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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

La semana pasada nos referimos a dos peligros del Sueño, el primero es que podemos caer en el error de celebrar nuestros triunfos pasados y no crear victorias presentes. Inauguramos este Auditórium en el año 2007, esta es una victoria pasada, decíamos que no era la meta las 65 mil personas que habíamos traído a los pies de Cristo, sino que los millones de guatemaltecos en Guatemala rindan su vida a Jesús y su vida sea transformada en Su Nombre. Sigamos haciendo historia y buscando que la gente declare -como Pedro cuando Jesús le preguntó ¿quién dice la gente que soy? Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente-. Y sabe, el Señor dijo: sobre esta roca edificaré mi iglesia. Cuando usted y yo predicamos y la gente declara a Jesús como su Roca, como su Señor y Salvador, entonces estamos haciendo y creando victorias presentes.

            Segundo peligro que el Pastor nos habló, fue enfocarnos solamente adentro y olvidarnos de los que están afuera. Es cómodo estar sentado en una butaca como esta, es alegre poder venir con los amigos, compartir, alabar a Dios, escuchar música, predicación que nos desafía a ser cada día más como Jesús, pero corremos el riesgo -cuando entregamos nuestra vida a Jesús- de alejarnos de todos aquellos que no son como nosotros, de alejarnos de aquellos que no hablan como nosotros, que no creen en Dios, que no creen en la Biblia ni en su mensaje de Su Hijo Jesús. Pero usted y yo tenemos que tener cuidado en no encapsularnos, no encerrarnos en un mundo de televisión cristiana, música cristiana, amigos cristianos, porque la luz, donde hay luz, no sirve de nada. ¿Adónde hay que llevar la luz? A las tinieblas.

            Hoy, vamos a seguir viendo otros peligros que pueden hacer que este Sueño que Dios nos ha dado se muera. Que al final de cuenta no es el sueño de nuestro Pastor Jorge, es el sueño que Dios puso en el corazón de nuestro Pastor Jorge, que precisamente tiene que ver con Mateo 28:19 Vayan y hagan discípulos. Hay un peligro más, y es creer que ser parte de una congregación como la Fráter es ser parte del cuerpo de Cristo, creer que ser parte de una iglesia como la Fráter nos hace parte del cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo escribió en 2 Corintios 5:17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! Mi hija está en arte y le gusta pintar, dibujar, le gusta hacer cuadros y siempre llega: estoy haciendo algo nuevo. ¿Qué estás haciendo? -Es un árbol, pero con billetes. Porque así le enseñaron. ¿Qué más estás haciendo ahora? -Estamos haciendo algo que cuando lo ves de frente se ve una cosa, pero si lo vez de abajo es lo mismo, como si fuera 3D pero dibujado. Ella no vive ni celebrando las victorias pasadas, ni mostrándome cosas antiguas. No llega y me dice: Mira, esto lo hice hace tres meses, No. Ella lleva lo nuevo, porque lo nuevo es lo que realmente es lo que usted y yo valoramos. La escritura dice que de modo Si alguno está en Cristo, es una nueva creación.            Un peligro es creer que por ser miembros de Fraternidad Cristiana de Guatemala somos miembros del cuerpo de Cristo, muchas veces no es así, muchas veces somos miembros de la Fráter, pero no somos miembros del cuerpo de Cristo. Visualice dos círculos, uno a mi derecha en donde dice: Cristo. Otro a mi izquierda en donde dice: mundo. Usted sabe, Cristo nuestro Señor y Salvador, tenemos también el mundo, todo aquello que se rebela ante la perfecta voluntad de Dios. Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

