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Lea

La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Quiero hablarle acerca de la manifestación de los hijos de Dios. Vamos a Romanos 8:14: Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios, pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!» El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse, porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

Una cosa que queremos ver aquí es esta frase, esta palabra “hijos de Dios”. No estamos hablando acerca del género, sino que estamos hablando acerca de una cría madura. Un creyente en el espíritu tiene que crecer, en otras palabras, cuando somos recién nacidos de nuevo somos bebés. Así como los bebés que fueron presentados aquí, a veces lloran mucho, es lo mismo con un bebé cristiano, es alguien que  es guiado por sus sentimientos y no necesariamente por la fe, así que cuando una persona nace de nuevo dice  1 Pedro 2:2 que dice que “el sincero deseo de la leche de la palabras para crecer”, así que Dios está interesado en nuestro crecimiento. Mientras nosotros deseamos esa leche de la Palabra empezamos a crecer.

Así como usted crece en lo natural, usted también crece en lo espiritual, Sí, cuando estamos aquí hablando de hijos, estamos hablando de personas maduras. Usted y yo hemos nacido por la semilla de la Palabra de Dios. Vamos al libro de Mateo 16:13: Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: –¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Ellos dijeron: –Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas. Él les preguntó: –Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?  Respondiendo Simón Pedro, dijo: –Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Cuando vemos esto podemos notar que Jesús está haciendo preguntas. ¿Usted sabe algo acerca del hebreo? Las preguntas son algo muy importante. Se recuerda, Jesús cuando tenía 12 años de edad estaba en el templo sorprendiendo a los fariseos y a los saduceos. Si usted lee bien ese pasaje, usted verá que Él no los sorprendió con sus respuestas sino que los sorprendió con las preguntas que les hacía. Las preguntan dan realmente una idea de la profundidad del entendimiento.

Podemos ver aquí que Jesús les dijo: –¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Pueden notar lo que ellos  empezaron a darle diferentes respuestas, –Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas. Pueden notar lo que ellos estaban haciendo. Ellos estaban dándole respuestas de lo mejor de sus habilidades de razón, pero dese cuenta lo que sucedió. Cuando Adán estaba en el Jardín, en el Paraíso, Adán no funcionaba por la infamación sino por la revelación y cuando Adán cayó del Jardín cayó de este lugar de revelación a este lugar de infamación. Infamación es algo que usted puede reunir a través de sus cinco  sentidos.

Revelación es algo que uno tiene de parte de Dios y que viene directamente al espíritu de uno. Y esta fue la manera original que el hombre fue diseñado para que el hombre funcionara. Yo le llamo a esto el conocimiento exacto, por ejemplo, Adán tenía que nombrar a todos los animales ¿de dónde sacó todos los hombres? Los obtuvo de Dios, ¿cómo los obtuvo? Él lo recibió en su espíritu, llamémosle a esto una descarga, el mismo principio que utilizamos con las computadoras hoy en día. Nosotros descargamos esa información, viene  de un lugar que es huésped  directamente a la computadora. De esa manera obtenía Adán su conocimiento. Cuando era tiempo que él nombrara a los animales solamente descargaba la información.

Usted no tiene que adivinar, por así decirlo. Por ejemplo, en la Universidad de Tisquique,  había un hombre, el Dr. George Washington Cover, era un gran científico, ha escrito en sus libros acerca de cómo él ha recibido el conocimiento. El llamó a su laboratorio el pequeño taller de Dios, y dice que cuando iba al laboratorio nunca llevó un libro  de texto. Tomaba solamente un pedazo de papel, un lápiz y a veces Biblia. Y cuando entraba  cerraba la puerta. Corría una cortina y entonces podía verlo todo claro. El Doctor  Washington Cover aprendió cómo hacer cosas de una nuez,  de una maní. Hizo tantas cosas desde crayones para niños hasta cremas faciales, de una maní, de una nuez.

Dice que nunca quiso estudiar para tener ese conocimiento, nunca tuvo dificultades para obtener esa información, dice que solamente cuando entraba ahí, le pedía a Dios y Dios habría esa cortina. Ninguna prueba y error. ¿Cuántas vidas se han perdido porque alguien está experimentando con la medicina? Déjeme darle otro ejemplo: una vez mi esposa y yo íbamos a comprar un carro,  de modelo reciente.  Fuimos con el concesionario y empezamos a ver los automóviles y vimos algunos que eran bonitos y uno de los vendedores salió de la oficina y me vio a mí. Me dijo: Pastor Winston, yo lo veo en la televisión. Y después él me dijo ¿en qué le puedo ayudar? Le dijimos que queríamos comprarle un automóvil. Y él me dijo, si usted quiere tener una mejor oferta, regrese el sábado, vamos a tener una subasta.

