Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Yo no sé que sabor de boca le dejó el 2011, no me refiero a los tamales de anoche, no me refiero al pavito, a la pierna, no sé que más comió usted. Me refiero al sabor de boca en sentido figurado, qué sabor de boca le dejó el2011. A lo mejor usted se siente feliz, satisfecho y realmente alegre de que usted se propuso bajar40 librasy hoy primero de enero se levantó y se pesó y había bajado 41 libras o a lo mejor se siente triste y frustrado, porque hoy tal vez no quería venir a la iglesia, porque  no le entraba la ropa, su ropa se había puesto en huelga. Yo tengo varios trajes en huelga

¿Qué sabor de boca le dejo el 2011? ¿Qué tal en el área de las finanzas? Usted se propuso, a lo mejor en enero pasado, este año si voy a salir de deudas. Este año sí vamos a administrar bien nuestro dinero. Este año no vamos a comenzar el año como lo comenzamos el anterior. ¿Qué sabor de boca le dejó el 2011? Y ¿Cómo se siente hoy? ¿Se siente alegre y realizado porque logró alcanzar lo que quería, lo que se había propuesto, esas metas? o ¿se siente frustrado y triste, porque está acá y otra vez dice: estoy en la misma situación?

 Un año nuevo es como un borrón y cuenta nueva, usted sabe que los años los inventamos nosotros, la medida del tiempo, los segundos, los minutos, las horas, los días, los años. Pero es como un borrón y cuenta nueva y comenzamos de nuevo. Lo triste es que muchas veces no nos sentamos a evaluar cómo nos fue el año anterior. ¿Cómo se siente usted hoy? Está aquí con ánimo y agradecido con el Señor o hay algo en su corazón que le dice: “Otra vez me fallé a mí mismo, hice promesas que no cumplí”. Yo creo que es apropiado el día de hoy que podamos leer en una porción de la Escritura, de un hombre que tuvo que enfrentar grandes dificultades, el apóstol Pablo, un hombre al que Dios personalmente, Jesús mismo ya resucitado, se le aparece cuando iba camino a Damasco. En una gran luz le dice: ¿No te duele darle patadas a un cuchillo, no te duele? ¿Qué estaba haciendo Pablo?, Usted se recordará que estaba buscando a todos los cristianos en el imperio romano para encarcelarlos, es más, fue testigo de la muerte de uno de los diáconos que fueran nombrados, en el libro de Hechos, para que los discípulos pudieran dejar de servir las mesas y dedicarse a predicar la Palabra y a orar: Esteban.

Este hombre se convierte al cristianismo, cree en Jesús, se llama el último de los apóstoles, porque dice: Como un abortivo se me presentó a mí. Jesús mismo lo comisionó personalmente, para que viera lo que tenía que hacer para ganar a los gentiles, gente como usted y yo que no somos judíos. Y antes de leer esta porción de la Escritura tengamos en mente lo siguiente: había una corriente en esa época que eran los judaizantes ¿qué buscaban ellos? Eran los judíos que vieron que los gentiles se estaban convirtiendo al cristianismo y querían que los gentiles guardaran toda la ley de Moisés y los hombres practicaran la circuncisión, que consistía en cortarles el prepucio a los niños en una determinada fecha después de haber nacido.

Hubo una discusión, usted recuerda el libro de Hechos 15 en donde está el concilio de Jerusalén donde Pedro y Jacobo – el hermano de Jesús- hablan y lo que hacen es decir que no se les va exigir nada a los gentiles, nada más que se abstengan de inmoralidad sexual, de  lo sacrificado a los ídolos, de los animales estrangulados, de comer sangre. Estos judaizantes están tratando que en la iglesia de Filipos, los cristianos de ahí, guarden toda la ley y se circunciden.