            Si alguno está en Cristo, es una nueva creación. Es diferente, ha cambiado, nada que ver, ni siquiera es reciclado, es una nueva creación, su forma de hablar, su forma de pensar, su forma de actuar es completamente diferente, porque es una nueva creación. El problema es no cambiar, como le sucedió a un amigo con el que me junté esta semana. Tenía como 16 años cuando lo conocí, tocábamos juntos en la iglesia, sirvió en la iglesia, estuvo en células, iba todos los domingos a la Fráter Roosevelt, me decía: extraño esos momentos en los que yo simple y sencillamente creía, pero me cansé de la religión, me cansé de ir los domingos a la iglesia y de adorar a Dios, de escuchar la predicación de la Palabra, de dar mis diezmos, ofrendas y promesas de fe, y luego salir para el lunes ser el mismo lujurioso de siempre, el mismo envidioso de siempre, el mismo arrogante de siempre, el mismo pecador de siempre. Porque estar en la Fráter, muchas veces, no significa que uno está en Cristo.

            Muchas veces estamos en la Fráter, somos miembros de la Fráter, pero estamos parados aquí en el mundo. Si usted sale de aquí y va manejando su carro. Y de pronto un chapín abusivo le echa el carro, usted se hace el quite y empieza a bocinar, Dios lo bendiga. Pregunto, ¿esta persona es miembro de la Fráter? En ese momento ¿estaba en Cristo o en el mundo? En el mundo. Mucha gente se ha convertido al Evangelio únicamente de mente, cree que hay un Dios, pero el problema es que no conoce a Dios. Usted y yo debemos estar parados en Cristo, ser parte de la Fráter no por fuerza lo hace parte del cuerpo de Cristo. Usted puede estar preso y, sin embargo, aunque no vaya a ninguna iglesia ser parte de Cristo, porque está parado en Cristo.

            ¿Qué nos dice la Biblia que debemos ser nosotros los hombres? Dice que debemos amar a nuestra esposa como Cristo Jesús amó a su iglesia. Ahora bien, ¿cómo amó Cristo Jesús a la iglesia? Al punto que estuvo dispuesto a morir en la cruz del Calvario por nosotros. En otras palabras, debemos amarla y estar dispuestos a morir por ella, y la muerte es el límite, es lo último que vamos hacer. Y a las mujeres ¿qué les dice el Señor? No les dice mujeres amen a sus esposos, a una mujer no le cuesta mucho amarlo, ¿qué dice la Escritura? Deben respetar a su esposo. Al esposo le dice ame, porque al hombre le cuesta más demostrar el amor en detalles, a la mujer le dice respete, porque es su debilidad, reconozca en su esposo a un líder. La mujer dice en la reunión de la casa llena de amigos: quiero contarles algo de mi esposo y empieza a reírse y ni siquiera ha empezado a contar. El pobre esposo serio. Empieza a avergonzar a su esposo frente a todo el mundo, a contar sus debilidades. Esta mujer, ¿está en Dios o está en el mundo? Porque la Biblia dice que debemos hablar solo si es para la necesaria edificación de los presentes. La regla de oro dice que traten a los demás tal como quieren que ellos los traten a ustedes.

            Jesús no inventó esta enseñanza, pero si le dio un giro, ya los rabinos enseñaban y decían: No hagan a los demás lo que no quieren que ellos les hagan a ustedes. No hagan para que no les hagan, esta enseñanza es precisamente la que los humanos en Cristo tienen en su corazón. Yo no lastimo a nadie, no me meto con nadie, que nadie se meta conmigo. Yo soy bueno, no lastimo a nadie, no me meto con nadie, que nadie se meta conmigo. Jesús dice: No basta con no hacer. Jesús dice hagan, traten a los demás tal como quieren que ellos los traten a ustedes. Lo que está diciendo es que no basta con no lastimar, hay que curar al herido. No basta con no ofender, debemos dar palabra de ánimo, de aliento, de esperanza. No basta con no robar, debemos ser generosos con el necesitado. La palabra amor es la característica principal del pueblo cristiano, amor hacia Dios y amor hacia el prójimo. De modo que si alguno está en Cristo es una nueva creación. Y la nueva creación de la que estamos hablando tiene que ver con el amor. Si usted no es todo amor, si la gente no se muere por estar con usted, usted no es una nueva creación, usted es solo la creación anterior, el viejo hombre que está viciado y engañado conforme a los deseos engañosos que prometen placer y traen dolor, que prometen alegría y traen tristeza, que prometen vida y traen muerte. Lo que hicieron fue solamente maquillarlo.

