LibrosPastorJorgebanner01

Abrazos-Banner

Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Gracias a Dios celebramos -el mes pasado- nuestro trigésimo primer aniversario de fundación de Fraternidad Cristiana de Guatemala, nos alegramos por ello, nos gozamos en ello y le damos mucha, pero muchas gracias a Dios. Lo que hemos logrado en estos 31 años de existencia, hemos visto entre 50 y 60 mil nuevos convertidos, hombres y mujeres que han entregado su vida a Cristo y han transformado su vida. En estos 31  años de existencia hemos crecido de 22 personas que firmamos el acta de fundación a más de 15 mil que permanecemos activos aquí en la congregación de Fraternidad Cristiana de Guatemala, porque por ley natural donde hay vida hay crecimiento y aquí hay vida, aquí está Dios, Dios es vida. Jesús dijo, Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al padre sino es por mí. Tenemos miembros de nuestra congregación que estuvieron desde el primer día, muchos se han ido agregando a lo largo de los años, haciendo suya la visión que el Señor nos ha dado y pueden decir: Esta ha sido mi única iglesia y será la única iglesia en la que voy a estar, hasta que Dios me llame a su presencia. En estos 31 años de existencia hemos pasado de ser una congregación arrendataria a ser una congregación propietaria. Ya no alquilamos locales sino somos dueños de nuestros locales. Esta es una  victoria maravillosa.

Hoy recordamos los beneficios del Señor. Cuando iniciamos Fraternidad Cristiana de Guatemala con la primera reunión el 7 de febrero de 1979 en el Hotel Holiday Inn, el acta de fundación la suscribimos el 29 de noviembre de 1978. Ahí estuvimos 2 años y 11 meses y ya no cabíamos, por eso nos trasladamos al Hotel Camino Real de noviembre de 1981 a junio de 1982, ocupamos todo el  salón Los Lagos, los bautizos los hacíamos en la piscina del hotel, muchos vinieron a conocer a Cristo como su Señor ahí. En junio del 82 nos trasladamos al Cine Reforma, que también fue una época muy bonita. A la orilla, los reflectores se encendían para que la gente nos viera, pero yo muchas veces predicaba por fe y no por vista. Y ahí así hacía el llamado y la gente se convertía, crecía la congregación, llegamos a utilizar la sala de cine dos veces los domingos. Ahí permanecimos hasta febrero de 1985, luego empezamos a buscar un lugar para nosotros.

Los niños para reunirse tenían que subir y pasar detrás de la pantalla  donde había unas habitaciones y unas  escaleras. Otro grupo se ubicaba en la plazoleta de un monumento frente al edificio de la Cámara De Industria y conforme avanzaba la sombra se corrían, era una clase muy dinámica en busca de la sombra, estaban a la vista de todo el mundo. El propietario de Instalaciones Modernas nos prestó el garaje y otra habitación que quedaba a cuatro cuadras del cine, ahí se reunieron nuestros niños. Bendito sea el Señor, el que es fiel en lo poco es puesto en lo mucho. Dios nos ha permitido servirle donde quiera que nos toque, con lo que tengamos.

He aprendido que no es el Hotel Guatemala Fiesta, no es el Camino Real, no es el Cine Reforma, no es el lugar el que hace a la persona, es la persona la que hace al lugar y Cristo en nosotros es la esperanza de gloria. Por eso nos fuimos del cine a un lugar que se conocía como Club y bar el Barco, era el primer motelito de la Roosevelt. Cuando llegamos nosotros todavía estaban los cuartitos del motel, ahí compramos. Así que nos fuimos de hotel a hotel, cine a club de baile y motel, pero la Biblia dice que la luz en medio de las tinieblas resplandece. Antes nada tuvo éxito en esa propiedad, excepto una institución hermosa que se llama Fraternidad Cristiana de Guatemala, ahí llegamos con alegría, con fe, con entusiasmo y el Señor nos bendijo bellamente.

