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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

A pesar del amor y de la amistad que cada año se celebra en el Día del Cariño, nos hacemos algunas preguntas. ¿Por qué hay muchas parejas de esposos que se separan? He visto parejas que me toca casarlos y están profundamente enamorados y luego se vuelven enemigos, terminan en los tribunales, y algunos se ofenden, se maltratan. ¿Por qué muchos buenos amigos dejan de relacionarse? ¿Qué pasó? ¿Por qué padres e hijos se distancian? ¿Cómo puede ser que un padre y un hijo se alejen tanto, se enfríe la relación, ya nos se llaman, ni siquiera se mandan un mensaje de texto, no se visitan? ¿Qué pasa? ¿Por qué hasta los hermanos dejan de dirigirse la palabra?
Existen ciertas conductas que pueden destruir por completo algo tan especial como la amistad. Por eso es importante identificar y eliminar de nuestra conducta estos enemigos de la amistad para que podamos sostener relaciones estables y armoniosas hasta el día de nuestra muerte. Dejando en nuestros familiares y amigos un recuerdo de una vida amistosa, agradable y edificante, porque es bueno tener amigos, gente a la cual uno puede llamar y decirle ¿cómo está usted, cómo le va? ¿Cómo estás vos, cómo te va? o ¿Cómo estás, cómo te va? Dependiendo el estilo de tratarse, pero que exista esa relación amigable.

El ser humano es un ser gregario, no es un ser solitario y necesita amigos. Por supuesto que cuando a usted lo ponen en un puesto muy encumbrado en la sociedad, en el Estado, en la empresa, usted se va a llenar de muchos amigos, pero son amigos interesados nada más en sus favores, no son amigos sinceros que va a estar con usted en la cumbre y en la cárcel, en la cima y en el valle, en salud o en enfermedad. Es importante que tengamos amigos. Dirá alguien que no tiene amigos ¿por qué será? La Biblia dice que el que quiere tener amigos debe mostrarse amigable. Es muy importante nuestra actitud que debe ser amable, amigable, agradable.
Vamos a ver algunos enemigos de la amistad que nos van a dar la oportunidad de eliminarlos, para poder tener amigos.
Enemigo número uno, el chisme. Seguramente usted tiene una amistad que se acabó por el chisme. La gente levantó un chisme, un rumor. Habló injustificadamente de usted y su amigo y eso hizo que se dañara la amistad. La Biblia dice en Proverbios 16:28 “El perverso provoca contiendas, y el chismoso divide a los buenos amigos”. Cuídese de los chismosos, no ponga atención a todo chisme que le vayan a decir, sobre todo de su amigo. Si es su amigo, mejor llámelo y dígale: Aquí tengo a fulano que me está contando un chisme nuestro. Párelo y conserve su amistad. Los chismosos siempre hablan a espaldas, nunca hablan de frente. Siempre cuentan cosas a espaldas de la persona de la cual está chismeando, y por eso es importante que nosotros seamos cuidadosos, porque hay quienes les encanta el chisme y no tienen amigos por eso y andan dividiendo a los mejores amigos. Recuerdo la historia de un pastor, quien recibió la visita de una señora y le dice: -Yo vengo compungida, porque hice algo malo-. ¿Que hizo hermana? – Hablar mal de usted-. ¿Con cuantos habló? –Ya no sé con cuantos -le respondió-. Entonces hágame un favor –le dice el pastor-, para que nuestra relación quede sana, le voy a pedir que consiga una almohada grande de plumas, se suba al autobús en el extremo de la estación y empiece a tirar las plumas por las ventanas. Cuando termine de tirarlas viene conmigo. Llegó feliz la señora contando que había realizado la penitencia en toda la ciudad. Ahora hágame un favor -le dijo el pastor- el trabajo va a estar bien hecho, cuando vaya y las recoja todas.
Y ese es el problema con los chismes. Los chismes se riegan fácilmente, recogerlos es lo que cuesta. Es fácil llegar con la persona y decirle disculpe, hablé mal de usted. Es como los medios de comunicación, publican un chisme y cuando se aclara que no es cierto, ya no lo sacan en primera plana, lo ponen cerca de las esquelas, dice fe de erratas, nos equivocamos, no era cierto. La Biblia dice que el chismoso divide a los buenos amigos. ¿Conoce usted a un chismoso? Mejor téngalo un poquito alejado, porque le puede destruir su noviazgo, su matrimonio, sus amigos. Las palabras que salen de nuestra boca jamás regresan, por eso piense antes de hablar, porque cuando usted habla está regando plumas por todos lados, recogerlas después será misión imposible.

