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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Más vale una onza de prevención que una libra de curación. La medicina preventiva siempre es más eficiente que la medicina curativa y así como vemos a la nación enferma, las naciones del mundo enfermas, vemos los matrimonios enfermos. Y para evitar tener matrimonios enfermos estamos dando esta serie de enseñanzas que se llaman “Medicina preventiva para el matrimonio”, para que nuestros jóvenes tomen decisiones savias antes de casarse. Es mejor corregir antes del matrimonio que tratar de corregir después del matrimonio Hace un par de semanas hablábamos que parte de la medicina para el matrimonio es escoger bien a la persona correcta desde el noviazgo para que en el matrimonio podamos funcionar mejor. En toda organización, en toda empresa el éxito o fracaso de la misma estriba principalmente en la selección del personal. Si el personal es de primera la empresa será de primera. Si el personal es de cuarta, la empresa será de cuarta categoría, en la selección está la clave. Así que señoritas, miren bien. Jóvenes, miren bien. Escojan bien, varios consejos que les dimos para escoger bien a su futuro novio es rodearse de amigos, tengan amigos, no se enfoquen solo en estudiar, en hacer deporte, en hacer política. Enfóquense en tener amigos, de lo contrario se van a graduar con muchas maestrías pero nunca habrán tenido amigos, es necesario tener amigos, porque de ellos vamos a seleccionar la pareja.

Un lugar ideal para encontrar una pareja es la iglesia. Yo conseguí mi novia en la iglesia y créanme que había muchas muchachas bonitas de donde escoger, pero aprendí  muy temprano de la vida que además de lo bonito tenemos que ver el corazón de la persona. Y me alegro de haber escogido a la Pastora Elsy ya hace 45 años como la mujer para ser mi novia, cuatro años de noviazgo, cuarenta años de matrimonio y aquí estamos gracias a Dios.

En la selección está la clave, tómese el tiempo necesario para ser amigo, porque como amigo uno revela actitudes, costumbres, anhelos que no cuenta ya como novio. Como novio encubre muchas cosas que la destapa cuando ya se casa. Así que sea mejor buen amigo, es muy importante no tener novio o novia simplemente por tener, sino siempre con miras a un matrimonio. El noviazgo es la formalización de una amistad. Se ha comprobado que nos permite vivir juntos y muy contentos. Además les aconsejamos aprenda a escuchar y seguir el consejo de los padres. Los papás por lo general sabemos, no  solo porque somos más viejos sino porque hemos cometido más errores y aciertos. Y por eso usted que es jovencita no vea a su viejita como una  señora cuadrada. Piense que esta señora la ama y quiere para usted lo mejor y por eso le dice: m’hija no se vaya con ese medio mudo, ese es el haragán del barrio, este no estudia, no trabaja, es vicioso. Hágales caso a sus papás.

El segundo tema que dimos sobre la medicina preventiva para el matrimonio es conocer y evitar los errores más comunes del noviazgo. Todos los que hemos tenido un noviazgo sabemos que cometemos errores y a usted que empieza su noviazgo o que está en el noviazgo o que aspira a tener un noviazgo conozca y evite estos errores. En primer lugar, evite enfocarse solo en la apariencia física del otro. Los hombres somos muy dados a irnos por la vista y por eso las jovencitas se arreglan bien bonitas, porque saben que nos llaman la atención, a veces son provocativas con ciertos escotes, con ciertos vestidos nos permiten ver hasta el alma de la jovencita. Entonces tengamos cuidado. No nos dejemos llevar solo por lo físico, también algunas señoritas se dejan llevar por lo físico y se sorprenden. Hay que ver lo moral, lo espiritual, lo psicológico de la persona para valuar. No creer solo lo que nos dicen, porque a veces nos formamos una idea en base a lo que nos dicen y no en base a lo que son.

