Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Guatemala es un lindo país, merece lo mejor y lo mejor se reúne en Fraternidad Cristiana de Guatemala todos los domingos. Y como decimos en la presentación de nuestro programa Reflexión Espiritual, lo mejor está por venir, llevamos casi 32 años de proclamar a Jesús para transformar a la nación, Jesús la está transformando, transformando uno a uno a todos los habitantes de nuestro país. Podemos construir una gran nación, Guatemala es bella, es grande, pero puede ser mejor. Proverbios 14:34 dice “La justicia enaltece a una nación, pero el pecado deshonra a todos los pueblos”.

Si tan solo le quitáramos el pecado a Guatemala, sería una nación extraordinaria, pero lamentablemente todavía tenemos muchos pecados que debemos quitar.

Existe el pecado porque no hay temor de Dios, temor de Dios es reconocerlo y honrarlo. Proverbios 8:13 nos dice “Quien teme al Señor aborrece lo malo; yo aborrezco el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso”. Existe el pecado porque a lo malo se le está llamando bueno y no se dimensiona la gran maldad de nuestro actuar. A lo malo se le llama bueno y a lo bueno se le llama malo.

Hoy se ha permeado la mente de nuestros habitantes en el planeta Tierra,  Guatemala no se libra de esa influencia humanista, materialista que sostiene que las relacionases sexuales antes del matrimonio pueden ser “responsables”. Esto ha dado un mensaje que la virginidad hoy en día es vista como fuera de moda. Si se tienen relaciones sexuales con anticonceptivos se les llama relaciones sexuales “responsables”, entre comillas. La única relación sexual responsable es la que se da en la santidad y compromiso de un matrimonio. ¿Qué ocurre cuando se practican antes del matrimonio? Se siembra la semilla de la desconfianza en ambos cónyuges. Comienzan pensando que cualquiera de los dos puede fallar. Causa mucho dolor, especialmente ahora que nos dicen que a los 12 años muchos jovencitos y señoritas ya son sexualmente activos. Hoy tenemos el internet a la mano de la mayoría en nuestra ciudad y los niños son introducidos al mundo de la pornografía, fácil y rápidamente. La programación de televisión por cable presenta muchos actos de relaciones sexuales antes del matrimonio. Películas, programas de televisión, series completas promueven el homosexualismo como un estilo aceptable de vida, y esa idea de que las relaciones homosexuales son una alternativa de vida, está causando una degeneración más grande que la moralidad, de la moral de todos nuestros ciudadanos.

Cada quien – dicen-  tiene el derecho de escoger su género. ¿Qué pasa cuando se promueve el homosexualismo? Las generaciones futuras no tendrán el concepto divino de la familia. Dios creó al hombre y a la mujer, Dios no creó un género opcional, usted no lo escoge, Dios se lo da, nace hombre, nace mujer, en el camino se aprenden malas costumbres, malas ideas y esas influencias hacen que mujeres quieran ser como hombres y hombres quieran ser como mujeres. Dios creó al hombre y a la mujer, esa es una gran verdad, pero se ha visto opcionado el orden divino para la familia al establecer este tipo de relaciones. Si, claro, hay hijos que han crecido con padres y madres problemáticos, pero el mayor problema debe ser cuando es criado por dos hombres. A uno al que le dice su papá y el otro que es su “mapá” o su mamá, no sé como será la cosa. O dos mujeres, una que dice que es su mamá y la otra que es su “pamá” o no sé como le dirán.

Se dice también que el aborto no tiene nada de malo, es una salida rápida. El vientre que debiera ser el lugar más seguro para un ser humano, se ha convertido en el lugar más peligroso e inseguro en este momento. Cuando se promueve el aborto están enseñando que matar es una alternativa para  evitar dificultades futuras, porque sus promotores sostienen que se trata de una masa sin vida, pero la realidad es otra, pues Dios ha creado al ser humano y desde que lo pone en el vientre de una madre ya tiene Su Espíritu, tiene vida. La Biblia dice que “en el vientre de mi madre me formó”, dicho de David. El aborto es la consecuencia de las relaciones sexuales “responsables”.