            Me impresiona ver las fotos de las modelos, una foto linda y preciosa y a la par está la misma pero sin maquillaje. Cuando estamos en Cristo somos una nueva creación, cuando vinimos a la iglesia y nos seguimos comportando como los que están en el mundo, simple y sencillamente somos el viejo hombre maquillado, pero mal maquillado. Amor, ese es nuestro sello, ¿cómo es usted con los demás? ¿Es un amor? Ahora bien, no le digo ser un amor con los que lo aman, eso es fácil, Jesús mismo dijo: Si ustedes aman únicamente a los que los aman, entonces son como los gentiles. Amar a quien nos ama, eso no requiere nada de sacrificio. Amar a aquel que uno ve y comenta sinvergüenza, chismoso, calumniador, mentiroso, estafador. Eso requiere sacrificio, eso es vivir lo que Jesús dijo: Si alguien quiere venir detrás de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. El camino del cristiano es un camino de tomar Su cruz y seguirle.

            El que está en Cristo es una nueva creación. Amar, amar a la esposa cuando ella es un amor y lo ve a uno con una sonrisa y le dice amor cumplimos trece años ya de casados. Como nos tocó con Aixa hace poco, el 11 de marzo cumplimos trece años de matrimonio. Nunca nos hemos peleado, nunca hemos tenido una diferencia, nunca hemos tenido un problema. Trece años, amar a una mujer que lo ve a uno con ojos de amor y le acaricia la mejilla, le da un besito. Amar a una mujer así no cuesta nada. Lo que cuesta es amar a una mujer cuando es contestona, respondona. Mirá, tal cosa. No sé. Cómo que no sé. En ese momento usted tiene dos opciones, recordarse que está en Cristo y no en el mundo o en ese momento usted puede resucitar al viejo hombre y empezar a responderle, amenazar e insultar.

            Amar a quien nos ama no requiere esfuerzo. El Evangelio tiene que ver con amar a quien no nos ama. ¿Por qué murió Jesús? ¿Usted cree que Jesús murió por los buenos? No. Si los buenos no tienen necesidad de médico, dijo. ¿Por qué murió el Señor? ¿Qué lo sostuvo en la cruz? Créame, a Jesús no lo sostuvieron los clavos, lo sostuvo el amor, porque Él tenía la autoridad sobre el universo, para pedir una legión de ángeles que viniera en su auxilio. Jesús lo sostuvo en la cruz el amor, porque ellos que lo estaban matando y que no sabían que estaban perdidos en sus pecados. Jesús no murió por los justos, Jesús murió por los injustos, y estando en la cruz todavía exclamó ¡Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen! Si usted hubiera sido el hijo de Dios ¿qué hubiera dicho?

            Es un peligro creer que ser miembro de la Fráter es sinónimo de ser miembro del cuerpo de Cristo. Miembros del cuerpo de Cristo solo son aquellos que están en Cristo. Y puedo decirle algo, todo matrimonio en Cristo es un matrimonio en paz. No quiere decir que no haya diferencias, pero es un matrimonio en paz, es un matrimonio armonioso. Porque el que está en Cristo tiene dos cubetas: una de gasolina y una de agua. El que está en Cristo usa la de agua. El que está en el mundo utiliza la de gasolina.

