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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¡Feliz cumpleaños! Treinta y tres años, felicidades por este aniversario. Le damos gracias a Dios por ello. Treinta y tres años, son muchos años. ¿Cuántos de los que están aquí tienen menos de 33 años de edad? Muchos jóvenes, poquitos viejos.

Gracias a Dios que pudimos fundar Fraternidad Cristiana de Guatemala a finales de 1978 y el primer servicio, el servicio inaugural, fue el 7 de enero de 1979. Dios nos permitió iniciar Fraternidad Cristiana de Guatemala. ¿Por qué la fundamos? Yo tuve la dicha de nacer en una iglesia cristiana evangélica bautista. En mi infancia, las iglesias que conocí eran pequeñas, pobres, la mayoría de sus miembros éramos gente de pocos recursos, poca educación y prácticamente cero influencia en la sociedad.

Así que mi corazón empezó a preguntarse ¿por qué tenemos que tener nuestras iglesias siempre pequeñitas, pobres e ignorantes? Empezó a ser mi deseo de cambiar, no solo mi situación personal y salir de la pobreza y la ignorancia, sino sacar a la iglesia de ese estereotipo de fracaso que se miraba. A los 15 años entré a la escuela bíblica y a los 16 hice mi primer  viaje a Canadá, Estados Unidos, México y luego viajé hasta Colombia y vi mucho de la obra del Señor en muchas partes. Y mi pregunta seguía siendo ¿por qué en Estados Unidos hay templos muy bonitos, muy lujosos, muy cómodos? Y en Guatemala por qué no. ¿Cuál es la diferencia? Tenemos el mismo Dios en Estados Unidos, en Canadá, en Rusia, Corea, en Guatemala ¿o no es el mismo Dios?

Así que me dije, tenemos que cambiar, tenemos que alcanzar con el Evangelio a nuestras clases medias, clases altas y no solamente a nuestras clases populares. El Evangelio es para todos, es para las clases bajas, clases medias, clases altas. Dios no hace acepción de personas ni porque sean ricos, ni porque sean pobres, Dios nos ama a todos. Por eso empezamos a pensar en una iglesia que pudiera penetrar en esas capas sociales – medias, medias altas- en nuestro país y cubrir un espectro más amplio de nuestra sociedad.

Así que fue como me atreví a compartir Palabra del Señor con gente profesional, médicos, ingenieros, empresarios, industriales. Empezamos a ganar gente para la obra del Señor. Comenzamosla Fraternidad Cristianade Guatemala en salón Los Carnavales del hotel Guatemala Fiesta, un hotel nuevo en aquel entonces, hoy es el Holiday Inn. El acta  de fundación la firmamos 20 personas, la mayoría mujeres. Yo tengo mucha fe en las mujeres, tienen influencia, Jesús lo sabía, por eso cuando resucitó a la primera persona a la que le contó que había resucitado fue a una mujer y miren todos los que sabemos de la historia. Confucio dijo si quieres decírselo al mundo, cuéntaselo a una mujer. Las mujeres tienen un don de comunicación., úsenlo para comunicar el Evangelio.

Así se fundó la Fráter, pero toda iglesia, todo grupo, toda persona sin visión perece. Una persona que no puede ver, que no tiene un concepto claro de lo que es su anhelo en la vida perecerá. Visión es la imagen clara de lo que queremos ser, de lo que queremos llegar a ser, de lo que queremos que nuestro grupo llegue a ser  y hacer. Es importante tener una visión clara y por eso la visión de Fraternidad Cristiana se hizo claramente. Se entregó un separador donde está la visión escrita para compartirla con todos, dice: “33 años y seguimos con todo… Nuestra visión en la Fráter: Ser una iglesia cristiana para la familia, que proclame el amor de Dios, manifieste el poder del Cristo resucitado y persevere en el orden dado en la Biblia”.  

¿De dónde nació eso de una iglesia cristiana paras la familia?  Cuando estaba en la escuela bíblica, la enseñanza que se nos daba era muy extrema, decía el que no deje padre y madre por causa de mí no es digno de mi, se nos decía que había que poner a Dios en primer lugar y renunciar a todos, renunciar a la familia y renunciar a los hijos y renunciar a todo. Y por eso algunos pastores tenían problemas con su familia, porque ponían primero a la iglesia, segundo la iglesia y tercero la iglesia, y la familia quedaba relegada en un lugar muy lejano.