La justicia enaltece a una nación, pero el pecado es afrenta de los pueblos. Hoy sostienen que la unión de hecho es mejor que el matrimonio. Hoy en día los muchachos no se quieren casar y si se juntan es sólo para probar. No se pongan a probar, porque se lo van a pasar probando toda la vida y van andar diciendo, que andan por la vida arrastrando a un niño y recordando a un hombre o arrastrando a un niño y recordando a una mujer, que ahora veo a hombres también que son abandonados por sus mujeres. Muchas personas inician una vida conyugal sin casarse, para ver si funciona dejando a un lado el compromiso de “hasta que la muerte nos separe”. Todo está enfocando en “cómo me siento, cómo me tratan, es que ya no la quiero, es que no me sirve bien”,  y se olvidaron de la regla de oro que Jesús enseñó: Tratar a las demás personas como desean ser tratados. Cada vez que hay una unión de hecho, se construyó una relación sin fundamento del compromiso y al primer soplo de la dificultad se viene abajo esa estructura endeble. Cada vez que oficio una boda les recuerdo que el matrimonio es el compromiso total de la persona total, para la vida total. No se trata de una relación a medias, este compromiso no es de emociones ni de sensaciones, aunque las hay, pero hay un momento en la vida matrimonial en que las sensaciones y las emociones no son muchas, pero el compromiso mantiene unida la relación.

Hay quienes sostienen que cuando las cosas andan mal en el matrimonio, hay que divorciarse, es tan normal considerar el divorcio como una solución. Este mundo ha encontrado la salida fácil a las situaciones difíciles, pero las soluciones humanas tapan un hoyo para destapar otros más profundos. ¿Qué pasa cuando hay un divorcio? Hay un rompimiento. Cada vez que hay un divorcio sufren los dos que se divorcian, sufren los padres de ambos, sufren los amigos de ambos, sufren los hijos de ambos, sufre el pastor de ambos, todos sufrimos. El plan divino perfecto no es que exista el divorcio, el divorcio se autorizó por la dureza del corazón de los hombres y según Jesucristo se  valida únicamente cuando hay infidelidad sexual, pero aunque el Señor lo permite no es su plan divino.

Por supuesto usted dirá, yo ya aborté, yo ya me divorcié, yo ya viví de hecho y ahora estoy aquí. Pero le tengo buenas noticias, hay perdón en la sangre de Jesús, hay perdón en el nombre de Jesús. Cuando hemos pecado y venimos al Señor arrepentidos, Él nos perdona y nos restaura. Sí, yo he visto vidas de personas divorciadas y de personas que sufrieron homosexualismo, abortos y cuánta cosa más y el Señor les ha restaurado. Hay otros que dicen: yo estoy casado con la misma y hasta que la muerte nos separe, pero ha concebido el concepto peligroso de robarle al que tiene. En nuestro país miles de personas han visto a la delincuencia como una manera fácil de vivir, sin importar los daños que puedan causar, muchas personas encuentran su modo de ingresos en la delincuencia. ¿Qué pasa cuando hay delincuencia? Se pierde el orden en las calles, nadie anda tranquilo, todos andan inseguros. Recordemos, la Biblia respeta el derecho de la propiedad privada, por eso nos dice: no robarás.