            ¿Cuál es el desafío? El desafío para usted es que no se conforme con asistir semanalmente a la iglesia, viva su fe. Porque hay gente que vive el domingo diciendo Padre nuestro y de lunes a sábado parecen huérfanos, porque su conducta niega todo lo anterior. Sumérjase en Dios, métase a leer la Palabra, léala, vaya a su célula, escríbase en la Facultad de Liderazgo, comienza el primer domingo de cada mes en las dos sedes, y usted puede aprender con una hora y media a la semana a lo largo de ocho meses la doctrina básica de la fe cristiana, sobre liderazgo, sobre cómo servir como líder en la visión de la iglesia. Guatemala necesita cristianos que no sean miembros de congregaciones sino sean además miembros del cuerpo de Cristo. Porque cuando somos miembros de congregación, pero estamos en el mundo somos una piedra de tropiezo para toda persona que no crea en Dios.

            Hay otro peligro, y este peligro es creer que al servir le hacemos un favor a nuestros líderes o a la sociedad. He tenido amigos que se han sentado frente a mí y me han dicho que se van de la Fráter, porque ya toparon. “Ya no puedo crecer más aquí”. ¿Quién dijo que la iglesia de Cristo es una estructura organizacional donde sus sueños son llegar hasta arriba? Molesto cuando voy a los grupos de servidores, ver a las personas con traje azul, son cuatro grupos, más de 900 voluntarios que están sirviendo en cuatro grupos, hoy hay un grupo aquí y la mitad el otro grupo en la Fráter Roosevelt y cuando llego ahí les digo: Dios nos llamó a servir, no a ocupar un puesto, sino a estar dispuestos. No anhelen, les digo, ser el jefe de este grupo, porque el jefe de este grupo va a ser sustituido solo si se porta mal, si trata mal a la gente, va a ser sustituido solo si se muere y prohibido orar porque el Señor lo tenga en Su gloria pronto. Dios nos llamó, no a ocupar puestos, nos llamó a servir. Y cuando usted sirve, el error de pensar que “le sirvo a mis líderes o a la sociedad”. La motivación para servir debe ser entender que no servimos al hombre, aunque le servimos, no servimos a una organización, no servimos a la sociedad aunque le servimos, servimos a Dios, sin importar todo lo demás. Al único que servimos es a Dios.

            El segundo ingrediente de la misión para todo miembro de la Fráter dice lo siguiente: servir en la obra con excelencia. Hemos sido llamados a servir en la obra con excelencia, excelencia, es ese deseo continuo por querer hacer las cosas mejor. Servimos con excelencia, ¿en dónde? En un ministerio dentro de la iglesia. Ahora tenemos televisión, sonido. Tenemos a los jóvenes en backstage. Tenemos a las personas que están en los Centros de Información, Enlace que recibe a los nuevos convertidos, a Ubicación que los coloca en células, tenemos a Zona de Campeones, los maestros y muchos ministerios más. Servir dentro de la iglesia en un ministerio, por las casas en una célula, en un grupo pequeño. Cuando usted viene a la iglesia viene solo y se sienta, sale solo. Pero cuando viene a la iglesia, además de pertenecer a una célula, usted encuentra una familia espiritual que le va a amar, que le va a recibir, tenga o no tenga dinero, tenga o no tenga estudios, tenga o no tenga un pasado vergonzoso. La gente de las células es especial, porque está en Cristo y su llamado es ayudarlo a acercarse a Él.

            Las células son los máximo. Leemos la Palabra, adoramos, la pasamos bien y tenemos refacción. Casi hay que arrear a la gente, porque al otro día, si es jueves la célula, hay que ir a trabajar y son las 11 y media de la noche y la gente sigue platicando, unos se aconsejan mutuamente, otros orando, otros contando chistes. Por eso el Salmo 133:1 dice ¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! Servir en la obra con excelencia, dentro de la iglesia en un ministerio, por las casas en una célula y en todo lugar con nuestro testimonio de vida. Pero usted no sirve, aunque sirva a las personas, no las sirve a ellas, su motivación no son ellos nada más, aunque sirva a la sociedad, su motivación no es la sociedad nada más. Usted sirve, porque le está sirviendo al Creador, al Todopoderoso. No busque un puesto, Jesús mismo dijo lo siguiente en Marcos 10:42-45 Así que Jesús los llamó y les dijo: —Como ustedes saben, los que se consideran jefes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.

