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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Dice la Biblia en Mateo 1:18-25 El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así: Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu Santo. Como José, su esposo, era un hombre justo y no quería exponerla a vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto. Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús,porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel»(que significa «Dios con nosotros»). Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa. Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo,a quien le puso por nombre Jesús.

Poner nombre a un hijo es una tarea deliciosa, agradable, preciosa. Yo hice un trato con mi esposa, cuando estábamos por casarnos. Yo le iba a poner nombre a las niñas y ella a los varones. A la primera le iba a poner Karla, a la segunda le iba a poner Wendy, y me quedé con los nombres guardados, porque solo varones nos dio el Señor. Hoy estamos hablando de dos nombres que reflejan la naturaleza de nuestro Señor Jesucristo. Y ¿qué hay especial en un nombre? Si llamamos a una rosa con otro nombre ¿olería igual de dulce? Muchos jóvenes han experimentado el desafío de un gran nombre que ha sido dado por sus padres ambiciosos. Hay una historia interesante sobre el nombre de Napoleón. En cierta ocasión fue traído ante el gran general Napoleón un cobarde que estaba a punto de desertar del ejército. ¿Cuál es tu nombre, hijo? Le preguntó Napoleón. Con temor, el muchacho respondió – Mi nombres es Napoleón, señor-. Severamente el general le dijo: Cambia tu forma de actuar o cambia tu nombre. Porque naturalmente la forma de actuar del muchacho no tenía nada que ver con la forma de actuar del gran Napoleón.

Usted puede tener el nombre de un gran hombre, pero no representarlo en su carácter, en su conducta. Es importante que nosotros hagamos honor a nuestro nombre y que lo honremos debidamente con nuestro carácter. Hay señoras que se llaman Esperanza y viven en desesperanza. Hay otras que se llaman Dolores y están sanas todo el tiempo, nuestro nombre nos dice mucho de lo que nosotros somos. Para aquellos que creen en el nombre central en la historia de la Navidad, es transformador. Las estrellas en los cielos y las luces en los arbolitos tienen la intención de iluminar esta verdad: Emanuel, Dios con nosotros. Y Dios está con nosotros en cada experiencia de la vida. Nosotros no siempre pensamos en Dios en tiempos de prosperidad, pero Él está con nosotros en la prosperidad. Qué importante es que nosotros entendamos que cuando las cosas van viento en popa, cuando estamos con perfecta salud, abundante plata, armonía en la familia, seguridad en la nación, en esos tiempos Dios está con nosotros, en prosperidad y en la alegría. Dios sabe lo que es la felicidad. Vea profundamente en los ojos de los padres y aún de los abuelos cuando se anuncia la sola llegada de un nuevo y hermoso bebé. Hay emoción, hay alegría, hay felicidad, quizás en algunos casos haya un poquito de preocupación, porque anuncian que llega el bebé número once, pero por lo general hay mucha alegría, hay mucha felicidad.

Dios conoce esa felicidad, Él también experimentó la llegada de un hijo, cuando nació en Belén. El bebé de Belén creció tal como lo describe Lucas 2:52 Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente. Era uno de esos niños que caen bien, de esos niños que si usted los mira dice qué bonitos, qué agradables, qué amables. Hay niños que de veras cuando uno los mira lo hacen pensar ¿dónde estás Herodes? pero este niño gozaba del favor de Dios y de toda la gente. Hay quienes dicen el que a tu hijo acaricia, tu boca endulza. Por eso cuando alguien habla bien de nuestros bebés, de nuestros hijos nos sentimos muy bien, por eso usted no puede ser demasiado franco con los papás de los bebés, no puede decirle a un papá: mire que feo su hijo. Dios lo guarde si usted dice eso, mejor limítese a decirle cómo se parece a usted. Quedará bien y no causará demasiado daño.

Es importante entender que Dios está en nuestras épocas de gozo y prosperidad, porque lo entiende. Él era atractivo y atraía muchos amigos. Dios sabe lo que es tener popularidad personal. Hay niños que son bien populares, hay personas que tienen esa popularidad, ese magnetismo que atrae a la gente y la gente los aprecia, los elogia y los admira. En una ocasión 5 mil hombres más mujeres y niños se reunieron alrededor de Él, los alimentó con comida espiritual y luego con comida material y ellos tenían muy buena opinión de Él, tanto que querían hacerlo rey. Y Él sabiendo perfectamente bien lo que la popularidad personal es, ese día se fue a la montaña a orar.

