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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¿Se han sentido preocupado alguna vez? Nos preocupamos a veces por cosas muy delicadas y nos preocupamos por nimiedades, a veces por cosas muy íntimas nos preocupamos. Pero hay razones, el viejo porque es viejo y cuando se le lanzan los nietos para que los levante ya lo piensa dos veces, porque puede agarrar aire solo. El viejo se preocupa porque es viejo y el joven porque es joven y mira hacia el futuro y dice ¿qué voy a hacer? Me gusta la Juanita, pero cómo la voy a mantener, quiero tener muchos hijos pero ¿qué hago para sostenerlos? El joven se preocupa porque mira al  grupo de indignados en el mundo, allá diciendo que ocupen Wall Street incitando a que ocupen las ciudades de muchos países, indignados porque los jóvenes aunque tengan carreras académicas y sean profesionales pareciera que no tienen espacio para desarrollar lo que saben y llevar a cabo sus profesiones. Hay preocupación.

Yo le quiero animar a que aprenda de nuestro Señor Jesucristo a manejar adecuadamentela preocupación. Porsupuesto puede tomar una solución muy sencilla y como decía un estribillo en esta campaña electoral que ya terminó: “No te preocupes mi vida, ya vienen tiempos mejores”.

Abra su Biblia en Mateo 6:25-34 y tome notas de los consejos que Jesús nos da: »Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? » ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”  Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

¿Cuáles son las principales causas de nuestra preocupación?La comida. Lacomida es la principal preocupación de muchos. Hay muchos que se preocupan porque no tienen que comer. Y en este momento están afligidos a ver si esos programas de solidarismo, de ayuda, de asistencialismo o de bolsas solidarias van a continuar llegando a sus casas. Y se preocupan. Y la verdad es que es muy preocupante cuando nos levantamos y no hay que darle de comer ala familia. Perohay otros que tenemos comida suficiente, en abundancia, porque en este mundo hay dos clases de personas: los que tienen más comida que apetito y los que tienen más apetito que comida. Y muchos de nosotros somos de los que tenemos más comida que apetito.

Llega el momento que nos preocupa la comida porque – Si como el sofrito que me sirvieron me puede dar agruras, me puede dar reflujo-. La señora preocupada porque si se come otro pan va a engordar más y el vestido que compró para aquella ocasión especial de la boda de su hija no le va a entrar. Hay quienes se preocupan porque tiene tanta comida y tan poco apetito, otras veces hay comida pero no hay salud para comerla. Yo no quisiera comer como un amigo mío que era feliz comiendo mariscos, soñaba con los mariscos hasta que un día como que la cuota de ácido úrico llegó a su límite. Ahora no puede ni verlos, porque ha tenido gota, ha tenido problemas de ácido úrico y ahora aunque puede comer todo lo que quiera, ya no puede comer. Por eso dice el Señor que no nos preocupemos por la comida o por la bebida y en el versículo 27 dice ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? Y ¿quién puede añadirse a la estatura un poco? Otra preocupación que tenemos hoy en día, no es tanto porla ropa. Si, nos preocupa, pero la figura también. Cómo hago para quitarme el rollo de aquí, el banano de aquí. Cómo hago para quitarme los rollitos de aquí, los rollitos de allá. Anoche tuvimos a un predicador amigo que nos visitó de Brasil, es un hombre muy alto y muy grueso. -Yo estoy contento, – dice-, con mi esquema de pelota-. Aceptó que tiene una súper panza y ¿qué va a hacer? -Ya llegué a esta edad así, difícilmente, dice, voy a cambiar-. No se preocupe. Disfrute la vida hoy, goce su vida hoy, Dios lo hizo chaparro, moreno y guapo ¿qué va a hacer? Déle gracias a Dios por la vida que le ha dado.

Y ¿por qué se preocupan por la ropa? El problema es quien se preocupa por la ropa, porque no tiene. Hay quien se preocupa por la ropa, porque ya no sabe que hacer con toda la que tiene. Y hay quien por el último grito de la moda. Nose preocupe. Usted déle gracias a Dios que tiene ropa y si ya no sabe qué hacer con la que tiene, porque por alguna razón misteriosa se le encogió sáquela del closet, regálesela a los más necesitados y ya no se preocupe. Vacíe sus closets. Si su ropa ya pasó de moda, dice usted, pásesela a otro, porque hay quien está deseando ponerse la ropa que usted tiene. Una de las más grandes preocupaciones es en el futuro. Dice el versículo 34, Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Preocúpese por los problemas de hoy. Observe esta estadística, 40 por ciento de las cosas que preocupan no pasan, a veces está preocupado por un montón de cosas, se preocupa porque escuchó comentar a sus jefe que vas a recortar personal y piensa que usted está en la lista de los que se irán. Cuarenta por ciento de las cosas que preocupan no pasan.