            El esclavo ¿en qué modo vive? vive en modo de obediencia. El esclavo no sirve porque lo tratan bien, sirve porque es esclavo. Pablo se presentaba: siervo de Jesucristo, esclavo de Jesucristo. Fue obediente y sirvió al Señor hasta que lo mataron, según nos dice la tradición. Es usted un siervo de Jesucristo, ¿qué estás haciendo por el reino de los cielos? Porque venir a la iglesia y pasar una hora cuarenta y cinco minutos para tranquilizar la conciencia y salir tranquilos a seguir viviendo la vida que vimos siempre, sin Dios, no es vida. Usted tiene que venir a la iglesia y pararse y estar en Cristo y salir, el que está en Cristo, con amor a servir. Involúcrese, su iglesia lo necesita.

            Colosenses 3:17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él. En el nombre de Jesús hacemos todo, usted y yo somos representantes del Señor. Usted representa al Señor cuando sirve, y servir es trabajar en la empresa donde está, usted si es cristiano está representando al Señor Jesús en la empresa donde trabaja. Y cuando hablan mal, no hablan mal de usted únicamente, hablan mal de Dios. Me dio tanto gusto para una Navidad que llegó el empresario Dionisio Gutiérrez a la casa a filmar un saludo de mi papá y ahí estaba mi mamá sentada con él y nosotros tres ahí paraditos, de chiquitos. Y después que terminó la grabación, me papá envió el saludo, y se puso a platicar, y Dionisio le dijo: Sabe, en la mayoría de nuestras empresas los mejores trabajadores son los cristianos evangélicos. Yo espero que siga pensando igual, porque hay un montón que están en una congregación pero no están en Cristo.

            Estaba en la universidad estudiando mi licenciatura cuando de pronto alguien dijo: ¿dónde trabajas? En la Fráter, y uno de mis compañeros dice yo también voy a la Fráter. No sabía que venía a la Fráter, mal hablado, como decimos en Guatemala “peluche”, no hacía nada, mal estudiante, buena gente, pero no la persona íntegra. Ahí mismo en Colosenses 3:23-25 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana –aquí está hablando no de servicio sino del trabajo secular-, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. Servimos al Señor y servimos en nuestro propio trabajo, es decir, nosotros los cristianos hacemos todo en el nombre del Señor. Los cristianos hacemos todo como para el Señor, y además lo hacemos de buena gana. Por eso si usted es un empleado mediocre donde está, si es un empleado de aquellos impuntuales, contestones, haraganote, medio atarantado, yo le animo a que sea el mejor trabajador de su empresa. ¿Sabe por qué? Porque usted no hace las cosas para su jefe, usted las hace para el Jefe de jefes. Para Dios nuestro Señor y cuando el jefe le pida algo, contéstele de buena gana, de todos modos aunque le conteste de mala gana lo tiene que hacer.

            El Evangelio de Jesús no cambia solo nuestro interior, no, cambia nuestra vida. Somos una nueva creación, por eso acá tenemos testimonio de gente. Anoche en el servicio de la Fráter Roosevelt había un par de parejas que estuvieron bautizándose hace quince días en el Auditórium de Zona de Campeones que inauguramos el 3 de febrero. Me dio tanto gusto verlas, son parte ya de su célula, están estudiando en la Facultad de Liderazgo y tienen una historia, no la mejor historia las dos parejas, pero tuvieron un encuentro con Dios nuestro Señor y ahora tienen un antes de Cristo y un después de Cristo. Un antes y un después. Totalmente diferentes.

