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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

    

  ¿Se recuerda de ese momento especial cuando se casó? Viendo entrar a la mujer de sus sueños, la última botella en el desierto, su Cleopatra, su reina del mundo, y luego pararse frente al pastor que le dice: Agapito, ¿reconoces a Filomena como tu única y legítima esposa? Sí. ¿Prometes renunciar a todas las demás mujeres y dedicarte única y fielmente a Filomena, mientras Dios los tenga unidos en matrimonio? Sí. ¿Prometes cuidarla en tiempos de salud así como de enfermedad, de pobreza o de riqueza, para bien o para mal, hasta que la muerte los separe? Sí.

            Y luego el pastor se dirige a Filomena y le dice: Señorita, se supone, es probable, Filomena, ¿reconoces a Agapito como tu único y legítimo esposo? Sí, dice ella. ¿Prometes renunciar a los demás hombres y dedicarte única y fielmente a Agapito mientras Dios los tenga vivos en matrimonio? Sí. ¿Prometes reconocerlo como cabeza de su hogar, así como la iglesia honra, respeta y reconoce a Cristo como su propia cabeza? Sí, la primera promesa que incumplen las señoras, eso de sujetarse, me decía una hermana, -yo no creo que Dios lo haya puesto en la Biblia-, pero sí lo puso. Total, todo es un sí y naturalmente que todos los matrimonios están expuestos a la infidelidad, están expuestos al adulterio, están expuestos a la fornicación y a muchos problemas más.

            Por eso es importante recordar el mandamiento que aparece en Éxodo 20:14 “No cometas adulterio”. El adulterio es una relación sexual de una persona casada con otra que no sea su cónyuge, sea la otra persona soltera o casada. Fornicación es el mantenimiento de relaciones sexuales fuera del matrimonio. Si alguien casado tiene relaciones sexuales con alguien soltero, el casado comete adulterio y fornicación y el soltero fornicación. El término fornicación aparece en la Versión Reina Valera 1960 y se traduce en las nuevas versiones, como en la Nueva Versión Internacional, como inmoralidad sexual, porque hoy en día ya no existe solo el peligro de tener relaciones sexuales con las personas del sexo opuesto, ahora hay peligro de tener relaciones sexuales con personas del mismo género, y hay quienes tienen relaciones sexuales con animales, bestialismo se llama eso. A todo eso se llama inmoralidad sexual.

            En nuestra serie de Proverbios 22 versículo 14 nos toca hoy leer: “La boca de la adúltera es una fosa profunda; en ella caerá quien esté bajo la ira del Señor”. ¿Qué es eso de caer en la boca de la adúltera como en una fosa profunda? A veces vemos noticias de niños, mascotas o personas que se van en un pozo profundo y qué difícil es rescatarlos del pozo. Es complicado salir, por eso los rescatistas se convierten en héroes, cuando se cae en un pozo angosto y aunque no sea tan reducido a veces no se tiene la condición física para poder salir. Necesita la ayuda de alguien para lograrlo.

            En Proverbios 23:26-28 dice: “Dame, hijo mío, tu corazón y no pierdas de vista mis caminos. Porque fosa profunda es la prostituta, y estrecho pozo, la mujer ajena. Se pone al acecho, como un bandido, y multiplica la infidelidad de los hombres”. Son muchas las personas que han tenido esta lamentable experiencia: caer en las redes de una prostituta o de una mujer ajena. También hay mujeres que son las que caen en las redes de un hombre ajeno y de prostitutos. Hay que tener mucho cuidado, porque eso nos lleva a la infidelidad, que es lo que destruye nuestro matrimonio. La Biblia describe a la prostituta y adúltera como una fosa profunda y un pozo estrecho. Es algo que cuando se cae es muy difícil salir, porque aunque su fin es muerte sus garras atrapan y escondido y prohibido resulta ser más emocionante, tal y como leemos en Proverbios y esto ata, atrapa y destruye. Proverbios 9:13-18 dice: “La mujer necia es escandalosa, frívola y desvergonzada. Se sienta a las puertas de su casa, sienta sus reales en lo más alto de la ciudad, y llama a los que van por el camino, a los que no se apartan de su senda. « ¡Vengan conmigo, inexpertos! —Dice a los faltos de juicio—. ¡Las aguas robadas saben a gloria! ¡El pan sabe a miel si se come a escondidas!» Pero éstos ignoran que allí está la muerte, que sus invitados caen al fondo de la fosa”.

