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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

El 15 de octubre de 2011 multitudes de indignados alzaron la voz en 951 ciudades y 82 países, simultáneamente, para exigir cambios globales en el sistema financiero y bancario. Fue la mayor convocatoria desde su nacimiento el 15 de mayo de 2011 en La Puerta del Sol en Madrid, España. Se hacen llamar “Indignados”,  están indignados que sus bolsillos se vacían, mientras los de los  banqueros se llenan.

El hombre más rico del mundo, de acuerdo ala revista Forbes, en  los últimos dos años es el mexicano Carlos Slim, quien dice que está a favor de esos cambios. Y dice que la situación que atraviesa Estados Unidos de Norteamérica y Europa es estructural y es un cambio de civilización, parecida as la que ocurrió durante la revolución industrial. Muchos políticos han aprovechado esta coyuntura para ofrecer un cambio, aunque en la práctica fracasen al incumplir la oferta.

Por ejemplo, Barak Obama, el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica pasó toda su campaña en “cambio, ahora”, ahora se encuentra con el riesgo de ser cambiado él como presidente, porque no tuvo éxito en sus intentos de cambiar ala nación. Ahoraescucho a unos de los aspirantes al gobierno de España, señor Rajoy, utilizar también el mismo tema, “empieza el cambio”. Muchos han utilizado el slogan, pero una cosa es utilizarlo y otra cosa es llevarlo ala práctica. Elser humano siempre presenta resistencia al cambio. No es fácil aceptarlo, pero en la vida, lo único seguro que hay en esta vida es el cambio.

Todo cambia, pero no va a cambiar el mundo a menos que cambie el hombre. Si el hombre no cambia el mundo seguirá siendo el mismo, lleno de avaricia, lleno de codicia, lleno de injusticia, lleno de opresión y lleno de violencia. Para que haya un cambio en el mundo,  primeros tiene que haber un cambio en el hombre que habita el mundo. Esto me hace pensar en aquella familia que recibió a una visita y tenían un niño muy inquieto, que los distraía mucho y no podían concentrarse enla conversación. Entonces– dijeron –  para que se ocupe un buen rato vamos a darle a este niño un rompecabezas complicado, para que así se tome mucho tiempo. Y le dieron un rompecabezas del Atlas Mundial, el mapamundi. Se lo pusieron en el piso y el niño empezó armarlo, a los pocos minutos llegó y les dijo: Ya armé el rompecabezas. Y dijeron ¿y cómo lo hizo? Qué rápido, y cuando fueron a ver, no había un rompecabezas del mapamundi sino un rompecabezas del cuerpo humano, porque de un lado estaba el mapamundi y del otro lado el cuerpo humano. Y el niño no se conocía todo el Atlas del Mundo, pero si se conocía el cuerpo humano, y la verdad es que cuando pongamos en orden al hombre, el mundo será puesto en orden.

Al más difícil de cambiar, muchas veces, es al hombre, refiriéndome al género humano, hombres y mujeres, nos cuesta cambiar. ¿Ha oído usted algunas personas decir: es que así soy yo? A lo mejor usted lo ha dicho, quizá sus hijos le dicen: Mama, ¿por qué le pegaste tan duro a mi papá? Es que así soy yo, soy impulsiva, yo no me controlo. A mí que no me traten por las malas, porque por las buenas soy buena, pero por las malas, ¡soy mala! Así soy yo. El hombre que llega borracho a la casa y le dice: ¿cuándo vas a cambiar?  – Pero si me querés, quereme así, porque así soy yo-.

La gente piensa que no puede cambiar. La verdad es que pensar así es entrar al cuadrilátero del boxeo de la vida, garantizándonos mentalmente que vamos a perder y antes del primer round ya estamos noqueados. Por qué, porque así soy yo.  O me aceptan como soy o se largan.

Pueden cambiar aún los viejos con hábitos que han practicado toda la vida, por ejemplo, ¿cuántos de los que están aquí presentes fumaron alguna vez? Muchos, pero ¿cuántos ya no fuman? ¿Cuántos bebieron licor alguna vez, pero ya no beben? No hago más preguntas para no comprometerlos. Pero yo sé que Dios ha cambiados aquí a muchas personas. Demos gracias a Dios, porque sí se puede.

El cambio es posible. Dios puede obrar cambios extraordinarios en nosotros. Para ilustrar un poquito de lo que queremos decir espiritualmente, veamos lo que ocurre naturalmente cuando se da la metamorfosis: El proceso de un gusano  convertido en una oruga, una crisálida, en un capullo y luego en una bella mariposa.  Nadie quiere tener un gusano en la mano, es unan sensación horrible, yo recuerdo de niño que alguien en mi familia o uno de mis amigos, no sé quien, un día me dijo: Aquí te regalo esto, inmediatamente puse la mano y lo que me puso fue un gusano peludo. Que feo, yo no dije qué lindo, lo tiré por allá, nos me gustó la sensación.

