Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

¿Cuántos han estado enfermos alguna vez? ¡Qué problema es estar enfermo! Hay medicinas preventivas y medicinas correctivas y después de tomar tanta medicina uno ya no quiere ni verlas, pero a veces son un  mal necesario. ¿Y cuántos están casados? Muy bien, se les ve cara de esfuerzo, sacrificio, y ni modo ¿cuántos solteros hay? Esos ya van a dejar de gritar. Es inevitable, el matrimonio es parte del orden establecido por Dios. Dios ha establecido que vivamos en comunidad. No podemos vivir en soledad, tenemos que compartir la vida con una pareja.

Y alguien dirá que su matrimonio se hizo en el cielo, pero hay que tener cuidado, del cielo vienen también los huracanes, las tormentas y los relámpagos. Un matrimonio que jamás haya tenido problemas es un matrimonio que no existe, todo matrimonio tiene problemas ¿cuántos están de acuerdo con esto? El principal problema es que hacemos de una pulga un elefante y una cosa insignificante se vuelve un motivo de contienda terrible, y ahí es donde tenemos que empezar a enfrentar los problemas con soluciones. Efesios 4:26 leímos que “Si se enojan, no pequen.” No dejen que el sol se ponga estando aún enojados”. Enojarse no es pecado, pero ¿qué hacemos cuando estamos enojados? Sí, enojarse no es pecado, pero querer estrangular al otro eso sí, por eso es que hay que tener cuidado de no estar siempre enojados.

La Biblia no nos da esa pauta para enojarnos y explotar simplemente porque tenemos razón. La Biblia nos llama a ser mansos, yo sé que usted pensó en estos momentos: pero no mensos. La Biblia nos llama a ser mansos, humildes y pacientes. ¿Cuántos oyeron hablar de Moisés alguna vez? Moisés fue un líder extraordinario que finalmente enfrentó al faraón en Egipto, logró sacar a Israel de Egipto, un año de luchas en el palacio, plagas y todo tipo de cosas. Al principio, cuando tenía cuarenta años, quiso promover la revolución en Israel matando a un egipcio. Sin embargo, se dice de Moisés que era el hombre más manso sobre al tierra, capaz de matar a uno, capaz de enfrentar a faraón, capaz de dirigir a millones de israelitas por el desierto, capaz de ordenar que fueran muertos a espada miles de ellos. Moisés tenía carácter, tenía decisión, pero era manso.

Jesús dijo: “Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón”. Usted no se imagina a Jesús con un lazo golpeando a todos los mercaderes en el templo. Ser manso no significa ser flojo, ser sin carácter. Significa tomar control de nuestro espíritu y no explotar por cualquier cosa, excepto cuando lo amerite como Jesús, como Moisés, pero tenemos que entender que la Biblia nos llama a ser mansos.  La semana pasada vimos en el libro de Cantares, el Cantar de los Cantares, qué son las pequeñas zorras que echan a perder las grandes viñas y son estas pequeñas zorras, esos pequeños reclamos sarcásticos, irónicos, cáusticos que a veces nos hacemos el uno al otro lo que echa a perder la gran viña de nuestro amor.

Cuando uno estás herido se vuelve pasivo. Usted ve a una persona casada o soltera que es una persona pasiva, que no toma acción para nada, por lo general es una persona que está herida, la han herido tanto que ya no toma acción para nada y toma la postura de: Si no me hablan que me importa, yo tampoco le hablo. Y si no me llama, tampoco yo lo llamo y si no me dice buenos días, pues yo tampoco. Muchas veces en el hogar ni siquiera los buenos días se dan ¿Cómo amaneciste? dice alguien entusiasmado  como respuesta una interjección. Al otro día, ¿amaneciste? Estar herido nos hace no tomar acciones concretas para buscar perdón. No me pide perdón, tampoco lo perdono.

