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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

          ¿Ha tenido problemas, alguna discusión con alguna persona en su familia, en su trabajo, por lo menos una vez en la vida? Eso pasa muy seguido, eso de discutir, de tener diferencia se da en el trabajo, en los estudios, en la familia. No se sienta mal, todos pelean alguna vez con su esposa, con la prima, con el amigo, con el hermano, con la suegra, pero ¿no cree que es bonito vivir en armonía? Convivir en armonía es maravilloso, convivir es vivir con alguna persona pero en paz. La biblia dice que es mejor comer un bocado seco y en paz, que un banquete en una casa llena de contienda. Vivamos en armonía.

           La verdad es que necesitamos vivir en armonía. Esto es importante. Leamos el Salmo 133: ¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! Es como el buen aceite que, desde la cabeza, va descendiendo por la barba, por la barba de Aarón, hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Hermón que va descendiendo sobre los montes de Sion. Donde se da esta armonía, el Señor concede bendición y vida eterna. ¿Queremos bendición y vida eterna? Entonces vivamos en armonía. Amar al prójimo como a ti mismo.

          El prójimo es el más próximo, cuando dice amar al prójimo se refiere amar al próximo que es el que usted tiene, puede ser su esposo, pero cómo cuesta amarlo. Puede ser su nuera, pero cómo cuesta amarla, puede ser su yerno, su abuela porque hay abuelas buenas y abuelas que dan ganas que partan a la eternidad, pero con todos ellos se necesita vivir en armonía, porque solo cuando vivimos en armonía podemos tener bendición y vida eterna. Hay quienes se preguntan ¿y por qué yo no recibo bendiciones? Pido al Señor bendiciones para mí y le caen a mi vecino, pido un aumento de sueldo y se lo dan a mi compañero, pido que me manden a un viaje y me mandan a Afganistán.

          Tenemos necesidad de bendición, pero todas las promesas de Dios en la Biblia son condicionales, y por eso es importante que exista armonía. Cuando yo era muy niño había en la televisión un programa musical llamado Armonía en Tinieblas, en el que tocaba una orquesta integrada por ciegos. Imagínense una orquesta de ciegos, y uno que tenía sus dos ojos buenos los miraba con respeto y admiración, porque sabían tocar un instrumento, pero ¿hay armonía en la música? Sí, cuando cada quien toca su instrumento aunque sea diferente a los demás, pero lo hace sin causar disonancias sino armonía. En nuestras relaciones interpersonales armonía existe cuando estamos de acuerdo, la Biblia dice ¿pueden dos caminar juntos sin antes ponerse de acuerdo? No. Por eso tenemos que ponernos de acuerdo, tenemos que concertar, tenemos que armonizar, dialogar y buscar todo lo que está a nuestro alcance para poder tener armonía. El olor de un delicioso perfume es rico. Pasa un señor o una señora con un perfume de esos agradables y siente uno muy placentero sentir ese aroma. En cambio, hay otros que pasan dejando muerta las moscas en el camino, porque tienen un olor más repelente y resistente al olfato. Vivir en armonía es algo así, algo agradable.

          Usted mira a cada uno de sus hijos y dice: qué bien, estamos en paz. Mira a cada una de sus nueras, o yernos y dice: qué bueno que estamos en paz. Mira a sus padres y dice: qué bueno que están en paz, porque hay familias en las que de veras tienen constantes discusiones, pero recuerde esta verdad: usted puede ganar discusión pero perder una buena relación. A veces somos los campeones en la discusión, pero al amigo, el familiar al que le ganamos la discusión, lo perdemos. Entonces a veces es mejor dar que recibir, conceder para obtener, es mejor no pelear por cosas necias. La Biblia dice que no debemos discutir por cosas necias, por cosas vanas, debemos evitarlas, debemos apartarnos de esas discusiones.

          No hay cosa más agradable que, en un día caluroso, uno sienta el aire fresco. A mí me ha tocado estar, por lo menos un media docena de veces en Israel, en el desierto, y se siente el calor fuerte. Me llevaron a conocer un día la falda del Monte Hermón. Y me sorprendió que del monte desciende la frescura para todo el valle de Israel y cuando llega esa frescura es agradable. Allí existe un lugar que se llama Mount Hermon Ski Resort. Un lugar a donde las personas van a esquiar en la tierra desértica de Israel. Y cuando usted está en un lugar desértico, caluroso y de repente empieza a soplar la brisa lo siente agradable, pues esa brisa agradable desciende del Monte Hermón y por eso dice el salmista estar en armonía es tan agradable como una brisa fresca que desciende de un monte nevado en Israel. Guatemala tiene la dicha de ser una tierra bien llamada “la eterna primera”, aquí tenemos un clima precioso. Invitamos a todos nuestros amigos en el extranjero que visiten Guatemala, la van pasar muy bien, aquí tenemos un clima delicioso. Donde se da esta armonía, Dios concede bendición y vida eterna.