Oía decir que el hombre se casa pensando que su mujer no va a  cambiar nunca que es 90-60-90 para siempre, pero no es cierto. A veces la persona  es noventa, se sienta y revienta. Hay que tener cuidado, no dejarse llevar solo por lo físico y pensar que nunca va a cambiar. Por supuesto, las mujeres se casan pensando que su hombre sí va a cambiar y ahora es bolo pero va a cambiar cuando se case. Mentira, el que se emborracha ahora, cuando se case vas a ser peor todavía. Si no cambia ahora no va a cambiar nunca, solo Dios puede hacer el milagro, por eso les dijimos que no  comiencen un noviazgo con muy poca edad. Usted está muy jovencita, muy jovencito no empiece un noviazgo. De qué le va a servir empezar a los 10 y  tener un  noviazgo de 15 años, no conviene, es mejor empezar un noviazgo cuando realmente hay propósito firme de casarse. No se deje llevar por la presión que ejercen los amigos o las amigas, a veces oía decir a un amigo: no le pregunte a su hijita si tiene novio ella. Pregúntele tienen novio tus amigas y aunque tenga trece años le va a contar, sí la fulanita tiene, fulanita, todas tienen solo yos no.

A veces en la clase hasta le ponen ciertos epítetos desagradables: “la arrecha”, porque no tiene. “La rechazada”, pero no importa que le digan la arrecha, usted va a llegar virgen al matrimonio y va a escoger bien. Aquellas van a pasar al punto de que las van a calificar las novias del pueblo, por tener tantos novios al mismo tiempo. Aconsejamos en no caer en juegos sexuales propios y bendecidos para el matrimonio. Hay juegos sexuales que son propios y bendecidos por Dios. Siempre y cuando se practiquen dentro del marco autorizado por el Señor que es el matrimonio.

Hoy veremos el penúltimo tema de esta serie, pero viene después del tema siguiente, una nueva serie que hemos titulado “Medicina correctiva para el matrimonio”, porque quizá usted dirá, bueno han estado hablando solo para los novios, pero los que ya estamos casados ¿qué hacemos? Bueno, no te preocupes mi vida, ya viene tema para los matrimonios, para aquellos que tienen problema vamos hablar también de la medicina correctiva para el matrimonio. Pero veamos hoy, hoy vamos a hablar sobre un tema importante que es “Ponerse de acuerdo”.

Jóvenes, señoritas pónganse de acuerdo en el noviazgo, póngase de acuerdo en cómo van a llevar a cabo su futuro matrimonio. Hay muchas cosas que platicar, pero no solo de lo que ocurre cotidianamente y no solo lo que pasa en el mundo sino de lo que va a pasar en su mundo, en su hogar. Hay que ponerse de acuerdo en el noviazgo ¿quién va a manejar el dinero, como lo van manejar, van a vivir al fiado o al contado? ¿Van a vivir de apariencias o de realidades, cuantos hijos van a tener, van a trabajar los dos afuera de la casa y va a trabajar uno en la casa y el otro fuera de la casa? Hay muchas cosas en las que tienen que ponerse de acuerdo. Amos 3:3 dice ¿Pueden dos caminar juntos  sin antes ponerse de acuerdo? No,  por eso si vamos a caminar juntos toda una vida en el matrimonio, tenemos que ponernos de acuerdo desde que estamos en el noviazgo. Y uno de los grandes problemas que ha habido a través de las edades es precisamente el tema del matrimonio. El matrimonio está siendo atacado muy fuertemente, pero duramente. Cada vez que un Estado, una nación autoriza matrimonios entre personas del mismo sexo, la institución matrimonial se debilita más, el concepto de familia se corrompe más, se diluye ese  orden divino que se estableció desde el principio de que el hogar estuviera formado por un esposo, una esposa, un hombre y una mujer, hijos, y tener así una relación permanente, saludable para todos.