            Naturalmente que es muy atractivo tener una experiencia extramarital. Sí, las cosas que se hacen a escondidas son emocionantes, las aguas robadas saben a gloria, el pan sabe a miel si se come a escondidas, pero es peligroso. Hay una mujer, cuya profesión es la prostitución y naturalmente cuando un hombre cae con una prostituta tiene serios problemas para volver a una relación en su casa, sobre todo si su esposa se casó virgen con él y no tenía ninguna experiencia, y él no tuvo la sabiduría o ambos no tuvieron la oportunidad de aprender a conocerse, a amarse, a estimularse y complacerse, pues va a caer en las manos de una profesional que lo va a hacer experimentar cosas placenteras físicas, que para él son novedosas. Por eso es importante tener cuidado, porque una vez que usted empieza a probar esas aguas robadas, ese pan a escondidas le costará mucho salir, le costará mucho liberarse de esa situación. Por eso lo mejor es pedirle a Dios que usted no caiga en esa poza profunda.

            Romanos 1:18 dice: “Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad”. Hay muchos seres humanos que por no reconocer la verdad, empiezan a creer el error, se alejan de Dios y cuando se alejan de Dios se exponen a todo este tipo de situaciones difíciles. Nosotros debemos tener sumo cuidado de no alejarnos de la mano de Dios, porque alejarnos de Dios trae dolor al matrimonio. ¿Por qué? Porque el que vive lejos de Dios está bajo su ira, y leímos que ciertamente la ira de Dios permite que seamos entregados a la maldad.

            En el capítulo 1 de Romanos usted encuentra como es que la sociedad se degrada cuando se revela contra Dios, desobedece a Dios, dice que Dios los entregó a sus pasiones al grado que las mujeres cambiaron el uso natural de sus cuerpos y empezaron a tener relaciones con mujeres y los hombres con hombres. Esto no es nada nuevo, esto se dio en el imperio romano como algo cotidiano, y por eso la sociedad romana se corrompió, se destruyó y hoy no existe el imperio romano, se acabó a sí mismo se devoró al caer en una perversión y en una degeneración. Dios creo las relaciones sexuales para procrear y para fomentar la intimidad de la pareja. El pecado en el jardín del Edén no fueron las relaciones sexuales. Adán y Eva estaban desnudos y ni siquiera se avergonzaban. Fue hasta que ambos desobedecieron y comieron del fruto del árbol del bien y del mal que experimentaron las consecuencias de todo pecado: miedo y vergüenza.

            La gente piensa que el pecado por el que fueron expulsados Adán y Eva del jardín fue el de tener relaciones sexuales, pero esto no es cierto. Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, al mismo tiempo les dio los deseos y apetitos sexuales como algo natural del hombre y de la mujer. Eso dice Génesis 1:27-28 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.” Hago un paréntesis, para hacer énfasis en la identidad de género, Dios creó dos géneros, hombre y mujer. En la Zona de Campeones en este ciclo estamos enseñando a los niños y a las niñas la identidad de género. Hay niños y niñas, ambos tienen que estar contentos y agradecidos, porque Dios los hizo niños o niñas y estar felices. Continuamos, y los bendijo con estas palabras: “Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo”. Dios bendijo al hombre y a la mujer y les ordenó que se multiplicaran y ¿cómo se va a multiplicar la raza humana si no es a través de las relaciones sexuales entre hombre y mujer? Se comenta que hay mucha gente en la Tierra, algunos dicen ¿para qué tener más hijos? Yo quiero decirles algo, en Guatemala cada vez hay menos gente, porque están matando a muchos, los han asesinado lamentablemente o porque, según el Instituto Nacional de Estadística, los embarazos van para abajo, cada vez hay menos embarazos por mujer. Ahora el promedio ya bajó en más o menos de tres niños por mujer, a nivel nacional. Pero a nivel capital los jóvenes y señoritas cada vez se casan más viejos, ahora en lugar de tener hijos van a tener nietos, pero cada vez se casan más viejos los jóvenes y luego que se casan se tardan un montón en tener su primer hijo, dos, tres, cuatro o cinco años, al fin nace el primer hijo y cuando nace el primero dicen no más.

