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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

 

Dios no creó el matrimonio para que pasemos de la dulzura de la luna de miel, a la amargura de vivir con él. El matrimonio tiene otro propósito, el Proverbio 18:22 dice Quien halla esposa halla la felicidad: muestras de su favor le ha dado el Señor. En Eclesiastés 9:7-10 dice ¡Anda, come tu pan con alegría! ¡Bebe tu vino con buen ánimo, que Dios ya se ha agradado de tus obras! Que sean siempre blancos tus vestidos, y que no falte nunca el perfume en tus cabellos. En otras palabras, báñese, arréglese, si quiere que la alegría dure, la limpieza urge. Continuamos en el versículo 9 Goza de la vida con la mujer amada cada día de la fugaz existencia que Dios te ha dado en este mundo. ¡Cada uno de tus absurdos días! Esto es lo que te ha tocado de todos tus afanes en este mundo. Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría.

La solución del mundo ante los problemas matrimoniales es el divorcio. Si ya no aguantás, divorciate. Mal nos dicen los amigos que cuando el matrimonio es un martirio, el divorcio es un deber. ¿Qué matrimonio no enfrentará problemas? Todos los matrimonios enfrentamos problemas. La solución ante los problemas no es el divorcio, es buscar la solución de los problemas, cuando usted cree que divorciándose resuelve el problema, lo que hace es cambiar un juego de problemas por otro juego de problemas. Cuando usted cambia de mujer deja un problema y consigue nuevo problema. Pero eso no esla solución. Muchospapás dicen a sus hijos: mi’jita, ya sabés que aquí está tu casa, si te trata mal te regresás y aquí te esperamos.

Y en el único caso en el que yo estoy de acuerdo en que regrese una hija o un hijo a la casa es cuando su vida está en peligro. Si su vida está en peligro busque ayuda, regrese a su casa. Si estaban a punto de matarla o de matarlo más vale que busque ayuda lo más pronto posible para protección de su vida. Claro que a veces decimos: vaya que no tenían hijos, todavía se mete la mentira de que es bueno divorciarse cuando no hay hijos, pero uno no se casó por tener hijos, uno se casó porque amaba ala persona. Yque triste es que a esa persona que uno ama tenga que dejarla y sufrir el desastre emocional.

Los conocedores de la ciencia de la conducta humana opinan que uno de los estresadores más grandes que hacen que la gente caiga en depresión es precisamente el divorcio. El divorcios es tan fuerte como la muerte de una madre, se sufre mucho, se siente muy duro, por eso es que el divorcio es poco recomendable, es un fracaso. En una publicación encontrada en internet dice: “Solucione sus problemas matrimoniales en seis pasos. 1. Envíenos la siguiente información (da la dirección electrónica). -Fecha de matrimonio y quien autorizo el mismo. – Hijos menores de 18 años.- Bienes adquiridos durante el matrimonio. 2. Una vez recibida la información se procederá a realizar el análisis del caso y dentro de  48 horas, usted recibirá la opinión de uno de nuestros abogados. 3. Preparación de la demanda de Divorcio. 4. Presentación de la demanda al juzgado. 5. Audiencia. 6. Sentencia  e inscripción del divorcio en el Registro Civil que corresponda”.

En Guatemala ya existe lo que se llama ahora una ley de divorcio express, por eso hasta nuestro presidente se divorció en un dos por tres, recientemente y como él están muchos más que están aprovechando estas facilidades. En Las Vegas, rumbo a Las Vegas, había un rótulo que decía: “120 minutos hacia el divorcio”. Porque el lugar más rápido para que usted se pueda volver a casar  es divorciándose rápidamente es en Las Vegas. Pero ¿soluciona el divorcio los problemas matrimoniales? Nunca. El divorcio, según conocidos que nos han relatado sus experiencias, es el fracaso más grande de la vida, es como estar muerto en vida y duele tanto porque uno se da por vencido por la persona que más ama, pero que no se entienden.