Empecé a comprender que eso no era lo que yo entendía al leer las Sagradas Escrituras. Yo vi en la Biblia que Dios tuvo tan alto interés en la familia que para crear la raza humana no sopló y llenó al mundo de gente, formó una familia – Adán y Eva-, luego en Génesis 6 Cuando la maldad llegó hasta las narices de Dios como una pestilencia decidió eliminar a la raza humana, Dios decidió conservarla a través de una familia, la familia de Noe, su esposa y sus hijos. Luego el Señor decidió que iba a bendecir a la raza humana y  escogió a una familia: la de Abraham, y dijo prosperaré a Abraham, porque él ordenará a sus hijos y a los hijos de sus hijos a que me obedezcan y guarden mis mandamientos. En el Antiguo Testamento, en Malaquías, dice que vendrá el profeta Elías a restaurar el corazón de los padres a los hijos y el de los hijos a los padres.

Cuatro siglos pasan sin ningún profeta ni predicador y aparece el primer profeta en los evangelios, Juana el Bautista, y todos decían que venía con el espíritu de Elías a restaurar el corazón de los hijos a los padres y el de los padres a los hijos. La voluntad del Señor es la familia. La voluntad del Señor es usar a la familia y usted ve en toda la Biblia, en el Apocalipsis todo termina en una boda, las Bodas del Cordero. Jesús, la iglesia –su novia-, usted es parte de la novia del Cordero. Alégrese que estará presente en esas bodas con nuestro Señor. La familia es importante.

El 4 de febrero de 1976, tres de la mañana por 33 segundos, un terremoto de 7.6 grados. Veinticinco mil muertos en Guatemala, miles perdieron a sus familiares, perdieron sus viviendas, los que estuvimos presentes en ese terremoto recordamos cómo es. Si usted no ha estado en un terremoto, tenga paciencia, un día de estos habrá otro, hay que estar preparados, por eso construimos Mega Fráter de tal manera que soporte los terremotos y no se muera usted tan rápido. A raíz del terremoto organizamos un comité de emergencias en las iglesias El Calvario que se llamaba CEMEC, yo fui el secretario. Y desde el primer día nos organizamos en cuadrillas y brigadas de rescate y nos metimos a ayudar en todos lados, donde teníamos congregaciones.

La primera visita la hice a Santa María Cauqué, el poblado estaba en el suelo. Todos murieron. – Solo yo quedé-, me dijo el único sobreviviente. Mucha muerte. Fui a San Jacinto, Chimaltenango, igual, muchos otros pueblos igual. Por seis meses nos metimos de pie y geta en ese trabajo. Salíamos con el sol y regresábamos a casa después que se ponía el sol trabajando arduamente con los alcaldes, con los líderes comunitarios, buscando la manera de resolver sus problemas. Hoy que veo ese programa “Un techo para mi país”, recuerdo lo que hicimos en ese año de 1976. Miles de techos para mi país construimos en esa época, recibimos apoyo de las muchachas guías de Noruega, de la Iglesia Menonita, quienes aportaron millones y se construyeron casas en toda Carolingia, por ejemplo, eso lo hizo CEMEC y muchos otros pueblos y barrios recibieron ese tipo de ayuda.

A los seis meses de estar en ese trabajo intenso me encontraba en una gira por Puerto Rico y estando ahí, el Señor me hizo ver ¿qué sería de mí si yo seguía involucrado de tal manera en ese quehacer y descuidaba a mi hijo que había nacido, el primogénito, al que venía ya también, el segundo, y a mi esposa? ¿De qué le sirve al hombre ganar al mundo y perder su familia? El Señor me hizo entender que la familia es prioridad en nuestra vida, que si nosotros no cuidamos de nuestra familia nadie más va a cuidar de ella. Dios a quien le va a pedir cuentas por su familia es a usted, padre de familia. A usted madre de familia. Nosotros somos los responsables.

