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Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

En esta época de fin de año cuando estamos en vacaciones escolares, cuando estamos preparándonos para celebrar la Navidad y el Año Nuevo debemos tener muchos recuerdos. Cada vez que me encuentro con alguien me cuenta de sus recuerdos, de cuando eran niños y cómo erala vida. Lamente es admirable, tiene una capacidad increíble para que nosotros podamos recordar y volver a vivir. Recuerdo esas cosas de mi infancia, jugar capirucho – hecho de carrizos de madera en los que venía enrollado el hilo. Con un pedazo de vidrio se desgastaba uno de los agujeros hasta dejar una forma de campana, luego en el otro extremo se hacía pasar un cordel para atarlo a un palito de madera. El juego consistía en introducirlo-. En otros países tiene variedad de nombres. He visto de vez en cuando capiruchos de plástico. También estaba el trompo, esos juguetes no eran Fisher Price, eran hechos en Chichicastenango y en otros lugarcitos donde habían carpinteros y de un trocito de madera en el torno le daban forma como de pera y en la parte de abajo había una punta de metal, entonces se agarraba una soga delgada, la enrollaba en el trompo, se lo prensaba en el dedo, tiraba del trompo y jalaba de la cuerda y entonces se quedaba girando solo. Luego usted se volvía un experto y con el hilo lo levantaba y lo dejaba caer, lo levantaba y se lo ponía en la mano.

En nuestra época de niños nos entreteníamos con juguetes baratos, era raro que tuviéramos un juguete como hoy que le dicen a usted: quiero un Wii. Uno recuerda su infancia, su juventud, hay cosas muy bonitas que cuando me pongo a recordar, como en este momento que estoy recordando cosas de la vida, dice uno ¡qué alegre ha sido la vida!, yo bendigo a Dios por los recuerdos tan hermosos, tan bonitos que tenemos y que vívidamente los tenemos en la mente, mejor que si fuera una película en 3D. La primera película que vi en 3D era de acción en la que había guerra y tiraban cosas y yo con los antejos puestos para ver en tercera dimensión, sentía que venía encima de mí un objeto que lanzaban. Hay cosas interesantes, yo he tratado de hacerles revivir algunas de las cosas que pasan cuando somos niños. A veces oímos una canción, estaba oyendo en alguna parte aquella canción llamaba Love History, esa película romántica, también la televisión nos hace recordar cosas.

Recordar es volver a vivir. Cuando uno saca los álbumes de fotos están ya todos destartalados, después de treinta años, aunque uno los compró nuevos se van humedeciendo, se van desgastando y uno empieza a ver las fotos y, con un suspiro, recordamos tantas cosas de nuestra vida. Y en esta época se recuerdan muchas, pero hay algunas que nos hacen recordar cosas tristes, hay quienes en estas época se ponen muy nostálgicos, porque su mamá se murió este año o hace poco o porque a su hijo lo mataron no hace mucho, porque cuando pasa por todos los almacenes se acuerda de que usted tuvo mucho dinero. En esta época es en la que más suicidios ocurren en el mundo, porque la gente se pone triste, se pone deprimida, empiezan a recordar cosas difíciles en la vida, empiezan a recordar traiciones, decepciones, infidelidades.

En su libro Actitud de Vencedor, John C. Maxwell definió la actitud como un sentimiento interno expresado enla conducta. Cuandotenemos un sentimiento interno ese sentimiento lo expresamos en la conducta y hay personas que se conducen de cierta manera, porque tienen dentro de su ser ciertos sentimientos, fueron avergonzados, rechazados, humillados, sufrieron secuestro, la muerte de un ser querido y esto hace que se conduzcan de cierta manera, porque lo que usted siente lo lleva a actuar de determinada forma. Los recuerdos son pensamientos que producen sentimientos que a la vez definen como actuamos, pues nos mueven ala acción. Espor ello que en estas épocas de fin de año es importante que recordemos lo que la Biblia nos enseña en cuanto a cómo debemos pensar. Porque los pensamientos definirán nuestros sentimientos y nuestros sentimientos definirán nuestra conducta o nuestras acciones. Pensar como Dios manda, es asegurarnos que daremos cabida en nuestra mente únicamente a lo que saque lo mejor de nosotros, porque hay pensamientos que nos hacen sacar lo peor.