Con esto en mente, abra su Biblia en Filipenses 3:1-11 Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad. Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo. Porque la circuncisión somos nosotros, los que por medio del Espíritu de Dios adoramos, nos enorgullecemos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en esfuerzos humanos. Yo mismo tengo motivos para tal confianza. Si cualquier otro cree tener motivos para confiar en esfuerzos humanos, yo más  - Una nota aquí, Pablo está hablando de los esfuerzos humanos para  guardar la ley de Moisés, Pedro dijo en Hechos 15 que no debían ponerle ese yugo en el cuello a los gentiles, que ni siquiera ellos podían llevar- circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la interpretación de la ley, fariseo – que era la secta que guardaba la ley estrictamente, más estrictamente que todos- ; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que la ley exige, intachable.  Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo.

¿Qué era  ganancia para él? Todas sus credenciales como judío, una persona intachable que guardaba toda la ley de Moisés. Seguimos: Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos. No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

Vea el versículo 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago – pero si usted lee ese pasaje no es una cosa, son tres: olvidando, esforzándome, sigo avanzando. ¿Por qué? Porque tenemos las tres o no tenemos nada. Y eso es precisamente lo que quiero que veamos hoy. Tres requisitos para seguir corriendo en este 2012, tres requisitos para seguir avanzando y llegar –si Dios nos da la vida- el próximo primero de enero a que podamos decir: Gracias Señor, porque esos tres requisitos que encontré en Tu  Palabra, en la vida de Pablo, me permitieron avanzar y hoy Señor, no solo he alcanzado mis metas terrenales sino mis metas espirituales. Por eso Padre te bendigo.

Hubo una época en mi vida que leí, leí cuantos libros pude, buscando cómo vivir la vida con excelencia, a plenitud y resulté encontrando que todo sale de la Palabra. No está mal leer otros libros, pero leer la Palabra es lo mejor. Filipenses 3:13 dice: Pablo dejaba atrás sus credenciales, sus logros en el área judía. De hecho dice que todo eso lo tiene como estiércol, eso no es algo que usted ame, nadie quiere limpiarlo, y tiene un olor especial, apesta. Pablo dice: para mi eso lo tengo por estiércol. Él lo que está diciendo es: olvide lo que queda atrás. ¡Olvide lo que queda atrás! Olvidaba sus credenciales, las dejabas atrás, es decir, no me importa lo que pasó de aquí para atrás. Y no solo eso, también dejaba sus fracasos. Pablo dejó un pasado sucio como perseguidor de la Iglesia y un pasado glorioso como un judío intachable.

No podemos seguir corriendo si no olvidamos lo que queda atrás, no se puede. Ha escuchado gente decir: “Yo estuve en el altar y mi pareja nunca se presentó, por eso mi vida es como es”. “Usted no sabe lo que sufrí de niño”. “Nunca tuve papás”. “Yo quebré una empresa”. “Yo le fui infiel a mi esposa”. ¿Quién puede avanzar pensando en esos fracasos? ¿Quién puede? Quién puede ser feliz si no suelta la niñez espantosa como la de un amigo que me está viendo ahora mismo en California por internet. Todas las navidades estaba hasta las 12 de la noche en la puerta de su casa esperando que el papá – que nunca conoció- llegara. Dice que estaba en la puerta y lloraba y lloraba, porque la Navidad era el día más especial para él y decía: si un día va a regresar mi papá va a ser para Navidad. Y en su mente de niño ingenuo quería tener un papá y saber lo que se siente tener un papá, aunque fuera el papá de su vecino que entra a patearlo y a pegarle todo borracho. Hoy puedo decirles que no solo ha perdonado a los causantes de que su papá no estuviera, porque lo mataron y nunca le dijeron eso de niño. Hoy encontró a su mamá, que lo abandonó de meses. Fue, le pidió perdón y es un hombre libre.

Yo sé que usted sabe esto, usted lee la Palabra, pero yo no vengo a enseñarle, yo vengo a  animarlo que lo haga: olvide lo que queda atrás, esto es, perdone. Se recuerda cuando Jesús enseñó a sus discípulos a orar ¿qué les dijo? Padre nuestro que estás en los cielos, pero en medio de la oración dice: perdónanos nuestras ofensas así como también nosotros perdonamos las ofensas a los demás. Y al final,  después del amén, es lo único que vuelve a explicar porque dice: si no perdonamos las ofensas a los demás, tampoco nuestro padre celestial nos perdonará las nuestras.