            ¿Cuál es el desafío para usted? Sirva. Y servir implica trabajo y sirva con la motivación correcta. Usted no sirve ni para su líder inmediato ni para su célula de su líder, ni para el líder de su líder ni para su pastor, usted le sirve a Dios nuestro Señor. Usted trabaja, no para un jefe, ahí trabaja para el Jefe de jefes. Yo sé que hay algunos jefes que usted siente el llamado de enviarlo al más allá, conozco a algunos de esos, mis amigos me han contado. Yo he visto cristianos trabajar con los peores jefes y ser amados por el peor jefe y brillar en su empresa, poner el nombre de Jesús en alto. Me dio tanto gusto cuando estaba estudiando en la universidad una maestría, una compañera me preguntó ¿qué hace aquí? Si usted es pastor. -Le dije, aprendiendo-. ¿Dónde trabaja? le pregunté, me dijo que trabajaba en una empresa farmacéutica y entonces le dije: -Ahí trabaja uno de mis amigos-. ¿Quién es? Fulano de tal. ¿Lo conoce? -Si le dije-. ¿Ha comido con él? –Sí, es mi amigo de muchos años-. Él es el jefe del gerente general, viera que lindo habla, cuando llega y nos habla sentimos algo diferente. Viera todo tan bonito, anhelamos que venga hablarnos más seguido. ¿Sabe qué les hablaba? Proverbios, sus charlas eran Palabras y la Biblia y no sabía que de la pura Biblia les estaba dando todo. Así que sirva.

            Un tercer peligro de los que estamos viendo hoy. Y es que cada vez, más personas cosechen sin haber sembrado y me refiero a nuestra iglesia. Está sentado en una butaca de lujo, ¿sabe por qué? Porque alguien pagó por esa butaca. Usted no está ahí de gratis, alguien sembró con lágrimas y con amor pensando en usted, que un día iba a venir a reconciliarse con su pareja, que iba a traer a su hijo que anda perdido y extraviado para que encontrara a Dios y se restauraran relaciones entre padres e hijos. Alguien apoyó para que la persona que se sienta ahí conozca de Dios, sea transformada su vida, pueda experimentar el amor de Dios, el poder trasformador de Dios y pueda dejar todo vicio fuera de su vida, toda corrupción económica en el gobierno y en la empresa privada. Fuera de su vida, y pueda ser íntegro delante de Dios.

            Alguien sembró. Todo lo que está aquí es el producto de la fidelidad de los diezmadores, ofrendantes y prometedores de fe de Fraternidad Cristiana de Guatemala, y muchos ya están muertos, están en la presencia de Dios, pero sembraron para usted, gente que a lo mejor nunca conocieron. Es más, cuántos de los que están aquí pagaron por lo menos una butaca. Yo pagué cuatro. Que cada vez más personas cosechen la bendición de venir a una iglesia como esta sin haber sembrado. ¿Qué pasaría si de pronto nuestros diezmos bajaran increíblemente? Por el contrario ¿Qué pasaría si todos nosotros fuéramos fieles diezmadores? En nuestra iglesia de un veinte a un treinta por ciento de los miembros de esta congregación diezman, el resto no lo hace. La semana pasada estuvo Vicente Montaño predicando acá y nos habló precisamente del diezmo, de honrar a Dios. Y la semana previa estuvo el pastor Griffin Jones de Dallas y también entre los siete puntos que habló de los “Siete hábitos de la gente altamente efectiva a nivel espiritual”, estaba uno que es el poder dar y honrar a Dios.

Yo le animo a que usted crea lo que dice Malaquías 3:10 "Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. Dios promete bendecirnos cuando somos fieles diezmadores. No le estoy diciendo que va a ser millonario. Va a abrir, dice, las compuertas del cielo y va a derramar bendiciones sobre nosotros hasta que sobreabunde, es decir que haya más allá de lo que necesitamos. Porque nunca en Dios, nos da la plata para que solos la disfrutemos. La Palabra dice que a los ricos de este mundo mándales que sean generosos en buenas obras. Por eso yos bendigo la vida de tanta gente en Guatemala que no solo es fiel diezmadora como cristiana, sino que ayuda y bendice a tantos ministerios más, incluyendo a orfanatorios, tantos lugares más.