Entonces decidí revisar mis prioridades y empezar a darle a mi familia más atención que a cualquier otra actividad. Y por eso hoy en día estoy a punto de presentar un nuevo libro que se llama “Escuela para padres”, en donde enseño cómo podemos ser pastores, padres, tener un ministerio tan importante como el que Dios nos ha dado y al mismo tiempo tener hijos bien criados, bien educados, exitosos, casados, ya con hijos ellos también. Y es porque practiqué en ellos lo que les estoy predicando a ustedes, les trasladé a muchos de ustedes y por eso yo veo familias integradas con hijos y con nietos que siguen sirviendo al Señor. Pusieron atención y lo practicaron.

Una iglesia cristiana para la familia. La familia es la base de la sociedad, la familia es clave para la sociedad, la nación no va a ser más fuerte que las familias que la integran, la iglesia no va a ser más fuerte que las familias que la forman, la Biblia dice que cómo puede alguien gobernar la iglesia del Señor si no puede gobernar bien su familia. Por eso es importante que un líder en la iglesia tenga una familia bien formada, bien gobernada. Si usted es viudo, sigue siendo parte de una familia. Si es divorciado, pues lamento mucho que se haya divorciado, pero sigue siendo parte de una familia. Y si no tiene familia, es huérfano, no se preocupe, Dios hace habitar en familia a los desamparados, Dios es padre de viudas y defensor de huérfanos. Esta es su familia y nosotros le recibimos con amor, porque Dios ama a los huérfanos, a las viudas, a los viudos, a los solteros, a los divorciados, a todos. Aquí amamos a todos, aunque esté su familia quebrada, Dios le va a sanar el corazón, Dios lo va a restaurar. Y si nunca tuvo abuelas, aquí hay un montón que le pueden servir de abuelas. Aquí hay un montón que le pueden servir de tías, de tíos, primos, hermanos. Intégrese a una célula.

Nuestra visión ha sido ser una iglesia cristiana para la familia. Cuando empezó la iglesia en Europa fue por causa de la visita del apóstol Pablo, quien llevó el mensaje del Evangelio. Dice en Hechos 16 que empezó a buscar dónde orar un día sábado y se encontró que a la orilla del río, que atravesaba Filipos, había un grupo de mujeres, con ellas empezó a orar, ahí estaba como líder de ese grupo una mujer llamada Lidia, que vendía telas de púrpura, una mujer de clase media alta, una industrial, una comerciante, cuando oyó el mensaje de Pablo se convirtió y les dijo a ellos: ustedes creen que yo soy una persona que he creído en Dios, hónrenme hospedándose en mi casa y ahí, en la casa de Lidia, nace la iglesia europea. En eso se estaba, en esos días, enseñando a Lidia y a todos los de la célula de Lidia, porque la iglesia nació con células en casa y así nació la Fráter desde el primer día, células en casa, con grupos en casa.

Caminando por Filipos, una muchacha joven esclava, el extremo de la sociedad, de una mujer comerciante, industrial, empresaria, a una joven esclava representativa del punto más bajo de la sociedad, empieza a gritar: Estos son siervos del Señor altísimo y les anuncian a ustedes el camino de salvación. Y así continuó durante muchos días. Al fin Pablo se molestó y se volvió y reprendió al espíritu y le dijo en el nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de ella y en aquel momento salió el espíritu de esta esclava y pitonisa. Los hombres que la explotaban con el espíritu de adivinación se enojaron y entonces causaron un amotinamiento de la gente, reunieron a muchos, acusaron falsamente a Pablo y a Silas y los metieron en la cárcel. Los azotaron y ahí estaba Pablo y Silas, encadenados en el cepo, alabando a Dios a la media noche. Por cierto, Pablo y Silas eran compañeros de ministerio, y ahí estaba Pablo y Silas cantando y hubo un terremoto. Se soltaron las cadenas, los presos quedaron libres, el carcelero tomó su espada y se iba a matar, porque los romanos cobraban vida por vida. Un carcelero que dejaba ir a un preso pagaba con su propia vida, pero Pablo le dijo: Detente, aquí estamos, no te suicides. No te mates, y entonces el hombre corrió, se arrodilló ante Pablo y le dijo: Que tengo que hacer para ser salvo. El carcelero ya había oído de lo que Pablo enseñaba, seguramente. De lo que Pablo había hecho, seguramente. Pablo ahí le dijo, Hechos 16:31-34 Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron. Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa. A esas horas de la noche, el carcelero se los llevó y les lavó las heridas; en seguida fueron bautizados él y toda su familia. El carcelero los llevó a su casa, les sirvió comida y se alegró mucho junto con toda su familia por haber creído en Dios.