Treinta por ciento de las cosas que preocupan ya pasaron, y usted todavía está preocupado por si viene mucha lluvia, ya llovió, ya pasó, ya arrastró lo que tenia que arrastrar y sufrió lo que tenía que sufrir, ya pasó. Doce por ciento de las cosas que preocupan es por el qué dirán. Mucha gente vive preocupada por el qué dirán. Y si no voy a la reunión, qué van a decir. Si no voy a la boda, qué van a decir, y si no compro tal cosa, qué van a decir. Y si sigo con el mismo carro el otro año que van a decir. Usted no se preocupe por el qué dirán. Ocho por ciento de las cosas por las que vale la pena preocuparse – eso no ayuda – son las únicas que podíamos decir, por las que vale la pena preocuparse, pero preocuparse no ayuda. Menos de un vaso de agua se necesita para poner neblina en más de siete cuadras con una profundidad de30 metros. Mire lo que hace medio vaso de agua, neblina en siete cuadras con profundidad de30 metros.

No se necesita mucho para crear una situación en la que uno queda estorbado, enceguecido y no puede ver mas allá, porque uno mismo ha creado su propia neblina. Preocuparse tiene un costo, reconozca el costo de su preocupación.

Por eso vemos en el consejo de Jesús que nosotros a veces hacemos un desgaste innecesario, gasta energías, pierde sueño, deja de comer, se pone tenso, sufre estrés, está nervioso. Preocuparse es un desgaste innecesario. La preocupación nos hace hombres de poca fe, por eso dice Mateo 6:30: Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Si usted se preocupa es porque tiene poca fe, si usted tiene fe no se va a preocupar, por qué se va a preocupar si va a tener para comer mañana. Dios ha prometido darnos el pan cotidiano. Créame, mañana tendrá sus cachitos, sus champurradas, sus franceses, sus molletes. No se preocupe por el mañana, el preocuparnos nos califica como hombres de poca fe. El comentario que me hicieron varias veces cuando estábamos en la construcción del proyecto dela Mega Fráter en Ciudad San Cristóbal, era, Pastor  usted no puede dormir con esa gran responsabilidad que tiene. Yo les decía, sí. El proyecto es del Señor, cuando Dios da una visión siempre da una provisión. Cuando Dios nos manda a hacer algo nos da con que, Dios no nos mete cuarenta años en un desierto sin darnos maná y sin darnos agua y sin darnos techo. Hermanos, creamos, que todos es posible para el que cree y Dios suple lo que necesitamos en nuestras vida.

Por eso debemos reconocer la curación de la preocupación, ¿cómo nos curamos de esa preocupación? ¿Cuál es la medicina para la preocupación? Hay, por los menos, tres factores que les quiero mencionar que contribuyen a la curación de la preocupación, el primero llamo el factor padre. Un padre bueno siempre inspira confianza en su familia. Yo tuve tres hijos, ya se casaron, ya están – cada uno- en su casa con su esposa y sus propios hijos, pero mientras vivieron conmigo varias décadas nunca se levantaron por la mañana con grandes ojeras para decirme:

-Papi, no pude dormir

-Y ¿por qué?

- Pensando en cómo vas a pagar la electricidad, cómo vas a pagar mi ropa, cómo vas a pagar el colegio, el seguro, la medicina y nuestros juguetes.

¿Verdad que los hijos no se preocupan? ¿Por qué no se preocupan? Porque están en la etapa en la que solo piden, piden, piden y piden. El hijo solo pide, y el padre da conforme a sus  capacidades. Ahora la ventaja que usted y yo tenemos como hijos de Dios, es que al Padre nuestro que está en los cielos, sí le sobra la marmaja, le abundala plata. AÉl sí le abundan todos los recursos y Él suple nuestras necesidades en abundancia. Usted no se preocupe, porque tiene un padre que es dueño de los cielos y de la tierra y usted puede dormir tranquilo sin preocuparse, porque el Señor es el Padre nuestro que está en los cielos y Él nos inspira confianza.

Mateo 10:29-31, dice, ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones. Ante los ojos de Dios usted vale más que un par de zanates, ¿qué vale más que un pájaro? Si Dios cuida a los pájaros, cómo no lo va a cuidar a usted. No tengas miedo, el Padre nuestro que está en los cielos lo cuida. Él nos ha ayudado hasta hoy y nos va a ayudar mañana y nos va a ayudar pasado mañana, porque ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. No nos va a abandonar, el Padre nuestro que está en los cielos no nos va a abandonar. Así que el primer factor es el factor padre que es confianza en que Dios proveerá. Usted tiene que hacerse una operación, Dios proveerá o lo sana milagrosamente o le provee los recursos para que usted se sane en un hospital, pero nos proveerá. Usted tiene una gran necesidad, Dios proveerá. Créanme, Dios proveerá, usted tendrá el personal que necesita para su empresa, Él proveerá el trabajo que usted necesita, Él proveerá los clientes que usted necesita. Le proveerá el recurso financiero que usted necesita. Dios proveerá.