Olvide el pasado, perdone. Perdone hacia afuera si lo han lastimado. Yo no sé que ha pasado contra usted, qué le han hecho a usted, porque caras vemos y corazones desconocemos. Cuando nos reunimos en un retiro espiritual hay testimonios de hombres y mujeres. Uno oye testimonios que de verdad si George Lucas o Steven Spielberg se llevaran el guión serían una película. Testimonios a la carta, de todo, pero también encuentra gente que ha sido libre, libre para vivir.

Pensando en el pasado, un día escribí lo siguiente: Quien no deja su pasado en el pasado paraliza su presente y elimina su futuro. Alguien me dijo un día, yo puedo servir en la iglesia, pero no me vaya a poner con el fulano. Ah, ese fulano… ¿Verdad qué buenos cristianos somos? ¿Qué dice la Biblia? Olvide. Yo tengo un amigo con el que voy a comer a su casa, me invita, sin embargo, la primera vez que prediqué, que fue en el año de 1996 en la Fráter Roosevelt, me encontré a alguien que me dice: vos Alex tené cuidado con el fulano, me dijo, porque estaba hablando con el zutano, ¿sabés qué estaban diciendo? Que predicás porque sos el hijo del Pastor, porque sos malo. Cuando salí al parqueo me encontré a esta persona que estaba hablando y ¿saben qué hizo? Me fue a dar un abrazo de aquellos de oso. Y me dijo: Alex qué mensaje tan bueno que diste, te felicito, seguí adelante. Muchas gracias –le dije- Dios lo bendiga. Porque somos cristianos ¿si o no?

El Señor dijo no al divorcio, porque dijo amen a sus enemigos. El Señor quiere que nosotros perdonemos. Le digo a los nuevos predicadores no crean todo lo que les dicen. Ustedes vean el video y pregúntenle a su esposa y rápido los baja del caballo. Perdone hacia fuera, si no perdonamos no puede haber vida, si sigue atado a su niñez usted es una desgracia, porque vive reviviendo las chilladas, las patadas y mira a su papá, y recuerda las palabras, porque usted y yo tenemos un cerebro impresionante que Dios nos dio, porque cuando recordamos el pasado el problema es que revivimos el pasado, escuchamos, olemos, sentimos. Es un video, es una película que pasa en nuestra mente ¿qué pasa? Usted revive el pasado. Tal vez sus pareja le fue infiel, ya le pidió perdón, ya se restauraron, pero, viene el pero, usted está viendo una película y mira alguien que le está quemando el rancho – como decimos en Guatemala-  con otra, ¿qué siente esa persona en ese momento? Es una película, el otro ya pidió perdón, está arrepentido, ahora es más fiel que un perro. Está la pareja al lado y usted ve la escena y se empieza a imaginarla entrando a un motel, se la imagina besuqueándose, pero no es con usted, es con otro u otra. Usted se pone ensatanado y si le está agarrando la mano se la suelta y le pregunta ¿qué pasó mi amor? Nada. Y cuando nada le pasa a una mujer eso es serio. O le suelta la mano o se la empieza a apretar, ¡me la estás apretando! No te la estoy tomando suavemente. ¿Verdad que así fue? Gozaste.

No olvidar lo que queda atrás es no tener vida, es vivir los sentimientos del ayer, porque todo pensamiento crea un sentimiento. Yo pienso y luego siento, usted ve que me paré a predicar hoy, no había ni empezado a hablar y usted dijo: esto va a estar aburrido. O dijo, vamos a darle el beneficio de la duda si es que trae algo del Señor. Alguien dijo: qué chilero, va a predicar Alex, hoy duermo rico. Lo que yo pienso es lo que siento. A veces me invitan a escuchar a un predicador que le dicen que es muy bueno, y uno va a escucharlo y no es bueno, pero todos lo aman, ¿por qué? Porque lo conocen y lo quieren. No es el estilo de uno, pero es el estilo de los que lo aman y lo quieren. Yo he aprendido que todo se aprende, de todo predicador se aprende aunque sea como no hacerlo. Pensamiento-sentimiento.

