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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Para describir al cristiano ¿cuál sería la palabra que usaríamos? ¿Por qué tiene esa condición? Si tuviera que reducir al cristiano y describirlo con una sola palabra ¿cuál usaría? Posiblemente la palabra humilde. Sí, el cristiano tiene que ser humilde. La definición de la humildad es la actitud de la persona que no presume de sus logros, reconoce sus fracasos y debilidades y actúa sin orgullo. El cristiano por naturaleza debe ser humilde, pero aquel que dice: estoy orgulloso de mi humildad, pone en tela de duda esa característica. Por supuesto que la humildad es una actitud, no es un vestuario. A veces decimos está tocando a la puerta una persona muy humilde, por decir andrajoso, por decir de vestimenta gastada, sucia y harapienta. La humildad es más que una fachada, es una actitud. Jesús es el mayor ejemplo de humildad. En la historia de la humanidad no hay nadie que ilustre la humildad de nuestro Señor Jesús. Él fue humilde. Nos dice Pablo en Filipenses 2:3-10 “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos.

No diga nada, pero mire al que está a la par suya. ¿Piensa que esa persona es  superior a usted o es inferior? Si piensa que es inferior, usted no tiene mucha humildad, pero si piensa que es superior hay algo de humildad en usted. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente,  tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.  Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte,  ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Jesús estaba en el cielo. Jesús, dueño y Señor del universo, creador de los cielos y de la tierra, de pronto decide ofrecerse voluntariamente para despojarse de su deidad, descender a la Tierra, irse a vivir al Medio Oriente, irse a vivir a Israel, a Egipto y estando en esa condición de hombre, ya no de Dios, decide colocarse en un estrato social más bajo, voluntariamente. Imagínense ustedes a Carlos Slim, Warren Buffett, que deciden ya no tener toda la fortuna que poseen, la van a dejar, se vienen a Guatemala a vivir entre los más pobres, los que están en aquel asentamiento y ahí ser de los más pobres, dentro de los pobres. Jesús se humilló a sí mismo y cuando decidió dar su vida la dio a través de una muerte que implicaba maldición, porque la Biblia dice: Maldito aquel que es colgado de un madero. Así que Jesús aún en la muerte llegó hasta abajo, pudiendo vivir en el reino de los cielos, vino a vivir en Nazaret, a nacer en Belén, a crecer en Egipto y luego desarrollar su ministerio en Israel.

Y aunque la humildad forma parte de la vida del cristiano, pues el cristiano al igual que Jesús es llamado a ser humilde, no es la mejor palabra que mejor lo describe. No podemos ser humildes  si somos engreídos, arrogantes, muy creídos porque tenemos caites y antes andábamos descalzos, porque tenemos casa y antes aldabábamos en asentamientos humanos.

¿Será la generosidad la palabra que describe mejor al cristiano? ¿Serán los cristianos generosos? Si, claro que se podrá decir Mmnn. La generosidad es la tendencia a ayudar a los demás y a dar las cosas propias sin esperar nada a cambio. Cuando usted es generoso y hay necesidad, usted se quita los zapatos y se los da al que los necesita.  Cuando usted es generoso no le cuesta compartir lo que tiene. Y el cristiano siempre es una persona generosa. El apóstol Pablo manda a disfrutar de las riquezas, pero también manda a que se compartan. Si algo, indudablemente, caracteriza al cristiano es que no es egoísta, codicioso o avaro, por el contrario, el cristiano es generoso. Aún en medio de la misma pobreza, el cristiano comparte con aquellos aún más necesitados que él. Usted siempre va a tener a alguien más necesitado que usted. Aún en medio de la pobreza nosotros podemos ser generosos. Y eso es un cristiano, generoso, comparte lo que tiene.

La generosidad distingue al cristiano. El Apóstol Pablo habló acerca de los ricos de este mundo y qué deberían hacer con su riqueza. Como aquí tenemos a muchos ricos, dígale a su vecino nos están hablando. Usted pensaba que era pobre, le tengo noticias, usted ya no es pobre, usted fue pobre, ya no es pobre. En el mundo los pobres viven con dos dólares diarios, ¿usted vive con dos dólares diarios? Y los más pobres viven con un dólar al día. Si usted ya no vive con un dólar al día, ya no es de los más pobres. Y si no vive con dos dólares al día, usted no es pobre, entonces dígale a su vecino: somos ricos. Usted ya no es pobre, así que olvídese y aprópiese de este mensaje, no solo Warren Buffett es rico, es súper rico, pero usted ya no es pobre. Mire lo que dice Pablo a los ricos: 1 Timoteo 6:17-19 “A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras.