Alégrese de que toda su familia ha creído en Dios porque no hay cosa más grande que ver a nuestra familia creer en Dios. Cuando se muere nuestro hijo, nuestro padre, nuestro yerno, si es una persona que ha creído en Jesucristo, nos entristecemos, pero no como los otros que son tienen esperanza, porque sabemos que un día nos reuniremos allá con ellos eternamente con el Señor.

Una iglesia cristiana para la familia. Nosotros debemos entender que nuestra iglesia no es exclusivista. He visto a grupos comenzar que fundamentan que solamente van a ser para empresarios, o solo para jóvenes. Y luego, cambian las cosas. La Iglesia no es exclusivista. Nosotros vemos aquí a tres representantes de la sociedad nacer de nuevo. A Lidia, al carcelero y ala esclava. Totalmente diferentes. Qué tiene que ver un carcelero romano con una industrial, pero en Cristo podemos estar juntos aquí, usted puede ser de la UNE, del Líder, del Patriota, pero aquí todos somos unos en Cristo Jesús, aquí nosotros amamos a Cristo, Él es nuestro líder, nuestro Señor. Usted puede ser Demócrata o Republicano, no importa, pero en Cristo todos somos lo mismo, hijos de Dios. Ante el Señor no importa si usted es multimillonario o multiendeudado, Él Señor lo puede ayudar a salir de sus deudas y al millonario le puede enseñar a ser generoso en buenas obras.

Da gusto ver, aquí en la congregación, a un juez tomado de la mano de una persona de oficios domésticos. Da gusto ver aquí en la iglesia a una persona indígena y a un norteamericano cantando juntos al Señor. A un negro y un blanco, un bajito y a un alto, a un gordo y un flaco, un feo y un guapo. Aquí todos nos amamos, porque esta iglesia proclama el amor de Dios y nos amamos sin diferencias, sin distingos, ni políticos ni económicos, ni sociales ni raciales. Dios amó de tal manera al mundo y el Evangelio del Señor es inclusivista, la Fráter es incluyente, aquí no somos una iglesia solo para viejos o solo para niños o solo para jóvenes. Aquí atendemos a todos, desde el niño hasta el anciano y les servimos desde la cuna hastala tumba. Me ha tocado dedicar niños, a los que he tenido que sepultar.

Dios nos permite proclamar el amor de Dios. Y nosotros tenemos que amarnos con todo el corazón, Juan 3:16 “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Él dio a su Hijo para eso. 1 Corintios 13:13 dice “Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor”.

Nosotros creemos en las  sanidades divinas. He visto milagros, pero el milagro más grande es el del nuevo nacimiento. Cuando lleguemos al cielo ya no van a ver milagros, allá lo que habrá es amor, por eso lo más importante, dice la Escritura, que la fe y la esperanza es el amor. Y por eso debemos amar. En esto conocerán que son mis discípulos, dijo Jesús, en que se aman los unos a los otros. Tenemos que amarnos de tal manera que, como individuos, seamos reconocidos como gente amorosa, gente amable. Y como congregación, como grupo que podamos expresar también nuestro amor. Por eso a través de nuestros diezmos, ofrendas, promesas de fe expresamos nuestro amor a toda la sociedad, llevándoles el mensaje de salvación a través de la radio, prensa y televisión, de distintas formas, para que conozcan que Dios les ama y que tiene un plan maravilloso para su vida.