El segundo factor para curar la preocupación es el factor prioridad. Aquí hablamos no solamente de confianza en el Padre sino en del enfoque en lo que hacemos. Es importante que usted se enfoque, usted no puede disparar al aire, la primera medalla de oro que Guatemala ganó en unos Juegos Panamericanos fue de tiro, Atila Solti fue aquel que nos hizo vibrar de emoción con la primera medalla y en estos pasados Juegos Panamericanos celebrados en Guadalajara, México, varias medallas de oro ganaron nuestros compatriotas en tiro, pero para poder ganar en tiro, usted tiene que apuntar, tiene que enfocar, si no enfoca bien su tiro en el blanco adecuado no pega. Enfóquese, no puede usted distribuirse en tantos lugares al mismo tiempo, en tantas cosas al mismo tiempo, enfóquese, por eso dice Mateo 6:33 algo importante, dice, Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. La comida, el vestido, la vivienda, todo lo que necesitamos el Señor lo proveerá, pero enfóquese en buscar  primero el reino de Dios.

El tercer factor

El primer factor Padre igual confianza en que Dios proveerá, el segundo es factor prioridad, es  enfoque primero el reino de Dios, y el terceroes el factor futuro. Es lo que a veces lo que más nos preocupa. El temor de nuestro futuro es siempre superior al temor de nuestra realidad. Muchas veces vemos al futuro con mucho miedo ¿qué va a pasar? ¿Qué va a suceder? ¿Qué va acontecer? Y ¿qué va a pasar cuando mis hijos se casen y se vayan y me quede solo? ¿Qué va a pasar cuando llegue a viejo y esté débil, enfermo y viejo? No se preocupe, cuando usted ya no pueda el Señor lo va a recoger y se lo va a llevar a descansar. No se preocupe, tiene que estar tranquilo, confiado.

Tome nota de esto: no gaste la gracia  que Dios le da para vivir hoy, en problemas del mañana, porque se distraerá y no verá las bendiciones del ayer y de hoy. Seamos agradecidos por lo que tenemos ahora, Dios nos da gracia, energía, capacidad y poder para vivir hoy, para resolver los problemas de hoy y para disfrutar la vida hoy. Mañana nos dará otra dosis de gracia, pero no gaste la gracia que Dios le da hoy por preocuparse por los problemas de mañana, pasado mañana, seis meses, de aquí a un año, de aquí a diez años. No, el factor futuro hay que ponerlo en las manos de Dios y por eso a mí me encanta, me gusta, me edifica el Salmo 103: 1-5 que dice: Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu  viday te rejuvenece como a las águilas.  Lea el Salmo completo y se va a gozar, pero debemos vivir alabando al Señor sin olvidar todos los beneficios que de Él henos recibido.

Job 3:25-26 Lo que más temía, me sobrevino. ¿Cuál es su más grande miedo? ¿Quedarse solo? Solo se quedará. ¿Cuál es su grande miedo, que quiebre su empresa? Su empresa vas a quebrar. ¿Cuál es su grande miedo, que se enferme con una enfermedad incurable? Prepárese. Job supo lo que era preocuparse, y eso que no tenía necesidad de preocuparse, era rico, era famoso, era poderoso y tenía una relación con Dios muy buena, pero no había aprendido a confiar en Dios. Por eso dice: Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió. No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino sólo agitación.»  La gente que se preocupa así anda, agitada preocupada, angustiada. Y ¿Por qué tenía que andar Job así? No tenía por que estar preocupado, le sobraba la plata, le abundaban las riquezas, le sobraban los criados, tenía abundancia de hijos, tenía de todo y, sin embargo, tenía el temor que un día podía perderlo todo. Y eso contribuyó que cuando Satanás habló con Dios, Dios le dijo- Quítale todo, veras que el no es infiel-. Y así fue, lo perdió todo, pero aprendió a confiar en Dios de tal manera que el Señor le restauró, lo que había perdido, al doble de lo que había tenido. Así que necesitamos estar bien enterados de esta verdad.

Lo que Jesús prohíbe no es prudencia, no prohíbe que usted ahorre, que usted haga inversiones. No, lo que Jesús prohíbe no es la prudencia que prevé el futuro a fin de tomar las medidas necesarias para responder oportunamente a sus demandas, lo que Dios prohíbe es el angustiarse por el mañana, antes de saber que nos traerá el mañana, Por ahora no se preocupe, duerma tranquilo, confíe en el Señor, lo que el Señor prohíbe es el temor ansioso, enfermizo que es capaz de eliminar toda posibilidad de gozo enla vida. Hayquienes nunca están contentos, nunca están gozosos, porque siempre están ansiosos, preocupados. Así que de veras, sinceramente, le quiero decir: No te preocupes mi vida, con el Señor no debemos preocuparnos, Él es el Padre y yo soy el hijo. Él se encarga de todas las cosas.

 

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