En la época del apóstol Pablo estaba el Imperio Romano gobernando y la condición moral había llegado a una degradación extrema. Durante los primeros cinco siglos de al Republica Romana no se había dado un solo caso de divorcio documentado. El primer divorcio documentado fue el de Spurio Carvilio Ruga en el año 234 a.C. Pero en el tiempo de Pablo la vida familiar romana estaba en ruinas, Séneca escribe que las mujeres se casaban para divorciarse y se divorciaban para casarse. No es exagerado afirmar que toda la atmósfera del mundo antiguo respiraba adulterio. La castidad era víctima de la creciente lujuria de la civilización. El lazo matrimonial estaba en camino a la bancarrota y en el  grupo judaico la situación era complicada porque no se respetaba ni se apreciaba a las mujeres como hoy en día. La oración típica de un judío religioso por la mañana era decir “Gracias Dios por no haberme hecho pagano ni mujer”. La situación era triste, al grado que aún en la época de Jesús las mujeres eran menospreciadas, no tenían acceso al templo, solo los hombres. No ejercían nada de culto en el templo, solo los hombres sacerdotes. El templo tenía lo que se llamaba el patio de las mujeres, era lo que estaba hasta afuera y hasta ahí podían entrar. Toda sinagoga no permitía el acceso de mujeres, excepto en la parte de atrás y con unas cortinas que las separaban del resto. La condición era terrible, los griegos la complicaban más. Los griegos consideraban a las mujeres un instrumentos nada más de servicio y tenían precisamente una mujer para cohabitar con ella, otra para que administrara la casa y otra para que les criara los hijos. Y entre menos sabían y entre menos salían, decían ellos, menos adulaban.

Los griegos consideraban a la mujer en tan poco, que la cambiaban fácilmente por un caballo. Ahora viene Pablo y trae un mensaje de renovación, un mensaje de transformación. Ahora viene Pablo y trae un mensaje para la familia, en el que presenta a la mujer una mejor vida. La mujer es colocada en un nivel en la que jamás había estado. La pone a la par del hombre como hija de Dios, como heredera de Dios y gracias a eso es que hoy tenemos a las mujeres adentro del templo, sirviendo al Señor desde la plataforma hasta en cualquier otro lugar. ¿Cuantos se alegran de que Cristo hiciera el cambio, Cristo hiciera la transformación? Las mujeres hoy en día son apreciadas por nosotros, son admiradas por nosotros, son queridas por nosotros y a veces, lamentablemente, son somatadas por nosotros, lo cual no debe ser. Por eso el apóstol Pablo consciente de la revolución que el cristianismo está haciendo en el Imperio Romano escribe esta epístola a los Efesios y en el capítulo 5: 21 en adelante da un concepto lo de que debe de ser la relación esposo-esposa, matrimonio-familia, veamos: Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo. Y aquí está el punto principal. Después de estar las mujeres oprimidas, menospreciadas, maltratadas viene el cristianismo y eleva a la mujer a una nueva posición, pero aquí está el punto principal del cual hablamos hoy: ponerse de acuerdo. Novios y novias, ustedes tienen que ponerse de acuerdo ¿quién va a ser el líder en el hogar? Yo, dice la mujer, yo dice el hombre.  ¿Quién va a ser el líder? Yo dice la suegra. ¿Quién va a ser el líder en el hogar? No podemos tener dos. En un hogar en el cual hay dos cabezas, lo que tenemos es un  monstruo. Tiene que haber una sola cabeza. Y por eso tiene que haber un acto de la voluntad de una de las partes para reconocer a la otra como el presidente de la empresa, el líder de la casa, para que no haya eso de que tú o yo, pongámonos de acuerdo. No tiremos la moneda a ver quién es el líder. No es así. Dios estableció un orden y aquí está, dice Pablo, Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.