            Dios creo al hombre y a la mujer para que hagan multiplicar la Tierra. En Europa, Asia, están sufriendo las consecuencias de limitar el número de embarazos grandemente. Hace un par de años estaba en Corea y leía el reportaje en un periódico sobre una escuela preciosa, un lujo de escuela, que ya estaba vacía, y la estaban clausurando por falta de alumnos. Entonces hablé con los pastores amigos y les dije ¿qué está pasando en Corea? ¿Ya no hay alumnos para las escuelas? Pastor, me dijeron, hace treinta años hicimos un programa de planificación familiar en Corea y ahora estamos arrepentidos, porque nadie quiere tener hijos. En China, se decretó que los hijos deben visitar a sus padres, si no lo hacen cometen un delito, porque la mayoría visita a sus padres solamente para Navidad. Y las familias solo tienen un hijo. Guatemala disfruta, en este momento, en el cual 70 % de la población es menor de treinta años, pero todos los menores de treinta años dentro de veinte años ya no van a ser jóvenes, los de treinta van a tener cincuenta. Y si no tienen hijos para reponer los que faltan, vamos a empezar a sufrir la falta de personas para tomar nuestros lugares en los distintos oficios y profesiones.

            Así que Dios no considera las relaciones sexuales pecado, sino un medio para la reproducción de la raza humana. El tema de las relaciones sexuales para Dios y en el contexto del matrimonio no es algo sucio, repito, las relaciones sexuales dentro del matrimonio no son algo sucio, son algo bendito, santificado por Dios, ordenado por Dios para ser practicado sin ninguna vergüenza para multiplicarse. Pero no sólo para reproducirse. También diseño el plan perfecto que las relaciones sexuales fueran placenteras, fueran íntimas, no sólo a nivel físico, emocional sino también espiritual. Y colocó tanto en el hombre y la mujer el deseo y el clímax sexual que se obtiene al finalizar el acto.

            Génesis 2:24 “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser”. Cuando usted y su esposa se unen en una relación sexual son uno solo, tan uno solo que si usted tiene una enfermedad se la transmite a ella, y si ella la tiene se la contagia a usted, son tan unidos que hasta padecen lo mismo, se pegan todo lo que tienen. Si usted se acuesta con otra mujer y se hace uno solo, usted le pasa las enfermedades que a usted le pasó su mujer. Pero esta mujer se las pasa a usted también y usted después de las pasa a su mujer, y si usted tiene quince encuentros sexuales con quince personas diferentes, usted recibe de esas personas todos los males que ellas tienen. Por eso le puedo asegurar en este día que el sida sí da, el sida sí da, por eso digo que más vale vieja conocida que joven con sida.

            Dios nos manda a disfrutar totalmente de nuestras relaciones sexuales en pareja y no con un adúltero o adúltera. Leamos lo que dice Proverbios 5:15-18, 20-23 “Bebe el agua de tu propio pozo, el agua que fluye de tu propio manantial. 16 ¿Habrán de derramarse tus fuentes por las calles y tus corrientes de aguas por las plazas públicas? Son tuyas, solamente tuyas, y no para que las compartas con extraños. ¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¿Cuántos han estado alguna vez cerca de un venadito, de una gacela? Es muy lindo, y cuando usted está cerca de una gacela, de una cervatilla, de un venadito ¿cuál es el primer impulso que siente hacia ese animalito? Pasarle la mano encima, desde la coronilla hasta la cola, una y otra vez le pasa la mano, la abraza. Usted tiene que ser como una gacela amorosa. Imagínese, usted quiere acariciar a la gacela y la gacela empieza a morderlo, ¿qué hace? Te reprendo. Usted quiere acariciar a la gacela con mucho cariño y lo patea ¿qué hace usted? Se hace a un lado. Señora no muerda a su esposo, no lo patee, y por favor siga el consejo que les di a unas señoritas hace algunos años, me dijeron: Pastor, cómo hacemos para conseguir novio. Péinense, les dije. Báñense, arréglense, vístanse atractivas. Se casaron todas, gracias a Dios.

