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La esencia de prédicas para leer en menos de 5 minutos…

Dentro de todo lo que hacemos en estas fechas, debemos recordar que Jesús es la razón de la Celebración, ese niño que nació en Belén conforme a las profecías del Antiguo Testamento. Muchos años antes de que naciera ya estaban los nombres proféticos que tendría.

Es común que los temas de discusión en una familia cuando nace un niño es ¿cómo se llamará? Recuerde, cuando usted estaba esperando a su hijo, todos opinaron, la abuelita sugería nombres, el abuelito igualmente. Cada uno estaba poniendo su opinión y como dicen algunas suegras: “No me quiero meter”. Pero a veces, aunque no nos queramos meter, opinamos al respecto. Y después de tanto escoger un nombre, resulta que ese nombre tan escogido ya no se usa, porque a la niña le llaman “La Chata”, y al niño “El gordo”, “el canche”. Por eso todos tenemos un nombre. Dale Carnegie dice que el nombre es el saludo más dulce para los oídos de una persona.

De solteros mi esposa Elsy y yo hablábamos de los hijos que íbamos a tener.
En ese entonces hicimos un arreglo: ella iba ponerle nombre a los hijos varones y yo a las hijas mujeres. Como pueden darse cuenta, no siempre salgo ganando, ahora no tengo ni chance de ponerles nombre a las nietas. Hay nombres que son muy impresionantes, recuerdo el caso que sonó en el país, el de una niña conocida como Toty, asesinada, masacrada por tres individuos a los que llamaban La Piña, La Cocha y el Chicoy. Los nombres que se ponen los delincuentes. Usted lee, ahora, por ejemplo, los nombres que se ponen los mareros, dan risa.

Ahora no se ponen nombres con tanto significado como en la antigüedad, ¿se recuerda de aquella señora que se llamaba Sara, que a los 90 años dio a luz? Cuando Dios le dijo que iba a quedar embarazada le dio risa y por eso le puso a su hijo Risa. Isaac, quiere decir risa.

Jesucristo nuestro Señor y Salvador, recibió en profecías su nombre. En el libro del profeta Isaías 9:6 se nos recuerda esos títulos mesiánicos proféticos del niño Cristo: Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. No sólo uno, sino varios nombres que también son títulos. Y  esos nombres auto revelan la persona, el carácter y propósito de ese niño Cristo para la humanidad. Por eso al conocer el nombre de una persona, ya nosotros nos imaginamos su carácter. Cada nombre tiene un carácter, una personalidad y por eso los nombres del niño Cristo, Jesús, tienen un significado muy importante. El primero que menciona el profeta Isaías es: Admirable consejero o Consejero admirable.

Ser consejero es una gran responsabilidad, porque la gente va actuar en parte de lo que usted le diga, aunque a veces se da el consejo y no lo siguen. Jesucristo es el mejor consejero y admirable que tenemos. Un proverbio céltico describe a nuestro Salvador como “Maravilla de maravillas y cada maravilla es verdad”. Se habla de las siete maravillas del mundo y se habla de las nuevas maravillas del mundo y hay cosas que a uno lo maravillan. A mí en lo personal me sigue maravillando cada vez que veo a un niño nuevo que nace. Quiero contarles que el Señor ya está respondiendo a mis oraciones y ya tengo a otra nuera embarazada. Y eso es bueno, que nuestra familia crezca como rebaño. Jesucristo es admirable, porque en gracia y en grandeza nos ha impresionado.

Él vino a salvarnos por gracia, gracia es un favor inmerecido. Dígale a quien tenga muy cerca: “Usted no merece ser salvo”, sobre todo si es su esposo. Pero ¿por qué es salvo?, por la gracia de Dios. La gracia de Dios es la que nos tiene salvos, hechos nuevas criaturas,  transformados. Él vino con la misión de gracia para llenar las necesidades más profundas de los corazones y vidas de los hombres. Él es admirable, es sorprendente en misericordia, misericordia es no dar el castigo que si se merece. La Biblia dice que la paga del pecado es muerte. Entonces nosotros merecemos la muerte, pero ¿por qué no la recibimos como castigo? Porque es misericordioso. Vino a darnos ese perdón de pecados, a transformar nuestra vida, a limpiarnos. Es admirable en paciencia y poder.