Marcos 10:2-11 En eso, unos fariseos se le acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: — ¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa?  — ¿Qué les mandó Moisés? —replicó Jesús. —Moisés permitió que un hombre le escribiera un certificado de divorcio y la despidiera —contestaron ellos. —Esa ley la escribió Moisés para ustedes por lo obstinados que son —aclaró Jesús—. Pero al principio de la creación Dios “los hizo hombre y mujer”.  Dios no creó ningún género en medio de ambos, medio hombre o media mujer, Dios creo al hombre y creó ala mujer. Cualquier otra conducta sexual es aprendida. Usted no nace con una conducta sexual diferente, toda conducta sexual es aprendida. Dios lo crea hombre y también crea a otros como mujeres.

“Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo.” Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. La voluntad perfecta de Dios es que una vez casados permanezcamos casados, pero ante la obstinación del hombre Dios ha permitido que exista el divorcio. No como un plan perfecto de Dios sino como una voluntad permisiva de Dios. Así que no tire la toalla, no le estoy haciendo propaganda a ningún partido político, pero dígale a su vecino: no tirela toalla. Aunque ya esté en el décimo round y boqueando vuelva a su esquina, tome aire, respire, agarre un poquito de fuerza, pida consejo y pregunte cómo debe levantarse a enfrentar no a  su cónyuge sino al problema que tiene con su cónyuge. Su matrimonio en Dios tiene esperanza. El plan de Dios es perfecto y Él hace florecer la vegetación en medio del desierto y provee manantiales de agua en donde solo hay sequía.

El libro de Cantares, ¿ha leído el libro de Cantares alguna vez? Cantar de los Cantares es un canto de amor. Es un poema de amor que ilustra la relación entre un hombre y una mujer. Habla de Salomón y la  sulamita. Enel capítulo 2:15 dice: Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas  que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor. Y esa es una gran verdad,  que importante es que nosotros nos demos cuenta que el Señor nos ha llamado a cuidar de nuestra viña. En este pasaje nuestros viñedos nos hablan del amor, la relación, el matrimonio que tiene Salomón yla sulamita. Un viñedo es un terreno plantado de vides, el árbol de donde vienen las uvas. Yo he estado en viñedos en California, he estado cerca de viñedos en otros países. Cuando uno ve colgando los racimos de uva, lo que se le antoja es extender la mano, arrancar una uva y comérsela.

La relación matrimonial es tener las uvas cerca, no tener que salir lejos a probar los viñedos ajenos sino el propio. Sin embargo, se mencionan a las zorras, Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas  que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor. ¿Ha tomado sopa alguna vez? Rica la sopa y de pronto cae una mosca, ¿qué hace usted? ¿Hace la de aquel que dijo: no, mosca? La sacó, la sacudió y le dijo no te vas a tomar mi sopa y sela comió. Un pelo en la sopa, una mosca en la sopa, una pequeña zorra puede destruir nuestro viñedo, algo tan lindo, precioso y fructífero como es el matrimonio puede ser arruinado por las pequeñas zorras.

El sabio Salomón hablando también del género humano y de los problemas que veía dijo lo siguiente en Eclesiastés 7:29 Tan sólo he hallado lo siguiente: que Dios hizo perfecto al género humano, pero éste se ha buscado demasiadas complicaciones.» Es el ser humano el que se complica la vida, la vida es sencilla, Dios nos hizo perfectos, pero buscamos complicarnos la vida. ¿Cuáles son las pequeñas zorras en el viñedo de su matrimonio que debe atrapar? ¿Cuáles son esas zorras que usted tiene que capturar para que no arruinen su hogar? A veces es lo que hacemos y a veces lo que no hacemos, otro es lo que decimos y a veces lo que no decimos. Las palabras hirientes dichas en el momento del enojo quedan como un tatuaje. No hay como decirle a su mujer: “igual que tu mamá eres”. Hay mujeres que no quieren ser igual que su mamá, sobre todo si la mamá es de ese ambiente de Jezabel.

También esas zorras son la infidelidad matrimonial de uno de los cónyuges, la mala administración del dinero, hay novelas que ahora se llaman “Hasta que el dinero nos separe”, porque es uno de los grandes problemas: la mala administración del dinero. Compren el libro Fórmulas Bíblicas para Prosperar”, que ya lo  tenemos listo para que puedan aprender. ¿Cuáles son las pequeñas zorras en su matrimonio? ¿Cuáles son?

