LibrosPastorJorgebanner01

Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

De veras, nos alegra muchísimo ser parte de esta visión hermosa que el Señor nos dio hace 34 años y nos permitió hacerla realidad. Hoy vemos una iglesia grande, una iglesia numerosa, con un patrimonio extraordinario, con auditóriums preciosos, el Mega Auditórium, el Auditórium que está en la Calzada Roosevelt, donde hay cuatro reuniones cada fin de semana. Cuando comenzamos éramos un grupo muy pequeño, 20 personas a las que Dios me permitió transmitir la visión de establecer Fraternidad Cristiana de Guatemala, una iglesia cristiana para la familia, que proclame el amor de Dios, manifieste el poder del Cristo Resucitado y persevere en el orden dado en la Biblia.

            Y esta visión de ir y hacer discípulos de cada guatemalteco, discípulos de Jesús, se empezó a hacer realidad, siempre hemos dicho que por ley natural donde hay vida hay crecimiento, y por eso es que hay vida aquí en Fraternidad Cristiana y por eso hemos visto el crecimiento que el Señor nos ha dado durante todos estos años. Hay mucha gente que le quitamos al diablo, del infierno, y vamos rumbo a la patria celestial, vamos a servir a Dios en la eternidad.

            Algunos, naturalmente, no estuvieron con nosotros hace 34 años y no conocen la historia de la Fráter, por eso hemos preparado este documento interesante para que podamos recordar cómo nacimos y cómo hemos crecido con la ayuda de Dios nuestro Señor, leamos:

            “Bajo el liderazgo de un joven de 28 años, 20 personas y sin ningún activo más que el de un sueño, inició el 7 de Enero de 1979, Fraternidad Cristiana de Guatemala. Cariñosamente llamada por sus miembros: La Fráter.

En aquel entonces sólo existía un sueño, nuestra visión: “Ser una iglesia cristiana para la familia, que proclame el amor de Dios, manifieste el poder del Cristo resucitado y persevere en el orden dado en la Biblia.”

Durante 5 años y 10 meses de existir, no fuimos dueños de ninguna propiedad, sino inquilinos en 3 lugares diferentes.

Estuvimos en el Hotel Guatemala Fiesta (Hoy el Holiday Inn), del 7 de Enero de 1,979 a Noviembre de 1,981. Nos reuníamos en el Salón los Carnavales frente a la famosa discoteca Las Maracas en donde cabían unas 300 personas. Hoy suena normal que una iglesia se reúna en un hotel, pero para ese entonces ninguna iglesia en Guatemala realizaba eventos en hoteles pues eran considerados lugares paganos. Pero en la Fráter aprendimos que la persona es la que hace al lugar y no el lugar a la persona.

Luego nos mudamos al Hotel Camino Real, en donde estuvimos sólo 7 meses. De diciembre de 1,981 a Junio de 1,982. Nos reuníamos en el Salón los Lagos, en donde llegamos a tener cada semana alrededor de 500 personas.

Por último, estuvimos en el Cine Reforma, de Julio de 1,982 a Febrero de 1,985. Un cine con capacidad para 800 personas, en donde realizábamos dos servicios. El lugar era oscuro y el Pastor Jorge predicaba prácticamente sin ver a las personas, debido a las luces que se colocaban frente a él para iluminarlo. No contábamos con suficientes aulas para niños por lo que habían aulas detrás de la pantalla del cine, en el ingreso a los baños y aún en un monumento que está frente al cine, una clase rotativa. Según se iba moviendo la sombra del sol que daba el monumento, todos los niños se iban corriendo. Una empresa prestaba sus oficinas para tener ahí las clases para los jóvenes.

El 27 de Noviembre de 1,984 se compró un terreno de dos manzanas, equivalentes a 2.18 hectáreas, ubicado sobre la Calzada Roosevelt, una de las más importantes en Guatemala. Luego de tres compras de terrenos vecinos en 1986, 1988 y 1997 el terreno actualmente mide tres manzanas.