Si usted quiere que este año 2012 sea un buen año no puede vivir en nada, lea bien esto: en nada en el ayer, excepto para extraer lecciones, excepto para aconsejar a alguien, excepto para darle gracias a Dios de donde uno viene, excepto lo que lo edifique. Yo ya he probado y no funciona seguir pensando en el ayer. Es que un día me dijo, sí, pero eso ya no lo va a borrar. Es que un día me hizo, pero  ya no puede hacer nada. Pero es que un día… ya no se puede. ¿Quién puede hacer algo por el pasado? Solo Cristo Jesús, pero un ser humano nada. Déle un golpe a alguien y ni mil caricias quitan el golpe.

Perdone hacia fuera y perdone hacia adentro. Si Dios nos ha perdonado nuestros pecados, por qué recordarlos. Por eso  usted puede ver a un montón de gente que ha cometido pecados espantosos y los ve todos felices ¿sabe por qué? Porque ellos ya no están en el ayer, ellos ya se arrepintieron de sus pecados y están en un hoy. Dios nos dice perdonen, perdone, porque el no perdonar es una carga tan grande que nos va a terminar por quebrar. Pero el perdón no es una sola vez, es continuo. Por cada vez que usted se recuerda del pecado que alguien cometió contra usted puede resurgir el dolor, rencor,  resentimiento, deseo de venganza o la depresión en su vida. Perdone genuinamente, constantemente, mire a través de los ojos de Dios cómo ve Dios al pecador que ya perdonó. El Señor olvida, si el Señor se recordara de nuestros pecados saber cómo nos iría, perdone.

Pablo olvida sus éxitos, pero también olvidaba sus fracasos. Porque él persiguió a la Iglesia, le sostuvo la ropa a la gente que se quitó la chumpa mientras apedreaba a Esteban y vio cómo lo mataban y pensó que estaba sirviendo a Dios. De hecho cuando Pablo se convirtió al evangelio y empezó a predicar, imagínense la gran cruzada de milagros con el apóstol Pablo, experseguidor de la Iglesia. Y dice que tenían el temor de ir a escucharlo predicar, porque él había perseguido, encarcelado y testigo de gente que habían matado los judíos. Cómo puede uno vivir con eso, por eso digo: perdone hacia adentro, usted destruyó su matrimonio y ya no hay matrimonio y su pareja ya se casó con otra. Sencillamente la pareja cerró ese capítulo de la vida y dijo ya nunca más. Perdónese, haga un listado de todas sus metidas de pata, rómpalo, quémelo y diga: Señor yo sé que tú me perdonaste, yo recibo tu perdón, y siga viviendo. Pero Pablo no solo dice eso.

En Filipense 3:13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago, la primera es olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está adelante. No solo olvida sino se esfuerza por lo que está adelante. Esforzarse por lo que está adelante es imprescindible si queremos seguir corriendo en este 2012. No podemos esforzarnos por lo que está adelante si no sabemos qué está adelante. Pablo, su meta era Cristo Jesús: Quiero hallarme unido a Cristo, dice, y alcanzar la resurrección de los muertos. Esa era su meta, la que todos debemos tener. Pero no solo debemos establecernos metas terrenales sino también espirituales.