Uno de los gozos de la época navideña es la renovación de la amistad. Las tarjetas navideñas que usted recibe le recuerdan que otros están pensando en usted. Así mismo las tarjetas navideñas que usted envía hacen saber a los demás que usted está pensando en ellos, pero ¿cuántos reciben tarjetas navideñas? Pasó esa época. Ya no se mandan. Yo recibo tarjetas navideñas de los bancos, tienen ahí una lista de clientes y me mandan una tarjeta diciendo Feliz Navidad, y digo, por lo menos los bancos se acordaron de que tengo mi pistillo ahí con ellos. Esta es una época para renovar la amistad, Dios conoce y sabe lo que es tener esta amistad cercana con los amigos, su hijo Jesús entró en el regocijo de la Fiestas de las Bodas en Caná de Galilea, Él sabía lo que es estar en fiestas, yo perdí la cuenta de cuantos cientos de bodas he hecho en la vida. Cada boda es una alegría. Y Jesús comenzó su ministerio en una fiesta de bodas. Una boda es la ocasión más alegre en la antigüedad, en el Medio Oriente. Jesús estaba muy complacido en la cena en Betania con sus amigos María, Marta y Lázaro. Qué bonito es comer, pero mejor si uno come con sus amigos.

Emanuel, Dios con nosotros, no solamente está Dios con nosotros en la prosperidad. Por eso no tenga miedo a estar en la prosperidad, porque a veces hemos aprendido a estar en escasez, pero no hemos aprendido estar en la abundancia, y por mantener el perfil bajo solo come frijoles. Hay cosas que no hacemos a veces porque estamos con ciertas personas a la par de nosotros. Recordemos que más que un pastor, más que un líder de la iglesia, el que está siempre con nosotros es Dios y a Él no le molesta que usted prospere, a Él no le molesta que usted sea multimillonario, un gran empresario, un político famoso, lo que sí le importa es que trate con la debida seriedad la realidad de que Dios está con nosotros. Donde quiera que vaya ahí está Dios. Dios está con nosotros en la adversidad.

Puede darse cuenta que Emanuel está en la adversidad también, sin duda el primer uso del término como nombre propio en el Antiguo Testamento se dio en un situación especial. En el siglo XIII antes de Cristo Rezín, rey de Siria, y Pecaj hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, mientras Acaz, hijo de Jotán y nieto de Usías reinaba en Judá, pero no pudieron conquistarla. Tan pronto Acaz se enteró de las noticias se petrificó o como escribió el profeta en el versículo 2 se estremeció el corazón de Acaz y el de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque. El Señor Dios envió a Isaías delante del rey para calmar sus temores y le dijo que se llevara a su hijo Sear Yasub con él, el nombre de su hijo significa un remanente regresará. Él desafió la fe del rey, versículo 9 ustedes no creen en mí, no permanecerán firmes. El Señor habló a Acaz por medio del profeta, en el versículo 11 Pide que el Señor tu Dios te dé una señal, ya sea en lo más profundo de la tierra o en lo más alto del cielo. El rey un farsante piadoso se atrevió a “tentar” al Señor y pedirle una señal, entonces el profeta le respondió severamente en el versículo 14 el Señor mismo les dará una señal: La joven concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamará Emanuel.

Ahí aparece la profecía del nacimiento de Emanuel, versículo 16 dice Porque antes de que el niño sepa elegir lo bueno y rechazar lo malo, la tierra de los dos reyes que tú temes quedará abandonada. Y por supuesto sucedió de esa manera. La propia esposa de Isaías dio a luz un hijo y el profeta lo llamó Maher Salal Has Bas, que significa “presuroso para despojar y presto para echar a perder”, inutilidad.

El mensaje temeroso y temible para Acaz fue simple y sencillo. Emanuel Dios con nosotros. Y si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros? No importa en que adversidad estemos, Dios está con nosotros. Dios sabe lo que es el dolor. Yo he visto muchos padres sufrir y pensé en unos, precisamente, hace poco cuando vi la foto de su hijo en los periódicos: capturado, preso, acusado de narcotráfico y de tantas cosas y yo dije: qué angustia la de estos padres, ver a su hijo acusado, otra cosa será que se lo prueben y confirmen la acusación. He visto padres sufrir porque un hijo es secuestrado, he visto padres llorar porque su hijo es asesinado, he visto a padres angustiarse porque su hijo está amenazado de muerte o descarriado en caminos del mundo. Los padres sufren, lloran, porque no es el ejemplo que les dieron. Dios sabe los que es el dolor, Él vio a las multitudes rechazar a su hijo. En las últimas horas cuando su necesidad fue más grande, su soledad fue más grande, pocos padres han sido testigos de la crucifixión de un hijo acusado de criminal, cuya falta fue la de obedecer a su padre celestial. Dios el Padre nuestro vio el sufrimiento de su hijo.