El 10 de Febrero de 1,985 se hizo una caravana de más de 300 vehículos desde el Cine Reforma hacia nuestra nueva casa. En donde una semana después, inauguramos lo que hoy se conoce como el Auditórium Menor. El edificio ya existía y había sido un club de baile llamado “El Barco” y antes que lo compráramos se encontraba allí la “Gimnasia Italiana Willy Franco.” El edificio fue remodelado en su totalidad (por eso las columnas que interrumpen la visual, que eliminamos cuando construimos los siguientes auditóriums).

En él cabían, sin dejar ningún pasillo en el bloque central, hasta 750 sillas cómodamente apretadas. Hasta en las gradas se sentaban las personas por lo que a los 3 meses de estar allí, abrimos un servicio más. Realizábamos entonces, 3 servicios todos los domingos. Gracias a Dios dejamos de alquilar.

En Septiembre de 1,989 se inició la construcción del Auditórium Mayor que fue inaugurado en Febrero de 1,991. Con capacidad para 3,500 personas se convirtió en el Auditórium más grande de su época en Guatemala. En él llegamos a realizar los mismos 4 servicios que se realizan hasta el día de hoy. Uno el sábado por la noche y 3 el domingo por la mañana.

El 16 de Diciembre de 1993, después de una búsqueda constante para un terreno con el tamaño necesario para construir el Mega Auditórium, se compró un terreno de 10.7 manzanas equivalentes a 7.5 hectáreas, en la entrada a Ciudad San Cristóbal. Seis años más tarde, el 27 de Julio de 1,999 se compraron 3.3 manzanas más equivalentes a 2.3 hectáreas, a unas cuadras del primero.

En Marzo del 2,001 se inició la construcción de las nuevas instalaciones de la Fráter Ciudad San Cristóbal. A este proyecto se le denominó “Proyecto Mega Fráter”. Después de 6 años de construcción, el 27 de Mayo de 2,007 y ante el Presidente del organismo Ejecutivo, Legislativo, y Judicial Ministros y viceministros, candidatos a la presidencia de la República, delegaciones internacionales y nacionales, pastores de varias iglesias y un lleno total, fueron inauguradas las nuevas instalaciones de la Fráter Ciudad San Cristóbal. La inauguración fue transmitida en vivo a todo el país por Canal 7 de Guatemala, por la cadena Enlace TBN a América, Europa y África y por varias radios cristianas de la nación.

Diez edificios en total. El Mega Auditórium con capacidad para 12,244 personas en butacas tipo teatro y 9 edificios más. Una torre de estacionamiento de 7 niveles con capacidad para 1,531 vehículos y 1,000 más en las playas de parqueo, edificios de atención a niños, cafetería y librería y más. Una rampa de ingreso privado, un periférico interno de 1.2 kilómetros, lo último en tecnología en equipos de audio, video y otros. Un total de 113,000 mts2 de construcción en edificios techados y aproximadamente 50,000 mts2 más en áreas de parqueo al aire libre y plazas.

Hasta el día de hoy, el Mega Auditórium es el auditórium más grande en Guatemala. Un testimonio vivo del poder de Dios. Construido sin deber nada a nadie, gracias a los diezmos, ofrendas y promesas de fe de los miembros, y a una administración íntegra y sabia de los recursos económicos que Dios nos ha confiado como iglesia.

La Fráter no nació para construir auditóriums, nació para ser y hacer discípulos de Jesús. Nuestros auditóriums sólo son un instrumento para el cumplimiento de la Gran Comisión. Son un medio, jamás un fin. Cada vez que hemos inaugurado un nuevo auditórium, no hemos llegado a la meta. Hemos levantado las manos en señal de victoria, pero no para sentarnos, sino para continuar corriendo y proclamando a Jesús para transformar la nación. Una familia a la vez. Una persona a la vez.

De 20 personas en 1,979 a más de 15,000 al día de hoy. Y más de 65,000 nuevos convertidos a lo largo de la historia, no es el resultado del esfuerzo humano. Sino de la bendición y del respaldo de Dios nuestro Señor a su obra.