La corrupción en los que manejan dinero es inevitable, ese es el pensamiento. Pero yo creo que si es posible manejar dinero de una asociación, dinero de un Estado, dinero de un ministerio, dinero de un hospital y no quedarse con lo que no es de uno. Llega a ser tan normal y fácil, lo vemos comos la manera más práctica de lograr algo y por eso es difícil que una persona honrada llegue a un gobierno como el de nuestro país y de otros muchos también, que al dejar el cargo todos piensen que no se robó nada, porque la idea es que si usted llega a un puesto público es para robar. Eso puede llegar a no ser cierto, porque si llega a un puesto público es para servir. Dentro de esa descomposición hay casos que se han hecho tan típicos, cuando los amigos cercanos le aconsejen robar en ese cargo de eminencia al que usted accedió, como dijo un ex presidente públicamente: “Mi tía me dijo  yo sé que vas a robar, pero no vayas a robar mucho”. ¿Qué diferencia hay entre robar poco y robar mucho? Y si alguien llega y sale y no se nota que estuvo por ahí, el concepto es que fue un tonto, que no aprovechó. El que roba es un corrupto y el que no roba es un tonto, esa es la mentalidad. Tenemos que entender que hay muchos que no cometen ciertos pecados, porque les falta la oportunidad de cometerlos. Ojalá que el día en que a usted lo pongan, como director de Aduanas, demuestre que se puede. No robar poco, sino no robar, no morder. Se puede vivir bien si tenemos el manejo correcto de las cosas.

El otro día vi a un carro que tenía una calcomanía que decía: “No estoy manejando borracho, estoy esquivando los hoyos”. Ahora como que todos andamos así en las carreteras, están llenas de hoyos, ¿culpa de quién? Agatha, dicen algunos, de las lluvias dicen otros. El Colegio de Ingenieros culpa a los mismos ingenieros, que han diseñado, que han construido ¿Cuál es la realidad? Tiene que dar mordida en la entrada y mordida en la salida y lo que les queda no les alcanza para ser un puente como los que hacía Ubico. Esos  puentes ahí están y los puentes que no eran de Ubico ahí están como el de los Esclavos.

¿Cómo es que puentes viejos están y los nuevos, como el del río Motagua, que se hizo hace diez años, ya se cayó? ¿Será que los nuevos ingenieros serán peores que los viejos ingenieros?  ¿Será que la manera de hacerlo cada vez es peor? Pero lamentablemente sí existe corrupción. Allá por 1985 decidimos echar asfalto en nuestro estacionamiento en la Calzada Roosevelt y contratamos para ese trabajo a un miembro de la congregación que se ha dedicado a hacer carreteras y asfaltar carreteras. Me dijeron que había que poner bastante material selecto, porque había  muchos baches. Entraron camionadas y camionadas de material selecto, se puso toda la base, se echó el asfalto, estamos hablando de hace 25 años. Un día mientras yo observaba los trabajos me dice este contratista: Si así como se está asfaltando aquí en la Roosevelt se asfaltara en el Estado, ya no habrían carreteras que asfaltar en el país, porque aquí sí se está haciendo bien, pero allá no se hace bien, aquí no me están pidiendo mordidas, allá me piden mordidas y las cosas no se hacen bien.

Se puede exaltar a una nación cuando se practica la justicia. El pecado siempre produce desorden, dolor, vergüenza y muerte, y podemos hablar de muchas cosas más, pero podemos decir que hay quienes promueven el alcoholismo como la fuente de la alegría de toda reunión social. Veía en las noticias internacionales que algunas empresas invitan a ciertos gremios como el de los médicos, a ciertos viajes en lugares turísticos y se gastan fortunas en entretenerlos y en corromperlos, podríamos decir moralmente, porque les ofrecen todo tipo de atractivos con tal con que receten sus productos. Hay quienes me han dicho, que sólo al calor de los tragos pueden hacerse buenos negocios. Cuidado, el alcoholismo ha matado a más gente – en Guatemala- que la delincuencia, cualquier persona que va manejando en estado de ebriedad produce más daño conduciendo un automóvil que algunos delincuentes con su pistola.

Hay que tener cuidado, por algo dice la Biblia que los borrachos no heredarán el reino de Dios. Romanos 6:23 dice Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor”. Proverbios 14:27 dice  “El temor del Señor es fuente de vida, y aleja al hombre de las redes de la muerte”. Una nación comienza hacerse grande cuando se practica la justicia, porque la justicia enaltece a una nación. ¿Qué significa vivir en justicia? Es tener temor del Señor, es tenerlo como nuestro Señor y Salvador, es vivir conforme a Su voluntad, es cumplir Su Palabra, es aceptar sus preceptos. Cuando vivimos en justicia ponemos a Dios como la prioridad y hacemos lo que debemos hacer, lo que es justo.

