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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

El plan de Dios es que nuestros hijos crezcan, maduren en todas las áreas de su vida y un día ellos puedan formar su propio hogar, que todo bebé un día pueda tener sus propios bebés. Es cierto, a veces las mamás o los papás en ocasiones quisiéramos que no crecieran nuestros hijos, que se quedaran de cinco años, en esa linda edad que hacen de todo para hacernos felices. Son divertidos. Sin embargo, imagínese por un instante qué ocurriría si nuestros hijos no crecieran y no pasaran de ese período. Usted de 25 y los niños de 5 años, usted de 50 y sus hijos de 5 años, usted de 70 y sus hijos de 5 años. Usted de 85 y sus hijos de 5 años. ¿Qué pasaría con ellos cuando usted muriera?

El plan de Dios es perfecto y por eso el desafío para nosotros, como papás, es que nuestros hijos maduren, sean criados en el temor del Señor para que un día puedan formar su propio hogar. Cada vez veo más jóvenes que dependen más y más de sus papás. Hijos de 28 años que aún dependen de su mamá, no pueden hacerse un par de huevos, se les quema el agua. Y no sólo del lado de los hombres. Conozco jovencitas que tienen 23, 24 años y me cuentan que cuando se casen los maridos van a sufrir, porque no saben cocinar. ¿Quiénes estamos fallando? Porque el plan de Dios es que todo bebe crezca, madure en todas las áreas de su vida y un día pueda formar a sus propios hijos, hijos que al final de cuentas sean responsables. Llega cierta edad en la vida en la que un hijo es responsable de su vida, de sus finanzas.

El plan de Dios es que todo hijo espiritual crezca, madure y a su vez dé hijos espirituales. ¿Quién es un bebé espiritual? Dice la Escritura que cuando usted y yo nos arrepentimos de nuestros pecados y reconocemos a Dios, el creador del universo, como nuestra autoridad y obedecemos lo que dice Su Palabra, entonces nacemos a una nueva vida, es decir, nuestro historial, nuestro record en el Ministerio Público del cielo es borrado. La Biblia dice que usted y yo nacemos a una nueva vida.

Jesús explicó esto a un fariseo llamado Nicodemo en Juan 3:1-8 y le dijo lo siguiente: “Había entre los fariseos un dirigente de los judíos llamado Nicodemo. Éste fue de noche a visitar a Jesús.  —Rabí —le dijo—, sabemos que eres un maestro que ha venido de parte de Dios, porque nadie podría hacer las señales que tú haces si Dios no estuviera con él.  —De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.  — ¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?  —Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—. Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu. No te sorprendas de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo.”  El viento sopla por donde quiere, y lo oyes silbar, aunque ignoras de dónde viene y a dónde va. Lo mismo pasa con todo el que nace del Espíritu.”

Cuando usted y yo nos convertimos somos bebés espirituales, y debemos tener un padre espiritual que nos lleve a la madurez. Pablo le habló a Tito, su hijo en la fe – usted recordará que estudiamos el libro de Tito hace unas semanas-, y le decía “a mi verdadero hijo en la fe”, es decir que era su aprendiz, al punto que lo deja en una isla que se llama Creta, para que pusiera en orden todo lo que faltaba por hacer. Las instrucciones que le da verbalmente y que le confirma a través del libro de Tito son  nombrar ancianos, ver que estuvieran enseñando la doctrina correcta, poner en orden lo que faltaba por hacer, llamarle la atención a aquellos que estaban enseñando lo que no se debe y dividiendo a familias enteras.

¡Qué rico! Poder tener un hijo espiritual que pueda ayudarnos en el momento de necesidad. Hoy no estaba planificado que yo predicara ni en la Roosevelt ni en San Cristóbal, pero el Pastor estuvo en Dallas Texas, en Enlace TBN haciendo unos programas de “Aquí entre nos”. Regresó el sábado un poco agripado. Hoy domingo en la mañana se vistió, se trajeó, se perfumó, pero estaba sudando por la fiebre, se sentía muy mal. Así que me llamó y me dijo: Alex, necesito que prediques. No iba a decirle que no, que me temblaban las piernas al estar frente a tanta gente. Mi respuesta fue que no tuviera pena, que yo me iba a ser cargo de todo. ¿Sabe? Hace 20 años mi papá no me hubiera puesto a predicar, ni yo mismo lo hubiera hecho, pero cuando uno tiene un padre espiritual, padres espirituales de los que uno ha aprendido, llega el momento en que se puede hacer.