Usted se encuentra con una persona y puede tener un pensamiento de venganza o un pensamiento de perdón. Si su pensamiento es de venganza, su conducta vas a ser diferente al pensamiento de perdón. Usted tiene un pensamiento de perdón, usted se encuentra con aquella persona que le robó, estafó, le hizo daño, etc. Y usted lo que hace es dibujar su mejor sonrisa y decirle que tal, cómo está, encantado de verlo y de ser posible le da un abrazo y con eso le dice al otro: no te preocupes, ya te perdoné, que Dios te ayude, porque habrá otros que no te van a perdonar. Yo me he dado el gusto en la vida de encontrarme con muchas personas que yo sé que me ensartaron un cuchillo en la espalda, hablando alrededor de una taza de café, porque lo que usted habla alrededor de una taza de café no se queda allí, llega a los oídos del rey, del presidente, del jefe, a los oídos del pastor. Cuando los veo llegan muy amables, pero yo digo que este me estaba pelando con fulano, zutano, perencejo en aquel hotel, pero yo tengo que saludarlo. Que Dios te bendiga, cómo está tu esposa, cómo están tus hijos, ¿está todo bien? Porque un pensamiento produce un sentimiento que nos lleva a una acción. Y el pensamiento que nosotros tenemos negativo nos va a llevar a tomar acciones negativas, y si usted toma acciones negativas lo único que va lograr es amargarse. ¿Cómo va a permitir que se amargue su vida, porque alguien dijo algo de usted? ¿Porque alguien dijo algo en contra de usted o porque le robó, lo engañó? Olvídese. No puede vivir en el presente amarrado a recuerdos tristes del pasado. Yo podría haberles contado muchos recuerdos tristes del pasado de mi niñez, de mi juventud, pero he procurado recordar solamente aquellos que son buenos, alegres, edificantes, positivos.

¿Por qué recordar hoy que pasó hambre algunos días? Si ahora ya no sabe qué hacer con la gran panza que tiene. Sí, pasó hambre algunos días, pero ahora ya no. Todos, en algún momento, pasamos por escasez. Yo recuerdo momentos en los que el pantalón que iba a sacar para ponerme era el mismo, porque no habían más, pero hoy me doy el lujo de regalar cincuenta camisas de una vez, veinte pantalones de una vez, porque algo pasa que se encogen. Llega un momento en la vida en la que usted está en otra condición. No recuerde lo malo del ayer, recuerde lo bueno del ahora, porque Dios ha sido bueno y porque Dios ha sido bueno nosotros estamos aquí bien felices, bien alimentados, bien vestidos, bien protegidos, bien bendecidos.

Eclesiastés 7:10 dice Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas. Porque nosotros tendemos a idealizar el pasado, yo oigo con frecuencia a la gente: ¿Se acuerda de aquella época? ¡Qué bonito era! Yo les digo sí, pero por dentro digo ah también estaba complicada la cosa. En esa época también teníamos este problema, también teníamos esta limitación, también teníamos esta dificultad. Todos tendemos a pensar que los años pasados eran mejores. ¡Ah qué bonito hace cincuenta años, tan lindo! También hace cincuenta años existía Miculax, también existía quien mataba, quien asaltaba, existían cárceles, ladrones, también existían corruptos, también existía mucho mal, porque el mal se remonta a siglos atrás, usted se recordará de la época del Imperio Romano, estaba la peor perversión de la historia. Se va más atrás, al griego, peor todavía. Hoy habla usted que el homosexualismo, en la época del imperio griego, romano era peor, la situación ha sido siempre difícil. Decir que los tiempos pasados fueron mejores, no necesariamente en algunos casos pudo ser mejor, pero pensar en él elimina las posibilidades de un futuro mejor y de un presente con bendición. Porque cuando nos preguntamos por qué el pasado fue mejor estamos dándonos por vencidos con un futuro de esperanza en Dios. Los cristianos no vivimos en el ayer, vivimos en el presente con contentamiento y expectantes de que lo mejor está por venir. ¿No se alegra que en el presente esté bien? Alégrese por lo que tiene hoy, gócese por el carro que maneja hoy, gócese por la casa en la que vive hoy, gócese por la comida de hoy o por la que va a comer hoy, el ayer ya pasó, el ayer es un cheque vencido, el ayer ya no sirve, lo que importa es hoy, Jesús dijo: Basta a cada día su propio mal.