Hoy que celebramos 34 años de fundación, sólo podemos decir… A Dios sea la gloria. No podemos decir que ya hemos llegado. La visión es grande, pero nuestro Dios aún más. ¡Qué Guatemala sea para Cristo!

 “»Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo” (Mateo 5:14 al 16 NVI)”.

            Ser una iglesia con liderazgo nacional, fue una de las premisas que enunciamos al fundar Fraternidad Cristiana de Guatemala. Por años, tuvimos en el país a misioneros norteamericanos, canadienses, europeos viniendo a hacer una labor importante en el país, pero creí conveniente y necesario llevar a la iglesia a un nivel de madurez, una iglesia adulta, una iglesia que se autogobernara, de discernimiento para hacer las cosas y que también esté dispuesta a pagar lo que gasta. Y por eso nos propusimos entrenar líderes nacionales, y hemos hecho ese trabajo una y otra vez, y el desafío que se mantiene presente es seguir preparando, desarrollando liderazgo nacional.

            Hoy en día, en nuestra Facultad de Liderazgo tenemos más de130 instructores que ayudan a los nuevos creyentes a crecer en la doctrina bíblica, en el conocimiento del Señor. Tenemos más de mil líderes de células que están al frente de grupos pequeños en casa, instruyendo en la Palabra a muchos. Y eso permite que podamos crecer, que haya un factor multiplicador en la formación de más líderes, compartiendo los mismos principios cristianos que Jesús vino a enseñarnos. Precisamente el apóstol Pablo enseñó esto en 2 Timoteo 2:1-2 Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús. Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a otros. Cuatro generaciones en un solo momento. El apóstol Pablo, Timoteo, testigos, creyentes dignos. Tenemos que continuar con esa labor. Por eso mi consejo a ustedes es: sigamos enfocados en hacer discípulos de Jesús y desarrollar líderes guatemaltecos para que a su vez desarrollen a más líderes y juntos ganemos a Guatemala para Cristo. En la medida en que todo nos involucremos, Guatemala será para Cristo.

            Seremos una iglesia autofinanciable, autosostenible, fue la segunda premisa que mencionamos. Muchas de las iglesias surgieron en Guatemala como misiones de otras iglesias en el extranjero. Y ellos vinieron a invertir sus recursos para ayudar a la iglesia, pero los recursos no eran suficientes y la iglesia en Guatemala era bastaste limitada en recursos. Sus auditorios eran ranchitos, sus sillas eran pedazos de madera sobre blocs de concreto, no había suficiente equipo para hacer mejor la obra del Señor. Llegué a la conclusión que si la iglesia es de Dios y la visión es de Dios, la provisión viene de Dios. He aprendido que el Dios que está en Alemania, en Estados Unidos y en Corea es el mismo que tenemos en Guatemala, y si le creemos y le pedimos Él nos oye y nos responde.

            Es importante entender esta gran realidad. Por eso cuando se fundó la Fráter con esas primeras 20 personas las desafié, en el sentido económico y les dije: Vamos echar andar esta iglesia y esta iglesia va a pagar sus gastos, de todo lo que haga. Así que ante la pregunta de algunos de ¿cómo lo vamos a hacer si no hay dinero? Les dije, abran su Biblia, saquen su bolígrafo y apunten lo que van a dar cada mes, durante este primer año. Y esas primeras 20 personas se comprometieron en ese momento a empezar a dar una cantidad de dinero para sostener la Fraternidad Cristiana de Guatemala. Empezamos a enseñar a la gente que todos debemos diezmar, el pobre debe diezmar, Jesús fue al templo y vio cómo se recogían las ofrendas y vio que muchos llevaban bolsas de monedas y las echaban. Pasó una viuda que echó dos monedas y Jesús dijo: Esta viuda ha dado más que todos los demás. Y los discípulos se extrañaron y dijeron ¡qué raro! para mí echó más aquel que vació dos bolsas llenas de monedas que esta viuda que solo echó dos. Pero Jesús les dijo que la viuda dio todo lo que tenía.