Y esto es el gran problema de la mayoría de matrimonios: no se perdonan. Como no se piden perdón y no como no buscan el perdón viven ofendidos, viven heridos y qué horrible es llegar a la casa de una pareja que está en esas circunstancias. A mí me ha tocado estar alguna vez en la casa de una pareja en la que se nota que los dos se odian, se aborrecen, se detestan. Y usted ahí está en medio como que es el sándwich sufriendo las consecuencias.

Esperar hasta que nuestra pareja haga algo por la relación solo lleva al divorcio o a una vida de indiferencia bajo el mismo techo. Usted siempre va a tomar una  actitud pasiva y que sea el otro el que siempre ponga la iniciativa, al final van a parar o indiferentes bajo el mismo techo o divorciados. Es preferible tomar la iniciativa y buscar las soluciones. Buscarla reconciliación. Esun grave error creer que las cosas cambiarán cuando el otro haga algo, nadie tiene el poder para cambiar a su pareja. Si usted se casó pensando que iba a cambiar a su pareja, se casó engañado. El único que cambia a una persona es el Espíritu Santo de Dios. Usted no lo puede cambiar, puede cambiar de pareja pero no puede cambiar a su pareja. Entonces es importante, si no podemos cambiar a la persona, cambiar nosotros. Si no puedes vencer a tus enemigos, se dice, únete a ellos.

A veces no puede usted cambiar a su mujer o a su esposo. Tenemos que evitar ser solo personas reactivas, es decir, si me saluda lo saludo. Se me sonríe, le sonrío. Si me trata bien, lo trato bien. Ese tipo de reacción no es conveniente, porque si su pareja lo insulta, usted también va a insultar. Si su pareja le ofende, usted también va a ofender. Por eso es importante no ser solo personas reactivas que practicamos: yo trato como me tratan. O como decimos en Guatemala: yo por las buenas soy bueno, pero por las malas soy malo. Depende como me traten.

Ese tipo de manera de pensar no es conveniente, tenemos que ser, en vez de reactivos, ser personas proactivas. El proactivo reacciona de manera independiente de la forma que lo trate su pareja. Si su pareja lo trata con enojo, responde con suavidad. La Biblia dice  la blanda respuesta aplaca la ira. Sile habla a un iracundo, usted no debe responder igual. Si usted tiene un gritón, usted tiene que ser una persona que habla con suavidad, no necesita gritar para imponer su autoridad. Si lo trata con desprecio, responda con amor. ¿Por qué estamos tan enamorados de Jesucristo, por qué amamos tanto a Jesucristo y predicamos de Jesucristo y creemos en Jesucristo? Porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Él no murió porque fuéramos santos, murió a pesar de que éramos pecadores. Él Sabía lo malo que éramos y, sin embargo, nos amó. Aún en la cruz,  desnudo, coronado de espinas, crucificado dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Muchos problemas se resolverían si fuéramos más proactivos en este aspecto de las relaciones. La naturaleza de Dios nos dice: traten a los demás independientemente de cómo los traten ellos a ustedes. Esta es la regla de oro de Jesús, Mateo 7:12  Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas. Y esto es lo que debemos hacer por nuestro prójimo, siendo el prójimo más próximo nuestra pareja. A veces es más fácil amar a una víctima de un desastre en el Quiché, que hablarle a la quichelense que tenemos al lado. Es importante que nosotros nos demos cuenta que el amor al prójimo se practica con el más próximo. Si usted tiene a su esposo o a su esposa o a su hijo o a su hija a su lado dígale: tú eres mi prójimo. A ti tengo que amar.

Tenemos que aprender a practicar esa regla de oro de nuestro Señor Jesús. Es lo que debemos de hacer por nuestro prójimo más próximo. He  tenido algunos casos que me han impresionado. Uno de ellos trata de una señora de mediana edad que llega a buscarme. Me dice Pastor, vengo porque ya no soporto más a mi marido, ya no lo aguanto. Es borracho, mujeriego, abusivo, me maltrata. Ya no lo soporto. ¿Y cómo quisieras tú que fueras tu marido? – Le pregunté-. Pues yo quisiera que fuera cristiano, que fuera sobrio, que fuera fiel y que me tratara bien. Le dije ¿qué haces tú cuando él llega borracho a la casa? Le pego una maltratada – me dijo- , el me oye la boca cada vez que llega bien borracho.