¿Qué es someterse? Ahora que ha estado de moda ir al diccionario para ver qué quiere decir cónyuge  y mire lo que dice el diccionario: someterse, actuar según la voluntad de otra persona sin oponer resistencia. Voluntariamente una esposa se somete a su esposo, voluntariamente una novia debe reconocer a sus novio como el líder de la relación, pero por supuesto la situación se pone difícil porque toda persona tiene liderazgo y en nuestra época tenemos hombres y mujeres en liderazgo, pero en el hogar, en la familia no puede ser que gobierne el que más gana, porque hoy hay muchas mujeres que ganan más que sus hombres. ¿Cómo hará una mujer que es presidenta de una nación en su casa? ¿Va a reconocer a su esposo como líder en la casa? Todos tenemos autoridades traslapadas, yo soy autoridad aquí en la iglesia, pero cuando salgo a la calle aparece un señor con una chumpa amarilla que me hace un alto y qué debo hacer, someterme a la voluntad de esta autoridad sin oponer resistencia. Si en vez de someterme yo a la voluntad de esa autoridad de tránsito vengo yo bajo la ventana y empiezo a maltratar y decirle usted no sabe quién soy yo, soy Pastor de la Fráter, usted debe de dejarme pasar rápidamente. Y si me pongo más agresivo y ofensivo e insultativo ¿qué me va a pasar? Al rato voy a estar rodeado de varios elementos de la polaca que me van a someter a la fuerza, me van a llevar detenido y a lo mejor somatado, por no aceptar y reconocer su autoridad. Pregunto ¿el que yo me someta a un policía de tránsito me hace inferior al policía? No. El que usted jovencita se someta  a su autoridad espiritual, a su novio o señor, su esposo, no la hace inferior. Seguramente usted es más bonita que su esposo, seguramente es más preparada que su esposo, a lo mejor es más estudiada que su esposo, a lo mejor es más inteligente que su esposo pero la autoridad la  tiene ese “tetunte” como dice su mamá. Él es el que tiene la autoridad, entonces es mejor que usted voluntariamente se someta y diga: querido tetunte estoy aquí para hacer lo que quieras.

Miren, en todos lados funciona la autoridad legada, la autoridad legada es clave para el buen funcionamiento de nuestra sociedad, en toda empresa en la que haya diez mil trabajadores tiene que haber una autoridad máxima y no pueden ser dos presidentes, tiene que ser un presidente o creen ustedes que deberíamos hacer algo para que en Guatemala tengamos dos presidentes de la nación. No, si nos cuesta obedecer a uno, con dos hay primeros. Cuando hay dos gobernando la misma casa hay serios conflictos en esa misma casa, pero luego el versículo 25 dice: Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra, para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable. Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.

Es muy importante entender esta realidad. ¿Quiere usted que su esposa le obedezca sin chistar? Ámela usted como Cristo amó a la iglesia. Entréguese usted a su esposa, por eso es importante ponerse de acuerdo en el noviazgo quién es la autoridad. Cuando usted se hace de novio o de novia  hay que establecer quien es la autoridad, en donde paran todas las cosas finalmente. Ser la cabeza tiene sus pros y sus contras. Por ejemplo, yo soy cabeza de mi familia y soy la autoridad de mi familia y hay problema con uno de mis hijos en el colegio ¿quién debe ir a poner la cara? El que es la cabeza, pero la mayoría de  esposos mandan a la mujer en vez de ir ellos a poner la cara. Recibir la ofensa cuando le dicen: su hijo es un ladrón, se come la refacción de los demás. A causa de su hijo hay hambruna en el colegio. Tenemos como papás ir a dar la cara. Llegan a cobrar la renta, porque hay que pagarla, ¿quién debe dar la cara? El que es cabeza, pero no, muchos hombres dicen y quieren ser cabeza pero no dan la cara, es la pobre señora la que tiene que salir a dar la cara y pasar la pena y la vergüenza. Usted tiene que proteger a su mujer, si usted es cabeza dé la cara, enfrente los problemas, no rehúya los problemas. En Guatemala cualquier cosa buena o mala que pase al final el crédito o descrédito se lo van a dar al señor presidente de la República, por eso que ser cabeza tiene sus bemoles, porque usted asume la responsabilidad de las consecuencias.

Por eso es importante ponerse de acuerdo de quién es la autoridad y Dios nos ayuda a dirimir esa diferencia, al poner en Su santa Palabra que la cabeza es el hombre, es un pasaje que no habla de control sino habla de amor. La idea no es controlar a nuestra mujer. Aquí no se trata de control, se trata de amor.