          Esta semana se publicó en el suplemento Efectivo de Prensa Libre de Guatemala un artículo que me llamó la atención, porque coincide sobre la armonía que estamos hablando ahora, y este dice: la armonía laboral genera más productividad. Todas las empresas quieren tener más productividad, todos los países quieren tener más productividad porque es prosperidad, trabajo, bendición para la nación, pero dice aquí muy interesante como subtítulo: las buenas relaciones en el trabajo, entre compañeros y directivos influyen en el crecimiento del negocio. Y todos queremos que nuestro negocio crezca, pero para eso tenemos que fomentar la armonía laboral, la relación con otras personas puede ser fácil, agradable y gratificante o tensa e incluso agresiva.

          Así que no deje que la mala armonía que trasmiten algunos compañeros le afecte en su trabajo. Siempre va a encontrar en todos los grupos a alguien que puede afectar, porque tiene un mal carácter, tiene una mala actitud y eso tenemos que evitarlo. Dice que seis de diez trabajadores de Santiago de Chile confiesan no soportar a un compañero de trabajo. El 60 por ciento admite que algún colega le resulta difícil de tolerar. El 46 por ciento quisiera hacer algo para que despidieran a alguien intolerable, según la encuesta de la Universidad Central de Chile. Así que no es usted el único que a veces ha dicho: ojalá le quitaran el trabajo a este, ojalá cambiaran a esta vieja amargada, ojalá que quitaran a este viejo acosador, viejo verde. Todos han tenido problemas.

      El 35 por ciento de los españoles llevan más de diez años en su actual puesto de trabajo, y la razón fundamental son los compañeros. Hay un lugar donde usted trabaja que de veras no quiere dejarlo, porque tiene buenos compañeros, se llevan bien. Alguien del grupo dice gracias a Dios desde que se fue fulano, no tenemos pleitos, no hay discusiones, no hay celos, no hay intrigas, estamos en armonía. La Biblia dice que si quieres quitar el pelito, echa fuerza al chismoso y cuando se quita al chismoso se termina la contienda, pero déjeme mencionarle de esta publicación que se llama “La armonía laboral”, diez tips para que usted pueda convivir a gusto, porque un mal ambiente de trabajo genera mucho estrés, ansiedad y afecta profesionalmente. Vea estos diez consejos.

  1. Aléjese de la gente negativa. Hay personas que siempre están quejándose o criticando, lejos de ellos estará más tranquilo.
  2. Cree un sitio de trabajo personalizado y relajante, puede ser con fotos y flores entre otros adornos, así podrá sentirse a gusto, al menos en ese espacio.
  3.  Haga bien su trabajo. Siempre hay que dar lo mejor, trabajar a conciencia para que las cosas salgan bien.
  4. Mantenga sus objetivos. Hay que luchar por alcanzar, pero con apatía, aburrimiento y desgano no llegará muy lejos.
  5. Haga algo que pueda mejorar la situación. Si se esfuerza por conocer un poco más a sus compañeros, el ambiente sería más distendido y agradable, así evitará problemas.
  6. No se queje a cada rato. No solucionará nada sino que empeorará su humor y la percepción de la situación. Podrá tener un día malo, pero no lo convierta en algo permanente o como hemos dicho en otras ocasiones, haga de su fracaso un momento, no un monumento.
  7. Haga un grupo de amigos, fuera del trabajo, con otras personas podrá relajarse y cambiar de ambiente. Disfrutar le dará energía para soltar la situación en el trabajo. Por eso les animamos a tomar parte de nuestras células, porque ahí va a encontrar amigos. La va a pasar muy bien.
  8. Recuerde las ventajas del trabajo. ¿Por qué lo aceptó? ¿Qué es lo que quiere de ese puesto? ¿Cuál es el objetivo por el que trabaja? Todo eso le dará fuerzas para continuar.
  9. Ponga límites. No deje que se aprovechen de usted o que lo interrumpan a cada momento, por lo que sea que pase. Recuerde la importancia de decir: no.
  10. Solucione o afronte los conflictos según se vayan presentando. Primero evite todo los que pueda y trate de solucionarlos lo antes posible para que no se generen rencores y las consecuencias sean peores.

