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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Para que una amistad funcione debe existir un vínculo, un común denominador, confianza, apoyo incondicional, tiempo para compartir y un espíritu perdonador. En las grandes ciudades del mundo  se conocen grupos de personas que se reúnen a través de un común denominador, un vínculo, que las identifica y en donde encuentran conocidos, vecinos, parientes, amigos, raza, su fe, su misión. El común denominador, por ejemplo, en una familia son los padres y alrededor de ellos se reúnen los hijos. En muchas familias cuando mueren los papás el núcleo familiar se desintegra.

Usted podría preguntarse ¿cómo puedo mejorar mi relación con mi cónyuge? ¿Qué hay como común denominador entre ella y yo que podamos aprovechar para mejorar nuestra relación? Tal vez tenemos hijos, auque ahora las parejas se casan, ella ya con hijos, usted se casa con hijos y los dos tienen hijos y después resulta que grita la señora: tus hijos y mis hijos le están pegando a nuestros hijos.

¿Cómo puede usted mejorar la relación con sus hijos? ¿Cómo puede usted mejorar la relación con su jefe y con sus compañeros de trabajo? ¿Qué común denominador hay entre usted y su jefe? Para no estar siempre tensos, para no estar siempre a la distancia sino estar en una buena relación, busque algo en común. Si usted quiere ganar amigos piense en algo que le interesa a la otra persona, más de lo que le interesa a usted, interésese primero en el bienestar de los demás, Así que además de que exista un vínculo, un común denominador, entre los amigos debe existir confianza.

Si nosotros queremos tener amigos tenemos que aprender a guardar las cosas que nos cuentan. Si usted tiene un amigo y le cuenta que ya se comió el pastel con su novia, no va pretender entrar a twitter, faceboock, internet pidiendo que oren por su amigo. ¿Qué es lo que queda por hacer cuando un amigo le confiesa una intimidad? Usted debe ser un sepulcro en su pecho, guardar confidencialmente lo que le dijeron, porque la confianza es la esperanza firme o seguridad que se tiene cuando una persona va a actuar o una cosa va a funcionar. Un amigo es aquel con quien se puede pensar en voz alta, con la mayoría de la gente usted platica con ellos y mientras los está oyendo, usted está  pensando éste está equivocado, esto no es así, pero como no es su amigo usted se arma de paciencia, para no pelear no le dice nada, pero a su amigo usted le dice que está equivocado, que no es así,  porque usted se  atreve a pensar en voz alta.

Tenemos que entender que la amistad no puede funcionar si no existe confianza. Usted ante un amigo se saca la billetera y le dice guárdamela. Porque le tiene confianza. Ahora si usted lo aprecia como amigo pero sabe que es un ladrón, no le va a dar la billetera, aunque yo conozco a uno que le dio todo su dinero a su amigo a sabiendas que le robaba. Jesús le dio el tesoro a Judas, a sabiendas que se quedaba con las ofrendas. Usted necesita tener confianza en su amigo. Jesús tuvo tal confianza con sus amigos que dice en Mateo 10:1 “Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda dolencia”. ¿Qué puede hacer para construir confianza en su relación? Cumpla lo que promete. Cuando usted es una persona que cumple lo que promete, es una persona que va a ganarse la confianza de todos. La confianza se construye cada vez que nosotros prometemos algo y lo cumplimos. De la misma manera, destruimos la confianza cuando prometemos algo y no cumplimos. Algunos explican la confianza como una cuenta bancaria. A medida que prometemos y cumplimos hacemos un depósito. Mientras más promesas cumplimos, más depósitos hacemos. Sin embargo, cada vez que incumplimos realizamos débitos a la cuenta de confianza y podemos llegar a cero. Para construir relaciones debe existir confianza y esta se construye cumpliendo nuestras promesas y siendo consistentes en nuestro actuar.

Nuestra confianza debemos alimentarla al cumplir lo que prometemos. Por eso  Mateo 5:34-37 dice: “Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.  Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro.  Cuando ustedes digan ‘sí’, que sea realmente sí; y cuando digan ‘no’, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno”.

