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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

El rescate de los 33 mineros en Atacama, Chile, fue visto por mil millones de televidentes en todo el mundo, unos lloraron, otros quedaron impresionados. Gracias a Dios fueron rescatados, realmente fue una proeza. Cuando preguntaron cuánto había costado el rescate, el ministro no dio información, pero dijo que fueron varios millones de dólares. ¿Qué hubiera pasado si no habría dinero? Tener dinero es una bendición, nos da muchas bendiciones. Los mineros fueron rescatados por el dinero, por el dinero usted le dio de comer a su familia esta semana, por el dinero que usted tiene puede ahorrar y echarse un viajecito al IRTRA de Reu. Si tiene un poquito más, hay más opciones y ya decide irse a Roatán, ya decide irse a Cancún, se va a conocer algo de Acapulco, viaja a Estados Unidos a visitar a Mickey Mouse.

A pesar que el dinero nos da muchas bendiciones, también el dinero trae muchos peligros. Porque cuando uno tiene dinero, se puede llegar a creer que es invencible y que todo lo puede. Por eso es importante que tengamos cuidado con el dinero. Yo quiero que abra su Biblia  conmigo en Proverbios 30:8 y leamos un dicho de Agur. Le está hablando a Dios y dice: “Aleja de mí la falsedad y la mentira;  no me des pobreza ni riquezas sino sólo el pan de cada día. Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: “¿Y quién es el Señor?” Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios”.

Tener mucho es problema y tener poco también. Pero el peligro es que el dinero nos tenga supeditados. Ahora bien, usted estará pesando gracias a Dios yo no soy de esos, yo no soy rico. Gracias padre. ¿Pero qué es la riqueza? La riqueza y la pobreza, realmente, son relativas. Esta mañana ¿cuántos tuvieron el privilegio de desayunar? Y almorzarán tipo una o dos de la tarde. El que desayunó esta mañana, aunque no tenga para almorzar, es más rico que el que no ha comido nada. La pobreza y la riqueza son relativas. Si yo me comparo con Bill Gates no soy nada. Si yo me comparo con un niño de la calle, yo soy mucho. Si el niño de la calle se compara con una familia que tiene un comedor, porque él no conoce lo que es un comedor, se asombra y piensa, son millonarios, tienen comedor. Pero cuando él se compara con el amigo que no tiene donde dormir, no ha juntado papel periódico ni cartones, él es rico.

Agur dice que podemos desconocer a Dios nuestro Señor por el dinero. Precisamente en el libro que venimos estudiando – el libro de Santiago-, hoy entramos al capítulo 5 ocurría algo interesante: ustedes recordarán que Santiago le escribe a los judíos que se encontraban dispersos por todo el Imperio Romano, por causa de la persecución habían tenido que salir huyendo y habían tenido que ir a refugiarse a distintas partes del imperio, dejando trabajo, casa, ahorros, dejando todo. Y a donde llegaron, la mayoría de ellos eran explotados y abusados por los ricos, aquellos que tenían más que ellos. Santiago les habla acerca de los ricos y de los pecados que ellos están cometiendo.

Abra su Biblia en Santiago 5: 1-3, antes de leer sólo tenga en mente, hay un montón de gente pobre en la congregación, no estaba la imprenta, no existía impresoras, entonces enviaban una sola carta a una ciudad. El DHL y el Fedex de la época era alguien que transportaba  la carta y al llegar a la ciudad a la que iba dirigida, la leía frente a toda la congregación, por eso Romanos dice que la fe viene por el oír, no leer, por el oír la Palabra de Dios, porque en la iglesia se juntaban a escuchar la lectura del libro, la reflexión de lo que habían leído. Ahora imagínese alguien frente a un montón de pobres leyendo lo siguiente: “Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima! Se ha podrido su riqueza, y sus ropas están comidas por la polilla. Se han oxidado su oro y su plata. Ese óxido dará testimonio contra ustedes y consumirá como fuego sus cuerpos. Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos!”.

