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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¿Cómo podemos hacer tantas cosas, ir y venir, pasar por dificultades y tener serios problemas, a veces? En la congregación miro a alguien y digo: Dios ha ayudado a este mi hermano porque se metió hacer un negocio, tuvo problemas judiciales, lo han perseguido por varios años, ha estado con serios problemas a punto de perderlo todo e irse a la cárcel, ¿cómo ha logrado salir adelante? Porque el Señor nos da la fortaleza. Veo a otro y este mi hermano tuvo un accidente automovilístico, el carro dio vueltas, la cabeza de su hijo quedó prensada entre el techo y el sillón. Me llamaron para ir a orar por él, fuimos al hospital y el niño está perfectamente bien, pero ese rato fue difícil. ¿Cómo logró pasarlo? Gracias a la fortaleza que el Señor nos da.

Aquí cara vemos y problemas desconocemos. Hay algunos que están aquí sentados preocupados, afligidos porque tienen serios problemas, pero yo tengo para ustedes en esta hora un mensaje que les va recordar que pueden pasar por ese problema y otros problemas y salir avantes, porque Filipenses 4:13 dice todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Así como recordamos este texto bíblico que es de los más memorizados por la gente, nosotros tenemos que entender ¿cuál es el contexto de esta cita bíblica? ¿Qué es lo que significa este pasaje? ¿Cómo se aplica a la vida del cristiano, en qué momento debo citarlo, quien lo dijo, en qué contexto de la carta lo dijo, por qué se lo dijo a la iglesias de los filipenses y no a ninguna de las otras iglesias? Solo a la iglesia de los filipenses, le dijo esto el apóstol Pablo. ¿Significa este pasaje que no  tengo límites como ser humano? ¿Significa que no hay nada que no pueda lograr?

El mes pasado me invitaron al primer desayuno cristiano de oración nacional, es una réplica de lo que se hace en Estados Unidos cada año, y en esta ocasión se invitó a muchas personas prominentes del país, inclusive el Presidente de la República participó y a él se le sugirió la lectura de esta cita precisamente. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Después leí algunos artículos en algunos medios en donde decía ¿qué quiso decir el presidente al leer eso? ¿Está diciendo que todo lo puede, que es un súperman, está diciendo que todo lo va a resolver porque todo lo puede en Cristo? ¿Qué quiere decir? Por eso es muy importante que conozcamos lo que significa este texto, porque un texto fuera de contexto es meramente un pretexto. ¿Cuál es el contexto del pasaje? ¿Primero quién lo escribió? Lo escribió el apóstol Pablo a la iglesia en la ciudad de Filipos, Pablo estaba en ese momento en la cárcel, y desde la cárcel escribió la mayoría de sus cartas y esta es la que dirigió a Filipos, también fue el apóstol que Jesús mismo nombró para que predicara el Evangelio a los gentiles.

Es decir, si nosotros hubiéramos estado vivos en la época de Pablo, pues a nosotros nos habría tocado recibir el mensaje de parte de él, porque predicaba a los gentiles, todos aquellos recibieron palabra a través suyo. Él es un ejemplo, en el sentido de que trabajaba para sostenerse en su ministerio. Les conté que fui a El Salvador hace ocho días, estuve en Colombia hasta el día de ayer, pero en estos casos, bendito sea Dios, estas congregaciones hicieron posible nuestro viaje y pagaron el transporte,  hospedaje, la alimentación y hasta pusieron en nuestras manos una ofrenda generosa. En el caso de Pablo, viajaba muchas veces a pie, otras veces en barcos, pero siempre viajaba cubriendo  todos los gastos. Aquí tenemos personas que nos visitan, ustedes han vistos que vienen grupos de hermanos del Canadá, Estados Unidos que vienen a hacer obras de amor en distintos pueblos del país, aparte de su viaje buscan la oportunidad de estar en un servicio con nosotros. Pero la gran mayoría de todos ellos que vienen, cada uno viene pagando su boleto, su hospedaje, su alimentación. Estos son Pablos contemporáneos, porque ellos pagan por servir al Señor.