            Yo he aprendido que aunque una viuda tenga solo dos monedas, como la que vio Jesús, si da para el Señor, Dios se va a encargar de ella porque Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada. Y el más necesitado, cuando siembra, cosecha, y cuando da, recibe. Y por eso es que en estos 34 años de Fraternidad Cristiana de Guatemala todo lo que tenemos, lo tenemos porque todos los miembros hemos aprendido la importancia de dar para la obra de Dios. No dependemos en lo absoluto de donaciones del extranjero sino de los diezmos, ofrendas y promesas de fe que cada uno de nosotros miembros traemos. Eso hizo que el año antepasado publicara el libro “Fórmulas Bíblicas para Prosperar”. En este libro está el contenido bíblico doctrinal que hemos enseñado a la iglesia durante estos 34 años. Léalo, practíquelo y compártalo. La Iglesia en todas partes me pregunta cómo le hacen en Guatemala, un país en vías de desarrollo, un país con mucha pobreza, ¿cómo le hacen para hacer proyectos tan grandes, y hacerlos al estricto contado? Es que hemos enseñado que todos somos parte del cuerpo de Cristo y que todos podemos dar parte de lo que Dios nos da. Así que les animo, sigamos diezmando, ofrendando y haciendo promesas de fe, cumpliendo el sueño de ser autosostenibles y dando el testimonio que en países en vías de desarrollo pueden existir ejemplos de integridad en el manejo de las finanzas para lo cumplimiento de un sueño. Malaquías 3:10 dice “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde”.

            Otra de las premisas que establecimos al fundar Fraternidad Cristiana de Guatemala, es un tema recurrente que hemos estado compartiendo año con año, mes tras mes: no nos endeudaremos para nuestros proyectos de construcción, para ningún proyecto. Y eso es un testimonio viviente, que resuena dentro y fuera del país, porque la gente se asombra de que podamos hacer proyectos tan grandes sin deber un solo centavo. Yo les tengo buenas noticias, el día de hoy tampoco debemos un solo centavo. Estamos al día con todos nuestros gastos, con todos nuestros proyectos.

            Cuando comenzamos alquilamos instalaciones en el Hotel Guatemala Fiesta, Camino Real y cine Reforma, algunas veces nos encontramos con el problema que aunque había un contrato vigente, lo violaban. Teníamos una cifra estipulada que pagar por un año, a los seis meses nos la cambiaban. Nos encontramos con el problema que no cabíamos en ningún lugar alquilado. Créanme, al principio nuestra visión no era construir auditorios, pero la necesidad nos obligó, porque no había en Guatemala un solo lugar que pudiera albergarnos y por eso decidimos en 1985 comprar el terreno de más de dos manzanas que está a la orillas de la calzada Roosevelt y transformamos ese edificio usaba el club de baile El Barco, en un auditórium. Y todo eso lo pudimos hacer al estricto contado, gracias a la generosidad de cada uno al dar.

            Luego hicimos el Auditórium Mayor en la Roosevelt, lo inauguramos en febrero de 1991, todo se pagó al contado. Lo edificios para la Zona de Campeones en la Roosevelt, se construyeron igualmente al estricto contado. Luego el Mega Auditórium lo pudimos inaugurar con 12 mil 244 butacas para sentar a las personas cómodamente. El parqueo de 2 mil 531 vehículos. El Mega proyecto comprende diez edificios en total y todo esto lo hemos hecho, gracias a Dios, al contado. Casi seis años después seguimos construyendo, porque aunque inauguramos el Mega Auditórium, muchos de los acabados y equipamiento de los demás edificios faltaban. Precisamente el año pasado se inauguró el Auditórium Lirios con capacidad para 650 personas. Ahí se reúnen los Jóvenes y los Jóvenes Adultos, los Matrimonios, se hacen bodas, 15 Años. El domingo 3 de febrero de este año se inauguró el Auditórium de Zona de Capeones con capacidad para 300 personas donde los niños adorarán a Dios, ya empezamos a celebrar los bautismos en agua. Nos quedó pendiente acabar y equipar dos aulas magnas para la Zona de Campeones, nos falta hacer la Cafetería, la Librería, las oficinas. Los edificios están construidos, pero hemos ido equipándolos, acabándolos conforme tenemos los recursos, porque creemos en el principio bíblico de no deber a nadie nada y pagar a todos lo que debemos.