Guárdese esa frase para después: ¡y eso que estamos en los últimos tiempos!”. El primer pecado de estos ricos era la avaricia, que es la codicia, el deseo o apetito cuantioso por querer cada vez más bienes o riquezas. Al multimillonario John Rockefeller, le preguntaron cuántos millones son suficientes para saciar al hombre, a lo que él respondió: un poquito más. La avaricia nunca saciará, jamás. El que es avaro le duele heredar, sólo de pensar que se va a morir y que va a dejar todo aquí, ya le causa molestia. Solo de pensar que un día uno de sus hijos se va a subir y va a manejar ese auto que tanto cuidó, que tanto  cariño le puso. Y no lo descompone solo heredar, lo descompone el dejar todo aquí. Cuánto cuidamos lo que tenemos y no es de nosotros. Juntar, juntar y juntar para tener más, para llegar un día a decir: al fin llegué. Ese día no existe, lo que Rockefeller decía: un poquito más. El siguiente millón. Cuidado con la avaricia, ese deseo de acumular más, más y más.

Seguimos leyendo en el versículo 4 que dice: “Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso”.  No sólo eran avaros, le robaban el salario al pobre. ¿Conoce a gente así? Yo sé de alguien que fue a trabajar durante un mes, estaba aceptado en la empresa, trabajó el mes y le dijeron al final, fijate que ya no te vamos a querer, muchas gracias, y no le pagaron nada. Y se enteró que esa era la práctica común en esa empresa, para la gente que era comodín

Sigamos leyendo en 5:5 “Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza”. El yo-yo, “si yo estoy bien, todo está bien”. ¿Será que darse un lujo es pecado? Yo creo que no, pero vea lo siguiente, dice que habían engordado para el día de la matanza, no sólo se daban lujo, eran egoístas. Aquí vemos reflejado el egoísmo y el hedonismo, esa doctrina filosófica que exalta la búsqueda del placer.

5:5 “Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia”. Eran hasta asesinos, si alguien se metía en su camino lo mandaban a matar. Ustedes saben que el dinero tiene poder. Aquí en Guate ¿cuánto cuesta una vida? 500 quetzales Hasta cien quetzales han pagado por matar a alguien, 500, 1000, 2000 2500. El dinero es poder, mandan a matar alguien, y dice: “Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia”. Estos eran los pecados de los ricos ¿qué es del pobre entonces? Entonces viene Santiago y empieza a hacerle sentir a todos los que están escuchando lo que venimos leyendo. ¿A dónde vamos? Oiga, versículo 3: “Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos!”. ¿Qué son los últimos tiempos? Casi no se habla al respecto ahora, porque es complicado hablar de los últimos tiempos, hablan  los mayas y dicen que en el 1012 será el final. Como dijo alguien: “no hay que creer ni dejar de creer, yo ya estoy programando hasta para el 31 de diciembre del 2011”.

Sabemos que Cristo Jesús vino a la tierra y tomó forma de hombre ¿para qué vino? Para identificarse con nosotros, para que Dios entendiera donde estábamos y como dice Hebreos: pudiera socorrernos en el momento de angustia, para que pudiera Él morir en la cruz del Calvario, el único humano cien por ciento Dios y cien por ciento hombre que no comete pecado y que muere en la cruz como el cordero que quita el pecado del mundo, porque sin derramamiento de sangre no había redención de pecado, dice la escritura. Entonces, ahora tenemos perdón de pecados, nacemos a una nueva vida, obedecemos los mandamientos de Dios y lo estamos honrando en todo momento.

La Escritura dice que cuando Jesús se fue al cielo, los ángeles dijeron: “Así como han visto al Hijo del hombre ascender, regresará otra vez”. Es la promesa que se conoce como la segunda venida de Cristo. La segunda venida de Cristo es un tema que ya no se toca, porque a la gente le da miedo.  La Biblia enseña que Cristo Jesús regresará otra vez, que viene otra vez y precisamente en  2 Pedro habla que la segunda venida de Cristo es realmente el fin del mundo, porque dice que en ese tiempo cuando Cristo venga, entonces todos los elementos se derretirán y se quemarán. ¿A dónde voy con esto? Leamos ahora Santiago 5:7 “Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor”.