Un día me contaron la historia de una broma que le hicieron a un servidor nuevo, aquí en la Fráter. Dice que estaba muy contento y estrenando su traje nuevo, sirviendo en la iglesia y un compañero servidor se le acerca y le dice: — ¿ya fuiste con el Pastor para que te dé tu ofrenda? — ¿Aquí dan ofrenda a los servidores? —Sí, le dijo. Andá—. Pedí tu ofrenda. Gracias a Dios este servidor entendió que era una broma. Aquí en lugar de darle una ofrenda a los servidores, les pedimos que traigan sus diezmos, aquí todos los voluntarios pagan por servir. El apóstol Pablo predicaba y enseñaba, pero se sostenía a sí mismo. Por eso dice en Hechos 18:1-3 “Después de esto, Pablo se marchó de Atenas y se fue a Corinto. Allí se encontró con un judío llamado Aquila, natural del Ponto, y con su esposa Priscila. Hacía poco habían llegado de Italia, porque Claudio había mandado que todos los judíos fueran expulsados de Roma. Pablo fue a verlos y, como hacía tiendas de campaña al igual que ellos, se quedó para que trabajaran juntos”.

O sea que Pablo se encontró con una pareja de apóstoles, de predicadores, Priscila y Aquila que tenían el mismo oficio que Pablo, y ¿qué hacía Pablo? Tiendas de campaña. Hacía esas viviendas de tela que usaban en aquel entonces y como eran lugares calurosos, entonces en el día no se ponía a predicar y enseñar sino que se ponía a trabajar, hacer sus tiendas y en la tarde y noche cuando ya regresaban del trabajo todos, entonces Pablo se ponía a enseñarles la Palabra de Dios. En Hechos 20:35 dice “Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: ‘Hay más dicha en dar que en recibir”.

Pablo nos enseñó con su ejemplo que el propósito primordial de trabajar duro es  para tener siempre cómo tener para ayudar a los necesitados, y a veces los necesitados son nuestros mismos hijos que necesitan leche, ropa, educación, vivienda, una madre sana y fuerte. Se necesita empezar por nuestra propia casa, trabajar duro para ayudar a los de nuestra propia casa. La Biblia dice que el que no provee para los de su propia casa, es peor que un infiel, la fe negó. Así que usted empiece por proveer para su propia casa y luego si hay necesidad de ayudar en otra casa, no porque usted tenga otra mujer y otros hijos que de todos modos los tiene que ayudar. ¿Qué le queda a usted si tiene 20 hijos con siete mujeres? Sostenerlos, es parte de la factura que tiene que pagar. Hay muchos amigos, que están necesitados y aun algunos desconocidos que también están necesitados y nosotros tenemos que darles esa cobertura económica y suplirles lo que necesitan.

2 Corintios 12:14-15 Miren que por tercera vez estoy listo para visitarlos, y no les seré una carga, pues no me interesa lo que ustedes tienen sino lo que ustedes son. Después de todo, no son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos. Así que de buena gana gastaré todo lo que tengo, y hasta yo mismo me desgastaré del todo por ustedes. Si los amo hasta el extremo, ¿me amarán menos? Así que ya entendimos que Pablo era una persona que tenía esa oportunidad de trabajar para sostenerse a sí mismo. Pablo era un hombre soltero, no tenía esposa que mantener, no tenía hijos que mantener, ni suegra que alimentar, con lo que trabajaba tenía suficiente para sostenerse y no ser carga para las iglesias que visitaba.

Y eso es lo que él nos enseña, sin embargo, les dije que la carta a los filipenses la había escrito en la cárcel y cuando usted está preso las cosas son más difíciles. Cuando usted está preso las cosas son complicadas y por eso dice en Filipenses 4: 15-19 “Y ustedes mismos, filipenses, saben que en el principio de la obra del evangelio, cuando salí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en mis ingresos y gastos, excepto ustedes. Fíjese la declaración de Pablo. Ninguna iglesia participó conmigo en mis ingresos y gastos. Predicó por toda Europa, predicó por muchos lugares y dice que ninguna iglesia le dio ofrenda, ninguna iglesia le ayudó a cubrir sus gastos, excepto, únicamente, ustedes filipenses han participado en mis ingresos.

Cada vez que nosotros traemos a un predicador invitado, o un cantante invitado siempre cubrimos sus gastosos, les pagamos sus pasajes, su hotel, su alimentación y una generosa ofrenda que ponemos en sus manos, no queremos que un día escriban  “cuando fuimos a Guatemala no nos dieron ni saludos”. Pero gracias a que hemos aprendido a dar y recibir, siempre ponemos en las manos de nuestros visitantes una generosa ofrenda. Pablo iba de iglesia en iglesia y nunca le daban nada. ¿Quiénes fueron los únicos que le dieron dinero para sostenerlo? Los filipenses, recuérdelo, solo los filipenses sostuvieron a Pablo con sus ofrendas.