            Pero el Señor no solamente dice en este pasaje que estamos leyendo, Proverbios 5:15, por algo el Señor permitió que pusieran esto aquí en la Biblia: ¡Que sus pechos te satisfagan siempre! Si usted no se encarga de su marido, otra se va a encargar de él afuera. Señora, la Biblia lo dice. Ponga atención marido en lo que viene: ¿Por qué, hijo mío, dejarte cautivar por una adúltera? ¿Por qué abrazarte al pecho de la mujer ajena? Nuestros caminos están a la vista del Señor; él examina todas nuestras sendas. Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan. Morirá por su falta de disciplina; perecerá por su gran insensatez”. Dios nos manda, noten que digo, Dios nos manda a practicar las relaciones sexuales con frecuencia para no caer en tentación por falta de dominio propio.

            1 Corintios 7:3-5 “El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo. La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo (subráyelo, porque hay una doctrina metiéndose en el mundo, hoy en día, diciendo que la muer es dueña, la única dueña de su cuerpo. El cuerpo de la mujer es de Cristo y de su esposo, una vez que usted se casa pierde el derecho con su cuerpo, la mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, si no su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa). No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. Uno de los más grandes causales de la infidelidad matrimonial es la constante negación del hombre con su mujer o de la mujer con su esposo. Sí, la esposa siempre se niega ante su esposo que llega con deseos de estar en intimidad con ella, pero ella siempre dice: no, me duele el estómago, le duele la espalda. No, me duele la cabeza, me duele…después no esté llorando conmigo que su marido anda con otra, porque usted lo está empujando, usted lo está animando a caer en la tentación.

            Y el hombre igual, la Biblia dice: Cumpla el deber conyugal. Cuando usted se niega no solo está quedando mal con su esposo, está quedando mal con su creador. Él la creó a usted para que sea feliz con su esposo. Y lo creó a él para que él sea feliz y quede satisfecho con su esposa. Dele gracias a Dios porque tiene un esposo que el ama, que la quiere, no importa que sea gordo, feo y pelón, es su esposo, porque además está sano y tener un esposo sano es una bendición. Tener una esposa sana es una bendición, aunque esté feíta, pero Dios usa a cada uno para bendición de su pareja. Así que no se separen, no se nieguen. Y dice a menos que de común acuerdo y solo por un tiempo para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación de Satanás, por falta de dominio propio”.

            La única excusa que da Pablo para que las mujeres y los hombres no tengan relaciones sexuales es ponerse de acuerdo, no vamos a tener relaciones sexuales, nos vamos a dedicar a la oración. Pero como conozco que las oraciones de ustedes duran treinta segundos si mucho, no resulta. Porque usted ora cuando le sirven la comida en segundos, ahora si usted ora cinco minutos felicitaciones, si usted ora quince minutos, mis respetos. Si usted ora una hora, qué bueno. Por supuesto, debemos generar el ambiente propicio para que las relaciones sexuales se den frecuentes, voluntaria y apasionadamente. El hombre que no se siente respetado y atendido no estará tan inclinado a tener relaciones sexuales.

            Amor y romanticismo para un hombre son las relaciones sexuales apasionadas. Es su único tiempo con su esposa, un tiempo sólo para él con ella y sin interrupciones. Es su forma de mostrar que ama. Pero puede olvidar que para la mujer romanticismo y amor no son sinónimos de relaciones sexuales. Para una mujer romanticismo y amor son detalles y por lo tanto debe sentirse amada en sus términos para que se sienta en la libertad de compartir con su esposo que la ama, acepta, cuida y respeta siempre. Por algo la Biblia nos enseña que la mujer es más delicada y debe ser tratada como a vaso más frágil. Esto dice Pedro 3:7 “De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes”.