¿Cómo así? Está hablando de los pecados de los ricos y ahora le dice a los pobres: por tanto, es decir, les dice que esperen, que tengan paciencia hasta la venida del Señor, porque los ricos son pecadores, avaros, le roban al pobre, matan al indefenso. Llevan una vida de placer desenfrenado. Santiago les dice que esperen con paciencia hasta la venida del Señor. La Biblia dice que Cristo Jesús mientras usted y yo tengamos vida es nuestro abogado, que intercede por nosotros ante el Padre, pero cuando usted y yo morimos deja de ser nuestro abogado y se convierte en el juez. Por eso Apocalipsis habla del juicio, del gran trono blanco, en donde todos nosotros pequeños y grandes seremos juzgados y se abrirá el libro de la vida y el libro de la muerte. La palabra que debemos entender es paciencia.

Paciencia no es sentarse a esperar, es seguir actuando a pesar de que viene algo que es Jesús y su segunda venida, que va a venir a juzgar a todos aquellos que hayan abusado de su familia. Porque ahí no hay dinero que valga, el rico podrá tener mucho, pero no puede sobornar a Jesús, si el camina en calles de oro, mar de cristal. Imagínese. Él pisa el oro. Usted lo tiene en la boca, Él lo tiene en los pies. La autoridad viene, ¿sabe por qué la iglesia cristiana evangélica permanece firme, aún en los estratos sociales más bajos? Si usted se mete por alguna aldea, a lo más profundo, donde ni la Empresa Eléctrica ha llegado, va a encontrar una galerita, unas bancas improvisadas y todas las noches alabando al Señor Y va gente con pobrezas pero con una alegría que no da el dinero, jamás. Tal vez no tienen los recursos económicos, pero son más felices que  aquellos que viven en apartamentos, en un penthouse y tienen una visual de toda la capital, porque tienen algo, tienen fe, no en la fe sino fe en un mañana mejor.

Y no es que no trabajen ni estén conforme donde están. Hay gente que trabaja y la mayoría de cristianos prospera. Cuántos no tenían ni donde caer muertos cuando eran patojos y hoy Dios les ha prosperado. Dios es bueno y uno entiende que las cosas no son de uno, son de Dios y uno las administra. Y no solo eso, uno aprende a ser diligente, porque el mejor programa de calidad total en este mundo, es un cristiano que hace las cosas como para Dios. Y por eso usted puede estar en el peor de los abusos de parte de otra gente de ricos, después usted puede experimentar pobreza, pero hay un canto que muchos cristianos quieren que se cante el día de Santiago, usted lo recordará que dice: “Aunque en esta vida, no tengo riquezas, sé que allá en la gloria tengo una mansión. Cual alma perdida, entre las pobrezas de mí Jesucristo tuvo compasión. Más allá del sol, más allá del sol, yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol. Más allá del sol, más allá del sol, yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol”. Esto, iglesia, es lo que nos sostiene en la riqueza o en la pobreza. He estado en los funerales más espantosos de mi vida, en los entierros más horribles que son de gente que ese día todo se acabó. Pero he estado en entierros en donde se llora con un dolor terrible, pero la vida continúa, porque sabemos que nos espera la vida eterna.

Jóvenes, se nos ha metido en la cabeza, han inventado meternos en la cabeza que esta es la vida que tenemos y que hay que vivirla a plenitud, porque es corta. Hagamos y deshagamos, que tengamos lujos y placeres desenfrenados, al final de cuentas, la vida se vive una sola vez. Y es cierto, se vive una sola vez, pero Dios dejó en su Palabra, el Manuel del Fabricante.  Él nos dejó todos los mandamientos en su Palabra para que no suframos, sino para que vivamos. Creemos que la alegría está en los vicios, esa no es alegría.