Esforzándome por lo que está adelante. Allá por el año 90-91 corríla San Silvestre, ese año se robaron la salida, salieron corriendo en tropel, yo iba atrás, miraba para adelante un gentío, y miraba para atrás un gentío. No miraba cuando comenzaba ni terminaba la gente, yo decía: Señor bendito, qué hago yo aquí metido, pero esforzándome por lo que está adelante, lo que le permite a uno es saber que hay una meta. En ese entonces terminaba la carrera en el estadio Mateo Flores. Saber que mi familia estaba, mi papá y mis dos hermanos, que yo iba a entrar corriendo al estadio e iba a escuchar el rumor de la gente en los graderíos. Y ¿qué creen que pasaba cuando sentía que ya no podía? Tomar un segundo aire y seguir corriendo, esforzándome por lo que está adelante.

Había un cuate que iba animando a otro con un gran entusiasmo y decía: “Johnny vamos, vamos Johnny” y yo decía: este cuate qué buena onda y al que iba animando era un ejemplo, porque estaba gordo. Yo no le digo gordito, tenía mucha bendición y este hombre iba corriendo y corriendo y llevamos el mismo ritmo y había un momento en que no se podía correr mucho, yo hice 54 minutos en esa carrera, los profesionales hacen 3 minutos en cada kilómetro o menos, pero allá iba aquel: “Johnny vamos, Johnny tú puedes”. Cuando llegamos a la meta me di cuenta que Johnny era él.

Cuando uno tiene una meta  se esfuerza por llegar. Establézcase metas terrenales, yo creo que las metas no deben ser metas nada más, por eso hablamos de metas a corto, mediano y largo plazo. Hay metas que deben ser de vida, son metas para siempre, que no son de cada año. Metas como hacer ejercicio, comer bien, dormir bien. ¿Cuántos sabemos que esa es la clave? Comer bien, dormir bien y hacer ejercicio. ¿Cómo llegan unos al trabajo así? Con energía, con vitalidad, feliz, pero cuando uno duerme cinco horas, cuatro horas se pegó una de aquellas con un amigo que lo invitó a comer, porque los amigos a veces son los tentadores. Metas de vida que deben estar ahí, establézcase metas ¿a dónde vas a ir este año? Más vale tener pocas y alcanzarlas, que muchas que inspiran y olvidarlas.

Esforzándome por lo que está por adelante, dice Pablo. Establézcase metas terrenales, una buena meta es la aprendida de Jim Rohn, un pensador norteamericano que ya falleció, que decía: “Nunca comience un día sin un plan”. Cuando un arquitecto va a construir, primero planea, hasta que tiene el plan construye, pero en la vida no, en la vida empezamos a zanjear y no tenemos ni los planos, empezamos a levantar, en el nombre del Señor. A ver qué pasa. Uno de los miembros de la congregación trabaja en una empresa de cobros, tiene un plan muy sencillo. Llega temprano, se sienta, toma el teléfono, la computadora y dice: Padre, en tu nombre a socar a todos. Ese es su trabajo, tiene un plan bien establecido, sabe a qué llega a la oficina, usted a ¿qué llega a la oficina? Porque los cristianos tenemos que brillar, no podemos decir que amamos a Cristo y que brillamos en la iglesia, que lo alabamos. No solo eso y afuera somos unos trabajadores mediocres que damos vergüenza. Da gusto cuando uno dice, el fulano que le recomiendo es cristiano. Triste cuando le dicen a uno: no me mande más de  esos. Ese se juntaba con el diablo y lo pervertía. Aquí tengo a unos que se llaman cristianos y en el Facebook ponen “mi primera chelita (cerveza) del año”, bien fría su cervecita. Primera, porque van a seguir. Brille en su trabajo, el cristiano llega y si alguien más tiene que hacerse responsable de hacerlo responsable, ese cristiano es un mediocre. Si a usted lo tiene que llamar el cliente para decirle “cómo va lo de mi escritura”, usted es un mal abogado. Si a usted lo tiene que llamar un paciente para preguntarle por  los resultados de sus exámenes, porque usted quedó en llamarlo y no lo hizo, usted es un mal doctor.