Regresamos el sábado, ¿qué sucedió? Vimos los automóviles y vimos un bonito de modelo reciente que nos gustó. Trajo al gerente, yo le dije que queríamos hacer negocio con este carro y dijo está bien, vio el automóvil y en el vidrio delantero decía 10.500 dólares, así que sacó su pequeña libreta y escribió 10.500 y dijo está bien. Y me dijo: ¿cuánto me da usted? ¿Qué fue lo que hice?

Di un paso atrás y dije: ¿Espíritu Santo cuánto le voy a dar? Dese cuenta, nosotros estamos en el reino y usted es un ciudadano del reino y como ciudadano tenemos a alguien que nos ayude: es el Espíritu Santo. Dije ¿Espíritu Santo que le voy a dar? Él me dijo dale 2.200 dólares. Y le dije al Espíritu Santo ¿cómo está eso? Y me volvió a decir: dale 2,200 dólares.  Así que di un paso al frente y le dije ¡ay, ay! ¡Tres mil dólares! Él vio hacia el otro vendedor, me vio a mí de regreso, vio hacia arriba, me volvió a ver otra vez a mí y dijo esto: Lo tomo. ¿Qué trato de decirle? Usted estaba adivinando, porque usted ha estado pidiendo con infamación, es tiempo de manifestar al Hijo de Dios, a esa criatura madura, no hay adivinanza, no hay prueba ni error. En el reino la experiencia no es el mejor maestro, el Espíritu  Santo es el mejor maestro.

“¿Quiénes dicen los hombres, quienes dicen  ustedes que soy?”. Dice en el versículo 17: “Entonces le respondió Jesús: –Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no la dominarán.

Un par de cosas. ¿Quién es usted? ¿Quién es usted? Es una revelación, viene directamente de Dios. Muchas veces a causa de nuestra trasfondo nosotros creemos que sabemos quienes somos. A causa de nuestras experiencias creemos que sabemos nuestro potencial. Déjeme asegurarle, no hay defecto de nacimiento en Dios. Cada persona que está aquí que es nacida de nuevo es una persona con dones. Vea sus huellas digitales, nadie tiene las huellas digitales que usted tiene, nadie en Guatemala ni en los Estados Unidos ni de regreso hasta Adán. Usted es único, Dios lo hizo a usted y no hizo a nadie más como usted. Muchas veces en la vida nosotros tratamos de copiar a alguien más, Dios lo hizo a usted de una manera única, usted tiene un don único. ¿Quién es usted?
Y esto es lo que Él dijo: Tú eres Pedro, en griego es Petro, significa roca, una pequeña piedra, antes se llamaba Simón que significa superficial, pero ahora Pedro significa sólido Una vez usted tenga revelación, usted puede ser tan sólido como una roca. Nadie podrá moverlo, nadie podrá convencerlo afuera de lo que usted cree, la Palabra de Dios dice que las puertas del Hades no prevalecerán en contra suya. Nada le detendrá.

Cuando nosotros estábamos comprando un centro comercial en Chicago, un centro comercial muy grande, había fuerzas en esa aldea que no querían que compráramos. Así que yo recibí Palabra: “Pastor Winston, hay fuerzas políticas que no quieren que compre ese centro comercial. Hay personas que son racistas, que no les gustan las personas afroamericanas o negras y ellos no quieren que tú compres ese centro comercial”. Pero porque yo sé quien soy, porque yo sé que el que está en mi es mayor que el que está en el mundo. Porque si yo sé que si Dios es conmigo, quien contra mi. Eso no me movió en lo absoluto, es más,  hasta me eché mi bailecito, porque dije: si Dios está conmigo quien contra mí.

Aquí está la verdad. Nadie puede detenerle de llegar a su destino,  más que usted mismo. Le voy a decir una vez más: nadie puede detenerlo de llegar a su destino más que usted mismo, porque si Dios está con usted, nadie podrá ponerle frente. Este es su tiempo, esta es su hora, este es su momento, yo vine a anunciarle a usted el día de hoy, que su dificultad, que su lucha se acabó, desde este momento en a delante cualquier cosa con la que usted ha estado luchando, usted ya no luchará más, usted llegará a su destino, en el nombre de Jesús.

Ahora ¿qué sucede? Él dijo: sobre esta roca edificaré mi iglesia. La palabra iglesia en griego es eclesía, ¿qué es esto de eclesía? Déjeme decírselo así de rápido: Y sobre esta roca edificaré mi eclesía. A esto es donde quiero llegar. A menudo decimos voy a ir a la iglesia, yo sé lo que usted quiere decir, pero a veces eso dibuja una imagen diferente en nuestras mentes, de que tenemos que llegar a un edificio antes de que podamos tener una iglesia.