¿Han estado ustedes debajo de un árbol de aguacate lleno de gusanos? Es horrible. Estaba en Malasia, con mi esposa, nos llevaron a ver un lugar donde había un criadero de mariposas y me impresionó ver tanta mariposa linda. Caminando por ahí, de repente me dice el pastor que venía detrás de mí tomando fotos, permítame Pastor, no se mueva, me dijo, alcancé a ver un tremendo gusano en m mi hombro. Me lo quitó, gracias a Dios. Muchos de los que estamos aquí, antes de conocer a Cristo, éramos peores que el gusano. Feos. Desagradables, irritantes, amargados, gritones, maldicientes, borrachos, chismosas y chismosos, pero el Señor tiene el poder para transformar a un gusano horrible en una bella mariposa. ¿Lo ha visto? Dios puede hacerlo, Dios puede cambiar al hombre y a la mujer y hacerlo una persona bella y agradable.

En Juan 3:1-13 dice  Había entre los fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo. Éste fue de noche a visitar a Jesús.  —Rabí —le dijo—, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.  —De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.  — ¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —Preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?  —Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu. No te sorprendas de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo.”  El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.  Nicodemo replicó: — ¿Cómo es posible que esto suceda?  —Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? —respondió Jesús—. Te digo con seguridad y verdad que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto personalmente, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre.

Jesús es el único que ha estado en el cielo y bajó a la tierra y dio testimonio de lo que vivió en el cielo, dio testimonio de lo que vio en el cielo y ¿qué fue lo que Jesús vio en el cielo? Vio la gloria de Dios, vio al Padre nuestro, vio a los ángeles, vio que la salvación es posible, por eso vino a la tierra para darnos el mensaje de vida eterna, pero los hombres no creen  a Jesús, y por eso le dice a Nicodemo: Yo te hablo de lo que sé, te hablo de lo que he visto, pero si no me crees cómo vas a conocer al Padre. La única manera de conocer al Padre es por medio del testimonio de Jesús. Por eso es importante creer en Jesús.

Jesucristo afirma que todos podemos cambiar al punto de nacer de nuevo. Conversaba con un amigo, hace algunos años, y me hablaba de otro que era una persona incorregible y usó esta frase: “Este solo se compone pariéndolo de nuevo” – me dijo-, y la verdad que sí tenía razón. No se puede en lo natural meterlo en el vientre de su madre y nacer otra vez, pero sí se puede en lo espiritual, puede nacer de nuevo, aunque ya nació como gusano, puede volver a nacer como mariposa, puede ser transformado a la misma imagen y semejanza de nuestro Señor Jesucristo.

Algunos usan la frase si yo volvieras a nacer, no me casaría con vos. Si yo volviera a nacer, no cometería este error. Si yo volviera a nacer, lo haría de esta manera. Si yo volviera a nacer, no invertiría mi dinero en tal banco, en tales acciones.  Pero en fin, naturalmente no podemos volver a nacer, pero sí podemos ser transformados dentro de este capullo, nuestro cuerpo, nuestro cuerpo es como el capullo que encierra a la nueva criatura que Dios va a formar por medio de nuestra fe en Cristo. Al nacer de nuevo tenemos la oportunidad de tener un borrón y cuenta nueva. Dios es el Dios de las segundas oportunidades. Moisés quiso  salvar a Israel y lo que hizo fue matar a un egipcio, Dios le dio otra oportunidad, lo llevó al desierto y cuarenta años después le diola oportunidad. Jacobengañó a su padre para recibir la bendición de primogénito, siendo él segundo y tuvo que huir de su casa. Muchos años más tarde volvió a su tierra otra vez y Dios le dio una segunda oportunidad.

Zaqueo nació siendo un funcionario público corrupto, pero se encontró con Jesús y lo transformó, le dio una segunda oportunidad. Dios es el Dios de las segundas oportunidades y el nuevo nacimiento es la más grande oportunidad que tiene cualquier persona para comenzar una vida nueva, porque es un nacimiento espiritual, su cuerpo seguirá siendo el mismo: si es esbelto, dichoso esbelto. Si es gordito, contento gordito. Pero usted será el mismo cuerpo, pero con una actitud diferente, porque tendrá ahora un corazón de carne, un corazón nuevo que Dios le podrá dar. Yo te aseguro, dice Juan 3:5-6, que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu.

Nicodemo tenía razón, nacer físicamente de nuevo es imposible, pero Jesús se refería a otro nacimiento, se refería de nacer del agua y del Espíritu, del Espíritu se refiere a algo que viene de arriba del cielo, no es nacer en cuerpo nuevamente, es nacer en el Espíritu. De hecho cuando Jesús dice en Juan 3:3 De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Es cierto. Los expertos en griego bíblico nos dicen que nacer de nuevos literalmente significa nacer de arriba, es decir, de lo alto, del cielo. Es nacer a otra vida, una vida libre del pecado, una vida libre para cambiar, una vida libre para volver a empezar.