Entonces, le dije, vamos a probar de otra manera, porque es una locura hacer la misma cosa, esperando resultados diferentes. Hagamos algo diferente para esperar resultados diferentes. Tenemos que tratar al otro como nosotros queremos ser tratados. ¿Entonces qué debo hacer? Bueno – le dije -, atiéndele bien cuando llegue a tu casa borracho, sé amable con él, trátalo como si no estuviera borracho, como si no anduviera de mujeriego, como si fuera una excelente persona, como si te tratara bien siempre. Y me dice, voy a probar. Y cuando llegó el marido borracho, por primera vez ella lo empezó a tratar diferente. Lo empezó a tratar con cariño, con amabilidad. Otro día temprano ¿quiere su caldo de huevos mijo? ¿Le pongo apazote? ¿Cómo te gusta? Y eso como decimos aquí en Guatemala descontroló  al marido. ¿Qué le pasa a esta? Yo bolo, me voy a emborrachar, me voy a mujerear, voy a celebrar y cuando vengo a la casa la que está feliz es ella. Porque no solo estaba de buen humor, atendiéndolo bien sino que cantando cánticos dela Fráter. Yse la pasaba cantando. No puede ser, si el que chupa soy yo y la que está alegre es ella. Eso lo empezó a hacer pensar.

Y como le contaba que el Pastor Jorge dice, que el Pastor Jorge enseña, que el Pastor Jorge está. Y dijo, ¿qué tendrá que ver con este Pastor Jorge? Yo tengo que ir a ver qué pasa ahí en esa iglesia. Empezó a ir. Total, el hombre se convirtió a Cristo, dejó las borracheras, dejó de ser mujeriego, dejó de ser bastante abusivo, de vez en cuando todavía la maltrataba y la abusaba un poco, pero genio y figura hasta la sepultura, dicen.

El punto es que sea reactivo o proactivo. Y yo le recomiendo ser proactivo. Empiece a tratar a las personas como usted quiere ser tratado. Si usted maltrata, lo van a maltratar. Si usted insulta, lo van a insultar. Si usted hace caras feas, más feas se las van hacer a usted. Si hace señas con la mano, también se las van a hacer. Lo que usted haga. Saca usted sartén, le van a sacar martillo. Tenga cuidado, tenemos que darle el giro total a este pensamiento de que si me tratan bien, los trato bien, porque es al revés. Trate bien aunque lo traten mal.

Yo lo he probado una y otra vez en mi vida. Me he encontrado en la calle con gente que habló mal de mí, que me hizo daño, que me traicionó, lo que sea. Y ¿sabe cuál es la mejor manera de reaccionar? Acercarse a esta gente, darle un buen apretón de manos, un abrazo, un beso y mostrar que uno en su corazón no tiene ningún rencor. Los enemigos se acaban, porque ellos piensan que usted va a reaccionar igual. A veces me ha tocado hacerles favores importantes y lo he hecho con mucho gusto. En el hogar debe ser igual. Cómo podemos tratar a nuestra pareja, como deseamos ser tratados si somos hombres, porque ahí está el problema. Cuánto saben que los hombres y las mujeres somos diferentes. Mire ahorita a la mujer que tiene cerca o al hombre que tenga cerca y es diferente. Los hombres y mujeres somos diferentes en todo aspecto. Es cierto, ha habido grandes movimientos de liberación femenina buscando la igualdad de derecho. Puede haber igualdad de derecho, pero no hay igualdad en las personas, en el sentido de que un hombre y una mujer somos diferentes.