            Es una bendición que muchos misioneros han hecho de la Fráter su iglesia y asisten aquí semanalmente y usted los ve y trabajan, tienen hogares para niños, hacen obras increíbles en Guatemala. No lo pudieran hacer si no tuvieran el dinero. Del veinte al treinta por ciento de nuestra iglesia diezma. La Fráter comenzó con un joven de 28 años, veinte personas, la gran mayoría mujeres. Esas mujeres anotaron en su Biblia cuánto iban a dar mensualmente durante el primer año para sostener el inicio de la Fráter, y Dios bendiga a esas mujeres que han sido fieles a Dios nuestro Señor durante 34 años. Dios ha bendecido no solo a estas mujeres, a sus esposos, a sus hijos, a sus nietos. Fueron mujeres que sostuvieron la obra con humildad, con sacrificio.

Recuerda a Lucas 8:1-3 Después de esto, Jesús estuvo recorriendo los pueblos y las aldeas, proclamando las buenas nuevas del reino de Dios. Lo acompañaban los doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, a la que llamaban Magdalena, y de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; Susana y muchas más que los ayudaban con sus propios recursos. A Jesús y a sus discípulos lo apoyaron económicamente hasta las mujeres. Todo lo que hay aquí está porque alguien sembró. Alguien sembró para que usted cosechara. El peligro es que cada vez más cosechen y siembren menos.

            Yo quiero desafiarlo a usted que todavía no es un fiel diezmador para que este mes comience a hacerlo. La Fráter tiene una junta directiva compuesta por voluntarios, son gente que muchas veces está de seis y media de la mañana y muchos salen mucho antes para evitar el bendecido tránsito de nuestra nación. Y a veces nos vamos a las 11 de la mañana, 11:30 y ninguno de ellos recibe un salario. Don Edgar Solórzano que hace poco murió, 75 años de edad, fue miembro de la junta directiva, fue un empresario. En la junta directiva tenemos gente que ama a Dios, porque para ingresar ahí primero debieron ser personas que estaban en Cristo, son gente que ama a Dios, que ama la obra, que refleje en su vida el carácter de Jesús y no son solo cristianos, no. Sumando tenemos gente con 36 años de experiencia en la banca, gente que fue gerente general de bancos en esta nación y que hoy sin recibir un solo centavo están sirviendo al lado de nuestro Pastor en persona todos los miércoles. Ellos pueden darle fe y todos los que trabajan en la iglesia, que en Fraternidad Cristiana todo lo que tenemos no está a nombre de los López, está a nombre de la Fráter. Yo digo, en son de broma, si esto fuera mío, ya lo hubiera vendido.

            Sus diezmos no son para su pastor, son para los fondos de nuestra congregación. Sus diezmos son para que sigamos predicando de Cristo y ganando almas para nuestro Señor. Dé con generosidad, dé en confianza sabiendo que todo lo que hemos hecho ha sido porque en todo no ha habido un centavo de comisión, ¡un solo centavo de comisión! ni un quetzal se ha robado en Fraternidad Cristiana de Guatemala, porque servimos no a los hombres, servimos a Cristo Jesús, a Dios nuestro Señor. La integridad ha marcado nuestras vidas. Y toda empresa que ha trabajado con nosotros lo ha visto, porque nos han puesto tal porcentaje de comisión, porque así se trabaja, lamentablemente, en este mundo, y hemos pedido todo con descuentos. Hay gente que se bautiza con la billetera por fuera, se convierte en todo, menos su billetera. Yo vengo a desafiarlo para que sigamos trabajando por el sueño de Dios para la Fráter, que su meta sea ver a una Guatemala rendida a los pies de Cristo.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…