Joven, esta vida terrenal es tan corta comparada con lo celestial, y si vivimos esta vida tan corta en los caminos de Dios vamos a dormir como los bebés, ya maduritos. Mijo, virgen hasta el matrimonio, porque Dios prohíbe las relaciones antes del matrimonio y fuera del matrimonio. Ahora la actividad sexual responsable es usar un preservativo. Eso no es responsable, eso es tapar las consecuencias visibles. Eso es trasladar los problemas de un noviazgo que ni siquiera va a terminar en boda.

Guardar los mandamientos de Dios es vida total. El jovencito que no anda recibiendo el espíritu de pulpo y la jovencita que no anda pidiendo masaje, va a dormir tranquila. La que no va a estar en la noche durmiendo bien, es aquella que no escuchó el consejo. Cuando desobedecemos los mandamientos de Dios, lo que traemos a nuestra vida es dolor. ¿Por qué les digo esto? Porque el juez ya está en la puerta. La venida del Señor está ahí.  Ustedes jóvenes no valen por lo que tienen, adultos no valen por lo que tienen, porque no es solamente problema de los jóvenes.

Santiago 5:7-8 “Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia. Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca”. El riesgo ante el abuso de otros, el riesgo ante la pobreza, el riesgo ante las dificultades es dejar la fe. Versículo 9 “No se quejen unos de otros, hermanos, para que no sean juzgados. ¡El juez ya está a la puerta!”

“10 Hermanos, tomen como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.11 En verdad, consideramos dichosos a los que perseveraron. Ustedes han oído hablar de la perseverancia de Job, y han visto lo que al final le dio el Señor. Es que el Señor es muy compasivo y misericordioso”. El juez viene pronto, ya no hable mal de otros, y por último los profetas hablaron y hablaron y no les hicieron caso.

Qué debe hacer un rico, entonces. El rico, en primer lugar, no debe abusar de su poder económico. Segundo lugar, debe ser generoso con Dios, darle los diezmos, ofrendas y promesas de fe. Tercer lugar, debe ser generoso con el necesitado. Nosotros como iglesia hemos aprendido a diezmar, pero algunos les falta todavía ser generosos -por encima de sus diezmos-  con los necesitados. Cómo podemos bendecir a Guatemala en estos momentos, ¿qué tal si a fin de año usted con su pareja buscan un orfanato y ustedes le llevan el convivio?

Debe compartir la riqueza del Evangelio. Si algo es riqueza en este mundo es el Evangelio, es saber que si usted se siente sucio y el peor de los pecadores, Dios se los perdona y le da el regalo de la vida eterna. El rico y el pobre deben aprender a compartir de la riqueza más grande que es su fe, porque el dinero podrá darnos la diversión momentánea, Dios nos da felicidad a pesar de, lo que la vida llama el gozo. Alguien en los momentos más difíciles de tristeza, puede reír, aunque vuelva a llorar. Tenemos una riqueza, no en la vaga esperanza sino en la esperanza de la vida eterna, en la segunda venida de Cristo. ¿Qué debe hacer el pobre? Permanecer firme y paciente esperando la segunda venida, no en la playa. Apocalipsis 21:1-4 dice “Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar.  Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: « ¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios.  Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.» ”.

Permanezca firme y paciente en la segunda venida de Cristo, aunque esté sufriendo ahora, Dios lo puede sacar así en vida,  y la esperanza final, la venida de Cristo. Segundo lugar, el pueblo lo que debe hacer es no codiciar el dinero del rico, sino practicar el contentamiento, especialmente a los políticos les encanta poner a los ricos contra los pobres. No codicie el dinero del rico, no hable mal del que tiene, practique el contentamiento. En los diez mandamientos leemos que el Dios dice no robarás, es el derecho a la propiedad. Y cuando dice no codiciarás, es el derecho a la prosperidad desigual, porque Dios sabe que todos tenemos capacidades diferentes y oportunidades diferentes, pero a Dios no le importa que haya ricos, porque los ricos de la Biblia siempre fueron generosos. El contentamiento es estar contento porque tiene ropa y comida. Compartir el Evangelio con el no creyente. Finalmente lo dejo con Eclesiastés 12:13 y 14 “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.14 Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto”.

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La fe viene por el oir…

 

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Como en casa aún en el extranjero…