Un hombre jamás va a entender lo que es tener un período de menstruación, nunca, jamás. Parece que tuviera todo el tiempo, pero él nunca va a saber lo que es tener un período premenstrual o un período mensual. Las mujeres son diferentes, son personas muy distintas en su constitución física, sus glándulas operan diferente, sus hormonas operan diferente y eso hace que seamos diferentes en lo físico.

También somos diferentes en lo mental, la mayoría de mujeres son más aptas para hacer multitareas, pueden estar en el teléfono, hacer huevos revueltos y controlar a sus niños al mismo tiempo. Los hombres por lo general con hacer huevos ya tuvimos para quedarnos ocupados. Así que tenemos que entender que existen diferencias, no solo diferencias de tipo hormonal, físico, cerebral, conductual. Hay mucha diferencia. Se han escrito muchos libros como Las Mujeres son  de Venus, los hombres son de Marte. Hay muchos libros que muestran las diferencias y la verdad somos diferentes.

Hay dos libros que queremos mencionar, cuyos autores son cristianos, ellos son Shaunti y Jeff Feldhahn y se llaman “Solo paras hombres” y “Solo para mujeres, los libros así se llaman. Uno es Solo para hombres y el otro es solo para mujeres, si usted quiere puede buscar en Fráter Librería o en la librería de su preferencia y adquirir estos libros y profundizar en el tema.

Vamos a ver algunos puntos que descubrieron, que caracteriza ala mayoría. Note, dije mayoría, no todos somos iguales, no todas las mujeres son iguales ni todos los hombres. La mujer suele tener inseguridades sobre el amor de su esposo. A cuántos hombres les dijo alguna vez su mujer ¿me querés? ¿Me amás? Cuarenta años de vivir juntos y ella le está preguntando, cuarenta años de casados, pero todavía las mujeres quieren saber si nosotros los hombres las queremos. Para nosotros los hombres basta con una vez que le digan te quiero mucho, casate conmigo, te voy a mantener. Pero para todas las mujeres es necesario oírlo una y otra vez. Por lo tanto necesitamos afirmarlas.

Es como cuando usted pone una de aquellas champitas en el puerto, aquellas enramaditas para pasar unos días y resulta que viene un poco de aire yla afloja. Ustedtiene que ir y  afirmarlas, ponerles un lazo por acá, otro por allá, hundir más los palos para que se sostenga. Afirmarlas, darles firmeza.

En otras palabras, su mujer  es como una champa que se aguada a cada rato. Usted la pone firme y le dice: te amo, te quiero. A la semana está otra vez ¿me querés? Usted tiene que decirle a cada rato. Hay que amarla y  afirmarla, darlela seguridad. Nosé si cada día que pasa ella se ve más vieja, se ven más sholcas, se ven más canosas, más arrugadas, pero todos modos necesitan esa seguridad. Y los hombres somos duros para decirlo, nos cuesta. A veces somos puras papas sin sal, cuesta que le digamos a nuestras mujeres: te quiero. Las mujeres siempre están diciéndolo y agarrándolo como si usted fuera un bebecito. Pero a los hombres nos cuesta estar expresándolo, pero la próxima vez que su mujer le pregunte: ¿me querés? No vacile, dígale: si te quiero mi vida. Te quiero hoy más que ayer, menos que mañana. Dígaselo.  Te quiero, te amo. Hay que ensayarlo, hay que sacarlo.

En uno de los libros, que están en estos momentos trabajando enla Editorial MundoHispanoque va a salir en pocos meses se llama “Escuela para padres”, hay un capítulo en el cual hablo fuertemente sobre el tema de los hijos. Hay que amar para dar seguridad. A los hijos hay que amarlos para darles seguridad y a la mujer también. Hay que amarla para darle seguridad, así que de vez en cuando usted tiene que afirmar a su mujer, no solo cuando se lo pregunte. Tal vez a usted le es más fácil escribir un mensajito en el celular y ponga en el mensajito: te amo mucho. Mándeselo, porque la mayoría de hombres nos morimos de tanto amor que tenemos pero no lo decimos, porque nos enseñaron a que los hombres no lloran y cuando los hombres no lloran tampoco dicen que aman, se aguantan todas las emociones. Nos cuesta expresarlo.