Tenemos que establecer las metas terrenales, haga un plan para cada día. No solo planee cada día, planee cada semana y si puede planee cada mes. Pablo tenía una meta bien clara y era estar unido con Cristo y resucitar para estar con Él por la eternidad. Teníauna convicción tan grande, porque Jesús mismo lo había comisionado cara a cara y le había dicho: “Te voy a enseñar lo que he sufrido a causa del evangelio, pero vas a ser luz a los gentiles”. Por eso no solo metas terrenales, porque está bien, uno en estos tiempos ya habla de prosperidad y la gente se asusta, se oye que “si das un quetzal, el Señor te devuelve cien, das cinco dólares y el Señor te devuelve 500”. No, la prosperidad es de Dios, no le digo que usted solo ora y le cae, porque Bill Gates no oró, Warren Buffett  tampoco, ellos se hicieron, como son creados a imagen y semejanza de Dios. Tienen la capacidad de producir riquezas, pero en la prosperidad real usted no puede orar a la ley de la siembra y la cosecha, si usted siembra algo va a producir, si o no. La gente se asusta de la prosperidad, pero prospere, no es pecado tener. La Biblia dice: Dios nos ha dado la riqueza para que las disfrutemos, pero también nos dice “a los ricos de este mundo mándeles que sean generosos en buenas obras”. No es solo disfrutar, es disfrutar bendiciendo a otros, ha visto qué rico se siente cuando usted bendice a otros. Ha viajado con alguien que no conoce Estados Unidos o algún otro lugar y usted lo lleva, usted es más feliz por él que por usted, usted ni quería ir, pero al ver al otro es feliz.

No solo metas terrenales, metas espirituales, y dentro de las metas espirituales que debemos tener, la principal, la meta espiritual más importante del cristiano es leer y practicar la Biblia todos los días de su vida. No hay otra mejor meta: leer y practicar la Biblia todos los días dela vida. A mí me encanta la música, es más, toco piano, no leo, pero toco piano, he compuesto canciones, mi esposa me regaña porque nos las hemos utilizado para nada, solo una que hicimos con Juan Carlos Alvarado que dice: Con todo mi corazón, yo quiero ser fiel. Y las demás no las conocen más que mi mujer y mis perritos que me oyen cantar en la casa. Me encanta la música, esta generación es  tan musical que es musicalmente obesa, pero bíblicamente desnutrida. Se sabe todas las canciones de todo el mundo, tiene los discos de todo el mundo, pero si usted les dice que pase al frente y que nos diga de qué trata el libro de Gálatas, le responde: ¿cómo así usted, de qué?

El cristiano debe conocer la Palabra, sin dejar la música por supuesto, sin dejar de cantar, sin dejar de tener buen musicón en la casa, porque la música es vida, la Biblia dice que el que canta canciones al corazón afligido es como el que en tiempo de frío quita la ropa. Pero cuando usted escucha las canciones al afligido, pero con lo que la Palabra enseña, esto es como abrigar a alguien. Lea la Palabra, póngase como meta este año: voy a leerla Biblia. No se asuste, un capítulo diario es mejor que no leer ninguno. Empiece, pero no fije la meta de un año, hágalo una meta de vida. Usted es más valiente, lea dos.

El asunto es: lea un poco a la vez todo el tiempo, pero leala Palabra. Si usted es predicador lea la Palabra, no solo para buscar prédicas, léala para aprender, porque a veces solo busca un texto para predicar. Son estudios diferentes, uno estudia la Palabra personalmente y aparte tiene un estudio específico para encontrar lo que  Dios quiere hablarle a uno y a través de uno hablarle a la congregación. Entrémosle juntos este año y hasta que nos muramos.

Filipenses 3:13-14  Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Ese premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús es la vida eterna. Es perdón de pecados para esta Tierra, eso era lo que motivaba a Pablo. Podemos esforzarnos por lo que está adelante por poco tiempo y luego tirar la toalla. Pablo decía, no solo me esfuerzo, sigo avanzando. Eso es constancia. Los sueños del mañana nos amargan el hoy, cuando tenga carro, entonces voy a ser feliz, usted está diciendo: mientras no lo tengo soy un gran infeliz. Cuando tenga un iphone 4S ese día veré la luz y llega el iphone y no es la luz, se lo roban apenas lo usa en el día.

