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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¿Ha escuchado acerca de la celebración del Día de la Madre, del Día del Padre, del Niño? Me llamó la atención, la semana pasada, leer en unos de los diarios de nuestro país que en un pueblo de Colombia, se dispusieron a celebrar el día internacional de la pereza. Sacaron sus hamacas y se pusieron a celebrar, yo creo que habrá más de alguno que no solo celebra el día internacional de la pereza, sino que celebra la pereza cualquier día. Para la pereza cualquier día es bueno.

¿Ha sentido alguna vez pereza? Todos hemos sentido pereza alguna vez. Usted está acostado en su cama, tiene frío, pero pasa toda la anoche con frío porque le dio pereza levantarse a traer un poncho. Le dio pereza levantarse a traer una frazada, si se hubiera levantado y se hubiera echado la frazada hubiera dormido tranquilamente el resto de la noche. Enciende el televisor, el programa no le gusta, pero se queda viéndolo porque el control está en el otro mueble y le da pereza levantarse e ir a traerlo para cambiar de canal. ¡Ah! los perezosos son extraordinarios. Un día uno fue a pedir trabajo acompañado de un amigo y el que lo entrevista le dice ¿usted a qué se dedica? Yo a nada. Y  ¿este? Es mi ayudante. La gente de veras se llena de pereza.

Hay un capítulo importante en el libro Alas para  Tu Economía que se llama La pereza, tu pobreza. Hay muchos pobres, tantos como perezosos, porque la verdad es que muchas veces nos pasa la de aquel que estaba con su compañero tratando de vivir en medio de la pereza, y le dijo: Para que comamos algo, vamos a la bananera de mi tío, ahí hay bastante que comer gratis, podemos comer bananos. Y se acostaron. Uno empezó a comer bananos, y en eso le dice al compañero, ¿por qué no comes? Y le contesta ¿quién me los pela?

Cuando decimos que hay quienes quieren la papa pelada, es porque son personas perezosas, y la pereza es tu pobreza. Y uno de los grandes enemigos del amor al prójimo es, precisamente, la pereza. ¿Qué es la pereza? Es la negligencia o falta de ganas para hacer las cosas, también incluye el descuido o tardanza en las acciones. En otras palabras, es no hacer las cosas, porque no se siente hacerlas. Es que no tengo ganas, es hacer las cosas con el mínimo esfuerzo y lentitud. Algunos sinónimos de la pereza son dejadez, vagancia, apatía, negligencia, holgazanería, procrastinación. ¿Cuántas veces por ser víctimas de la pereza sufrimos las consecuencias? Usted es líder de una célula, lo llama un miembro de su célula y le dice: Me estoy muriendo, por favor oren por mí. ¿Podrían venir? Usted dice, cómo no, voy a ir. Pero yo creo que aguanta para mañana. Otro día temprano lo llaman: fulanito que estaba enfermo murió. No sé si ha usted le ha pasado, a veces por la pereza no hacemos una visita a alguien que está muy enfermo y cuando la hacemos ya es tarde. Lo vamos a visitar, pero a la funeraria.

Por eso, la pereza es un enemigo del amor al prójimo, porque si la hiciéramos a un lado, mostraríamos el más grande amor que podemos tener. No todas las cosas que hacemos en la vida las hacemos porque estamos muy entusiasmados por hacerlas. Acuérdese de mí mañana, por la mañana, cuando suene el despertador a las 4:30 y usted tenga que levantarse allá por Villa Nueva o por Amatitlán o por Escuintla, para salir y venir al trabajo. Es raro que usted se levante a esa hora y diga ¡qué entusiasmo, qué emoción voy a ir otra vez a la fábrica! Dios pone en nosotros el querer y nos pone la capacidad de decidir. Usted se levanta y entonces las emociones vienen después, no vienen al principio. Las emociones y las sensaciones llegan, los sentimientos llegan después de tomar la acción para servir. Por eso es tan importante entender que la pereza es un enemigo del amor al prójimo.

Recibí una carta, hace algunos años, de una mujer que me decía que cuando pudiera la leyera a la gente. “Yo llegaba a ver a mi mamá cuando quería que me cuidara a mi hijo. Yo salía con mi esposo para ir a pasear o cualquier actividad en la que yo no quería estar con mi bebé. Me llamaba la atención encontrar a mi mamá, siempre, con un suéter que tenía un hoyo en el codo (No sé por qué son así las mamás. Se ponen el más viejo, el más roto, pero ahí están contentas).Y entonces yo decía, voy a sacar a mi mamá un día de estos, la voy a llevar a comprar un suéter que le guste para renovarle este que ya está roto. Vamos a pasar un buen rato juntas. Pero por diferentes causas, mi dejadez, mi negligencia pasaron los días, las semanas, los meses y los años. Un día me dijeron: tu mamá murió. Nunca accioné para llevarla a comer juntas, a pasear juntas. Y todo ¿por qué? por nuestra pereza.