Remodelamos todo y se construyó un auditórium. Damos gracias a Dios por ese lugar que nos sirvió continuamente por 6 años, llevamos 25 años utilizándolo, desde 1985. En estos días estamos demoliendo  la parte de arriba porque cuando nosotros lo comparamos ya tenía 25 años de uso y consideramos que ya es tiempo de una remodelación. Ahí nos reuníamos ya como nuestra propiedad, se sentaban tres en dos sillas y otros en las gradas, por una puerta sacábamos a la gente que asistía a un servicio y por la otra entraban los asistentes al siguiente servicio. Eran tres en total y eran 750 personas en cada uno.

Ahí estábamos felices y contentos predicando la Palabra del Señor. Dejamos de alquilar en el Cine Reforma y en los hoteles, compramos dos manzanas de terreno y más tarde comparamos otros pedazos de tierra. Hoy en día hay tres manzanas de terreno ahí en la Roosevelt y damos gracias a Dios por esas 32 mil varas cuadras que Dios nos ha dado. Por seis años estuvimos trabajando en reunir los fondos y hacer los planos y en soñar en nuestro nuevo Auditórium que hoy conocemos como el Auditórium Mayor de la calzada Roosevelt. En la inauguración no cabía la gente, estaba el Presidente Jorge Serrano, quien tenía apenas mes y pico de haber tomado posesión. El Vicepresidente Gustavo Espina, funcionarios de gobierno, habían 3500 personas “cómodamente apretadas”, tuvimos que llevar a 700 y pico al Auditórium Menor, establecer  un circuito cerrado de televisión.

Ese mismo día anuncié a la congregación que el próximo domingo volveríamos a servicios múltiples, dos servicios cada domingo, hoy en día hay cuatro allá en el Auditórium Mayor de la Roosevelt, en este momento la gente que está en la Roosevelt está viendo esta predicación. Cuando inauguramos el Mega Auditórium la gente pensó que íbamos a cerrar y a vender la Roosevelt, pero ni la vendimos, ni la hipotecamos ni la cerramos. Hay allá tanta gente en cuatro servicios de fin de semana, como tenemos aquí el domingo por la mañana, y hoy todos nos alegramos de que esté allá abierto el sábado a las 6 de la tarde, domingo a las 7 de la mañana, a las 9.30 y a las 12 del mediodía y que se vea nuestra predicación a través de fibra óptica de aquí para allá, se convierte la gente, llora, ríe, grita, salta, la gente se bendice igual que ustedes aquí y gracias a Dios por ese Auditórium que el Señor nos permitió inaugurar.

Esto fue lo que dijimos en aquella fecha de la inauguración del Auditórium Mayor: “Dios nos puso la fe para creer que podíamos hacer todo esto sin recurrir a un préstamo bancario, a una institución financiera local o internacional y por fe en Jesucristo en medio de la época más crítica en el aspecto económico para Guatemala, en medio de vacas flacas lo hemos logrado hacer, siempre dándole un toque de excelencia. Lo hemos hecho sin deber nada a nadie. ¿Cómo se ha logrado hacer todo esto en 15 años? Porque la Fraternidad Cristiana de Guatemala no depende de ninguna misión extranjera, no hay ninguna denominación extranjera ni nacional que nos dé plata para hacer estas cosas. Todo esto se ha hecho, mis hermanos, gracias a las ofrendas, a los diezmos y a las promesas de fe de la gran mayoría de ustedes que están acá. Desde el principio dijimos que sería un modelo para Latinoamérica, porque se iba a autofinanciar y en la década perdida económicamente, en la época del 80, Dios nos demostró que podemos salir adelante, si cada uno de los cristianos cumple con sus deberes de dar, lo que debe dar para la obra del Señor. Yo les pregunto a ustedes hoy ¿podemos decir 15 años después ya la hicimos, ya llegamos, ya no tenemos nada por hacer, podemos sentarnos y decir: bueno Señor, glorifícate, ya estuvo, ya no hay nada qué hacer? ¿Creen ustedes que todavía Fraternidad Cristiana de Guatemala en el nombre de Jesús puede hacer cosas mayores? Yo creo que lo que hemos hecho hasta ahora es un entrenamiento para que hagamos cosas mayores. La Biblia dice que es fiel en lo poco, es puesto en lo mucho. Yo creo que todavía tenemos mucho más. En todos los planes que tenemos de desarrollo y crecimiento nuestro Auditórium ya nos queda chiquito, les propongo que nos preparemos con un auditórium muevo para 15 mil personas, donde podamos sentarlos cómodamente”.