Déjeme compartirle que en el Antiguo Testamento, de hecho, si tenían que llegar a un templo, y asimismo decían que reúnanse todos juntos con los creyentes, y usted viene a este lugar a adorar, usted viene a este lugar a tener comunión y usted viene a escuchar La Palabra y a ser enseñado, pero les tengo buenas noticias, aquí está la revelación, usted es la iglesia. A donde usted vaya ahí  va la iglesia también. Usted puede tener su iglesia en su carro, usted puede tener la iglesia en el baño, usted puede tener la iglesia en su trabajo, porque usted es el templo del Espíritu Santo, su cuerpo es el templo de Dios. Él habita en usted.

Ahora quiero irme a la palabra iglesia, porque esa palabra eclesía significa aquellos que han sido llamados. Veamos a que se refería, veamos que fue lo que los discípulos escucharon. Déjeme decirlo de esta manera, es como si usted tuviera un senado romano, y usted tiene reunidos senadores, gobernadores y a todos los que vienen de las provincias. El día de hoy es como tener una casa de representantes que han sido electos y ahora como ellos han sido electos ellos son los representantes de usted en la casa. Así que ellos llegan a un lugar, primeramente para hacer leyes. Eclesía, lo que los discípulos escucharon. Ellos no escucharon algo religioso. Ellos escucharon un cuerpo que rige políticamente, eso fue lo que ellos escucharon, ahora entienda: ¿recuerda a Poncio Pilato? El era un miembro, ¿se recuerda de Herodes? Era un miembro. ¿Recuerdan que inclusos fue rey? Así que el emperador César a veces llamaba a Herodes  para una reunión, y el emperador César era el rey, así que era el rey de reyes.

Note ahora qué es Jesús es el Rey de reyes y  lo ha llamado a una reunión. Ellos eran un cuerpo que regía políticamente y ellos regresaban a sus territorios y cualquier cosa que no estuviera alineado con el gobierno, ellos tenían que alinearlo, así que no hacían ninguna diferencia, cualquier cosa que esté desalineado con Jesús, usted deberá ponerlo otra vez en línea, cualquier cosa que usted ate será ata en el cielo, lo que usted suelta en la tierra es suelto en el cielo.

¿Qué dije que era el problema? El problema es que el pueblo de Dios no ha crecido, porque como el pueblo es bebé no han adquirido las identidades correctas, pero creo que el día de hoy, usted experimentará un crecimiento sobrenatural de aquí a un mes, y déjemele mostrarle por qué este crecimiento es tan importante, vaya conmigo a Gálatas 4: porque Dios quiere que crezcamos, nos manifestemos como hijos de Dios.

Veamos Gálatas 4:1  “Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo. El heredero mientras sea un niño, en las escrituras lo dice perfectamente, en nada difiere de un esclavo, entre tanto el heredero es niño o sea menor de edad, en nada difiere del esclavo, aunque sea el amo del Estado entero. Déjeme mostrarle de qué estoy hablando, Jesús vino a la tierra, enviado por Dios, para tomar de nuevo una propiedad robada. Adán perdió la tierra, se la entregó a Satanás. En Lucas 4 y Mateo 4 Satanás tentó a Jesús, le dijo: “Te daré todo esto por cuanto se me ha dado. Si te postras ante mi y me adoras”. ¿Qué fue lo que Jesús hizo? Dijo, apártate de mi Satanás.

Note lo que está sucediendo aquí, Jesús vino a tomar de nuevo la propiedad robada, Él murió en la cruz del Calvario. Él estuvo en la tumba tres días y tres noches, resucitó de la tumba y está vivo después de  derrotar al diablo en combate abierto, y tomó de nuevo todo lo que Satanás había robado. Ahora la Biblia dice que Él está a la diestra del Dios padre y ahora estamos aquí en esta tierra para que impongamos  su victoria. ¿Qué es lo que le estoy diciendo? Cada lugar que Satanás ha poseído, nosotros tenemos que desposeerlo, cada cosa que Satanás nos ha robado, nosotros debemos tomarlo de nuevo. Esta es parte de nuestra misión, ¿qué es lo que tiene que suceder? Tiene que tener una revelación de todo esto, y una vez que tenga la revelación de que todo este Estado le pertenece a usted, entonces ya permitirá que Satanás le robe nada.

Ahora en mi vida, yo no sabía esto. Yo no tenía idea de lo que había sucedido, descubrí en la Biblia que todas las cosas son mías. Esto no significa que agarre todo lo que usted quiera. Pero significa que si hay algo bueno, cualquier cosa necesaria que necesite. Cualquier cosa que usted vaya a asignar a sus tareas le ayudará a cumplir la misión de Dios, usted tiene derecho a  esto. Ahora ¿cómo lo obtiene? Usted debe tomarlo por fe. Yo ya no voy a estar intimidado por Satanás que me esté diciendo que no puedo poseer esta tierra. Cuando yo escuché que todas las cosas eran mías yo lo creí, por eso yo decía está bien yo entonces necesito esto, necesito lo otro, cualquier cosa que yo necesitaba para el ministerio lo digo, y Dios entonces me ayuda, permite que eso llegue a mis manos.

Escuche

La fe viene por el oir…