            El hombre necesita ser respetado para sentirse en sintonía con su esposa. La mujer necesita ser cuidada, apapachada, acariciada, conquistada y amada fuera de la cama para sentirse en sintonía con su esposo para la relación sexual. Vivan la regla de oro y trátense como desean ser tratados. Y entonces no se negarán el uno al otro. Hace algún tiempo yo hablaba sobre este tema y una señora me dice: Pastor, ¿es cierto que la Biblia enseña que a la mujer hay que tratarla como vaso más frágil? Sí. Pues mi esposo me trata como vaso plástico. Me tira por todos lados, me desprecia, me maltrata. Esposos, tratemos a nuestra esposa bien, todo el tiempo. Así cuando sintamos el impulso de estar en intimidad con ellas, no se van a negar. Van a estar de buen ánimo, contentas. Señoras, respeten a sus maridos todo el tiempo, deje de tratarlo en público como un ignorante. Están jugando con varios compañeros juego de mesas, su marido se equivoca, por qué le tiene que decir ante todos: vos, parecés enano mental. El marido va ir perdiendo el entusiasmo por estar con su señora, es un trato permanente de respeto mutuo.

            Recordemos, Proverbios 5:1-6 Hijo mío, pon atención a mi sabiduría y presta oído a mi buen juicio, para que al hablar mantengas la discreción y retengas el conocimiento. De los labios de la adúltera fluye miel; su lengua es más suave que el aceite. Pero al fin resulta más amarga que la hiel y más cortante que una espada de dos filos. Sus pies descienden hasta la muerte; sus pasos van derecho al sepulcro. No toma ella en cuenta el camino de la vida; sus sendas son torcidas, y ella no lo reconoce.

Así que aquí va el mejor consejo para que usted no caiga en ese pozo estrecho, en esa fosa profunda que se llama adulterio. Proverbios 5:7-10: Pues bien, hijo mío, préstame atención y no te apartes de mis palabras. Aléjate de la adúltera. ¿Cuál es el consejo? Aléjate de la adúltera. Si usted conoce a una persona que es como decimos en nuestro lenguaje cotidiano fácil, regalada, ofrecida. Lo que debe hacer es alejarse. Dice más: no te acerques a la puerta de su casa, para que no entregues a otros tu vigor, ni tus años a gente cruel; para que no sacies con tu fuerza a gente extraña, ni vayan a dar en casa ajena tus esfuerzos. Aléjate. La Biblia dice que el avisado ve el mal y se aparta, se aleja. Alejarse implica cuidar acercamientos inocentes que lo pueden tentar, como las redes sociales. Hoy la gente camina por las calles con la cabeza hacia abajo. Ese es el estilo, y cuando usted comienza a recibir mensajes insinuadores de algunas personas, no los consienta, no los permita. Tajantemente corte, responda con claridad, diga hasta aquí. Tantos problemas que se da, tantos que han venido a decir: Pastor, y ahí me di cuenta que su celular tenía 725 mensajitos. Todo lo que usted escribe en su celular queda registrado para la posteridad, un día se lo puedo demostrar.

            No caiga en insinuaciones, en esas provocaciones. Jamás responda proposiciones indirectas que le hagan. Dígales sin pena, valientemente solicitando que jamás le vuelvan a insinuar o platicar temas que no le parecen. Además alejarse implica acercarse a su pareja y fortalecer su vínculo. Si ya no siente lo mismo que antes, es porque ha dejado de hacer lo mismo que hacía antes. ¿Qué hacía antes? Antes le hablaba a su esposa con respeto, usted le abría la puerta para que ella entrara al carro. Usted le decía: mi amor, se te ofrece un cafecito, quieres ir a comer, cómo amaneciste mi cielo, cómo estás mi vida. Pero ahora, ¿amaneciste? En vez de abrirle la puerta, usted se mete en el carro y da acelerones, apurate hombre-. –Es que me estoy poniendo los aretes. No hombre, la mona aunque se vista de seda, mona se queda. Haga aquello que hacía: llámela, o si lo llama ella, dígale quién está con usted, si no la presenta, diga, disculpen me llama el alto mando. Tiene que darle el lugar a su señora, si la ve algo “clinuda”, regálele para que vaya al salón de milagros. Es que me encantan las manos de aquella, póngale sus manos al cuidado de un especialista y al rato ya no va a tener garras, va a tener manos limpias. Invierta en su vieja. Si usted la va disfrutar, usted la va a gozar. No le gusta cómo se viste, dígale como debe vestirse, dígale cómo quiere que se vista. Tenemos que acercarnos a nuestra pareja y fortalecer nuestro vínculo siempre.