Sigo avanzando, esto es disciplina, Pablo dice en una parte de la Escritura: Yo castigo mi cuerpo. No es que se golpeara sino que lo dominaba, disciplina. Disciplina es cumplir lo que prometo. Disciplina es hacer lo que no quiero cuando debo. Disciplina es decir sí cuando mi corazón dice no. Si toma la Biblia y la va a poner en la mesa de noche, yo le recomiendo una que no salga de casa. Yo tengo una que no sale de casa, porque ahí tengo todas mis anotaciones, si me la roban -bendigo al ladrón-. Duele cuando uno pierde todas sus notas en una Biblia que no sale de casa. Y de hecho, cómprese la mejor Biblia  no solo usted sino a sus hijos, porque a los papás no les importa invertir en los hijos en un celular que vale cuatro mil quetzales, cinco mil quetzales, estamos hablando de 800 dólares, pero llegan a la librería y piden la Biblia más barata para su hijo. Imagínese el mensaje que le está dando a su hijo, que no importa invertir en la Biblia. Compre la que puede adquirir de acuerdo a sus posibilidades, pero si puede comprar la mejor y de estudio, invierta en su hijo, en el patojo, su hijo.

Sea disciplinado. No solo practique la disciplina. Cuando Pablo dice sigo avanzando, quiere decir que está contento, porque solo avanza el que tiene buen ánimo, y el buen ánimo para el cristiano viene del contentamiento, estar contento con lo que tenemos. Es contentamiento estar felices hoy en donde estamos con lo que tenemos. Cuando iba corriendo en esa carrera de San Silvestre y vi la meta, veía la meta en mi mente. En el recorrido –muy cerca del final- anuncian con mantas colgadas lo que falta para llegar una decía: 3 kilómetros, yo no lloraba porque ya había recorrido 7, ¿qué se hace en ese momento? Lo que queda atrás, queda atrás. En el kilómetro 4 me tropecé, cuando llego al kilómetro 7 no pienso para atrás, pienso y sigo avanzando, me quedaban tres kilómetros y “Johnny, vamos Johnny, tú puedes”. Seguir avanzando  le permite a uno motivarse.

1 Timoteo 6:7 dice: Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que si tenemos ropa y comida contentémonos con eso. Y usted está hoy bien vestido. Si tenemos ropa y comida… lea esto, no Iphone. Puedo decir que gracias a la iglesia donde conozco a la gente más pobre y a la gente que ya no sabe dónde poner su plata – he estado con los dos y he comido con los dos-. Lo que cambia de uno a otro  extremo en la vida del cristiano es la comodidad, pero en los dos me he carcajeado, me he reído, he disfrutado, he estado en el puerto acostado, durmiendo bajo un rancho donde solo hay arena y un pozo y para ir al baño hay que hacer como gato, y he despertado con un cerdo chupándome la cara. También he estado en otros lugares donde entro al cuarto, cierro la puerta y aire acondicionado, voy ala piscina. Terreno inmenso, siete cuartos, área de juegos, dos piscinas, playa privada que ni zanates entran, pero puedo decirle algo, el contentamiento en la vida del cristiano es lo que lo hace feliz y eleva gratitud al Padre por lo que tiene y no por lo que le hace falta. Créame, las riquezas no dan felicidad, las riquezas dan comodidad y es mejor tener que no tener, pero Pablo decía: “Para todo estoy enseñado, a vivir en escasez o en abundancia”. Sigamos avanzando, disciplina, constancia, contentamiento. ¿Seguirá esclavo del ayer, seguirá esclavo de los sueños del mañana o simple y sencillamente hará como el apóstol Pablo: dejar lo que queda atrás y esforzarnos por lo que tenemos adelante y seguir avanzando?

 

Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…