            El año pasado escribí el libro “Alas para tu Economía”, publicado por una editorial argentina secular, y se hizo precisamente para el mundo secular. Ha estado entre los cuatro más vendidos de la cadena Artemis Edinter, ha estado en Sophos, en de Museo, en Wal-Mart. Este libro está hecho para cualquier académico, cualquier científico, cualquier persona común y corriente también. Los economistas amigos nos han dicho que hemos logrado presentar los conceptos económicos de manera que son comprensibles para todos. Yo lo animo a que lo compre, lo lea y también lo obsequie y comparta a sus amigos. Dios nos permita seguir siendo fieles diezmando y ofrendando, y siendo testimonio que con paciencia, esfuerzo y buena administración podemos construir en terrenos propios, con fondos propios y sin deber nada a nadie.

             Dios nos mostró que deberíamos ser un modelo de iglesia para Latinoamérica y Dios nos ha permitido alcanzar este ideal, muchos veíamos hace 34 años iglesias como la del Dr. Cho en Corea, pero la gente en Latinoamérica decía que en Guatemala no podía hacerse, porque aquella iglesia se construyó en un país del primer mundo y Guatemala no puede ser del primer mundo, pero han venido gente del África, aun de la misma Corea y de muchas partes del mundo continuamente a visitar Fraternidad Cristiana de Guatemala, a ver su gente, a ver sus recursos y a imitarlo. Dentro y fuera del país, seguimos siendo, gracias a Dios, un modelo para Latinoamérica.

            Dispusimos también que habláramos con un lenguaje claro, sencillo, comprensible. Por esto la gente por 34 años ha estado escuchando nuestros mensaje, porque es claro, es sencillo, es bíblico, es relevante, es aplicable a la necesidad de cada persona. Yo aprendí de muy jovencito y lo aprendí también de Dale Carnegie, que el sonido más dulce para el oído de una persona es su propio nombre. Por eso me encanta cuando veo a una persona y me da su nombre, lo aprendo, y cuando lo vuelvo a ver le digo: que tal Rosita, que tal David, que tal Fernando, pero en la iglesia evangélica hemos caído en una pereza mental, y en vez de aprender el nombre y decirlo, a todo el mundo le decimos hermano, hermana. Es una muletilla para no decir el nombre. Es necesario saber el nombre, porque hay quienes vienen a visitarnos que no son creyentes y no les gusta que les digamos hermanos. Tenemos que decirles su nombre.

            Tenemos que seguir el ejemplo de Felipe, Hechos 8:26-31 dice “Un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Ponte en marcha hacia el sur, por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza.» Felipe emprendió el viaje, y resulta que se encontró con un etíope eunuco, alto funcionario encargado de todo el tesoro de la Candace, reina de los etíopes. Éste había ido a Jerusalén para adorar y, en el viaje de regreso a su país, iba sentado en su carro, leyendo el libro del profeta Isaías. El Espíritu le dijo a Felipe: «Acércate y júntate a ese carro.» Felipe se acercó de prisa al carro y, al oír que el hombre leía al profeta Isaías, le preguntó: — ¿Acaso entiende usted lo que está leyendo? — ¿Y cómo voy a entenderlo —contestó— si nadie me lo explica? Felipe se subió al carro, le explicó, comprendió, el etíope se convirtió a Cristo y fue el primero en llevar el Evangelio a Etiopía donde existe una iglesia cristiana pujante.