Me contaron la historia de un par de ancianitos que estaban comiendo una hamburguesa y ella con mucho cuidado la partía y con mucho cuidado contaba las papas fritas: ponía quince a él y quince a ella. Un joven que estaba ahí se acercó y les dijo que le daba mucha pena ver que estaban compartiendo la hamburguesa y las papas. Me dan el gusto de invitarlos –dijo-, para que se coman una cada uno. No, dijola señora. Nose preocupe, nosotros ya no comemos mucho. En eso el joven vio que solo el hombre viejito estaba comiendo y ella lo miraba comer con hambre también. Les dice – Perdone que insista ¿no quieren que les compre la hamburguesa, para que tengan una cada uno? – No. Nosotros compartimos todo. Estoy esperando que él termine de comer para que me preste las placas.

El presente es una oportunidad para dar gracias a Dios. Colosenses 3:1-3 “Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios”. Concentremos nuestra atención en las cosas celestiales y no en las terrenales, poner la mirada en el cielo es poner la mirada en Dios y en las cosas de Él. Eso es lo que tenemos que hacer, ver hacia el cielo y no hacia las dificultades. Si, usted tiene problemas, el que está a la par suya también tiene problemas, el que está atrás de usted tiene otros problemas, peores que los suyos. Y el que está enfrente de usted también tiene problemas. ¿Cree que es el único que tiene problemas? No. Aquí hay problemas para todos. Si alguno cree que no tiene problemas, tranquilo. Ahorita los va a tener. No importa donde le toque estar sembrado, plantado, ahí donde esté sembrado y plantado ahí le toca florecer. Dios nos plantó aquí en Guatemala y aquí estamos floreciendo y vamos a florecer más para la gloria de Dios nuestro Señor, porque es su deseo que seamos prosperados en todas las cosas. Es voluntad de Dios.

Con Cristo hemos muerto a nuestra vida pasada, y eso significa recordar que nuestra vida pasada fue perdonada por Dios y nuestros pecados han muerto con Cristo. Si Dios ya no recuerda el pasado perdonado ¿por qué recordarlo? Sea libre hoy de todos los recuerdos del pasado pecaminoso. Cuando vemos para atrás nuestra vida de pecados puede ser que nos sintamos mal. Quizás cometió una aborto por tener una relación ilícita, quizá usted indujo a alguien a cometer un aborto y eso le ha molestando por cuarenta años. Quizás usted hizo un negocio injusto y engañó a alguien y eso le molesta, quizás usted mató a alguien, a lo mejor tuvo relaciones sexuales ilícitas, quizás usted hizo algo que de veras lo avergüenza. Engañó a sus padres, estafó a su madre, golpeó a su hermano y lo dejó enfermo. Yo no sé que haya pasado en su vida, qué pecado haya cometido en el pasado, yo le recuerdo ahora que si usted cree en Cristo Jesús, usted tiene ahora una nueva vida en Cristo Jesús y Su sangre le ha limpiado de todos sus pecados. Usted no tiene por qué sufrir más la pena por los pecados que cometió antes, porque hoy usted es una persona nueva en Cristo Jesús.

Así que no recuerde lo malo, no recuerde los pecados cometidos, no se deje condenar ni asustar ni atormentar por el diablo por los pecados cometidos. Filipenses 4:8-9 “Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes”. Si algo necesitamos es precisamente pensar lo positivo, lo puro, lo verdadero. No piense en falsedades, en imaginaciones, en las acusaciones que alguien le trae de otra persona, simplemente porque es un chismoso y su vida ha sido siempre de ser chismoso, de criticar. Si usted hace memoria de cada vez que se ha sentado a tomar café con esa persona en los últimos 20 años, siempre le ha hablado mal de alguien, de la iglesia, del gobierno, del amigo. Con personas de esa naturaleza piense bien si le conviene seguir tomando café con ellos. Piense algo que es digno de elogio, admirable, piense en lo bueno. Todos tenemos algo de bueno.

Un día estaba hablando con algunas personas y empezaron hablar mal de los gobernantes. Les dije, le voy hablar mal de los gobernantes, si quieren, pero le voy hablar lo bueno que cada uno ha hecho. Ya ni se acuerda la gente de lo bueno que hizo algún gobernante, todos han hecho cosas buenas, lo que pasa es que los medios de comunicación exaltan lo malo que hace la gente, no lo bueno. Lo que hace Dios cuando usted lo conoce, es perdonarle todos sus pecados, los toma y los arroja al fondo de la mar, dice la Biblia, para no acordarse más de ellos. Dios no se recuerda de sus pecados ni se los está echando en cara, porque Dios ama, y el que ama perdona y el que perdona olvida. Sin perdón no hay olvido.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…

 

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