Continuamos: Incluso a Tesalónica me enviaron ayuda una y otra vez para suplir mis necesidades. Claro que tenía necesidades Pablo, comía, se vestía, gastaba en los boletos del barco, a menos que lo llevaran preso, entonces me imagino que ya no pagaba el pasaje. Pablo tenía sus necesidades y los únicos que le enviaban a los distintos lugares para sostenerlo eran los filipenses. No digo esto porque esté tratando de conseguir más ofrendas, sino que trato de aumentar el crédito a su cuenta. Ya he recibido todo lo que necesito y aún más; tengo hasta de sobra ahora que he recibido de Epafrodito lo que me enviaron. Pablo escribió a los filipenses porque habían enviado a un hermano, el Courier, diríamos hoy en día, el mensajero que llevó las ofrendas de la iglesia de Filipos a Pablo que estaba preso. Es una ofrenda fragante, un sacrificio que Dios acepta con agrado. Pablo entendía que al enviarle una ofrenda era un sacrificio para ellos, para algunos desprenderse de lo que tenían era un sacrificio y Pablo lo reconoce y se los escribe. Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús”.

Ese es otro pasaje que se cita muy seguido, mi Dios suplirá todo lo que nos falta conforme a su riqueza en gloria en Cristo Jesús, versión de Reina Valera del  60, la Nueva Versión Internacional dice: Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. ¿Por qué Dios les proveerá? Porque ustedes hicieron un sacrificio al sacar dinero de sus bolsas y enviármelo a mí. Porque ustedes hicieron una ofrenda agradable al quistarse de lo que tienen y dármelo a mí. Pablo entiende que los filipenses hicieron un gran esfuerzo al recolectar ofrenda para enviársela. Entonces dice el apóstol, como ustedes dieron, ahora les falta, pero lo que les falta mi Dios se los proveerá. ¿Comprendió mi hermano? Usted tiene cien dólares, los da para la obra del Señor cuando pasan con el alfolí. Ahora le faltan esos cien dólares, necesita ese dinero, porque tiene que comprar leche, pagar renta y hacer muchas cosas, entonces dice Pablo, así como ustedes dan ofrenda, mi Dios les proveerá todo lo que necesiten, así que si usted quiere que Dios le provea, usted primero tiene que dar lo que tiene, entonces Dios le provee. Por eso dice que dando es como recibimos, cuando damos recibimos del Señor lo que hemos dado. Sembrando es como cosechamos, cuando siembra usted se despoja de su semilla, la pone en la tierra, pero luego viene la cosecha y usted por lo general recibe más de lo que sembró. Esto es lo que dice Pablo a los filipenses.

Volvamos en este mismo capítulo 4 de Filipenses versículos 10-13“Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí. Claro está que tenían interés, sólo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo. No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Esto es el secreto de la felicidad del hombre: aprender a estar satisfecho en cualquier situación, y para que lo entandamos más. Sigue diciendo: Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Entonces viene la frase que nos interesa entender hoy: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Pablo está enseñando, miren estoy preso, pero puedo estar preso porque estoy en Cristo y cuando estoy en Cristo tengo la fortaleza de Cristo y por eso puedo estar preso y estar contento. Estar preso y estar contento no es fácil, estar con cáncer y estar contento no es fácil, estar perseguido y estar contento no es fácil, que se le vaya la mujer y estar contento, tal vez en algunos casos. Pero si es la mujer que usted ama y sueña, pues ni modo no es fácil estar contento. Que se le muera un hijo no es fácil, ¿cómo estar contento cuando se le muere un hijo? Pero tenemos que aprender como Pablo: He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo Jesús que me fortalece.

Ahora estamos comprendiendo por qué Pablo dijo todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Pablo dijo, he sufrido y el sufrimiento lo puedo soportar, porque Cristo me fortalece. Hay aquí un hermano muy querido, el hermano Oscar Castro. Sepultamos a su amada y muy querida  esposa hace un par  de semanas, y a la semana  siguiente estaba él en una situación difícil, porque a su hija la tuvieron que operar de un tumor en la cabeza, ¿puede estar satisfecho en tales circunstancias, estar contento? Solo puede hacerlo cuando sabe lo que Pablo supo, aprender a estar satisfecho en cualquier situación. He aprendido a estar satisfecho cuando mi esposa está sana, pero he aprendido a estar satisfecho cuando mi esposa está enferma y cuando mi esposa está muerta, mi esposo esté muerto.