Las riquezas son inseguras, hoy tenemos un millón en el banco y mañana ya no está. Banco de Comercio desapareció, Bancafé se fue, etc. Usted pone su dinero en una financiera que está pagando varios puntos más que un banco y allá va y al rato anda con su pancarta en la calle viendo como le resuelven el problema, que le devuelvan el dinero. Usted muy feliz porque tiene muchas inversiones en una empresa muy conocida en el mundo que se llama Enrom y de repente no hay. Ah, usted prefiere estar en un banco de esos sólidos,  y de repente no hay nada. Las riquezas son in- se- gu- ras. Por eso hay quienes, en Argentina por ejemplo, en lugar de ir a abrir una cuenta a un banco van a alquilar una cajilla de seguridad y ahí tienen sus fajos de billetes. Otros usan el “Colchon Bank” y allá abajo del colchón tienen sus billetes, hasta que llega la señora y como ya está viejo decide botarlo y quemarlo para comprarle uno nuevo, y usted se queda con los brazos cruzados, sin nada. Así son las riquezas. Inseguras, por eso Pablo les dice: ya que son tan  inseguras, no pongan su esperanza en las riquezas, pongan su esperanza en Dios. ¿Quién nos das las riquezas? Dios y ¿si perdemos las riquezas, quién nos las vuelve a dar? Dios. ¿Se recuerdan del caso de Job? Job perdió todo, Dios le dio permiso al diablo para que le quitara todo, pero luego le devolvió al doble y las hijas que tuvo después eran más bonitas que las feas que tuvo primero. Así que de todos modos, Dios se encarga de ayudarnos, nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos.

¿Para qué  nos provee Dios en abundancia? No sea tacaño. Sea generoso, si va a dar de comer a su familia que coman bien, si los va a vestir, vístalos bien. No importa que compre en un lugar donde hay ropa muy rebajada o ropa de segundo uso, barata pero buena, no importa, pero usted no sea avaro. No sea tacaño, sea generoso. Dios manda a que disfrutemos lo que tenemos, si usted tiene un carro nuevo no lo deje guardado, úselo. El versículo 18 dice: Mándales que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras, y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. ¿Qué quiere decir mándales? Ordénales, no que hagan el favor de dar una ofrenda. Ordénales, mándales, que hagan el bien, que sean ricos en buenas obras y generosos, dispuestos a compartir lo que tienen. Me ha impresionado lo que han hecho algunos multimillonarios hoy en día. Como que se ha dado un nuevo tipo de moda entre los multimillonarios famosos como Bill Gates, como Warren Buffett, como Mark Zuckerberg –el creador del Facebook- y de otros. Se han reunido y han llegado a la conclusión de que por lo menos deben donar la mitad de lo que tienen en vida o dejar establecido que una vez muertos, por lo menos la mitad de lo que tienen se done para los pobres. Esta semana vi las noticias que Bill Gate donó ciento treinta millones de dólares para combatir la poliomielitis, por eso cuando yo veo esos gestos digo: Señor, bendice más a Bill Gates, dale muchos millones, porque los está usando para ayudar a los más necesitados. Los ricos de este mundo deben ser generosos, hacer el bien, ricos en buenas obras. De este modo atesorarán para sí un seguro caudal para el futuro y obtendrán la vida verdadera.