Proverbios 20:7 dice “Justo es quien lleva una vida sin tacha; ¡dichosos los hijos que sigan su ejemplo!”. Queremos tener hijos que enaltezcan a la nación, tenemos que darles el ejemplo. ¿Por qué la justicia enaltece a una nación? Una devoción a Dios hace que un país sea fuerte, porque sus mandamientos son vida, son paz, son salud al cuerpo, no sólo de la persona sino de la nación entera. Es vivir en justicia lo que hará que Guatemala se convierta en una nación, en una gran nación.

¿Cómo podemos formar una gran nación? Cuando cada uno de nosotros asuma la responsabilidad de vivir en justicia. Seamos la luz y no nos amoldemos a este mundo. Como todos lo hacen en el trabajo, usted no tiene por qué hacerlo, usted tiene que ser diferente. Como todos roban en este negocio, usted no debe robar, usted es diferente. Como todos son infieles a su mujer en esta oficina, usted no debe serlo, usted es diferente. En el Antiguo Testamento encontramos cómo Dios pidió que Israel viviera en justicia y como consecuencia de no obedecer y no tener a Dios, fue cautivo, fue llevado cautivo al extranjero en varias ocasiones.

Muchos israelitas fueron llevados en cautiverio a Babilonia, entre ellos se encontraba Daniel y el libro de Daniel nos narra cómo fue la vida de este joven en Babilonia y podemos aprender que a pesar de no estar en su nación de origen, tuvo una vida justa. Daniel no se amoldó a la cultura, no se amoldó a lo que le rodeaba. Usted puede estar en el extranjero, en otra cultura donde se permiten muchas cosas que no se permitían en su propio país, pero si lleva en su corazón los principios de Dios, usted se va a guardar. Dice Daniel 1:8 “Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que le pidió al jefe de oficiales que no lo obligara a contaminarse”. Usted puede pedir que no se le obligue a contaminarse, puede pedir que no se le obligue a participar de cosas ilícitas y ser luz en medio de las tinieblas. Cuando hay mucha oscuridad una sola candelita, una sola vela encendida hace la diferencia, usted puede ser la diferencia. Podemos ser la diferencia donde quiera que vayamos.

No debemos amoldarnos a este mundo, sino transformar nuestra mente, debemos ser diferentes. En nuestro Liceo Bilingüe Fraternidad Cristiana trabajamos mucho para que los alumnos reciban esos principios bíblicos, esos valores necesarios para hacer hombres y mujeres de bien en su país. Hay una historia real que ocurrió cuando la primera promoción salió a celebrar la presentación de su seminario. Se fueron a un restaurante en la zona 9 ó 10 de la ciudad. Y ahí estuvieron varias horas contentos y celebrando. Cuando llegó la hora de la cuenta empezaron a juntar la plata, entre ellos estaba mi hijo menor, Checha, haciendo las cuentas ahí con ellos y no les alcanzaba para pagar. Llegó un mesero que les dijo: No se preocupen, ya les pagaron la cuenta. ¿Quién? dijeron ellos, porque era un grupo numeroso y fueron a ver, era un político guatemalteco, muy conocido  hoy en día, que está al frente de una municipalidad importante del país. Y le dieron las gracias. Él les dijo: Los he observado toda la noche, han estado muy alegres, pero no han dicho vulgaridades ni obscenidades, han estado muy contentos, pero no han pedido una sola cerveza ni un trago de licor, han estado muy a gusto, pero se han comportado bien. Jóvenes como ustedes son los que necesita Guatemala. Y se tomaron fotos con él. Qué importante es que preparemos jóvenes y señoritas que se presenten a la sociedad con valores y principios que les ayuden a salir adelante. El personaje que les pagó la cena fue Salvador Gándara, según me han contado ya vino a los pies de Cristo también, algo debe haberle impresionado al ver a estos jóvenes.