          La Biblia dice no dejen que el sol se ponga sobre su enojo, no dejen que pase el día sin resolver su problema. Usted tiene un conflicto con un compañero, lo mejor es que lo resuelva hoy. Si lo deja para mañana, habrá más amargura, más rencor, entre más pronto resuelve su conflicto mejor será su relación con sus compañeros de trabajo, con su familia, con su célula, con sus compañeros en el ministerio en la iglesia. ¿Qué debemos hacer para convertirnos en personas que hacemos que los hermanos convivan en armonía? Cada uno tenemos que poner de nuestra parte para convivir en armonía. ¿Qué dice la Biblia? Romanos 12:16 Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben.

          ¿Qué es ser arrogante? Es creerse mucho. Es sentirse como pavo real, es creerse la gran cosa. Y cuando una persona es arrogante y es orgullosa y pagada de sí mismos, muy creída como decimos en Guatemala, esa persona va a causar conflictos. Tenemos que aprender a despojarnos de la arrogancia. Recuerde que la verdadera grandeza está en la sencillez. La gente que es verdaderamente grande es sencilla y no tiene problemas para lidiar ni con el pobre ni con el rico, con el hombre o la mujer, se lleva bien con todos, porque es solidario con los humildes.

          No se crean los únicos que saben. Y es allí donde empiezan los problemas en las discusiones, porque cada quien piensa que es el único que sabe, que nadie sabe más que él. Tenemos que entender que hay otros que también saben y como dice la Biblia, preferir en honra los unos a los otros. No tenemos por qué salir en caballo blanco siempre, como decimos. Tenemos que aprender a conceder atención a lo que otros dicen. Porque también ellos saben.

          La arrogancia destruye la convivencia armoniosa entre hermanos. Alguien que se siente más que los demás, jamás será un agente que promueve la unidad y la armonía. Siempre se promoverá a sí mismo. Es una persona que podemos llamar “pechugón” o podemos llamar “yoyo”, porque yo, yo, yo y todo es yo, cualquier cosa es yo, nunca concede a otros el crédito por lo que se hace, siempre está en contra de los que están a favor y a favor de los que están en contra. Creerse más que otros jamás invita a la armonía. El humilde siempre considera a los demás como superiores a sí mismo, el problema es cuando nos creemos superiores a los demás.

          Vemos a un jovencito alfeñique caminando como que es Arnold Schwarzenegger, o una jovencita feíta pero ya se cree Jennifer López. ¿Es usted de los arrogantes en las reuniones grupales de célula u otros? No se crea el único que sabe. Todos tenemos distintos puntos de vista. Hacer su punto de vista el único punto de vista, sin importar el tema y no respetar el punto de vista de otro, aunque cordialmente estén en desacuerdo, destruye la convivencia armoniosa. Seleccionaron a unas personas ciegas que nunca habían visto a un elefante y los pusieron a palpar a uno para que lo describieran. Una agarró la pierna y dijo, es como una gran columna, un poco arrugada. El otro agarró el costado dijo es como un gran pared, el otro agarró la cola y dijo que era como un pequeño lazo, el otro agarró la oreja y dijo que era como un gran hoja. Diferentes puntos de vista, ¿quién estaba equivocado? Ninguno, eran diferentes puntos de vista de un ciego.

          Debemos reconocer que muchas veces conocemos parte de la verdad, pero no toda la verdad. Debemos respetar los puntos de vista de otros, por eso en una discusión, en un pequeño grupo no tenemos que hacer el gran alboroto por imponer nuestro punto de vista o nuestro criterio. Promueva la paz. Escuchar y ser escuchado es vital para una convivencia armoniosa. Y luego de escuchar, entender que existe gran cantidad de pensamientos sobre muchos temas. Hay que recordar que Dios nos dio dos orejas y una boca, porque es mejor escuchar el doble de lo que hablamos, pero a veces no seguimos el consejo bíblico que dice que hay que ser prontos para escuchar, tardos para hablar, tardos para airarnos. A veces empezamos al revés, nos airamos rápido, hablamos rápido y oímos poco. Es interesante cuando uno mira a la gente discutir o debatir, cada quien está hablando como en un monólogo, no se calla para oír atentamente al otro y luego conversar, por eso es importante que aprendamos, si queremos vivir en armonía, aprender a escuchar, no limitarse solo a hablar.