¿Hace cuánto el Señor está tratando de que usted se parezca a Él? ¿Se parece a Jesús? o ¿Se parece más al otro? A veces pareciera que en vez de ser hijos de Dios somos hijos del diablo por la forma en que hablamos, por la forma en la que nos conducimos, por la forma en la que operamos. Pero tenemos que admirar la paciencia y el poder del Señor, porque con infinita paciencia obra en el corazón y en la vida de aquellos que confían en Él para producir milagros de gracia.

Esta semana estaba en un convivio navideño del grupo de servidores que trabajan en Enlace, así se llama en nuestra congregación el grupo de personas que reciben a los nuevos convertidos y los conectan con la células, les toman datos y oran por ellos. Esa noche estaba dirigiendo la alabanza un gran siervo del Señor que se llama Fernando de León. Este joven creció en la zona 3 y un día llegó a la Fráter. Escuchó el mensaje del Evangelio, pasó al frente, recibió a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, los hermanos de Enlace lo recibieron y un médico que lo atendió en ese día le dice: Aparte de entregar su vida a Cristo, ¿tiene alguna petición? Sí, tengo un hijo  que está muy enfermo de los bronquios, Luego de preguntarle por las medicinas que le habían dado al pequeño, de las nebulizaciones y quien sabe tantas cosas, el médico le dice: ¿Oramos por el niño? A partir de ese día nunca más sufrió problemas bronquiales, ¿por qué? Porque Dios tiene poder y es admirable su paciencia y su poder.

En el primer servicio  me abordó Alma Ruiz, para contarme que el 29 de noviembre oré por ella, porque iban a operarla de un pólipo. Me hizo recordar algo que yo no recordaba, le dije al final de aquel día: “Señor cauteriza ese pólipo canceroso que han encontrado en el intestino de esta hija tuya”. La operaron el lunes siguiente y cuando la abrieron, los médicos encontraron que estaba cauterizado completamente. Los médicos estaban maravillados y se preguntaban cómo podía haber ocurrido eso. Ella les contó que el pastor de su iglesia había orado. Y el médico que es el subdirector de Cancerología, le dijo que lo invitara cuando diera su testimonio para reforzar que  verdaderamente admiró a los médicos, lo que encontraron ahí. Mi Cristo y su poder son admirables.

El amor de Dios para usted es maravilloso, es admirable nuestro Salvador y es admirable por lo que es. Podríamos preguntarnos ¿quién es este Jesucristo a quien le celebramos su nacimiento en diciembre? ¿Pensaremos que fue el único hombre bueno que vivió en la tierra? ¿Pensaremos que sólo fue un Maestro extraordinario que enseñó con autoridad, como nunca nadie lo había hecho antes? Sí. Las escrituras nos enseñan que Jesucristo fue excepcionalmente diferente de todas las demás personas, porque fue Dios antes de ser hombre. Jesucristo fue Dios hombre, fue el Dios eterno vestido en carne humana. En Juan 1:1dice: El verbo se hizo hombre.  En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Por eso es extraordinario y admirable, en Juan 14:9 Jesús le reclama a Felipe, le dice: – ¡Pero, Felipe! ¿Tanto tiempo llevo ya entre ustedes, y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo puedes decirme: ‘Muéstranos al Padre’?- Por eso  es admirable. Porque Jesús es Dios hecho hombre, vino a revelar la naturaleza y el carácter de Dios al hombre. Además fue el Dios eterno que vino para ser nuestro Salvador y darnos un ejemplo extraordinario por su conducta.

Veamos lo que dice Filipense 2:5-11: La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.  Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,  y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Él es el quien tiene ese Nombre sobre todo nombre: Admirable. Jesús no empezó a existir cuando nació y reposó en el pesebre, en Belén. Fue sólo el principio de la manifestación visible del eterno Dios que se vistió en carne humana, para sufrir la muerte en la cruz. Pablo habla de esta auto renunciación del Salvador, al que le fue dado Su gloria divina para que pudiera encarnarse. Por su muerte sacrificial estamos vivos.