La idea de nuestro Señor con la iglesia no es controlarla sino que es amarla. Acaso no estamos agradecidos por el amor de Dios en nuestra vida. Ha perdonado nuestros pecados, ha sanado nuestras enfermedades, ha suplido nuestras necesidades, nos ha bendecido tanto y por eso es que es estamos aquí hoy, Dios no nos dijo si no van un rayo los va a partir. Estamos aquí voluntariamente, nos hemos sometido voluntariamente a la autoridad de Dios nuestro Señor, pero mientras estamos sometidos voluntariamente sin oponer resistencia a Cristo -que es la cabeza- nos va bien. Cuando nos revelamos contra la autoridad de nuestro Señor nos va mal, por eso es tan importante ponerse de acuerdo, porque si no  van a tener ustedes una constante fricción, tensión, conflicto en el que “yo mando”, “no tu mandas, todos quieren e mandar, por eso tenemos que ponernos de acuerdo.

Maridos, ¿queremos que nuestra esposa nos obedezca? Amémosla como Cristo ama a la iglesia,  y ¿cómo Cristo ama a la iglesia? Se entregó así mismo a ella, cargó la cruz, llegó al monte Calvario, dejó que lo clavaran en la cruz, lo desnudaron, le arrancaron las barbas, lo hicieron sufrir y Él no protestó. Esposo, cargue su cruz. “Si, solo yo trabajo”. Por qué se metió a eso. Si usted se metió a tener familia sostenga su familia. Si no que llega el día en que protesta  en el que dice solo yo trabajo y ustedes solo comen. No, no es así la cosa. Usted trabaja porque usted ama a familia y disfruta que su familia esté bien alimentada, bien vestida, bien servida, bien atendida, porque usted los ama. Es por amor que lo hace.

Todo hombre y toda mujer que trabaja lo hace por amor, pero si usted quiere que su familia esté contenta déjese clavar, pues. Es una corona llena de espinas, si usted le duele dar pues disfrute su corona, porque ama. Cuando uno ama da, uno puede dar sin amar, pero no puede amar sin dar y cuando usted es un hombre que ama a su esposa y a sus hijos, usted trabaja y les da con gusto lo que puede darles  van a obedecerle, por supuesto, ya hemos hablado de temas de “Cómo gobernar a los hijos y todas las cosas”, gobernar las finanzas y dentro de poco vamos a poner en sus manos el libro “Fórmulas Bíblicas para prosperar” en donde enseñamos como manejar las tarjetas de crédito, cómo salir de deudas, a cómo no endeudarse, etc. Pero el amor del cual habla aquí Pablo es el amor sacrificial, porque además dice: sométanse unos a otros. ¿Cómo debo yo someter a mi esposa? Si de novios usted es futbolista o ella es futbolista porque ahora yo conozco chicas futbolistas y van a entrenar todas las noches, ya de novios tienen que ponerse de acuerdo y casados: ¿puedo venir a jugar todas las noches? No, te quiero para mi cielo, quiero que estés conmigo, todas las noches si es posible. Pero déjame si quiera dos para venir a jugar fut. Pónganse de acuerdo. Usted por amor a su novia acepta, usted es feliz, porque toda la vida ha lucido una barbota de esas que parecen que respalda la teoría de Darwin, usted es peludo, peludo, anda con su barba. Y la novia contenta, pero le empieza a notar que no muy le cae bien su barba, porque algunas les gusta y a otras les disgusta. Cielo, ¿te molesta mi barba? La verdad que me gustaría verte bien rasuradito. Mi cielo, por amor a ti me quito la barba. Usted se quita la barba y se quita el bigote. Usted por amor se somete a la persona. Pónganse de acuerdo, pero tienen que ponerse de acuerdo en amor, no es a la fuerza, tenemos que ser líderes amorosos no dictadores y tiranos en nuestra casa. El que manda no es el que más grita, el que tiene la autoridad no es el que más grita, pero es aquel que se preocupa por el bienestar de su grupo, de su mujer, de su familia. Es un amor sacrificial, es un amor purificador. Cristo dio su vida para que nosotros como iglesia dice: no tengamos arruga, no tengamos mancha, que estemos purificados, que estemos bien, limpios y santos.