Cuando usted se encuentre enfrente de alguien que está chismeando de alguna persona que está ausente, la actitud suya debe ser defender al ausente. Cuando Saúl se propuso eliminar a David y David se dio por enterado, le dijo a Jonatán, hijo de Saúl, me voy a ir porque tu padre me quiere matar. – Bueno, si mi padre te quiere matar, yo te voy a avisar, así que escóndete. Si de veras te quiere matar, voy a darte una señal-. En la fiesta Saúl preguntaba por David, pero no era porque quisiera saludarlo, lo quería matar. Y empezó a hablar mal de David y Jonatán le dijo, ahí en el Palacio, frente a todos, ¿qué mal te ha hecho David, Papá que mal te ha hecho David? En vez de responder sabiamente tomó una lanza y se la tiró a Jonatán, por poco mata a su hijo. Jonatán tomó una actitud prudente, defendió al ausente.

Enemigo número 2, la envidia. Todos hemos sentido envidia alguna vez. Las solteras que todavía no se han casado sienten envidia. La envidia es la tristeza airada o disgusto por el bien ajeno o por el cariño o estimación por el que otros disfrutan. Me gusta un letrero que se encuentra en la salida de de Amatitlán rumbo a la capital, tiene muchos años de estar ahí, dice algo así como: “Alegrémonos del bien ajeno”. Alegrémonos, si usted está trabajando en una institución y resulta que a su compañero lo promueven a director, usted debe sentir alegría, debe gozarse, ahora va a tener confianza con el nuevo director, es su amigo, es su jefe. ¿Por qué va a sentir envidia? Usted está orando pidiéndole a Dios una casa, y de pronto recibe una llamada en lo que lo invita un amigo para la inauguración de su casa. No sienta envidia por el bien ajeno. Proverbios 17:9 nos dice que “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos. Tenemos que tener cuidado. En Proverbios 14:30 encontramos que “El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos.” Pregúntese por qué está sano, ¿por qué estar con dolores? Hay personas a las que siempre les duele algo. Siempre están enfermas. ¿Por qué será? En parte porque no hay paz y tranquilidad. ¿Cómo se le llama a la gente que está enferma y no se sabe de qué está enferma? ¿Qué dicen los doctores cuando usted se siente enfermo y no saben por qué? Usted tiene estrés, así dicen. Se está desvelando, porque le aumentaron el sueldo a su cuñado y no a usted.

Gálatas 5:26 “No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros”. No nos envidiemos unos a otros. Es importante que nosotros no nos envidiemos los unos a los otros. ¿Qué es la vanidad? La vanidad es arrogancia, envanecimiento y deseos de ser admirado por el alto concepto de los propios méritos. No se disguste, disfrute de ver a sus parientes y amigos prosperar. Yo me alegro cada vez que veo a un amigo prosperar, porque ese no va a venir a prestarme. El problema de tener amigos que no prosperan es que están viendo a ver cómo le sacan dinero a uno. Siempre están viendo cómo le piden prestado, pero si todos sus amigos son más ricos que usted, usted es el beneficiado, porque ni le piden. Así que alegrémonos cuando otros prosperan. Increíble, hay padres que tienen envidia de sus hijos, hay suegros que tienen envidia de sus nueras, de sus yernos, hasta el maestro puede llegar a sentir envidia de sus alumnos, pero no se disguste, por el contrario, disfrute ver a sus amigos y parientes prosperar.

Tercer enemigo, la hipocresía. La palabra hipocresía viene del griego hypokrites. Y ese era el término que se utilizaba para referirse a los actores. Los actores son los que usan máscara, es decir, hacen un papel que no les corresponde. Por eso el símbolo de teatro es una máscara sonriente y otra triste. A veces usted puede ponerse una máscara triste en una obra de teatro y usted es la persona más feliz del mundo o al revés, puede ser como Garrik, aquel famoso payaso de Inglaterra que hacía reír a todo el mundo, pero detrás de ese rostro que hacía reír estaba un hombre triste, incurablemente triste. La hipocresía es el fingimiento de sentimientos, ideas y cualidades. Generalmente positivos, contrarios a los que se experimenta. Ese es un actor. A veces da pena con cierta gente que es muy melosa y que anda abrazando y diciendo que es la octava maravilla del mundo, como usted no hay dos, usted es aquí, usted es allá. A veces uno tiene sus dudas cuando oye cosas de esas, aunque hay quienes son muy genuinos, creo que es correcto elogiar a la gente, creo que es correcto darle honor a la gente. Creo que es correcto dar mérito al que méritos tiene. Un elogio honesto, pero no hipócrita. Por eso Jesús dijo en Mateo 23:27 y 28 “» ¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre. Así también ustedes, por fuera dan la impresión de ser justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad”. A veces la hipocresía surge de la envidia. Muchas veces el que la practica cree que no huele, pero su aroma despreciable se siente en todos los que le rodean y esto divide y destruye amistades. Porque ¿Quién quiere ser amigo de un hipócrita?

