, y esta mañana le sonrió con su misericordia. Dios sigue siendo Dios y por eso siempre vamos a tener motivos para abrir la boca y alabar, aun en medio de la devastación El sigue en el trono, no se trata de venir a la iglesia y enseñar logros. Nos reunimos los que sabemos que necesitamos rescate y nos abrazamos y reconocemos nuestra debilidad y venimos libres a colapsarnos en su regazo.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…