          1 Corintios 1:10-17: Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito. Digo esto, hermanos míos, porque algunos de la familia de Cloé me han informado que hay rivalidades entre ustedes. Me refiero a que unos dicen: «Yo sigo a Pablo»; otros afirman: «Yo, a Apolos»; otros: «Yo, a Cefas»; y otros: «Yo, a Cristo.» ¡Cómo! ¿Está dividido Cristo? ¿Acaso Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O es que fueron bautizados en el nombre de Pablo? Gracias a Dios que no bauticé a ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo, de modo que nadie puede decir que fue bautizado en mi nombre. Bueno, también bauticé a la familia de Estéfanas; fuera de éstos, no recuerdo haber bautizado a ningún otro. Pues Cristo no me envió a bautizar sino a predicar el evangelio, y eso sin discursos de sabiduría humana, para que la cruz de Cristo no perdiera su eficacia. La iglesia de Corinto como que sigue queriendo existir hoy. Hay grupos, hay facciones, hay partidos y algunos dicen que son del ministerio del apóstol fulano de tal, yo soy del profeta fulano de tal, soy del pastor fulano de tal, yo voy a tal iglesia.

Cristo vino a la Tierra a edificar a Su Iglesia, la Iglesia no es de ningún apóstol ni de ningún profeta o pastor, la Iglesia es de Cristo Jesús nada más. Una sola iglesia, una sola fe, un solo Dios, un solo bautismo. Somos una iglesia y cuando nos muramos, créame, allá en el cielo no hay una sección que diga: residencia para los de la Fraternidad Cristiana o residencia para los bautistas o para los católicos, o para los ortodoxos. Allá no habrá denominaciones, solamente habrá una Iglesia, la Iglesia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. No debemos estar en conflictos, en celos, en iras o en contiendas, si usted va a una célula procure promover la armonía y la unidad. No cause divisiones, tenemos que evitar formar grupitos que creen divisiones ni mucho menos volvernos exclusivistas.

          Hay grupos en los que termina la reunión y dicen algunos “vamos a ir a tal parte los de la foto”, y los demás ¿qué? También hay que incluirlos, también hay que invitarlos. Tenemos que ser incluyentes, no podemos ser exclusivistas, tenemos que ser inclusivos. Llega uno nuevo algo pollo comprado, se siente raro porque no conoce a nadie, a ese con mayor razón debemos amarlo, invitarlo y hacerlo sentir parte del grupo y que la foto siga creciendo cada vez más y que tengamos cada vez más hermanos y que nadie se sienta mal, ni porque es chaparro, ni porque es alto, ni porque es feo, ni porque es guapo, ni porque es rico, ni porque es gafo. A todos los ama el Señor. ¿Ya vio que lo amó Dios a usted así cómo es? Dios ama al mundo entero, Dios no tiene acepción de personas y nosotros debemos seguir ese buen ejemplo.

          ¿Cómo mantener la armonía entre nosotros? Salmo 42:12 dice: El que quiera amar la vida y gozar de días felices. Pregunto, ¿cuántos quieren amar la vida y gozar de días felices? Todos queremos eso, nadie quiere llegar al punto en el cual aborrece la vida y pronuncia las palabras de Vargas Vila: cuando la vida es un martirio, el suicidio es un deber. El cristiano que esté pasando por un martirio como Pablo y Silas en la cárcel atados al cepo, sufriendo los golpes por causa del Evangelio, Pablo y Silas están en la cárcel alegres, cantando alabanzas a Dios, desconcertando al imperio romano y a todos los demás presos, porque en vez de lamentarse y quejase y criticar y hablar en contra de Dios, se pusieron a cantar.

          Y como consecuencia, viene el Señor, manda un terremoto, se rompe todo, se abren las puertas, son libres y se convierte el carcelero ¿por qué? Porque han aprendido a amar la vida. En vez de quejarse y decir ¡otra vez es lunes! tener que levantarme a las cuatro de la mañana, tener que ir con el carro en ese tráfico y ahora hasta derrumbes hay por mi casa, mejor llévame al cielo Señor. No, ame la vida, levántese con entusiasmo, dele gracias a Dios. Si usted quiere amar la vida y gozar de días felices, tome nota del consejo. Versículo 13 del Salmo 34: que refrene su lengua de hablar el mal. Hay quienes solo mal hablan, hay quienes no pueden ver una hoja blanca con un puntito negro, sino que ven el punto negro y se olvidan de la hoja blanca y siempre encuentran el mal. La Biblia dice que el rebelde no busca sino mal. Por eso es que tenemos que refrenar nuestra lengua, porque ganas de decir no nos faltan, nos hierve la boca con frases para decir. Si queremos convivir en armonía tenemos que refrenar nuestra lengua, muérdase los labios, cuente hasta diez despacio antes de contestar.