En segundo lugar, la mujer quiere que comprenda sus sentimientos. Y por eso la pregunta que hacen seguido ¿me entendés? Dígale sí. No le va a escuchar ni le vaya a pedir explicaciones, simplemente escúchela, óigala. Yo he visto que las niñas aprenden a hablar más rápido que los hombres ¿se ha dado cuenta? Por regla general aprenden a hablar más pronto y terminan de hablar más tarde. Cuando empiezan a hablar no hay quien las pare y por eso cada mujer tiene una boca y dos oídos que son de su marido para quela escuche.  Yosé que es muy difícil para usted sentarse a escuchar a su mujer todos los días 30 minutos, una hora, pero no le queda más remedio. Tiene que oírla. Tiene que proponerse oír o la escucha si quiere decir oír con atención, pero de todos modos le va a oír la boca por no oírla. Así que es mejor que la oiga con atención por las buenas y no que le escuche la boca toda la vida.

Escuchar con atención, eso quiere decir sin ver tele al mismo tiempo. Hoy ya arruinamos la sala familiar, ya no es sala familiar es una sala de cine, tenemos nuestra gran pantalla, nuestros grandes equipos de sonido y nos sentamos todos a ver tele y de repente – si hay algún anuncio – hablamos, cuesta porque el volumen está bien alto. ¿Qué hay que hacer si su mujer quiere hablarle? Apague la tele, es más fácil poner la tele en mute que a su mujer en mute. Que se ponga muda la tele, con un botón la pone muda, a su mujer no la pone muda ni a trancazos. Tiene que escucharla con atención, sin ver la tele, sin ver la prensa, sin trabajar en la compu., porque ahora estamos en la sala con la compu. en las piernas viendo tele y las prensa a la par y el celular de una vez conectado. Y todavía nos atrevemos a decirle a nuestra esposa: hablá, no tengás pena, yo te oigo. Mentira. Entonces si usted vas a escuchar a su mujer que sea con atención.

Me llamó la atención que la palabra escuchar viene del latín auscultāre, que significa aplicar el oído a ciertos puntos del cuerpo humano para explorar los ruidos y sonidos normales y patológicos en las cavidades del pecho y vientre. Está con el médico que le ausculta, se pone su estetoscopio, se lo pone en el pecho y oye, en ese momento usted no dice nada, ¿por qué? porque quiere que él escuche. Recuerdo la historia de aquel que llegó contento a su casa, porque había comprado un loro y empezó a enseñarle a hablar y el loro no aprendía nada. Y le dice a su amigo, fijate que tengo un loro, pero no aprende nada. Vamos a ver, le dijo. ¡Si serás bobo! -le dijo- este es tecolote. Ese no va a aprender a hablar nunca, pero mirá como se fija. El tecolote tiene siempre los ojotes abiertos. Pues practique lo que hae el tecolote y fíjese lo que su mujer le estás diciendo.

Bueno, además de afirmarla, de escucharla, hay que seducirla. Que la mujer no quiera tener relaciones sexuales, no es que no quiera, lamentablemente hay mujeres que todavía son el producto de una enseñanza religiosa equivocada, en la que se les dijo que tener relaciones sexuales es pecado, y sí es pecado cuando se practica fuera del matrimonio, pero dentro del matrimonio, hermanitas,  pónganme atención, hagan lo del búho: fíjense, tener relaciones sexuales con su esposo no es pecado. Todavía hay mujeres que piensan que están haciendo algo pecaminoso. La Biblia dice “Honroso es el matrimonio y el lecho sin mansilla, a los solitarios incrédulos juzgará Dios”. Pero si usted tiene relaciones sexuales con su esposo, señora, no las sufra, disfrútelas, aproveche que su marido todavía tiene avivamiento, disfruten, porque vendrán días cuando vendrá el lloro y el crujir de dientes. Así que ponga de su parte señora.