Dios nos ha sostenido por tantos años y hemos sido consistentes con la visión, con el llamado, con la condición que el Señor nos ha dado. El 27 de mayo del 2007, después de seis años de construcción y muchos años de preparación, de acumular fondos para desarrollar este gran proyecto que nos ha catapultado a las naciones como un testimonio vivo del poder de Dios, como un testimonio que en Guatemala existe un pueblo que cree a Dios, que confía en Dios y que actúa en fe. Dios nos ha respaldado haciendo obras maravillosas que nos permite hacer.

Así que el 27 de mayo de 2007 inauguramos el Mega Auditórium. En las fotos vemos  como a la gente le costó ingresar, no solo porque eran muchos sino porque el Presidente Oscar Berger estaba acompañándonos, el Presidente del Congreso de la República, el Presidente del Organismo Judicial estaban acompañándonos también, el alcalde de la ciudad capital y muchos oficiales y personajes del país y muchos visitantes del extranjero, había mucho control y seguridad, bendito sea Dios. Hubo fantasmas que se levantaron mientras estábamos construyendo y decían cosas, que  el tránsito en Ciudad San Cristóbal iba a ser un caos porque vienen esos de la Fráter y no vamos ni entrar ni salir a nuestros domicilios. Ya casi cumplimos tres años y  bendito sea el Señor ha funcionado tal y como lo pensamos, con la ayuda de la Policía Municipal de Tránsito, Emixtra, que nos ayuda en las calles y con la colaboración de todos ustedes se acabó el fantasma del problema del tránsito. No causamos problemas ni para entrar ni para salir,  sino que estamos contentos todos y los vecinos me han felicitado.

Siempre hay gente mentirosa, cuando estábamos construyendo decía: La Fráter en San Cristóbal se está hundiendo, era una mentira. Por eso hay que tener cuidado cuando la gente repite historias, muchas veces se repiten historias falsas. Decían que el techo se estaba cayendo, mentira. Que la plata se había acabado, bueno, el Señor fue supliendo, rascábamos y rascábamos la olla y salía más harina y más aceite. Les pagamos a todos en su debido tiempo y no debemos a nadie nada. Estamos en paz con nuestros acreedores, no les debemos nada, al único que le debemos es a Dios nuestro Señor que nos ha dado la vida, la vida eterna y la provisión abundante para nuestras propias cosas. Hemos podido ser fieles en ponerlo a Él en primer lugar trayendo nuestros diezmos, nuestras ofrendas y nuestras promesas de fe.