Cuarto enemigo, el orgullo. El orgullo es el exceso de estimación propia, arrogancia. Debemos amarnos a nosotros mismos, pero no ser arrogantes. No debemos exudar orgullo, al contrario, tenemos que aprender a ser humildes. Proverbios 21:4 “Los ojos altivos, el corazón orgulloso y la lámpara de los malvados son pecado”. Y usted nota el orgullo de las personas en los ojos, porque los ojos son las ventanas del alma y la gente que es orgullosa se le queda viendo a usted con altivez. El orgullo no solamente destruye las amistades, destruye al orgulloso. El que es orgulloso se destruye a si mismo. En la versión de Reina Valera del 60 dice en Proverbios 16:18, “ Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Y en la Nueva Versión Internacional dice: “Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso”.
Una persona altanera está anunciando su propio fracaso. Una persona orgullosa está anunciando su propio fracaso y destrucción. La Biblia enseña que el mismo diablo es creado como un ángel hermoso, Luzbel, una criatura bella, linda, que estaba guardando las espaldas de Dios, era un querubín cubridor, pero su problema fue el orgullo. Dice la Biblia “Por cuanto te enalteciste yo te eché de los cielos”. Y el orgullo hizo que este ángel que estaba a la par de Dios terminara en la tierra. El diablo está aquí en la tierra porque fue expulsado del cielo. Lo que quiere decir que nosotros podemos estar a la par de Dios y si nos llega el orgullo vamos a ser expulsados de la presencia de Dios. La Biblia dice “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.

Quinto enemigo de la amistad, el racismo. El racismo es la doctrina que exalta la superioridad de la propia raza frente a las demás, basándose en caracteres biológicos. Conlleva un sentimiento de rechazo hacia las razas distintas a la propia. La Biblia dice que de una sangre hizo Dios a la raza humana, así que el chino tiene sangre hecha por Dios. Cuando usted se está muriendo en medio de un terremoto como el que acaba de pasar en Haití, por ejemplo, y necesita que le pongan sangre, usted no va a saber sangre de quien le van a poner, pero esa sangre le va a dar vida. Nosotros nos hemos dejado engañar por el racismo. Hermano amado, no sea racista, si su amigo es de origen indígena no lo moleste por eso, si su amigo es de origen hispano no lo moleste por eso, o si su amigo es de origen afroamericano o africano no lo moleste por eso, ámelo. Si usted se va a la China, el raro va a ser usted. Así que los chinos nos amen y que nosotros amemos a los chinos, que los negros nos amen y que nosotros amemos a los negros, que los indígenas nos amen y que nosotros amemos a los indígenas. ¿No es eso lo que debe ser la vida cristiana? ¿Acaso no en Cristo somos uno y en nosotros no debe correr otra sangre que no sea la sangre de nuestro Señor Jesucristo y amarnos los unos a los otros?

En la época del apóstol Pablo había. Mucha diferencia racial entre los judíos y los gentiles. Los judíos hacían de menos a los gentiles, a los que consideran poca cosa, por eso es importante que nosotros leamos en Gálatas 3:26-29 “Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús”. Nosotros llegamos a ser hijos de Dios cuando ponemos la fe en Cristo Jesús. Versículo 28 “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa”. Ame a todos por igual. Tenemos que amar a todos por igual.

El sexto enemigo de la amistad es el odio. El odio es un sentimiento de aversión y rechazo, muy intenso e incontrolable, hacia algo o alguien. Cuando alguien practica alguna de las conductas desagradables que hemos mencionado puede surgir en nosotros el odio, porque nos menospreció alguien, porque nos ofendió alguien, porque nos quedó mal, porque nos defraudó o porque nos engañó. Y a veces nos privamos de estar con nuestros nietos o con nuestros hijos simplemente porque no perdonamos una ofensa que nos hizo el hijo o la nuera o el nieto. Tenemos que aprender a perdonar, librarnos del resentimiento y del odio para poder perdonar y recuperar esa buena relación de amistad. El único camino que nos libera del odio hacia los que nos han ofendido es escoger perdonar.

Proverbios 10:12 “El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas”. Proverbios 17: 9 “El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos. Así que construyamos relaciones en vez de destruirlas. Cuesta hacer relaciones, cuesta conseguir amigos con los que nos sintamos a gusto, en confianza, que sabemos que podemos abrir el corazón y que no nos van a traicionar. El que encuentra un amigo encuentra un tesoro. Lo importante es que nosotros podamos ser confidentes. Vale la pena que nosotros digamos siempre: siempre seremos amigos. Todos queremos tener amigos por siempre, vale la pena, un amigo debe durar toda la vida.

¿Por qué nos alejamos de Dios? Por nuestra conducta, la que hace que nos alejemos de Dios, nos escondamos como Adán y Eva que se escondieron de Dios, quien los visitaba y platicaba con ellos todos los días. De repente Dios llama: “Adán, Adán, donde estás”. Se había escondido, porque había pecado y si usted ha pecado en contra de Dios, ahora es cuando usted puede ponerse a cuentas con Él. Job 22:21 dice “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien”. En la Nueva Versión Internacional leemos “Sométete a Dios; ponte en paz con él, y volverá a ti la prosperidad”.

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La fe viene por el oir…