Ahora por qué será que la mayoría de mujeres aunque disfruta las relaciones sexuales o debería disfrutarlas tanto como los hombres, casi nunca inician la relación sexual, por qué muchas veces su esposa dice que lo ve irresistible pero hoy quiere dormir, algunas veces es porque está muy cansada. Recuerdo a un miembro de la iglesia que me dijo un día: Mi trabajo es dar conferencias de equipo y motivación en distintas empresas. Un día me di cuenta que lo que enseñaba en la calle no lo practicaba en mi casa. Así que reuní a todos mis hijos y les dije: Quiero darles a ustedes unos tips de trabajo en equipo como enseño en mis conferencias en la calle, y lo que vamos a hacer es organizarnos, medir tiempos y trabajar juntos en hacer las camas, lavar la loza, poner la mesa, quitarla, trapear, barrer, de esa manera vamos a colaborar con su mamá. Así que los tres hijos y el esposo trabajaron en equipo. ¿Qué logró con eso? Que su esposa descansara un poco más, hiciera lo que realmente no podían hacer ellos y en la noche hasta tenía ella tiempo para leer, para platicar con él y más dispuesta para poder tener relaciones sexuales.

Es muy importante entender que las mujeres son diferentes. Un hombre es como un horno microondas, usted apacha el botón y ya está caliente. Tiene que cuidar usted los segundos que va a calentar algo, porque si no se hiervela cosa. Loshombres como que Dios nos hizo así. Algo Boy Scout, siempre listos. Los hombres no tenemos mayores dificultades para eso, hay quienes de veras viven siempre listos, el típico varonil, pero las mujeres requieren un poquito de más tiempo, hay algunas que parecen estufa de leña, hay que primero encender el fueguito, como cuando usted hace churrasco, cuando hacen churrasco y me invitan y yo sufro, por la encendida del carbón que toma un tiempo, pero ni modo, después qué rica la carne asada.

Así que usted considere que su esposa no es solo es de apachar un botón y ya está lista. Hay que darle un poquito de preámbulo y eso empieza desde que usted se va  temprano, se va acercando y decirle a su esposa, mejor si se van sin enojarse, resolvieron sus problemas y si no mejor es que lo resuelva antes de ir ala habitación. Empiecea resolver sus problemas, déle un beso. Es un proceso que hay que darle atención a la señora.

Seducir en el diccionario dice esto: hacer caer enla tentación. Otravez el concepto nos lleva a pecado. Por eso hay sinónimos de seducir, hay inducir, hay persuadir, hay encantar. Tenemos que encantar a nuestra mujer. Seducirla, insinuarla, inducirla, una llamadita, Mirá, perdoname, no te quería ofender, no quise, la verdad, fue una metida de pata decirte lo que te dije. Perdoname por haber dicho semejante cosa. Tiene que ver mucho con la relación que usted mantiene con su mujer todo el tiempo. Usted vive peleando con su mujer, la vive golpeando, hiriéndola cuando usted quiera tener relaciones con ella no va a poder, ella no va a querer, va a estar ofendida, herida, molesta, por eso es importante que usted tenga una relación cercana con ella continuamente.