Hay épocas en las que usted ha estado escaso. Algunos han pasado épocas de pobreza en la vida, épocas en las que usted está al día, vive al fiado, en las que a usted le hace falta algo o todo, necesita, pero si aprende a estar satisfecho en esas situaciones usted disfruta. Quizá no esté sentado en un hotel cinco estrellas comiendo en el restaurante de lujo, sino que está sentado en su casa comiendo unas tortillas con queso de Zacapa o con una tortilla con chorizo, la verdad que eso es un platillo delicioso. Qué rico. Tenemos que aprender a estar contentos, cualquiera que sea nuestra situación. Por eso es que Pablo aprendió a estar satisfecho en cualquier situación en la que se encontrara, ya sea en pobreza o en riqueza siempre, estuvo satisfecho.

El secreto de la felicidad está en esto: estar satisfecho como me encuentro hoy. Imagínese hoy me encuentro a los 63 años, con una mente brillante, porque ya no hay pelo, qué pasaría si yo estuviera añorando aquellos años en los que movía la cara a un lado y se me movía el rulo, cuando tenía el rulo estaba satisfecho, contento. A los 17 años tuve un accidente automovilístico del cual Dios me libró de la muerte en Comayagüela, Honduras. Chocamos, un borracho nos envistió. Total que en el retrovisor quedó colgando un pedazo de Jorge H. López, toda la piel de la frente, un pedazo grande quedó colgando ahí, regresé a Guatemala vendado de la cabeza y se me acercó una muchacha que yo sabía que era candidata a ser la futura esposa del Pastor, y me dice: Jorgito, qué va a ser ahora que usted tiene esa gran cicatriz ahí. No sé, le dije, pero la mujer que a mí me quiera me va a querer con la cicatriz. Y ella dijo amén. Y aquí estamos con o sin cicatriz, con pelo o sin pelo, yo he aprendido a estar contento. Con dinero o sin dinero, contento porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

A lo mejor usted es un jovencito que está diciendo ¿qué me espera en el futuro por la situación violenta, el problema económico tan complicado? ¿Qué me espera? Usted no se preocupe, si está en Cristo puede decir: todo lo puedo en Cristo que me fortalece, usted va a salir de su escuela primaria, a graduarse de la escuela secundaria, si es que llega, o va a la universitaria —si tiene el privilegio de llegar y graduarse y si no pues será como otros que conozco que con pocos años de estudio, pero con esfuerzo y trabajo Dios los ha ayudado a salir adelante, no se han muerto de hambre, porque saben que todo lo puedo en Cristo que me fortalece—. Él nos va a ayudar. Pastor y si me quedo viuda con cuatro hijos, la Biblia dice que Dios es padre de viudas y defensor de huérfanos y usted podrá pasar esa temporada, porque todo lo puede en Cristo que la fortalece.

Estar satisfecho, estar contento es importante. A veces pensamos que solo vamos a estar contentos cuando tengamos tres millones de dólares. No es cierto, yo conozco a gente que tiene mucho más millones de dólares y no está contenta, siempre, quieren tener más, porque las cosas no dan contentamiento, son las buenas relaciones las que nos hacen felices. Por eso es importante. Hace un par de años,  escribí el libro “Fórmulas Bíblicas para Prosperar” y aquí hay dos capítulos, el nueve y el diez, que hablan sobre contentarse con lo presente y concentrarse en lo permanente, las siguientes ediciones han cambiado su carátula, estos libros usted puede bajarlos si entra a www.amazon.com ahí lo puede descargar o puede comprar el libro físico. Dice así:

“Cuando equivocadamente pensamos que por tener más cosas seremos más felices, nos llevamos la más grande frustración de la vida, porque llega un momento en que ya tenemos todo lo que deseamos y entones nos damos cuenta que eso no ha sumado felicidad a nuestra vida. Quizá nos ha dado alguna comodidad, quizá nos ha dado una posición, quizá nos ha dado alguna ayuda, pero no nos da  felicidad.  El contentamiento proviene de una actitud interna hacia la vida, ¿cuál es la actitud correcta que debemos tener hacia la vida? ¿Deberá ser orientada y vista a través de dólares, euros, quetzales y cosas materiales? Debemos contentarnos con lo presente y concentrarnos en lo permanente. Dios nos quiere bendecir y quiere hacerlo de una forma maravillosa, pero la mejor bendición siempre será la que llevamos siempre en nuestro interior y tiene que ver con asuntos más trascendentales que meramente temporales.