Cuando usted viene a Cristo, el Señor lo pone a usted en cero kilómetros y le dice: Bueno, recorre de nuevo tu vida, comienza una vida nueva, cambia tus malas actitudes. ¿Ya ha nacido del Espíritu? Ya ha nacido de arriba, ya ha nacido del cielo, su vida puede experimentar el plan perfecto de Dios para usted, un cambio de hábitos. Un cambio de vida, un cambio de entorno y de mente. Ver ahora a través de una perfecta voluntad de Dios nuestro Creador, pero para nacer del Espíritu, toda persona, dice Jesús, debe nacer del agua y ¿qué significa nacer del agua? se refiere al bautismo en agua que Juan el Bautistas realizaba. En ese momento los discípulos todavía no participaban del bautismo cristiano en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, pero Juan era el que estaba bautizando. Y llamaba a la gente diciéndole: arrepiéntanse. A los soldados les decía: confórmense con su salario, no pidan mordidas, a cada uno exhortaba a que se arrepintiera de su conducta, de su vida y que comenzara una vida nueva. Por eso es importante cuando nosotros nos bautizamos en agua, nosotros nos identificamos con la muerte y resurrección de Cristo Jesús. Jesús fue crucificado, luego fue sepultado y al tercer día resucitado y luego ascendido a la presencia de Dios. Cuando usted se convierte a Cristo inmediatamente procede el bautismo en agua, la Biblia dice: El que creyere y fuere bautizado será salvo. Cuando usted se bautiza en agua es sumergido dentro de la pila bautismal, esa es una identificación con la muerte y sepultura de nuestro Señor Jesucristo. La sepultura es sumergirlo dentro del agua y luego al sacarlo es un simbolismo de que usted resucita a una vida nueva. Su cuerpo es el mimo, el mismo pelón y panzón, pero dentro de usted hay una nueva criatura que es en Cristo Jesús. Podemos ser renovados y resucitados a una vida nueva aquí ene la tierra.

Ahora Jesús le habla de nuevo a Nicodemo de lo conocido para llevarlo a lo desconocido, y le recuerda una cita bíblica del Antiguo Testamento y le dice: ¿Nicodemo, te acuerdas de Ezequiel 36:25-28? Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes. Vivirán en la tierra que les di a sus antepasados, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. En el Antiguo Testamento el Espíritu Santo solo venía de vez en cuando sobre alguna persona y se manifestaba sobre Ezequiel y él hablaba o se manifestaba sobre Isaías y profetizaba o se manifestaba sobre Moisés y hablaba. Pero le dijo Ezequiel, en aquel día, ¿cuál día? El día en que Cristo venga a la tierra, y el día en que Cristo dé su vida en la cruz del Calvario, el día en que Cristo obtenga  salvación eterna para nosotros, lo cual ocurrió allá en el Monte Gólgota cuando Él dijo: consumado es. En ese momento Jesucristo pagó el precio para que el Espíritu Santo ya no esté solo sobres una u otra persona de vez en Cuando.

Jesús después de haber resucitado habla con sus discípulos por cuarenta días del reino de Dios y luego les dice: asentaos en Jerusalén hasta que venga sobre vosotros la promesa del Padre, porque el Espíritu Santo todavía, dice Juan 7:37-39 que no había sido dado, solo estaba dentro de Jesús, pero cuando Jesús fue ascendido a los cielos cumplió la promesa que dijo: No los voy a dejar huérfanos, voy a enviarles otro consolador, al Espíritu de verdad, y allá en Jerusalén los 120,el día dePentecostés, estaban ahí llenos del Espíritu Santo, porque ya había venido, entonces, sobre ellos.

Ahora sin entrar en mucha explicación teológica sobre la pneumatología, cuando Jesús resucitó esa misma noche les apareció a sus discípulos que estaban en aquel Aposento Alto y atravesando los muros entró y les dijo, al soplar sobre ellos, reciban el Espíritu Santo. ¿Cuándo recibieron el Espíritu Santo los discípulos? La noche de la resurrección de Cristo Jesús. ¿Cuándo recibieron el poder del Espíritu Santo los discípulos?El día dePentecostés y hablaron en lenguas extrañas y evangelizaron a todos los que vivían ahí, cada uno según su idioma. La verdad es que la profecía de Ezequiel 36:25 se ha hecho realidad en nosotros.

Juan 3:11-13 dice: Te digo con seguridad y verdad que hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto personalmente, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿entonces cómo van a creer si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre. Nicodemo no entendía ni siquiera la ilustración del viento, las cosas terrenales. ¿Cómo entendería lo del Espíritu, las cosas celestiales? Jesús daba testimonio de algo que no le habían contado, Él daba testimonio porque Él mismo era Dios hecho hombre, por eso aquí presenta una declaración de quién era cuando dice en el versículo 13 Nadie ha subido jamás al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre. El Hijo del hombre es el nombre con el que Jesús solía identificarse. No era un hombre cualquiera que hablaba a Nicodemo del nuevo nacimiento, era el mismo Dios que había venido a la tierra, no solo a identificarse con nosotros como humanos sino a darnos la buena noticia de salvación y del nuevo nacimiento en Jesús. El que me ha visto a mí, dijo Jesús, ha visto al Padre. Si usted quiere conocer al Padre conozca a Jesús, véalo como tal. Juan  14:6 dice —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…