Puesto que Dios ha conocido ese dolor tan profundo es que nosotros podemos contar con Su presencia en medio del dolor y de la bendición. Dios, aún cuando los amigos nos han defraudado, está con nosotros en medio de cualquier tipo de adversidad, aún en aquellos que han ignorado completamente al Señor Dios y a su iglesia, le darán la bienvenida al ministerio de la iglesia en sus vidas, en sus últimas horas, y puedo decir yo hoy con propiedad como dijo David: He sido joven y ahora que soy viejo no he visto justo desamparado ni a su descendencia que mendigue pan, porque Dios está con nosotros, y nunca nos va a dejar. Ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Ah, el nacimiento de Jesús es grandemente mencionado en esta época, ahora en la Biblia únicamente hay dos de los evangelios que hablan sobre el nacimiento de Jesús, el Evangelio de Lucas que menciona el nacimiento y lo hace precisamente desde la perspectiva de María. En él se habla sobre cómo el ángel Gabriel llega a darle las nuevas de gran gozo que un Salvador Jesús nacería de su vientre. Y en el Evangelio de Mateo que habla sobre la genealogía de Jesús y la anunciación del nacimiento desde la perspectiva de José, el prometido de María, quien con sobrada razón se asusta al ver que ella está embarazada, cualquiera de nosotros se asustaría al ver que nuestra novia, nuestra prometida resulta embarazada y le consta que no fue usted quien la embarazó, usted se guardó para que llegaran vírgenes los dos hasta el día del matrimonio, pero de pronto usted empieza a ver que ella está embarazada. Es admirable José, y más admirable porque creyó lo que el ángel le dijo en un sueño. ¿Lo creería usted si soñara que un ángel le dice: cásate con ella, porque ella fue embarazada por obra del Espíritu Santo? Humanamente es difícil de creer.

- Mama, llega la niña, estoy embarazada. ¿Quién te embarazó? – El Espíritu Santo-. Difícil de creer, pero José lo creyó y Dios honró su fe. En el Evangelio de Marcos comienza hablando sobre la vida de Jesús, y el Evangelio de Juan comienza hablando sobre la deidad de Jesús, empieza diciendo: En el principio era el Verbo y el Verbo se hizo carne y habitó entre los hombres. ¿Por qué? Porque Jesús y Emanuel son el mismo. Solo que Emanuel presenta la naturaleza divina Dios con nosotros y Jesús presenta la naturaleza humana, el hombre que nace de una mujer, que crece en un hogar, que aprende carpintería con su papá y que se dedica a predicar el Evangelio, luego da su vida por salvarnos a nosotros. Jesús tiene, entonces, una naturaleza humana y por lo tanto puede entendernos.

Ahora no podemos decir que Dios no nos entiende, nos entiende perfectamente ¿por qué? Porque Dios se hizo hombre, el Verbo se hizo carne y habitó entre los hombres, se vistió de humanidad, se puso de carne y hueso, supo lo que era tener papás, supo lo que era tener amigos, supo lo que era tener dificultades, Jesucristo en la Tierra experimentó lo que usted experimenta. Jesús es la forma griega del nombre hebreo Josué, que significa el Señor salva. Así que si usted se llama Josué, tiene el mismo nombre de Jesús, solo que en griego. ¿Por qué le pusieron Jesús? A la virgen le dijeron le pondrás de nombre Jesús, porque Él salvará al mundo de sus pecados. Ella no tuvo la dicha que tenemos o que tienen algunos de ponerle nombre a sus hijos. Tuvo que aceptar el nombre que le dijeron. Se va llamar Jesús. Vaya usted y dígale a su nuera: esa hija se va a llamar Mirtala, Matilda. No va a ser tan fácil, ella va querer opinar y tiene derecho de opinar y tiene derecho de nombrar a sus hijos, pero María no pudo ni opinar, simplemente cuando sintió estaba embarazada.

Jesús lloró cuando se paró frente a la tumba de Lázaro. Se angustió y dijo que sentía morirse en el jardín del Getsemaní antes de su arresto, experimentó el dolor de la traición cuando Judas lo traicionó y los once lo dejaron solo. Experimentó las burlas y el rechazo de sus hermanos, pues no creían en Él, experimentó la impotencia ante los latigazos que recibió previo a su dolor de ser herido con una lanza en su costado, la agonía física y mental de saber que estaba muriendo en la cruz, la injusticia de ser condenado a muerte sin ningún fundamento, en un juicio ilegal. La tentación que el diablo le puso por cuarenta días y cuarenta noches en el desierto. El rechazo de los sacerdotes y líderes religiosos de la época, la humillación pública cuando lo desnudaron y lo golpearon caminando por la Vía Dolorosa. Jesús ha sufrido todo eso, si usted está sufriendo algo semejante, sepa que Jesús lo entiende, Él sabe y por eso usted debe venir ante el Señor y decirle lo que le pasa. Señor aquí estoy, defraudado, traicionado, avergonzado, calumniado, difamado, atacado. Jesús no solamente lo entiende, porque Él fue hombre, sino que Jesús lo socorre, porque Él es Emanuel también., no solamente es hombre, es Dios.

Hebreo 4:14-16 “Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”. El nombre Jesús denota su misión de venir a la Tierra a salvar. ¿Por qué se llama Jesús? Porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Cada vez que hay una vida cambiada, recordamos el nombre de Jesús.

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