Romanos12: 2 dice No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”.

Engrandezco a mi nación cuando no me amoldo a este mundo, pues soy  santo, soy diferente. Engrandezco a mi nación cuando abandono toda avaricia. 1 Timoteo 6:8-10 dice “Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso”. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.  Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores”.

El dinero no es malo, el amor al dinero es el problema, es como el cuchillo del carnicero, ¿es malo  o es bueno? Depende, si lo usa para destazar a su mujer, o si lo usa para destazar a una res. Así que usted decide si el instrumento es bueno o es malo, lo mismo ocurre con el dinero, el dinero no es malo, el malo es uno que le pone el amor. Tenemos que poner el amor en Dios, porque Él es quien nos da el poder para hacer las riquezas. Por eso practiquemos el contentamiento, pues codiciar el dinero y amarlo siempre lleva a la ruina, a la corrupción, a la cárcel, al debilitamiento económico de la iniciativa privada y del gobierno.

Proverbios 17:23 dice “El malvado acepta soborno en secreto, con lo que tuerce el curso de la justicia”. Proverbios 20:23 dice 20:23 “El Señor aborrece las pesas falsas y reprueba el uso de medidas engañosas”. Proverbios 22:1 “Vale más la buena fama que las muchas riquezas, y más que oro y plata, la buena reputación”.

Así que engrandezco a mi nación cuando no practico la corrupción. No demos mordidas. Cuando hay corrupción obligan al ciudadano a delinquir. Utilicemos la Biblia como nuestro manual de vida, engrandecemos a nuestra nación cuando la Biblia es nuestra norma de fe y conducta y encontramos la guía en ella para nuestra vida. George Washington dijo: Es imposible gobernar de manera recta este mundo sin Dios y sin la Biblia Ronald Reagan dijo: la Biblia tiene todas las respuestas a todos los problemas que enfrentamos hoy, si tan solo la leyéramos y la creyéramos – yo le añadiría-, y la practicáramos. Debemos leer la Biblia y practicar sus enseñanzas. Por eso animamos a todos a inscribirse en la Facultad de Liderazgo que comienza el primer domingo de cada mes, asistir semanalmente a una célula, para seguir estudiando la Palabra del Señor, traer su Biblia cuando viene aquí los domingos y un cuaderno de notas para apuntar lo que Dios le está hablando y enseñando y no olvidarnos leer la Biblia todos los días, porque puede darse este gran problema:  Jueces 2:8-12 “Josué hijo de Nun, siervo del Señor, murió a la edad de ciento diez años, y lo sepultaron en Timnat Jeres, tierra de su heredad, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte de Gaas. También murió toda aquella generación, y surgió otra que no conocía al Señor ni sabía lo que él había hecho por Israel. Este es el peligro que surjan generaciones que no conozcan al Señor, que no sepan lo que Él ha hecho en la vida de nosotros, los padres de ellos. Esos israelitas hicieron lo que ofende al Señor y adoraron a los ídolos de Baal. Abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había sacado de Egipto, y siguieron a otros dioses —dioses de los pueblos que los rodeaban—, y los adoraron, provocando así la ira del Señor”.

Engrandezco a mi nación cuando leo o practico y transfiero a las próximas generaciones lo que he aprendido de la Palabra de Dios. ¿Dónde están sus hijos? ¿Dónde están sus nietos? ¿Están con usted adorando al Señor, están adorando con usted caminando a la célula? ¿Están con usted sirviendo en la iglesia? ¿Están con usted leyendo la Palabra? ¿Están con usted conscientes de que hay que buscar primero el reino de Dios y su justicia? Cuando usted se muera todos dirán: que buen padre tuvimos, que buen abuelo tuvimos ¿pero cómo quedarán los hijos y cómo quedarán los nietos, seguirán ellos en el mismo camino? Es nuestra gran responsabilidad preparar a las nuevas generaciones para que sigan en los caminos del Señor.

Escuche

La fe viene por el oir…

 

Vea

Como en casa aún en el extranjero…