          Nadie se arrepiente de lo que no ha dicho, pero muchos nos henos arrepentido de lo que hemos dicho. Así que hay que tener mucho cuidado. Hablar mal es hablar todo lo que no edifica. Los que viven hablando de otros, generalmente no hablan nada bueno de otros. Generalmente sólo chismes son. Hablar mal de otro no es nuestro llamado. Debemos corregir al que anda equivocado pero esto se hace en privado en amor, a menos que sea alguien revoltoso que anda poniendo a todos en contra de todos, luego de hablarle en privado y si no se corrige, lo corregimos con uno o dos testigos y luego lo corregimos públicamente para que aprenda. ¿Por qué dice refrene su lengua? Refrenar significa, contener, aplacarse. Nuestra lengua ama el chisme y compartir el error, las metidas de pata o la maldad de otros. Refrénela y promueva la convivencia armoniosa entre hermanos.

          ¿Qué hace cuando descubre a alguien que anda con una mujer o un hombre que no es su esposo o esposa? inmediatamente toma fotos, las envía por las redes sociales y empieza a decir: miren en lo que anda. ¡Ah qué fácil es hacer leña del árbol caído! Qué fácil es hablar mal de los errores ajenos, pero como dijimos hace poco, tenemos que tratar a los demás como nosotros queremos ser tratados. Tenemos que evitar los chimes. Cuando alguien le llegue con un chisme no sea como aquel que dice: a mí no me gusta andar repitiendo chismes, contámelo bien desde la primera vez. Evítelos, porque la Biblia dice que los chismes son como bocado suave que entra a la boca. Ah que cosa más grande, la gente agarra una dona recién salida del horno y se la come y qué rico, claro después se come otra y otra y luego ya parece dona cuando camina, y eso pasa espiritualmente, nosotros nos engordamos de puros chismes. Refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de preferir engaños.

          Qué importante es evitar los engaños. Un engaño es darle a la mentira una apariencia de verdad. No hable mentiras que suenan a verdad. Aquí entra el falso testimonio. Si no le consta, no lo repita y si le consta piense siempre antes de contarlo. Refrene su lengua de proferir engaños. Un engaño destruye la confianza y la convivencia armoniosa entre hermanos. Y el siguiente consejo dice el Salmo 34:12-14 El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga. Es importante apartarse del mal. Por poner un ejemplo muy típico que se da en toda la época del año, sobre todo cuando hay festividades se da más. Usted es una persona que sufrió mucho con el tema de la bebida, quizá de joven, quizá ya de adulto se dio a la bebida espirituosa y esa bebida que usted tomó lo hizo convertirse en un bebedor consuetudinario, entonces si usted quiere vivir días felices, el consejo es apártese del mal, ¿por qué va seguir comprando licor para llevar a su casa. Eso le va a hacer mal, eso le va a hacer daño, lo mejor es que destruya el licor que tiene en su casa? Si lo invitan a un convivio navideño, un convivio familiar, laboral y salen de la reunión con tanto licor que se van a estrellar con su carro, se van pelear con su familia, va a destruir su propia vida, apártese del mal.

          Si usted sabe que su amigo es de aquellos que están distribuyendo polvo blanco que no es harina, apártese del mal, aunque sean ellos los que lo invitan siempre a buenos restaurantes, a buenos viajes, le dan buenos regalos, si es una persona que está en negocios ilícitos el consejo es apártese del mal, porque el que anda entre la miel, algo se le pega, el que con lobos anda, aullar aprende. Al rato usted va ser coyote de la misma loma, pájaro del mismo plumaje, ratero igual que los demás. Apártese del mal y no solo apartarse del mal, que es el aspecto digamos recomendable, pero más recomendable es apartarse del mal y hacer el bien.

          Si usted es de aquellas personas que al llegar su esposo lo recibía con platillos voladores, tirándole lo que encontraba al alcance de la mano, martillos, llaves, platos, pues en vez de eso cuando llegue su esposo extienda las manos, dele un abrazo y dígale bienvenido mi amor. Y sóbele la cabeza y se va a dar cuenta de los chichones que tiene el pobre. Haga el bien, en vez de golpear ame, acaricie, cambie, porque queremos convivir en armonía, Vale la pena vivir en armonía.

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