Además, como congregación, expresamos nuestro amor a través de las jornadas médicas, médicos y enfermeras van a distintos pueblecitos del país, de los más pobres, a llevarles medicina, consulta médica, hasta cirugías practican en el campo. Los médicos de Guatemala aprenden en el hospital Roosevelt, en el Hospital General San Juan de Dios y ahí les caen montones de heridos, de asaltados, montones de accidentados, ahí todos practican en la verdadera realidad, uno que otro se les muere en lo que aprenden, pero nuestros médicos y cirujanos cuando ya han aprendido son muy buenos y lo hacen en el campo, sin la comodidad de un quirófano, por eso hacen grandes operaciones en el área rural. A un médico que estaban invitando para ir a la jornada médica le dijeron: ¿Quieres ir con nosotros a la jornada médica? Si, pero ¿donde duermen? En el camino real, le dijeron, ¿Ahí hay Camino Real? No, en el camino real que lleva al pueblo, ahí nos acomodamos para dormir.

A veces los hermanos se sacrifican, salen de madrugada, toman mucho tiempo, se esfuerzan. Hay hermanos que han dado su vida  dando de su amor a la obra del Señor, a través de las Jornadas Médicas, a través de las visitas a hospitales. Tenemos un ministerio que se llama Caritas Alegres que van semanalmente a las pediatrías del hospital General San Juan de Dios y de otros, para ayudar a los niños que están enfermos. Les llevan un rato de solaz, esparcimiento, alegría, juguetes, merienda, bendición, canción, se visten de payasos, hacen de todo, con tal de ayudar a estos niños constantemente. Hay un ministerio de cárceles y correccionales. Hace más de 25 años que tenemos un ministerio que ayuda a las mujeres que están en la prisión preventiva en Santa Teresa, ahí hay niños que nacen, mujeres que llegan embarazadas y dan a luz y nuestro grupo que visita las cárceles les llevan su canasta con todo lo necesario para ayudarles cuando nace el niño. Se han hecho grandes cosas en el Centro de Orientación Femenina COF, donde están las condenadas, las que ya fueron sentenciadas, algunas a 20, 25 años, ahí construimos en una buena parte el templo que usan para sus reuniones. Constantemente se les lleva todo tipo de ayuda, se les ha conseguido becas para estudiar, algunas cosas han conseguido hasta permiso para ir a examinarse a la Universidad.

En cierta ocasión estaba predicando en Colombia, se me acerca una señora de muy buena presencia y me dice: Pastor, me da gusto conocerlo, usted fue mi pastor en Guatemala. Que bueno, le dije, pero yo no la recordaba. Usted fue mi pastor porque estuve presa y ahí llegaban de la Fraternidad Cristiana semanalmente a consolarnos, a darnos palabra, a ayudarnos y ahora tengo aquí una vida nueva en Cristo, estoy sirviendo en esta iglesia. El más grande de los amores tiene que expresarse, pero no solo manifiesta el amor  sino el poder del Cristo resucitado. Eso es lo que es Fraternidad Cristiana, una iglesia que manifiesta el poder del Cristo resucitado, Hechos 1:8 dice: Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra. En 1 Corintios 12 están los dones del Espíritu Santo, dones de lenguas, operación de milagros, dones de sanidades, de palabra de sabiduría, palabra de conocimiento, etc. Los corintios vivían el poder del Espíritu Santo a través de los dones. Y es importante, pero lo que me impresiona es que Jesús dijo en Hechos 1: 8 recibirán poder y serán mis testigos. La señal evidente de que usted tiene el poder del Espíritu Santo en su vida, que usted es una persona que da testimonio de Cristo, si no da testimonio de lo que Cristo ha hecho en su vida, si no le cuenta a otro de lo que Dios hizo en su vida, usted no está haciendo uso del poder que Dios le dio. No hay cosa más grande que contarles a otros lo que Dios hizo por nosotros, porque no podemos engañar a nadie, los amigos nos conocen, los familiares nos conocen y podemos decirles lo que Dios ha hecho en nuestra vida, compartir el testimonio de Cristo. El poder del Cristo resucitado, el derramamiento del Espíritu Santo sobre nosotros, para tener poder para vencer. Recuerde, Dios no nos ha dado espíritu de timidez, ni de temor, ni de cobardía sino espíritu de poder, de amor, de dominio propio. Y usted puede, pero no necesita ser un Alberto Motessi para evangelizar al mundo o Luis Palau para evangelizar al mundo, un Billy Graham para evangelizar al mundo. No, usted puede ser Federico de los Palotes, desconocido y evangelizar al mundo, porque usted puede contar lo que Dios ha hecho en su vida. Uno por uno, como Pablo lo hizo con Lidia o con el carcelero de Filipos, con la joven esclava, dándole a cada uno lo que necesita.