En estos 31 años de existencia hemos logrado muchas cosas más. Pero sobre todo, hemos permanecido en nuestra visión de ser una iglesia cristiana para la familia que proclame el amor de Dios, manifieste el poder del Cristo resucitado y persevere en el orden dado en la Biblia. No dejamos la Palabra de Dios a un lado, la Biblia es la única norma de fe y conducta. La Biblia es Palabra de Dios, no contiene palabra de Dios, es la Palabra de Dios, hemos permanecido inamovibles en nuestra misión de hacer discípulos de Jesús, hemos demostrado integridad en el manejo de las finanzas y por eso hemos logrado hacer tantos proyectos carísimos, pero lo hemos podido hacer, porque no ha habido de por medio sobornos, mordidas ni malos manejos, estamos contentos con manejar las cosas y hemos manejado con integridad todas nuestras finanzas durante estos 31 años, para la gloria de Dios nuestro Señor. Hemos establecido una cultura de excelencia en todo lo que hacemos. La pregunta que debemos hacernos es ¿ya hemos llegado a nuestra meta? Para muchos sí, para muchos cuando inauguramos el Auditórium Mayor en la Calzada Roosevelt en 1991 ya habíamos llegado a la meta, ya teníamos el auditórium más grande de Guatemala en aquel entonces, y algunos me decían para qué se va a esforzar más, para que se va a desgastar más si ya la hizo, confórmese con esto, pero hemos aprendido que el Señor siempre tiene más para los que esperan más. Y no hemos llegado a la meta, porque nuestra meta no tiene que ver con un logro físico meramente, sino con un cumplimiento y esto es lo que queremos ver el cumplimiento de la gran comisión de nuestro Señor Jesucristo, Él dijo “Vayan y prediquen el Evangelio a toda criatura, el que crea y sea bautizado será salvo”. Nuestra meta se cumplirá cuando Guatemala entera sea para Cristo, entonces habrá llegado nuestra meta aquí en Guatemala.

Jesús dijo en Mateo 28:16-20: “Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña que Jesús les había indicado. Cuando lo vieron, lo adoraron; pero algunos dudaban. Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. Nuestra meta es una nación rendida a los pies de Cristo. Además, nuestra meta es que cada miembro transmita a su siguiente generación la fe que ha recibido en Dios nuestro Señor, que nuestros hijos, que nuestros nietos también crean en Dios nuestro Señor y compartan esa hermosa fe. En Deuteronomio 6:4-9 dice Dios: “»Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.

Nuestra meta será al final cuando cada miembro de la Fráter muera con su fe puesta en Dios, sin abandonar el llamado, el camino, la fe. Hebreos 10:38 “Pero mi justo vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado”. No nos volvamos para atrás, sigamos adelante, para atrás ni para tomar impulso, ¡porque llegamos para seguir corriendo, llegamos para seguir corriendo! Cada vez que llegamos estamos dispuestos a continuar hasta que el Señor nos llame a su presencia, sigamos sosteniendo la obra en obediencia. Malaquías 3:10 nos enseña que debemos traer íntegros los diezmos para los fondos del templo y el Señor hará que las compuertas de los cielos se abran y se derrame sobre nosotros bendiciones sobreabundantes.

Desde el principio Dios nos puso claramente que Fraternidad Cristiana debería ser una iglesia autosostenible, debería ser con un liderazgo autóctono, nativo y debería ser una iglesia que sirviera de modelo para Latinoamérica. Y nos encontramos que Dios nos ha usado como iglesia para servir de modelo a otros países. Andrés Panaiusk nos contaba que fue  a Zambia y ahí están construyendo una iglesia para 7 mil miembros aproximadamente. El pastor le contó que  vino a Guatemala y  vio lo que el Pastor Jorge H. López estaba haciendo y se dijo que también lo podía hacer en su país. Un proyecto tan grande y tan costoso, un proyecto difícil en Zambia, con las circunstancias adversas. Y finalmente le dijo: si lo pueden hacer en Guatemala, se puede hacer en Zambia.

Yo sé que Dios se está moviendo en el mundo entero, levantado a su pueblo para hacer grandes obras. Por eso es importante que seamos fieles en diezmar, constantes en ofrendar, siempre cumpliendo las promesas de fe que hacemos a Dios nuestro Señor, porque una iglesia sin dinero es una iglesia sin poder, cuando tenemos los recursos económicos podemos hacer todo lo que hacemos, podemos pagar en los canales de televisión más caros de nuestro país y predicar la Palabra del Señor. Alégrese que estemos semana a semana en Canal 7 de Televisión, estamos llegando con este mensaje a toda la nación y eso es una bendición para nuestro país. Estamos en la cadena de emisoras radiales más importante de Guatemala, Emisoras Unidas, todos los días, evangelizando a través de la radio, eso se puede hacer porque usted diezma. Todas las mañanas estamos en TV Azteca, compartiendo la Palabra a las 5:30 de la mañana, estamos en Enlace TBN en muchas partes del mundo.