Ahora ¿cómo quiere  que sea su esposa? ¿Le llama la atención una mujer que tiene las uñas bien arregladitas y su pobre esposa la tiene todas descuidadas? Pues entonces mándela al salón de milagros para que se las arreglen. Gaste un poco en ella, vístala bonito, déle para su maquillaje, déle para sus arreglos. Algunos piensan que maquillarse es pecado. Yo creo que  es al revés, algunos casos el pecado es no maquillarse. Es importante que usted se ocupe del bienestar de su señora, hoy día alguien podría decir: mire pastor, eso de que hay que quitar las arrugas quiere decir cirugía plástica, bueno pero si usted la quiere desarrugada pues haga la inversión. Corra con los gastos y haga que su esposa esté bonita. Pero quién quiere andar bien vestido y su esposa toda desarrapada, desarreglada, con el pelo sin lavarlo en tres meses. No puede ser, lo que usted quiere para su propio cuerpo debe quererlo para el cuerpo de ella.

Lo que usted quiere para su cuerpo, lo quiere también para el cuerpo de ella. Lo que  usted quiere como vestuario, usted debe quererlo también para su esposa. Usted no puede expresar amor sin darlo en una forma concreta y real. Y es ahí donde estamos fallando. Recuerden que el amor todo lo puede. El amor todo lo sufre. El amor no es egoísta, el amor no guarda rencor y cuando hay amor en el hogar la relación funciona, por eso necesitamos ese amor de Dios en nuestro corazón para nuestra familia.

Si, yo sé que en nuestra cultura se nos ha enseñado que la mujer es la que sirve. Pero no nos casamos con una criada ni con una sirvienta, aunque le garantizo que si usted la ama, como estamos hablando, ella se  va a esforzar, se va a desvivir por servirlo. No le  va a molestar, no le va a pesar, no le va disgustar, “el problema es servir a este borracho, egoísta, desgraciado que me viene somatando. Por eso es importante que nosotros corrijamos esas malas actitudes. Un hombre no debe verla solo como su sirvienta sino como su ayuda idónea. Así que el esposo debe someterse a su esposa. Por eso jovencitas escojan a los jóvenes dignos de ser admirados. Si usted no admira a su novio tampoco va admirar a su esposo. Si usted no respeta a su novio, tampoco va a respetar a su esposo. Así que evalué la relación.

Otra tema en el cual deben ponerse de acuerdo en dejar a padre y madre para formar una nueva familia. Génesis 2:24 dice “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser”. Póngase de acuerdo, nos vamos a casar, pero donde vamos a vivir. En la casa de tus papás o en la casa de mis papás. Yo sé que en algunos casos no les queda más remedio, porque si no tendrían que volverse gente de la calle. Hay casos en la que no les queda más remedio. Recuerdo cuando estuve predicando en Cuba, hace algunos años, observé que la vivienda de los hermanos vivían los abuelos, lo hijos de los abuelos y los nietos de los abuelos, hacinados y me decían que uno de los problemas serios que tienen en cuba es el hacinamiento y por eso se da la promiscuidad y se dan los conflictos. Ahora si usted se va a casar  aquí en Guatemala decimos: el casado casa quiere. Pues busque una casa, pero el problema es que los jóvenes quieren empezar a vivir en el mismo estándar de vida en el que están sus papás. Tienen su casa propia, grande cómoda, su carro propio, bonito, pagado, sus muebles bonitos, pero llevan 40 años de estar en esa lucha. No empezaron así, los jóvenes hoy quiebren empezar como están terminando sus papás.