A mi verdadero hijo en la fe que compartimos, dice Pablo a Tito. Nosotros en la Fráter hemos resumido en cuatro palabras el compromiso que tenemos de ser padres espirituales y trasladado a los miembros de Fraternidad Cristiana. Son cuatro palabras, cuatro verbos que inician con la letra C, el primero de ellos es Convertir, es decir, usted y yo predicamos de Cristo. El mejor ejemplo de predicación es el testimonio. Es cuando usted y yo somos ejemplo en la empresa, en el gimnasio, en la universidad, en el colegio. Todos saben que somos cristianos, porque somos diferentes. Pero usted viene y más allá de dar testimonio empieza a predicar de Dios y a decirle a un amigo que necesita entregarle su vida a Dios,  lo invita a asistir un domingos a la Fráter y a pesar de las negativas, usted concluye invitándole a un cafecito y le comparte un poco de lo que dice la Biblia. Le predica y al llegar al punto en el que usted le hace el llamado y lo invita a que le entregue su vida al Señor, hace la oración de arrepentimiento, y su amigo a pesar de que nunca pensó que se convirtiera, lo ve transformado. Eso es el poder de Dios, tomar a alguien que no era nada y que estaba perdido, y declara que va a obedecer los mandamientos de Dios hasta que se muera.

Entonces nace una nueva vida. ¿Qué tiene usted? Un bebé espiritual. Usted puede llegar a pensar que es muy difícil, que no lo puede hacer, que se burlarán, que hacen chistes en el trabajo, yo le digo que Guatemala va a cambiar no es por el Presiente Álvaro Colom, porque a veces ni usted puede con el gobierno de su hogar, porque cuesta. Qué va a poder el presidente Álvaro Colom con tanto hijo berrinchudo en Guatemala. Para que nuestra nación cambie, necesitamos entender que es la iglesia la que por medio de la predicación del Evangelio va a cambiar el corazón de todo chapín, que éste va a aprender a darle vía a otro, que va a aprender a ganarse el sustento dignamente sin pedir u ofrecer mordida, que va a aprender a cumplir con lo que ofrece y en el tiempo que dicen sus cotizaciones. Que va a llegar puntualmente al trabajo y no va a llamar para decir: descuénteme el día hoy no tengo ganas de ir a trabajar. Esto se da cuando el corazón del ser humano cambia y sólo Dios puede hacer eso. Sólo Dios puede arrancar el odio que mucha gente tiene contra un pariente, contra un ex socio, contra un ex jefe, contra un catedrático de la universidad, contra el mismo papá, contra la misma mamá.

Ahí radica la importancia de que usted y yo seamos los periodistas de Dios. Aquellos que andan compartiendo el mensaje de salvación. Ese es nuestro trabajo, esa es nuestra responsabilidad, como el caso de una jovencita de 13 que le diga yo nunca me voy a casar, y así voy a tener virtud. Usted pueda decirle que respeta mucho su pensamiento y su decisión, pero que le cuente por qué y empezar a platicarle. Preguntarle el por qué llega tarde todos los días al colegio, decirle que si no aprende a ser responsable nunca va a tener trabajo. Empieza usted a compartirle el mensaje de  salvación. Que un jovencito de 15 años se le acerque y le diga el por qué no es cristiano, que busca el momento de acostarse con su novia y usted conversa con él, le comparte la Palabra de Dios, le aconseja a la luz de las Escrituras. Ese es el plan perfecto de Dios, mucha gente no lo entiende, necesitan escuchar el mensaje de salvación, necesitan escuchar la perfecta voluntad de Dios que dice que cumplamos sus mandamientos. Ese es nuestro trabajo. No es venir los domingos sólo a recibir, a adorar a Dios nuestro Señor, a dar nuestros diezmos. Usted debe ser un padre espiritual de otros, usted debe convertir. Todo el que se convierte es un bebé espiritual que debe cuidar, que debe conservar.