Si yo como predicador soy invitado a predicar a un lugar y digo sí, tengo que ir aunque me cueste diez horas en avión, cinco horas en lancha, y tres en burra y cuatro a pie, porque dije sí. Un día un predicador que se convirtió del Islam al cristianismo me invitó a que participara en una campaña de evangelización, y de enseñanza a unos 400 pastores. El viaje fue largo y complicado. Y cuando llegué desde Guatemala, París, Bombay, no había nadie que me esperara, iba con mi esposa. Luego encontrar el lugar a donde íbamos, era otro dolor de cabeza, hasta que por fin encontramos una manta que anunciaba la campaña, en un lugar distante unas seis horas en tren. Luego experimentamos la amenaza de agresión de los musulmanes. De regreso llegamos a Estados Unidos, donde encontramos a unos hermanos muy queridos que me pidieron que los acompañara a la India, yo ya no tenía confianza en regresar. Yo había dicho sí y llegué. Nuestra Palabra cuando se dice sí debe ser sí. Y cuando usted dice no, debe decir no. Señorita, cuando usted dice no, debe ser no. Jovencito cuando usted diga no, debe ser no.

Nosotros somos gente de palabra, como Jesús quiere que seamos, así podemos edificar grandes amistades. Es importante que nosotros seamos gente de confianza. Porque cuando nos han perdido la confianza, hay que pedir perdón. Si usted le falló a su mujer usted debe pedirle perdón, que ella lo perdone es otra historia, pero usted debe pedir perdón. Y si a usted le piden perdón, debe perdonar. Qué fácil se dice, cuesta. Si usted quiere recobrar la confianza, tiene que pedir perdón y actuar correctamente. Por eso dice el dicho: créate fama y échate a dormir, cuando usted se crea fama de ladrón todos los saludan en forma extraña ¿verdad? Porque saben que cuando usted entra se pierden las cosas. Por eso hay que tener cuidado.  Cuando le pierden la confianza es triste, usted necesita amigos que lo apoyen incondicionalmente. Usted debe ser igual. Cuando le pidan auxilio ayude como amigo en cualquier momento y en cualquier circunstancia. Un amigo llega a convertirse en  algo tan cercano como un familiar. Por eso dice Proverbios 27:10 “No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre. No vayas a la casa de tu hermano cuando tengas un problema. Más vale vecino cercano que hermano distante”.  Y Proverbios 17:17 “En todo tiempo ama el amigo; para ayudar en la adversidad nació el hermano”. El amigo debe estar en las buenas y en las malas.

Yo le voy a dar aquí dos tips para su amistad. ¿Quiere tener amigos? Necesita tiempo para ellos. Si usted no le da tiempo a sus amigos, usted no va a tener nada, porque son como las plantas que para estar bonitas necesitan tiempo, para quitarles la mala hierba, quitar las piedras, regar, abonar, podar y poner en la sombra o en el sol. Un jardín para que esté lindo necesita tiempo. Si quiere tener buenos amigos debe darles tiempo. Si quiere tener buenos hijos debe darles tiempo, quiere tener buena relación con su pareja debe darle tiempo. Lo que a las señoras más les gusta de su esposo es que tenga capacidad para escucharlas, porque cuando ellas hablen usted debe tener tiempo no sólo porque hablan mucho sino porque usted debe poner atención.

Y cuando le fallan usted tiene que pedir a Dios que lo ayude a perdonar. Hay una frase que leí hace muchos años que dice: el silencio separa más que la distancia. Pueden estar sentados a la mesa frente a frente, pero ¿dónde están el uno y el otro? Converse, déle tiempo y cuando le fallen como le fallaron a Jesús, los amigos lo abandonaron sin excepción. Y allá estaba Jesús solo, capturado. Si a usted le hubiese tocado lo que le tocó a Jesús hubiera dicho muchas cosas negativas, hubiera hablado pestes de todos, pero Él enmudeció y no abrió su boca y cuando resucitó se le apareció a Pedro y no le reclamó sino por el contrario le dijo: Pedro, ¿me amas? -Tú sabes todas las cosas Señor-  le respondió-. Los amigos nos fallan, Jesús perdonó, eso debemos hacer nosotros. Los buscó y les volvió a dar confianza y les dio autoridad y Pedro llegó a ser un líder de las ovejas y de la iglesia. Ojalá que nosotros seamos como dice Santiago 2:23 sobre Abraham el patriarca de Israel, dice: Así se cumplió la Escritura que dice: «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia», y fue llamado amigo de Dios. ¿Quiere ser amigo de Dios? Créale a Dios, Él es digno de confianza. Ser amigo de Dios, Juan 15 dice: Mis amigos son los que hacen mi voluntad”. Usted quiere ser amigo de Dios tiene que obedecer sus mandamientos.

Escuche

La fe viene por el oir…