Su esposa desea ser seducida con abrazos, atenciones, besos, pero más que todo compartir una relación permanente. Es importante que esté en paz enla relación. Sisu  esposa no quiere tener relaciones sexuales con usted o no se ve interesada sexualmente en usted, no es  que no lo quiera, probablemente está muy cansada, pero usted déle descanso y trátela bien, que estar en buenas condiciones tendrá. Recuerdo la historia de aquel hombre que llegó con el pastor y le dijo: yo ya no aguanto a mi mujer ¿qué hago? Me tiene hasta la coronilla, desesperado ¿qué hago pastor? Mire, le dice el pastor, usted ya le compró flores. No, Ya le llevó chocolates, tampoco. Ya le hizo una tarjetita diciéndole cómola quiere. Menos.  Pueshaga algo de eso, empiece a darle un poquito de cariño, flores, chocolate, tarjetas. Se fue a comprar flores, chocolates, tarjetas, fue a la barbería, se cortó bien el cabello, se metió al baño de vapor. Salió bien limpio, bien perfumado. Llega a su casa una hora más temprano que de costumbre, cuando toca la puerta y la mujer abre y él se presenta como nunca, ella se echó a llorar. Pero a llorar inconsolablemente y él asustado. No le he hecho nada – dice-, todavía no le he pegado, por qué estás llorando. Qué te pasa. – Ay es que hoy me estalló la ola de los frijoles y mirá como estála cocina. Juanitose fue corriendo con la bicicleta, se metió en un tragante sin tapadera y se quebró el brazo, fue el hospital para que lo curaran y cuando salió tenía chueco el carro y ahora vos venís borracho.

Yo les quiero decir algo, su  esposa es única, pero 1 Pedro 3:7 dice: De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal (¿Cómo hay que ser en nuestra vida conyugal? Comprensivos, si la señora está cansada, está enferma, está enojada, comprensivos), tratando cada uno a su esposa con respeto (no le ponga apodos a su mujer, por favor no la ofenda, respétela), ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida.

La versión del 60 dice que hay que tratarla a ella como a vaso más frágil. Una vez predicando sobre esto, les decía: la esposa es como un vaso de cristal, hay que tratarla con cuidado o se quiebra. Y una me dice: mi marido me trata como vaso de plástico. Tenemos que tratarla como una persona delicada, así que quiero darle una frase que para mi significa mucho. Marido y mujer sean un anfitrión excelente, no un huésped permanente. Un huésped cuando es recibido en una casa no hace nada, le dicen pase adelante, qué bueno que vino a visitarnos, tenga la amabilidad de sentarse, quiere comer algo, y le atienden. Si se va a quedar algunos días le muestran su habitación, la cual está barrida, trapeada, adornada y su baño está completamente equipado. El Huésped no hace nada. Usted no pone un huésped a lavar los platos, a trapear la casa,  a cortar la grama en el jardín, porque es un huésped. Pero usted como anfitrión se ocupa de que el huésped esté bien atendido. Además yo aconsejo que se acueste una noche en la habitación para visitantes a ver cómo se duerme ahí, para ver si está bueno el colchón, la sábana, funcionan las luces, los chorros del baño, y todo lo necesario. Cuando nos casamos a veces llevamos la mentalidad de huéspedes y queremos que nos atiendan siempre, que nos sirvan siempre, que nos ayuden siempre. Tenemos que entender que al casarnos no somos huéspedes permanentes, somos anfitriones eficientes, excelentes.

Preocúpese proactivamente usted por su pareja y dígale, hágale y sírvale y preocúpese por ella. Si usted atiende bien a su mujer, su mujer lo va atender bien en la cama cuando usted quiera, pero tiene que ser una atención permanente, constante, no deje de abrir la puerta del carro para que ella entre, no deje de darle tiempo para que se arregle. ¿Recuerda cuando eran novios? Usted no salía de su casa con su novia hasta que le decía que ya estaba lista. Tomaba tiempo para bañarse, peinarse, maquillarse, vestirse y cuando salía iba bonita. Ahora, usted la mira tal y como amanece cada mañana. Antes de salir déle tiempo, en vez de sentarse en el carro, acelerar el motor, tocar la bocina porque ya es hora de irse a la Fráter, y la pobre sale ahí pintándose a la carrera y todavía usted le dice: la mona aunque se vista de seda, mona se queda. Usted ayude a su propia mona a que luzca bien, a que luzca muy mona para que usted así ande contento con ella por todos lados.

Lo más probable es que si su corazón está herido y si está herido y usted es orgulloso no verá un cambio pronto, pero no tire la toalla, usted puede cambiar.

Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…