¿Quiere tener un seguro caudal en el futuro? Lo que tiene que ser es generoso en el presente. Más tarde cuando pasen las bolsas para la ofrenda usted tiene la oportunidad de asegurarse que va a tener un caudal para el futuro. Señor, cuando yo sea viejo quiero tener plata, ahora que soy joven voy a ofrendar, daré mi diezmo, mi promesa de fe encima de mis ofrendas. Sea generoso. Diga no a la tacañería. Seamos generosos con todos aquellos que conocemos. Aunque el cristiano es generoso y ciertamente nadie puede llamarse cristiano si no practica la generosidad, tampoco es la palabra que mejor lo describe. Recuerdo la historia de aquel soldado norteamericano que estaba en Europa durante una de las guerras mundiales y se acercó a una panadería y vio a un niño pobre, huérfano, hambriento como aquellos que usted ha visto o como aquella vez que usted se puso en la panadería a ver, quería un pan de esos pero no tenía con qué comprarlo, pues así vio este soldado al niño. Entró, compró una bolsa de pan, salió y le dijo: niño, toma  esta bolsa es para ti. El niño se le quedó viendo y le dice: Señor, ¿es usted Dios? A veces una bolsa de pan para nosotros no es la gran cosa, pero para el niño hambriento es el sustento de cada día. Así que deje de criticar porque reparten bolsas solidarias.

¿Será la alegría la palabra que define mejor al cristiano? Los cristianos somos alegres, la Biblia dice que el corazón alegre hermosea el rostro. Usted ha estado pensando echarse crema, hacerse cirugías, hacerse todo tipo de tratamientos para embellecerse, mire yo le doy uno que le va a salir barato: corazón alegre. Cuando esté el corazón alegre, usted tiene un rostro agradable. Cualquier persona que sonríe, cualquier persona que está contenta, cae bien.  La alegría es un sentimiento grato y vivo, por lo común, se manifiesta con signos externos. Más que definirla podemos sentirla. Usted se alegra con las cosas que pasan.

Los cristianos deben ser alegres. Mire lo que dice la Biblia en Filipenses 4: 4 “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!” Pablo dice que nosotros debemos alegrarnos. Mucha gente no va a las iglesias porque se asusta por lo que mira adentro.  Hay gente que uno ve en las iglesias, fea, enojada, con el ceño fruncido, amargada que, lo hace pensar que para ver eso, mejor se queda en casa. Suficiente con lo que tiene en la casa, para venir a la iglesia y ver más viejas amargadas, más viejos amargados. Por eso cuando usted venga a la iglesia no espante a los visitantes, hágales buena cara, porque usted los mira como si fueran de la SAT. Tenemos que ser alegres.

¿Quiere que sus hijos vengan a la iglesia con usted? Sea alegre. Uno de los castigos típicos que yo apliqué a mis hijos de niños fue decirles hoy no van a la Fráter, eso les dolía más que si yo les hubiera pegado con el cincho, porque es alegre venir a la iglesia, alegre encontrarnos con nuestros amigos, alegre cantarle al Señor, alegre salir después y tener convivencia con los hermanos. La alegría es importante.

Nehemías 8: 7-10 Los levitas Jesúa, Baní, Serebías, Jamín, Acub, Sabetay, Hodías, Maseías, Quelitá, Azarías, Jozabed, Janán y Pelaías le explicaban la ley al pueblo, que no se movía de su sitio. Me impresiona esto, me han impresionado los coreanos cuando he ido a predicar a sus iglesias, que los he visto estar sentados tres, cuatro horas y no se mueven. Yo los felicito a ustedes aquí en la Fráter, porque es una de las pocas iglesias donde la gente no se está levantando, que van, que vienen. Aquí hay orden y eso es importante que haya ese orden.

Versículo 8: Ellos leían con claridad el libro de la ley de Dios y lo interpretaban de modo que se comprendiera su lectura. Al oír las palabras de la ley, la gente comenzó a llorar. Por eso el gobernador Nehemías, el sacerdote y maestro Esdras, y los levitas que enseñaban al pueblo, les dijeron: «No lloren ni se pongan tristes, porque este día ha sido consagrado al Señor su Dios.» Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza.» A mi me impresión cuando llego a la funeraria con algunas familias de la iglesia que se les ha muerto el hijo, se les ha muerto su pariente, y encontrarlos con gozo ahí. Pero que bueno que en medio de las dificultades nosotros podamos tener gozo. Si usted es una persona que tiene gozo, es una persona que va a tener fortaleza. El gozo del Señor es nuestra fortaleza.