Recuerdo a un amigo que me decía: Cuando me casé con mi esposa, yo a las 9 de la noche ya tenía sueño, pero ella se acostaba a las 12 arreglando gavetas todas las noches. Hoy en día yo me duermo a las 12, aunque  ella ya no arregle gavetas. Se va acostumbrando.

¿Cómo lidiar con las pequeñas zorras y tener un matrimonio en paz? Usted no puede cambiar a su pareja ya casados, pero sí puede cambiar usted. Cambiar a su pareja es muy difícil, son dos ríos que bajan de dos montañas precipitadamente. Esta  semana vimos el río San Juan en Cuilapa que bajó, arrasó, destruyó y mató. Así son las personas. Viene cada uno con su fuerza y cuando se juntan hay choque, pero ese choque que hay al principio, más adelante cuando ya no son dos ríos sino uno solo, aunque hay mucho más caudal y hay mucha más fuerza, hay mucha más calma, porque ya no están chocando, ya se han convertido en uno solo. Y eso es lo importante, que  el hombre y la mujer aprendan a convertirse en una persona. Cambiar a una persona no es trabajo de ningún ser humano, el único que puede cambiarla es Dios por obra de su Espíritu Santo.

Por eso es bueno que oigan la medicina preventiva para el matrimonio que dimos recientemente, y los solteros escojan bien, tomen cuenta estos consejos para evitar llegar a la medicina correctiva, porque si usted tiene un novio que bebe licor, casado tendrá a un esposo borracho. Usted tiene una novia que es despilfarradora, cuando se case tendrá una esposa despilfarradora. Es muy importante seleccionar bien, pero eso ya está producido para usted, adquiéralo, óigalo véalo. Yo no puedo cambiar a otro, pero yo si puedo cambiar, dígale por favor a su vecino: usted sí puede cambiar.

En la psicología transaccional se hizo famoso un libro que se llama “Yo estoy bien, tú estás bien”. Cuando yo estoy bien, todos están bien, por eso Jesús dice que no debemos juzgar la bota que tiene el vecino en su ojo sino quitar la viga que tenemos en nuestro propio ojo. Cuando nosotros corregimos nuestra visión de las cosas y vemos las cosas bien, todo cambia. Recuerdo a aquella señora muy criticona que se paraba a ver por la ventana de su casa y decía: “Qué sucia la ropa de mi vecina, esta señora qué descuidada, nunca lava su ropa bien, siempre se ve toda percudida, manchada. Un día decidieron lavar las ventanas de la casa de esta mujer y al otro día dijo: ahora si lavó bien su ropa, qué limpia, que blanca”. La ropa siempre estuvo limpia y blanca, el problema era la ventana de su casa que estaba tan sucia que no permitía ver la limpieza dela vecina. Muchosde nosotros lo que necesitamos es poner colirio en nuestros ojos, limpiar nuestros ojos, limpiar nuestros anteojos y poder ver bien.

Para resolver un problema, Efesios 4:26-27 nos da el siguiente consejo: «Si se enojan, no pequen.»  Todos nos enojamos alguna vez. ¿Cuántos se han enojado alguna vez?  ¿Cuántos se han enojado un millón de veces? Es parte de nuestra naturaleza enojarnos, no se puede evitar. El mismo Jesús se enojó en varias ocasiones y lo expresó bien claramente, llegó al templo y no le pareció lo que estaban haciendo allí los mercaderes. Se enojó, tomó un lazo, los echó a todos. Cualquiera pudo decir ¿cómo es posible que el ungido de Dios, el Cristo, el Siervo de Dios se enoje? El enojo es parte del ser humano, pero el consejo es este: «Si se enojan, no pequen.»No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, ni den cabida al diablo.