La cruz está vacía, pero la Tierra está llena de Su Espíritu Santo que nos da poder para ser testigos y el poder más grande del Cristo resucitado se manifiesta en el nuevo nacimiento que todo pecador arrepentido experimenta.

Cuando me invitan a orar por un enfermo, por lo general, le pregunto ¿usted ya recibió a Jesús como su Señor y Salvador personal? A veces me dice sí, otras veces me dice no, Y le digo, voy a orar para que Dios le sane. Dios tiene poder para sanarlo, pero de una cosa sí estoy seguro, usted de morirse tiene, usted se va a morir en cualquier momento. Usted puede sanar de cáncer y ya sano irse al mundo y vivir sin obedecer a Dios y se va a morir de otra cosa, pero lo más importante va a ser, no la sanidad divina que recibió en la Tierra, sino que usted recibió a Jesús como su Señor y Salvador. Cree en el Señor Jesús y será salvo tú y tu familia. Ese es el milagro eterno. Dios hace esos milagros en nuestra vida.

Y el tercer elemento es perseverar en el orden dado en la Biblia. 1 Corintios 12 habla de los dones del Espíritu Santo y en el desorden que se armaba en la iglesia de Corinto. 1 Corintios 13 habla del amor como el camino más excelente. Y 1 Corintios 14 habla del orden que debe haber en el culto, cómo deben realizarse las cosas. Por eso 1 Corintios 14:40 dice: Pero todo debe hacerse de una manera apropiada y con orden. Pablo les dice: hablen en lenguas si quieren, pero cuando estén en la iglesia mejor si hablan en el idioma de la iglesia y si hablan una lengua extraña pídanle a Dios que se interprete el mensaje. Porque si no hablan dos, tres, cien, mil en lenguas extrañas y nadie se edifica, pero si una persona habla una lengua extraña que puede ser terrenal o angelical o alemán y si no se traduce ese mensaje al español nos quedamos sin beneficio. Por eso se establece el orden aquí en la Palabra del Señor. Orden, en el uso de los dones, además dice, no lo hagan todos al mismo tiempo, háganlo por orden y por turno. Habla uno, todos callan, pero luego viene la interpretación de ese mensaje.

Esa es una palabra de profecía en español, tiene que darse pero uno por uno, para que haya orden. ¿Acaso nos les gusta a ustedes el orden que hay en Fraternidad Cristiana? Hay orden para estacionar los vehículos, hay orden para entrar, hay orden para el servicio, usted no oye a los niños chillar a cada rato, porque ordenadamente cada madres, cada padre, lleva a su bebé al área de Pequeños Gigantes, donde les tenemos un lugar precioso y adecuado para que los niños alaben a Dios pataleando y chillando. Y cuando ya nadie puede soportar esa alabanza, los mandan a llamar a usted. Pero hay orden.

A mí me agrada que la gente esté aquí y disfrute, que no anden jovencitas paseándose por todos los pasillos mostrando su esbelto cuerpo para ver si consiguen novio. Me encanta cuando la gente pone atención y está ordenada en la iglesia. Todo debe hacerse decentemente y en orden. Esa es nuestra visión, una iglesia cristiana para la familia que proclama el amor de Dios, persevera en el orden dado en la Biblia y manifiesta el poder del Cristo Resucitado, por eso debemos permanecer en la Palabra del Señor. Las medidas de nuestra fe se fundamentan en la revelación que Dios hizo a sus hijos en la Biblia.

Sí creemos en los libros, por eso tenemos Fráter Librería y vendemos libros, pero recomendamos siempre: antes de leer cualquier libro, leer la Biblia para ser sabios, creerla para ser salvos y practicarla para ser santos y predicarla para ser testigos de Jesucristo nuestro Señor y Salvador. Perseverar en el orden dado en la Biblia, aquí está el orden dado en la Biblia para la familia, para el manejo de las finanzas, para el manejo de la familia, para el manejo del gobierno, todo está en las Sagradas Escrituras. Por eso es que le animo a que participe ene la Facultad de Liderazgo. Hoy está comenzando la facultad, cada primera semana del mes comienza, para aquellos que quieren aprender, conocer la Palabra de Dios nuestro Señor. Todo puede cambiar, pero la Palabra de Dios no cambia. La Palabra de Dios permanece para siempre.