Aunque el cristiano por naturaleza es alguien alegre, pues sabe quién es Dios y qué promesa futura tiene, sin embargo, tampoco es la palabra que mejor lo describe. ¿Será la paciencia? Paciencia es la capacidad para soportar con resignación desgracias, trabajos, ofensas, etc. Es además la tranquilidad para esperar, además es la constancia o perseverancia. Paciencia de la Biblia Reina Valera versión del 60 a la Nueva Versión Internacional se ha traducido como constancia, perseverancia. Por eso la paciencia es una actualidad cristiana increíble.

Santiago 5:7-8 dice “Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia. Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca” ¿Sabe que Cristo va a venir otra vez? Si, tenga paciencia, mientras no venga, déle gracias a Dios. Siga trabajando, siga estudiando, salga a estudiar o a trabajar, cuando vaya en medio del tránsito no se ponga a decir: Señor ven ya, qué estás esperando. Ya no aguantamos ese tránsito. Tenga paciencia, de venir tiene y cuando venga y usted se va ahí, se va a quedar su carro sin piloto y se va a complicar más el tránsito, pero mientras Cristo venga hay que ser paciente.

En la Biblia paciencia y paz van de la mano. Proverbios 15:18 dice: El que es iracundo provoca contiendas; el que es paciente las apacigua. ¿Qué necesita usted ahora con su mujer? Paciencia. ¿Qué necesita con su esposo? Paciencia ¿Qué necesita con el gobierno? Paciencia. Que importante es que nosotros seamos gente paciente. Efesios 4:1-3 dice: “Por eso yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido, siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz”. Hebreos 12:1b “Corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante”. Usted entra a la universidad para estudiar una carrera, usted debe tener paciencia. Usted no va a entrar en enero y en febrero ya es ingeniero, quizá compre un título que diga ingeniero, pero no lo es. Usted tiene que tener paciencia. Créame que si usted se casa hoy y mañana usted y su mujer se llevarán de mil maravillas. No, tiene que tener paciencia. ¿Usted cree que todos los esposos cuando se acaban de casar son muy responsables para proveer? No. Por eso es tan importante que usted traiga a sus hijos a la Casa del Señor para que aprendan este montón de aspectos claves para su vida. Aunque el cristiano por naturaleza es alguien paciente, pues la paciencia va de la mano con la paz y los cristianos somos pacificadores.

La paciencia tampoco es la palabra que mejor describe al cristiano. ¿Cuál será entonces esa palabra? ¿Será el amor?  El amor en español tiene cierto problema, porque el amor necesita ser calificado. Hablamos en español de amor erótico, en griego no hay problema, que es el lenguaje donde se escribió el Nuevo Testamento. En griego cuando se habla de amor pasional se habla de Eros, erotismo. Se habla de filía, filos, el amor entre hermanos, entre parientes. Pero cuando se habla del amor de Dios se usa la palabra ágape, que es un amor sacrificial. El amor de Dios es sacrificial. Cualquiera de nosotros dice que es bueno para amar, será bueno para tener pasión, pero tener pasión, actividad y vida sexual no necesariamente es amor. Usted puede tener relaciones sexuales con cualquiera, pero no va a tener amor con cualquiera.  Muchos dicen que les han fallado en el amor, pero le han fallado las novias, los novios, pero Dios no le ha fallado a usted. El amor de Dios nunca falla.

La mejor definición del amor en el mundo entero la encontramos en el contexto del uso de los dones espirituales. El apóstol Pablo le escribió a la iglesia de Corinto, una iglesia en donde las manifestaciones del espíritu como el hablar en lenguas, profetizar y otros dones abundaban. Veamos cómo definió él, el amor en el uso de los dones, la más altas y excelente definición del amor en el mundo entero. 1 Corintios 13:1-13 Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso. Cada vez que aquí dice amor es ágape, el amor de Dios, el amor sacrificial y aquí viene una definición bien completa: El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá Porque conocemos y profetizamos de manera imperfecta; pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos de manera indirecta y velada, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de manera imperfecta, pero entonces conoceré tal y como soy conocido. Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.

¿Será el amor la palabra que mejor describe al cristiano? Juan 13:34-35 Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros. ¿Cómo va a saber el mundo que nosotros somos discípulos de Jesús? Cuando nos amemos los unos a los otros. 1 Juan 4: 7-8, 11-12 dice: Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. El que no ama no conoce a Dios. Si usted es un hijo de Dios ama, porque tiene las mismas cualidades de su padre celestial. Versículo 11 Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente”.

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