Yo sé que las señoras ven una montaña de platos cada vez que en su casa come todo el mundo, llegan las nueras, los yernos, los nietos y a lo mejor no usó desechables sino aquellos que hay que lavar para usar. ¿Siente ilusión por ir a lavar? ¿Verdad que no es así? Usted se decide lavarlos, porque tiene que mantener su casa limpia y ordenada. A veces llega la pereza y usted deja ahí la montaña de platos. Y la montaña de basura, los restos dela piñata. Todosse fueron, pero nadiela ayudó. Perocomo usted se deja llevar por la pereza, el lunes lo deja, el martes, miércoles también. El próximo fin de semana cuando la llega a visitar la suegra, sin avisar, se encuentra con que está esa casa totalmente desordenada. ¿Por qué? Porque la pereza es tu pobreza. Y luego la gente sufre, porque vive en medio del desorden.

Típico caso de dejadez, de negligencia y de pereza: se empieza a anunciar Explo Music Fest y el Pastor les dice compren sus tickets, porque se están acabando. Y a usted le hablan unos sobrinos que viven en Mazatenango para que les compre los tickets, aunque ahora desde Mazate o desde cualquier lugar del interior del país pueden comprarlos vía fraterticket.com. Por lo general se lo dicen al tío, al papá o a la mamá, quien es el que va a pagar. Yo me he encontrado con un montón de casos. Fíjese Pastor que mis hijos me dijeron, mis sobrinos me dijeron, los amigos de mis hijos me dijeron que comprara los tickets, pero entre una y otra cosa se me pasó el año y no los compré. Ahora dicen que ya no hay. Consígamelos Pastor. Y viene el Pastor y le dice: Como no mi hermano, déjeme orar para que Dios lo libre de la condenación.

Tenemos qué hacer lo que nos toca hacer. M’ijo, ya vienen los exámenes, ¿estás estudiando? Si Mama. M’ijo, en dos semanas son los exámenes. Si mamá. Pero en vez de estudiar  se la ha pasado chateando, se la ha pasado en Facebook, se la ha pasado haciendo nada, y cuando llegan los exámenes ¿cómo le va a esa niña? Mal, mal. Anoche contaba mi hijo, el Pastor Alex, que cuando estuvo en quinto y sexto año fue de lo más haragán que puede haber. Que para él fue impresionante llegar un día a la casa y llevar su boleta de notas, ahí habían colores negros, verdes y rojos. Negros eran bien ganados de acuerdo a los estándares del colegio70 a100, verdes de 70 – 60, pero rojos de 51 para abajo. Dice que se la había pasado con tal haraganería. Cuando llegaron cada uno de nuestros tres hijos a la casa y entregó Checha sus calificaciones, negras todas las notas. Y Jorge entregó sus calificaciones, negras todas las notas. Habían ganado muy bien. Y de ahí entregó las suyas y se las entregó a su mamá que estaba a la par de su papá. Y su mamá, dice, que abrió las calificaciones y no dijo nada, pero empezó a llorar. Le dijo, m’ijo si no eres tonto, pero él empezó a llorar más que la mamá, porque dice que su papá lo estaba viendo. Pero eso le sirvió, cuenta él, para reaccionar. Y ponerse a estudiar mejor y poder lograr lo que logró cuando ya estaba en primero básico y se hizo la clausura en el Teatro Nacional. Ahí estaba él vestido de blanco, hasta con zapatos blancos. Anunciaron, ahora tenemos como tercer lugar de este grado a fulanita de tal. Entonces dijo, no saquéel tercero, menos podré sacar otro. Y el segundo lugar Alex López. Pasó y recibió su reconocimiento por ser el segundo lugar más destacado dela clase. Llegócon su mamá y le dice aquí está el diploma que me dieron, disfrútalo porque es el primero y el último.

Tenemos que entender que nuestra pereza afecta al prójimo, la pereza de un estudiante malo afecta a los papás, se sienten mal, pierden todo el dinero que le dieron al colegio ese año, porque hay que repetirlo. Se sufre, nuestra pereza afecta al prójimo. Y por eso debemos entender la necesidad de cuidarnos. A usted le empieza  a doler algo, debería ir al médico, pero piensa que tiene que pedir permiso en el trabajo, ir a hacer cola, a sentarse ahí en la clínica, luego los exámenes, “mejor voy después”, y después. Y por esa dejadez y por esa negligencia un día está en una piscina con su familia cuando empieza a sentir el dolor más grave, entones sí, en la ambulancia lo llevan al hospital, lo abren, pero ahora ya no es apendicitis, ahora es peritonitis, ahora ya es infección por todos lados y usted sufre las consecuencias de su dejadez, de su pereza.