¿Cuál es nuestra misión? En el otro lado de su separador dice: Nuestra misión en la Fráter: hacer discípulos de Jesús. Y hasta abajo están las principales citas bíblicas que respaldan nuestra visión y nuestra misión. La visión es lo que queremos hacer. La misión es cómo lo vamos a hacer. Y nosotros vamos a ser discípulos de Jesús, no discípulos del Pastor Jorge, no del pastor fulano, zutano, mengano perencejo. Los discípulos son de Jesús. Nuestra misión, nuestro encargo, la razón por la que trabajamos, por lo que hacemos todo en la Fráter, se resume en las palabras de Jesús a sus discípulos antes de partir al cielo, en lo que conocemos como la gran comisión, eso está en Mateo 28:18-20. Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

¿Cómo sabemos que alguien es un discípulo de Jesús? Es aquel que conoce y cree las enseñanzas de Jesús. No solo conoce a Dios sino que habla de Dios. Y no solo conoce de Él sino le conoce a Él personalmente. Un discípulo vive como Jesús vivió. Jesús vivió con obediencia a la voluntad del Padre. Jesús vivió sirviendo y dando, Jesús dijo: No he venido a este mundo para ser servido sino para servir y para dar, para dar mi vida en rescate por muchos. Cuando usted  da su tiempo, su talento y su tesoro está siendo un discípulo de Jesús. Dios siempre enseña a dar, de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo. Usted puede dar sin amar, pero no puede amar sin dar. Cuando usted ama, da.

Y por eso es que tenemos aquí a más de tres mil voluntarios que dan su tiempo, que dan su talento y miles más que dan su tesoro, que con sus diezmos y promesas de fe hacen que la Palabra de Dios llegue a muchas partes del mundo, a través de la televisión, a través de distintas manera. Esto es lo que ha hecho posible que todo lo que tenemos se haya podido construir al contado, con recursos propios, porque hemos aprendido a ser discípulos de Jesús, porque hemos venido para servir y para dar. Y el que sirve, sirve. Y el que no sirve, no sirve.

Tenemos que aprender a servir y a dar. Un discípulo hace que otros vivan como Jesús vivió. Se multiplica en otros lo que Dios ha hecho en usted, ¿podrá Dios hacerlo en sus amigos, podrá hacerlo en sus  familiares, en sus compañeros de trabajo, compañeros de estudio? Entonces no sea egoísta, no guarde para usted la bendición que Dios le dio, lo que Dios le dio compártalo. Sea como el río Jordán que atraviesa  Israel y lleva el agua para que todo Israel se desarrolle en la agricultura y sacie su sed y no se muera de sed. Ese río es el tesoro más valioso que tiene Israel, porque es el agua vital que corre a través de toda la nación, pero ese río llega al Mar Muerto y ahí cambia de nombre, ya no se llama Jordán, ahora se llama Mar Muerto porque ya no circula, ya no llega a otros, ya no sirve para que otros beban. Usted no puede tomar de esa agua, no se la puede echar en los ojos porque le arde, usted se muere si toma de esa agua, usted tiene que entender que el agua es para que corra, no para que se estanque, por eso dice Jesucristo en Juan 7:37-38  — ¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva. Eso es lo que pasa cuando creemos en Él, dejamos de ser un mar muerto que atesoramos, acaparamos todo el agua que recibimos, todo el tesoro que nos llega la acaparamos, lo acumulamos solo para nosotros. No, empecemos a ser como ríos de agua viva, que hacemos que otros sacien su sed.

Usted está rodeado de mujeres tristes, solitarias, amargadas, sopapeadas, pateadas. Está rodeado de hombres solitarios, tristes, amargados, viciosos que de su interior salgan esos ríos de agua viva, que usted vaya y les diga. Yo te amo, pero Cristo te ama más todavía. Él dio su vida por ti, y si tú crees en Cristo, tu vida será diferente, tu vida cambiará. Ya no serás una persona amarga como el Mar Muerto, serás una persona feliz.

 

 

Escuche

La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…