El diablo es el acusador de los hermanos y cuando nos toma nos volvemos acusadores de los hermanos. No dejen que el sol se ponga estando aún enojados. La norma cristiana es esta: si me enojo hoy, me desenojo hoy. Me reconcilio hoy, pido perdón hoy, pido disculpas hoy, pido que me perdonen hoy. Acostarse enojados en una pareja es triste, porque él quiere dormir y no puede, ella quiere dormir y no puede y los dos se hacen los dormidos. A veces es necesario accidentalmente tirar uno el brazo encima del otro para tratar de empezar a buscar un acercamiento. Los problemas deben resolverse por muy pequeños que sean, son las pequeñas zorras que destruyen el viñedo de nuestro matrimonio. Pequeñas zorras que traen la indiferencia, el resentimiento, el dolor de un día y lo transfieren a toda una vida. La Biblia habla de que no dejemos que brote una raíz de amargura en nuestro corazón, porque esa raíz va a profundizarse, va desarrollarse y va a separarlos para siempre.

Sean humildes y enfóquense en el problema y no en atacar a la persona, porque los humanos solemos – cuando estamos heridos – reclamar y herir de vuelta. No se trata de eso, se trata de resolver el problema, el problema es que su empleado  sale de vacaciones y nunca le pide permiso. Puede salir de vacaciones, pero tú no puedes disponer, tú eres mi empleado, tú tienes que pedirme permiso, no solo contarme que lo estás haciendo. Tu obligación es pedir permiso antes de salir de tus vacaciones. Lo mismo ocurre con la relación conyugal. No decimos lo que queremos, reclamos y a la vez lastimamos y cavamos más el abismo que empieza a separarnos.

¿Qué debiéramos hacer en lugar de ello? Debiéramos expresar con respeto lo que sentimos, y pedir el cambio sin humillar al que nos lastimó y hasta nos humilló. ¿Que debemos de hacer en lugar de atacar, herir y humillar? Debemos pedir con amor lo que queremos. El principio no es restregarle en la cara al otro lo mal que hace sino buscar la solución y proponer lo que deseamos. ¿Será fácil? No, pero sí efectivo. Lo fácil destruye, lo difícil construye. Cuando las zorras en su matrimonio son hechos perdónelos, los hechos se aceptan. Su pareja le fue infiel, su pareja lo golpeó. Su pareja lo humilló, traicionó su confianza, tomó una pésima decisión financiera, su pareja puso a su familia por encima de usted, ¿qué le queda? La única acción que queda ante los hechos dolorosos cometidos contra nosotros y que nos permitirán restaurar relaciones y seguir viviendo es perdonar. Perdona de corazón o su matrimonio terminará en divorcio. Para perdonar a su pareja o a cualquier otra persona decida dejar ir el derecho que como humano y no como cristiano tiene de devolver mal por mal, deje el juicio en manos de Dios. “Fijate que mi mujer me fue infiel, sé tú infiel también”, ese es el consejo, pagar mal por mal, pero alguien dijo: no perdonar es como tomar veneno todos los días y esperar que quien nos ofendió se muera. Si usted toma el veneno ¿quién se va a morir? Usted.

Romanos 12:19 dice No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré»,dice el Señor. Dígale a su vecino: no tome venganza. El psiquiatra judío Viktor M.  Frankl fue víctima del nazismo, lo metieron en un campo de concentración, vio como los nazis mataron a su esposa, a sus padres y a sus hijos, el único que sobrevivió fue Viktor Frankl y escribió en la pared donde dormía: “Nadie me puede quitar el derecho de reaccionar como yo quiero”. Y aunque mataron a su mujer y aunque mataron a sus hijos y aunque mataron a sus padres y aunque lo tuvieron preso y torturado Viktor Frankl  echó andar una nueva corriente psiquiátrica  demostrando que no es lo que nos hacen lo que nos daña, es cómo reaccionamos ante lo que nos hacen lo que nos daña.

La gente nos puede ofender, la gente nos puede criticar, la gente nos puede herir, pero somos nosotros los que tenemos la decisión de reaccionar mal o reaccionar bien. El gran ejemplo es Jesús, Jesús en la cruz del Calvario después de haber sido azotado, le arrancaron la barba con las manos, lo desnudaron, lo hicieron cargar un árbol para colgarlo, en medio de todo eso, lo que Jesús dijo en la cruz fue: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. El profeta Isaías dice: Que fue como cordero llevado al matadero, enmudeció y no abrió su boca. Mateo 6:14-15 Jesús lo enseñó y luego lo ejemplificó en la cruz: »Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.

Ya no viva el ayer, ya no viva en el pasado, perdone.

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