Usted convierte a un amigo al cristianismo y ahora debe cuidarlo, esta es una ardua tarea. Pero tiene una recompensa grande. Usted tiene que enseñarle todo lo que sabe. Llegar y hablarle, pero así como lleva a sus hijos al pediatra, a un especialista, debe traerlo a los especialistas de la Fráter que son dos maestros que lo van a formar a lo largo de su vida espiritual. Invite a un amigo a la Fráter, entrega su vida al Señor, se convierte. El próximo domingo lo trae a Fraternidad Cristiana a las nueve de la mañana a La Sala, donde va a tener una Reunión en Confianza, en donde todos los que se arrepienten de sus pecados y confiesan a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, se conocen y aprenden. No sólo eso, lo trae a la Reunión en Confianza el siguiente domingo, durante la semana debe llevarlo a una célula para que no se le muera. ¿Qué es una célula? Es un grupo de miembros de al Fráter que se reúnen  por las casas, hacer dos cosas: edificarse mutuamente y evangelizar. Lo lleva a la célula, entre semana y en tercer lugar usted lo trae el fin de semana a los servicios, a que lo acompañe. Debe comprender y entender que si lo manda solo no va a ir. Así que usted lo convierte, lo conserva trayéndolo a la reunión en confianza el próximo domingo a las 9, llevándolo a la célula entre semana y además trayéndolo a los servicio de fines de semana. Convertir, Conservar.

En tercer lugar, usted lo va a capacitar. Es decir que le transmite todo lo que sabe y no sólo eso. Si lo llevó a la Reunión en Confianza en una o cinco semanas él empieza lo que llamamos aquí la Facultad de Liderazgo, que es nuestro semillero de líderes en la Fráter. Y durante ocho meses va a aprender los fundamentos de la fe de la Fráter, de los fundamentos de la visión de nuestra iglesia y de los fundamentos de liderazgo que es cómo él puede activar en la visión, en base a la doctrina que creemos nosotros que surge de la Palabra de Dios. De esta manera su amigo en ocho meses va a saber más que alguien que lleva 25 años en la iglesia, ¿por qué? porque va a estudiar sus lecciones, va a leer el Nuevo Testamento en 130 días, va a tener a dos maestros que lo van a cuidar, va tener el apoyo de la célula y lo va a tener a usted como padre espiritual trayéndolo todos los domingos a Fráter Ciudad San Cristóbal.

Por último, llega el momento de decirle: Ya estás maduro, ya te convertí, ya te conservé, ya te capacité, ahora te voy a comisionar, para que vayas y repitas este mismos proceso de las cuatro C con otros. Entonces su amigo se convierte en un gran predicador de la Palabra de Dios. Hemos visto, que alguien se convierte, le entrega su vida al Señor y al siguiente domingo trae a cuatro más: a su esposa y a los tres hijos. A veces llevamos 25 años en la iglesia y ni la mujer queremos traer. Convierto, Conservo, Capacito, Comisiono. Así que la gran comisión en la Fráter la resumimos en las cuatro C. ¿En cual  de las cuatro C se encuentra usted? Es convertido. ¿Se ha arrepentido de sus pecados, ha dicho este el día de un hasta aquí, a partir de este momento yo le entrego mi vida al Señor y voy a guardar sus mandamientos? Segunda pregunta ¿Ha sido conservado? Es decir, ha permanecido en la fe, asiste regularmente a la Fráter, va semanalmente a su célula, es usted una persona que en el trabajo se dice de usted: este ha se ser cristiano porque se conduce bien, actúa bien Quizá es la luz del mundo, pero al estilo pide vías, intermitente. Ahora si, ahora no. Viva en Santidad.

Tercer lugar, ¿ha sido capacitado? ¿Conoce suficientemente la Palabra de Dios, sabe cuántos libros hay en ella, que se dividen en el Antiguo y Nuevo Testamento, sabe cómo explicar el mensaje de salvación a un amigo, comprende que es la Santa Cena y por qué participamos de ella? ¿Sabe por qué ungimos en el Nuevo Testamento única y exclusivamente a los enfermos con aceite, sabe por que nosotros presentamos a los niños y no los bautizamos cuando son recién nacidos? ¿Conoce usted qué es la justificación, que es la redención, qué significa propiciación? Si no inscríbase en la Facultad de Liderazgo y aprenda.