Mi consejo es: no esperen a tener casa propia, si lo que más cuesta no es la casa sino tener a la mujer, escogerla bien es lo importante. Mi consejo es alquilen una casa para empezar, así viven de acuerdo a sus posibilidades y si no les gusta el barrio es fácil cambiarse a otro barrio, pero cuando uno compra una casa se queda sembrado ahí. Tengo un vecino loco al hablar y otro revolucionario del otro lado, un secuestrador en la parte de atrás y mareros enfrente. Cuando compran echan raíces, así que si no puede cambiar una casa de entrada, alquile. Yo he visto parejas que empiezan comprando una casa y después la pierden y resultan con los papás. Mejor vivir en un lugar modesto y no en casa espaciosa que no pueden pagar, pero pónganse de acuerdo, porque no pueden casarse pensando en seguir viviendo con su papá, en el cuarto de solteros, El papá ya sabe quien va a pagar la luz, quien va a pagar la comida, el agua, la renta, etc.

La Biblia dice “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser”. Hay papás que no dejan que un hijo se vaya y cuando eso ocurre hay consecuencias desastrosas para el matrimonio. Recuerdo el caso de una chica que me habló hace, tal vez hace tres décadas de su caso y me decía: ¿sabe por qué me divorcié? Porque cuando me casé mi esposo padecía de mamitis y eso qué es -le dije yo-. Todo era su mamá. Mira que vamos a comprar unos muebles de sala, pero espérate voy a llamar a mi mamá para ver que opina. Nos acompañas a comprarlos mamá. Eso es delicado, porque la nueva  señora, la esposa suya, también tiene criterio, tiene gusto y si no tiene gustos póngase de acuerdo para ver quien les ayuda para comprar con buen gusto. Pero no permita, usted señora, que no se rompa el cordón umbilical de dependencia psicológica. Hay que cortarlo. Por qué tiene usted que estar llamando a sus hijos todos los días. “Ya te dieron de comer hijito, te están lavando bien la ropa. Que le importa doña, ya no se meta.

Hay un dicho que tenemos muy cierto que dice ojos que no ven, corazón que no sienten. Yo como papá prefiero que vivan retirados, porque así si se levantan tarde, que me importa, Si se acuestan temprano que me importas, si comen que me importa, si ayunan que me importa, pero cuando los estamos viendo uno se preocupa, por qué no e habrán levantado. Eso no quiere decir que no deben participar los papás en algunas decisiones, por supuesto que deben, es más, tienen que participar, Si usted se casa o si usted tiene un novio o una novia que estás metida en drogas más vale que platique con sus papás y les diga si creen que está bien que esté fumando esa cosa que se llama mariguana. Ahí tiene usted que compartir con su papá para que le digan no. No te conviene, te casas con alguien que fuma mariguana vas a terminar con alguien vendiendo el cuerpo tuyo para comprar más droga. Si usted tiene un novio o una novia agresivo o agresiva platique con su papá, si es conveniente seguir una relación donde hay golpes, porque si de novia le pega, de esposo la mata. Pida ayuda, si usted ya está casado y tiene un cónyuge que le está golpeando pida ayuda, antes que la mate, no tiene por qué estar golpeándose ni él ni ella, porque no solamente los hombres son abusadores, hay mujeres abusadoras.

Hay casos en los que usted debe opinar, si usted ve que su esposo o sus novio llega con carro diferente casa semana, verifique, tal vez es ladrón de carros. Usted no le conviene ese tipo de relación, de lo contrario va a sufrir. Así que es bueno pedir ayuda en algunos momentos a su padre o a su madre para que la socorra en esas circunstancias.

Padres, no veamos a nuestros yernos o nuestras nueras como nuestra competencia. Usted no tiene que competir con su yerno a ver quien ama más a su hija. Usted déle gracias a Dios que la quieran, porque usted ya la conoce bien, qué bueno que alguien se la lleve porque ya lo tenía a usted a raya. No compita, al contrario, agradezca que haya alguien que quiera a su hijas o alguien que quiera a su hijo, usted sabe cómo es su hijo. Que importante es eso. Hijos sean sabios, si se casan no quiere decir que no puedan pedir consejo o ayuda.

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