Una empresa está viendo cómo encontrar trabajo para salir del hoyo en el que está, tiene un montón de gastos fijos. De repente se le presenta la oportunidad de realizar un proyecto muy grande, hacen todos los estudios, hacen todos los análisis, luego llegan a un acuerdo con el cliente, preparan el contrato, se mandan las minutas uno al otro, al fin están de acuerdo, ya todo está listo para firmarse. Entonces el cliente pide que le manden la cotización formal para firmarla, y viene el gerente general, le dice a su gerente de ventas: Hay que llevar esta cotización para que la firmen hoy. Este  llama al mensajero y le dice que lleve esa cotización a tal lugar, pero tiene que ser hoy. Sale el mensajero, empiezan a caerle los chorros de agua, va en moto, no lleva capa, mira el reloj, son las 3:30 tenía que llevarla a las 4:00, ya no van a estar ahí cuando llegue, dijo para sí, mejor me voy a mi casa, y el lunes temprano se las llevo. Como no llega esa cotización, entonces el cliente decide llamar a otra empresa que le habían ofrecido algo.  ¿Todavía tienes aquella cotización que me hiciste? – Sí.-. Yo tengo una que me ofrecen hacer este proyecto en 250 millones, ¿hasta en cuánto me puedes dejar el trabajo? – En 225 millones-. Tráemela cotización. Esemismo día se la llevan, la firman, elaboran las escrituras.El día lunes elmensajero se levanta y llega a dejar la cotización a aquella oficina a las 8:00 de la mañana y le dicen: Muchas gracias usted, pero ya no, ya tenemos otra.

¿Con qué cara regresa ese mensajero a decirle a su jefe que no pudo llevarla el viernes y la llevó hoy lunes, y que ya no les interesa? ¿Qué le va a decir el jefe a este mensajero? ¡Hasta de qué se va a morir! ¿Qué es lo que pasa? Se queda sin trabajo el mensajero. Se queda sin trabajo el gerente de ventas, la secretaria, la recepcionista y un montón de gente, porque ya no tienen como sostener el gasto. ¿Por qué? Porla pereza. Lapereza es un enemigo del amor al prójimo. Por la pereza nosotros podemos hacer que muchos se queden sin trabajo, que muchos se mueran de una enfermedad, que muchos queden presos por no llegar a tiempo a presentar el recurso que el abogado tiene que ir a presentar. La pereza es un gran enemigo del amor al prójimo.

Déjeme leerles unos pasajes de Proverbios que los tengo ampliamente desarrollados en el libro Alas Para Tu Economía, en el capítulo La pereza, es tu pobreza. Y dice así Proverbios 10:4 Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.

Proverbios 10:5 El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.

Proverbios 10:26 Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.

Proverbios 12:27 El perezoso no atrapa presa,  pero el diligente ya posee una gran riqueza.

Proverbios 13:4 El perezoso ambiciona, y nada consigue; el diligente ve cumplidos sus deseos.

Proverbios 15:19 El camino del perezoso está plagado de espinas,  pero la senda del justo es como una calzada.

Proverbios s18:9 El que es negligente en su trabajo  confraterniza con el que es destructivo.

Proverbios 19:24 El perezoso mete la mano en el plato, pero es incapaz de llevarse el bocado a la boca.

Proverbios 21:25 La codicia del perezoso lo lleva a la muerte,  porque sus manos se niegan a trabajar.

Proverbios  26:16 El perezoso se cree más sabio  que siete sabios que saben responder.

Recordemos que todos debemos sufrir uno de dos dolores. El dolor de la disciplina o el dolor del remordimiento. Tenemos que disciplinarnos para ser diligentes y no negligentes, para ser trabajadores y no perezosos.

Proverbios 22:29 ¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie.

Proverbios 27:18 El que cuida de la higuera comerá de sus higos,  y el que vela por su amo recibirá honores.

Proverbios 12:24 El de manos diligentes gobernará;  pero el perezoso será subyugado. Por último,

Colosenses 3:23-25  Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo,  conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.  El que hace el mal pagará por su propia maldad, y en esto no hay favoritismos.

Así que hágase promesas, planee como alcanzarlas y  cúmplalas. Todo lo que hagamos, hagámoslo como para el Señor. Por más que usted considere que su esposo no merece ser atendido, hágalo como para el Señor. Trate de ver en su esposo al Señor. Trate de ver en su esposa al Señor. Trate de ver en sus empleados al Señor. Trate de ver en sus jefes al Señor. Trate de ver en sus hijos al Señor. Trate de ver en su prójimo a Cristo mismo y será más fácil amar al prójimo como a nosotros mismos, y entonces estaremos cumpliendo ese gran mandamiento: Amar a Dios con todo nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…