            Despertaremos a la verdad después de realizar el pecado. Pensemos en sus consecuencias antes siquiera pensar en cometerlo. Proverbios 5:11-14 dice: Porque al final acabarás por llorar, cuando todo tu serse haya consumido. Qué triste es ver a una persona enferma y sobre todo si es enferma por una enfermedad de transmisión sexual. He visto a personas que eran atléticas, pero por su vida desordenada se enfermaron y se empezaron a consumir, a consumir, a consumir y después uno mira ahí el bagazo del cuerpo que queda. Y todo ¿por qué? Por caer en la fosa profunda de inmoralidad sexual. Nos arriesgamos y al final terminamos llorando como dice aquí la Escritura, con todo nuestro ser consumido. Y dirás: « ¡Cómo pude aborrecer la corrección! –Si mi pastor Jorge López me lo decía-. ¡Cómo pudo mi corazón despreciar la disciplina! –Si mi mamá me lo decía, mis hermanos me lo decían, mis papás me lo decían, mi líder de célula me lo decía, mi mujer me lo decía, mi esposo me lo decía. No atendí a la voz de mis maestros, ni presté oído a mis instructores. Ahora estoy al borde de la ruina, en medio de toda la comunidad. Sobre todo si le graban un video y lo ponen en las redes sociales, lo arruinaron.

            Le quiero decir, sostener una familia cuesta plata, sostener dos es el doble y difícilmente a usted le van a aumentar el doble. Sostener tres, triple, cuádruple, quíntuple, al rato va a estar usted con su vasito en la 6ª. Avenida pidiendo limosna. Va a terminar arruinado, física, anímica, espiritual, económica, social, totalmente en la vil calle. Por eso dice Proverbios en 5:15-23 Bebe el agua de tu propio pozo, el agua que fluye de tu propio manantial. ¿Habrán de derramarse tus fuentes por las calles y tus corrientes de aguas por las plazas públicas? Son tuyas, solamente tuyas, y no para que las compartas con extraños. ¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¡Que sus pechos te satisfagan siempre! ¡Que su amor te cautive todo el tiempo! ¿Por qué, hijo mío, dejarte cautivar por una adúltera? ¿Por qué abrazarte al pecho de la mujer ajena? Nuestros caminos están a la vista del Señor; él examina todas nuestras sendas. Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan. Morirá por su falta de disciplina; perecerá por su gran insensatez.

            Dios perdona y olvida. Todos hemos recibido perdón por nuestros pecados y Él los olvida, hagamos lo mismo nosotros. El adulterio es un pecado más, no es el más grande ni el pecado más grave, es simplemente otro pecado, también es pecado mentir, robar, engañar, celar. El adulterio es un pecado más, pero que duele profundamente y se corre el riesgo que en cada relación sexual matrimonial futura vuelva a la mente la ofensa. Dios perdona y olvida, decida perdonar a su pareja y ser libre del dolor, del rencor, de la amargura o destruirá su matrimonio por la falta de perdón. Dios perdona y olvida, perdone y enfoque sus pensamientos en lo bueno y hermoso de su pareja.

            Todo matrimonio duradero, es un matrimonio que practica el perdón. Perdona hoy, perdona mañana, pasado mañana, dentro de veinte años y toda la vida. Cuando se perdona se vive en paz, se superan las dificultades y nuestro hogar permanece. ¿Está dispuesto a perdonar las ofensas, así como el Padre ha perdonado nuestras ofensas? ¿Está dispuesto a perdonar?

 

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