            Hablemos un lenguaje que entienda el no cristiano. Seamos personas que hablan como simples guatemaltecos las verdades profundas del evangelio y no llamemos hermanos a los demás con la excusa que no podemos aprender su nombre. Tenemos que presentar el Evangelio de Jesús, exaltando la verdad en amor y no atacando el error. Cuando nos sentamos con alguien a comer y éste se pone a beber una cerveza, una copa de vino, un trago de ron, pues no es el momento para atacarlo y decirle lo borrachos no van a entrar en el reino de los cielos. Tenemos que ser amigables con las personas, crear relaciones interpersonales, puentes de amistad y luego, solo cuando ellos nos preguntan y nos dan la oportunidad de hablar del Señor. Pero no andemos repartiendo bibliazos por todas partes, no andemos atacando a la gente, si usted entra a una casa donde tienen algunos santos de bulto no los condene, no los ataque, no agarre un martillo para destruirlos, déjelos.

            Entré a casas donde había grandes imágenes y allí le hablé a la gente de Cristo. Nunca me estorbaron las imágenes ni yo les estorbé a ellas. Y, cuando llegó el momento, de rodillas las familias completas reconocieron que Jesús es el Señor y Salvador de nuestras almas, que Jesús es el único camino que lleva al Padre. No ataquemos el error, exaltemos la verdad en amor. Pastor, usted no cree en la Virgen María. Es que ustedes no aman a la Virgen María, es que ustedes la atacan. Nosotros no atacamos a la Virgen María –les dije-. Nosotros la respetamos, la amamos. Solo que Jesucristo cuando los discípulos le dijeron enséñanos a orar, no les dijo: Madre nuestra que estás en el cielo, sino dijo que para orar debemos decir: Padre nuestro que estás en el cielo. Prediqué un mensaje que usted lo puede adquirir y oír que se llama María, modelo de fe para los creyentes, porque yo creo que es un modelo de fe, cuando usted lee el Magnificat, ella dice: Engrandece mi alma al Señor. Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Ella misma reconoce que necesita un salvador y que el salvador es Dios y ella dice: Él me ha visto con gracia y me ha bendecido, ojalá nuestras madres, nuestras hermanas nuestras esposas, nuestras hijas, nuestras nueras, todas las mujeres imitaran a la Virgen María. Exaltemos la verdad en amor, en vez de atacar el error.

            Cuando vino el Papa a visitar Guatemala, en la primera ocasión nos reuníamos en el cine Reforma y entró ese día un psiquiatra muy católico y yo prediqué un mensaje que se llamaba “Tú también eres un Pedro”. En ningún momento ataqué al Papa, nada más exalté la verdad, la verdad es que cuando Jesús dijo: Sobre esta piedra edificaré mi iglesia, no fue sobre Pedro mismo sino sobre la confesión de fe que hizo. Pedro dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y Jesús le dijo: Sobre esta piedra edificaré mi iglesia y la Iglesia está edificada sobre la roca que es Cristo y cada cristiano es una piedra más que el Señor va añadiendo a esa iglesia preciosa que nosotros tenemos.

            Tenemos que exaltar la verdad con amor y presentarla. Sigamos presentando la verdad con amor y no con el ataque. Seamos personas amigables y agradables que pueden hablar de las diferencias sustentándose en la verdad que encontramos en la Biblia. No condenando, no señalando, sino amando como Jesús nos amó cuando estábamos perdidos en nuestros pecados y, sobre todo, brillando con nuestras obras, para que otros anhelen ser como Jesús.

El Padre nuestro que está en los cielos sigue con los brazos abiertos esperando abrazar a todos los hijos pródigos que regresan a Él arrepentidos y diciendo: Yo soy pecador, perdóname Padre, hazme nuevamente, aunque sea uno de tus jornaleros, pero el Padre siempre abre los brazos y recibe al pecador y le dice que será su hijo de ahora en adelante. Él nos ama, igual tenemos que amar nosotros al pecador. Dios ama al homosexual, aborrece el homosexualismo. Dios ama al secuestrador, aborrece el secuestro. Dios ama al borracho aborrece la borrachera. Tenemos que aprender a amar al pecador, pero aborrecer el pecado y con amor traerlo a los pies de Cristo, así como nosotros hemos venido a los pies de Cristo.

 

 

Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…