Hemos invertido cientos de miles de dólares en equipo de televisión y tecnología moderna, para poder llevar el mensaje  de Dios a muchos. De hecho, cuando propusimos la idea de conectar Fráter Ciudad San Cristóbal con Fráter Roosevelt para transmitir en directo nuestra predicación, pensamos que iba a ser un gasto semana a semana, pero hemos visto que valió la pena, porque cientos de almas se han convertido allá, cada vez que nosotros predicamos acá. Por eso es importante que sigamos sosteniendo la obra en obediencia y que sigamos sirviendo en la obra con excelencia, por las casas en una célula y en la Fráter en un ministerio. Sigamos sirviendo con excelencia.

Operativamente nos sostenemos gracias a la fuerza del voluntariado en nuestra congregación. Todos los ministerios son liderados por personas voluntarias. La vida de nuestra congregación está por las casas. Bendecimos a Dios, porque todo el que es miembro de una célula ha encontrado una familia espiritual, un lugar para nutrirse en Su Palabra, siga asistiendo a su célula y si aún no asiste a una ubíquese hoy, alguien de otro país nos describió como un ejército de hormigas. Sigamos cumpliendo la obra al comisionar a otros, tal como dice Mateo 28:16-20. Sigamos convirtiendo, conservando, capacitando a otros al cristianismo y luego comisionémoslos para que inicien el mismo proceso con otros. Las cuatro C: Convertir, Conservar, Capacitar, Comisionar. Todo amigo que se convierta llévelo la otra semana a la célula que le asignaron, tráigalo el domingo siguiente a la Reunión en Confianza en Fráter Ciudad San Cristóbal,  en el salón La Sala a las 9 de la mañana y en Fráter Roosevelt en el Auditórium Menor a las 9:30 de la mañana. Así cada nuevo creyente comenzará el proceso de discipulado que hemos establecido en la Fráter y su camino hacia la madurez. Sigamos creciendo en la obra al estudiar la Biblia como dice 2 Timoteo 3:16-17. La Biblia hay que leerla para ser sabios, hay que practicarla para ser santos, hay que creerla para ser salvo y hay que predicarla para ser verdaderos discípulos de nuestro Señor Jesucristo. En ella encontramos guianza, dirección, edificación, iluminación para nuestra vida. Tenemos un desafío grande ante nosotros, tenemos suficientes lugares donde albergar el crecimiento. Por primera vez tenemos suficiente espacio para que venga mucha más gente, y como hemos mantenido el otro campus, pues tenemos gracias a Dios espacio para seguir creciendo.

¿Cuántas reuniones podemos llegar a tener en cada célula todos los fines de semana, incluyendo los viernes, sábados y domingos?, de nosotros depende. Traiga a sus amigos, traiga a sus familiares, si ya no cabemos pues abrimos dos y si no cabemos en dos pues abrimos tres, si no seguimos abriendo, porque vienen días, dice el profeta, en que habrá hambre, no hambre de pan sino hambre y sed de la Palabra de Dios y estamos listos para alimentar de la Palabra a todos los que vengan. Usted puede hoy apoyar la visión de la Fráter, inscribiéndose en la Facultad de Liderazgo que comienza el primer domingo de cada mes en ambas sedes. Pase al Centro de Información hoy mismo e inscríbase y aprenda en 8 meses, una hora y media a la semana, muchas cosas de la Palabra de Dios, de lo que es la obra que el Señor nos ha permitido establecer aquí. La Facultad de Liderazgo comienza este domingo y cuando se gradúe podrá servir como las 239 personas que fueron reconocidas el pasado viernes 19 de febrero. Cada año felicitamos y reconocemos y agradecemos a cada persona que sirve.

Escuche

La fe viene por el oir…