Cuarto lugar. ¿Ha sido comisionado? Tal vez dirá que ya se graduó de la Facultad, quizá primera promoción. Y cuando uno le pregunta qué está haciendo es de los que contestan que hay problemas de esterilidad espiritual. !Porque no ha ganado a nadie para Cristo! Y el mundo se está desmoronando, hay más violencia que nunca y los que están matando gente son jóvenes, es en la juventud de nuestra nación donde están surgiendo delincuentes, secuestradores, extorsionistas por falta de atención. Hay dos o tres que los dirigen ya maduros, pero la mayoría son patojos, son jóvenes. Haga algo, sirva, ayude, es decir, el que ha sido comisionado es aquel que ha aprendido que ya no es hijo, ahora es papá. Es el que ha aprendido que ahora no tiene una mentalidad de recibir, es momento de dar.

Estamos compartiendo a la iglesia cuál es la visión y la misión de todo miembro de Fraternidad Cristiana de Guatemala, creemos fielmente que todo hijo de Dios es llamado a ser un padre espiritual no de uno, sino de muchos. Los temas “Sea un discípulo de Jesús”. Y este, “Mi padre espiritual” es la visión en la Fráter, que dice. “Convertirme en un discípulo de Jesús y multiplicar mi discipulado en otras personas”. Alguien que acepte y reconoce las enseñanzas del Maestro, como dijo Juan “El que dice que permanece en él debe andar como él anduvo”. ¿Cómo resumimos esto a nivel práctico?  Mi misión en la Fráter, ¿para que existo yo como hijo de Dios en la Fráter? Leamos en el separador que les distribuimos: 1.: Sostener la obra en obediencia con mis diezmos, ofrendas y promesas de fe, Hablamos de esto en el tema que se llamó “La viuda que marcó la historia”, aquella viuda que entregó todo lo que tenía, que Jesús dijo que había dado más que los demás. Usted y yo sabemos que en la Fráter los diezmos son para los fondos del templo. Nuestro pastor Jorge desde el inicio ha dado ejemplo de cómo debe manejarse toda institución en el mundo entero, con integridad.

Tercer ingrediente, este fue el que estudiamos hoy. Cumplir la obra comisionando a otros, es decir, Convierto, Conservo y Capacito a otros al cristianismo. Y luego los comisiono para que realicen el mismo proceso con otras 4 Cs, es decir Convertir, Conservar, Capacitar y Comisionar. La última semana vamos a estudiar el último ingrediente que es el cuarto que dice que “Crecer en la obra al estudiar la Biblia, estudio y practico las enseñanzas de la Biblia, todos los días de mi vida”. Por años la iglesia, a lo largo de la historia, hizo creer que éramos pocos los que teníamos acceso a la Palabra de Dios. No. Usted puede leerla, debe leerla y practicarla. Así que en el último desafío, si usted no ha tomado la  Facultad de Liderazgo, si usted no ha estudiado, le tengo noticias. Empezamos el primer fin de semana de cada mes, específicamente los domingos, pero debido a este mensaje hemos decidido abrir una Facultad de Liderazgo el próximo fin de semana. Yo quiero invitarle para que tome parte de ella. Le cuento, empieza el próximo domingos a las 8 de la mañana, en el Centro de Información e inscribirse, por 25 quetzales recibe su manual del primer bimestre y el próximo domingo usted comienza. Viene a las 8 de la mañana, recibe su clase y luego se viene a su servicio a las 9.30 horas en punto. En Fráter Roosevelt el sábado inicia una a las cuatro de la tarde, se puede entrar a la Facultad, sale a las 5:30, se toma un cafecito en la tienda y se queda al servicio de las 18 horas. El domingo a las 9:30 en Fráter Roosevelt. Y por último, usted quiere algo entre semana, martes a las 7 de la noche, tendremos una Facultad de Liderazgo.

Que alguien en la familia tome el liderazgo, no puede ser sólo el papá, puede ser el hijo. No queremos que sepa todo, queremos que sepa el fundamento, que sepa lo que debe saber y es más, no es difícil, solo requiere un poquito de disciplina  si hemos logrado tener en las graduaciones que son cada mes, a personas que no saben leer ni escribir, yo creo que todos los demás sí pueden. Acepte el desafío y dé el paso para capacitarse y ser comisionado.

Escuche

La fe viene por el oir…