En la tercera parte de Enrique VI, Shakespeare describe al rey caminando por lugares campestres desconocidos. Se encuentra con dos guardabosques y les dice que es un rey. ¿Dónde está su corona? le preguntan. El rey contesta que su corona está en el corazón, que es invisible, que rara vez la gozan los reyes y que se llama contentamiento. Cuando usted es una persona verdaderamente feliz y en el interior de su corazón está satisfecho, puede andar en cualquier parte del mundo, puede andar entre gente baja, media baja, media alta súper alta, donde usted quiera estar, pero siempre será un rey con corona, porque lleva en su corona la actitud correcta hacia la vida. Usted es una persona contenta consigo misma y eso le hará feliz siempre. No por lo que usted tiene sino por lo que usted es. Recuerde que usted es un hijo de Dios, usted es un milagro de la creación del Padre nuestro que está en los Cielos. Dígale a su vecino: usted es un hijo de Dios, usted no es cualquier cosa, siéntase bien.

Epicuro, un filósofo griego, dijo de sí mismo, ‘Aquel para quien no es suficiente lo poco, nada le es suficiente’ Y cuando le preguntaron el secreto de la felicidad respondió: no agreguen a las posesiones del hombre, disminuyan sus deseos. Ah qué parecido era lo que pensaba este filósofo griego en relación con Jesucristo que decía: guárdense de toda codicia, que es el deseo inmoderado de acumular riquezas, muchas veces la gente es infeliz, porque está deseando tener lo que quizá va a tener dentro de cinco años y cuando cinco años más tarde tiene lo que no tenía antes, no es feliz, porque está deseando los que va a tener dentro de diez años. Debemos aprender a estar contentos con lo presente. Todas las cosas del mundo no pueden hacer feliz al hombre, si el no conoce la amistad ni el amor. Si algo vale en esta vida es estar en paz con Dios, tener el amor de Dios, porque es Él quien proveerá todo lo que necesitamos conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. En la Fráter librería, a la salida, le animo, adquiéralo, le va a servir.

Pablo  conoció lo que es vivir en pobreza. Supo en carne propia. 1 Corintios 4:11-13 “Hasta el momento pasamos hambre, tenemos sed, nos falta ropa, se nos maltrata, no tenemos dónde vivir. Con estas manos nos matamos trabajando. Si nos maldicen, bendecimos; si nos persiguen, lo soportamos; si nos calumnian, los tratamos con gentileza. Se nos considera la escoria de la tierra, la basura del mundo, y así hasta el día de hoy”.

Aunque Pablo pasó por momentos difíciles, no se alejó de Dios, por eso decía: todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Claro, Pablo también supo lo que es vivir en abundancia, supo lo que era tener y supo lo que era no tener. Pablo tenía la capacidad de amoldarse a vivir en la pobreza o a vivir en la riqueza. En Lucas 12:15  las palabras de Jesús “¡Tengan cuidado! advirtió a la gente. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes”. Usted no va a vivir más porque tiene diez casas en vez de una, no va a tener una mejor vida porque tiene diez carros en vez de uno, no va a tener una mejor vida solo porque tenga diez millones en vez de mil quetzales. La vida la tenemos que vivir aprendiendo a estar satisfechos, cualquiera que sea nuestra situación. Pero ya sea en la pobreza o en la abundancia, Pablo decía: todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

¿Qué significa Todo lo puedo en Cristo que me fortalece? Significa que en la pobreza, en la riqueza o en cualquier circunstancia en la que nos encontremos Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. De Él vienen las fuerzas, de Él proviene la energía para seguir adelante. Él es nuestro consuelo, nuestra fortaleza, nuestro ánimo. Aquel que nos tiene en la palma de su mano, aquel que nos abraza y nos consuela y nos dice sigue adelante.

 Sí, yo sé que usted puede estar en este momento enfermo o sufriendo la enfermedad de su hijo, de su esposa, de su esposo, de su madre, de su mejor amigo. O quizá usted está en un momento en el cual está a punto de perder todo aquello que ha construido en toda una vida, o a lo mejor ya lo perdió. Pero yo quiero decirle, siga el ejemplo de Pablo y aprenda a decir: he aprendido a estar satisfecho en todas las situaciones de mi vida, porque todo lo puede en Cristo que me fortalece, y el Señor le dará las fuerzas que a usted le faltan, cuando pasamos por momentos difíciles.

 

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