Es admirable, por lo que ha dicho. La gente recuerda las palabras de los hombres notables, por ejemplo, se recuerdan mucho las palabras de Patrick Henry, quien siempre será reconocido por su dicho: “Dame libertad o dame muerte”. También se recuerdan las palabras del presidente estadounidense John F. Kennedy quien dijo: “No preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país”. Y ahora que ganó las elecciones Barack Hussein Obama Jr. se ha hecho memoria de nuevo las palabras de Martin Luther King, quien dijo una vez: “Yo tengo un sueño” Y el sueño era ver que sus hijos no fueran juzgados por el color de la piel, sino por el carácter de ser de su persona. Y en Guatemala se hizo conocida la palabra de Portillo: “Chicharrón con yuca”. Las del general Ríos Montt: “Usted papá, usted mamá”.

¿Cuantos recordamos con admiración las palabras que pronunció Cristo? Lea en el Evangelio los mensajes. Dijo: “El que quiera ser el mayor entre ustedes, deberá ser el servidor”. La regla de oro que Jesús enseño fue: “Traten a los demás de la manera como ustedes quieren ser tratados”. Jesús es admirable por lo que ha hecho. En Isaías 53: 5  Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.

Todos andábamos perdidos como ovejas, cada uno seguía su propio  camino, pero el Señor hizo recaer sobre Él la iniquidad de todos nosotros. ¿Quién va a dar la vida por salvar a otros? La tendencia es hacerse a un lado y que otros sufran sus consecuencias, pero Jesucristo vino y tomó nuestros pecados y sufrimientos. Los hizo suyos, los llevó al calvario, sufrió y murió sólo por nosotros. Eso hizo Jesús por la vida suya: morir en la cruz para que usted viva ahora sano, libre y próspero. Es admirable por lo que puede hacer por usted, todos estamos en deuda con otros que han continuado o continuarán rindiéndonos un servicio valioso. La mayoría estamos en deuda de gratitud con un ex maestro que nos dio estimulo, motivación y enseñanza. Estamos en deuda con un amigo que nos tendió la mano cuando más lo necesitábamos. Estamos en deuda con un médico que nos salvó en medio de una crisis de salud, de un familiar que nos ha ayudado o de un asesor bancario que nos dijo: Retire su dinero de tal banco, porque va para abajo. Todos estamos agradecidos.

Pero a Jesús le debemos una gratitud más grande que ha cualquiera, porque nos ha hecho nuevas criaturas. Él puede continuar rindiéndonos un beneficio valioso si nosotros lo permitimos.  Él puede perdonar a cada uno de nuestros pecados y limpiarnos de toda muestra maldad. Hace poco más de 30 años me senté a la mesa de un hombre de 45 años, estábamos en el Club de Oficiales de Guatemala. Ese era uno de los primeros contactos que tenía con este hombre. La mesa estaba llena de licor y él había sido un  bebedor por más de 30 años. En varias ocasiones hizo el intento de dejar el vicio, pero no pudo, su hogar estaba destruido de hecho, sólo faltaba un acto de derecho para la separación y el divorcio. Ahí sentado a la mesa empezamos a compartir cosas comunes entre ambos y eso inició una relación que llevó a este hombre a reconocer a Jesús como su Señor y Salvador personal. En el testimonio a su familia le decía que daba gracias a Dios por ella. Aunque acumuló una fortuna interesante, no dijo doy gracias a Dios por mis terrenos, por mis millones o por mis casas. Dio gracias a Dios por su familia y porque lo había liberado de ese vicio y otros más terribles. Falleció hace poco.

Me refiero a un hombre que llegó a ser anciano de la iglesia, el Dr. Edgar Willy Marroquín Aragón. Dios es admirable, tomó su vida, lo libró de los vicios y le dio una vida nueva, Este es el Dios en el que yo creo, el Dios que transforma vidas, que sana enfermos, que restaura familias, que protege a sus hijos, nuestro Señor Jesucristo. Y Él puede hacer lo mismo con usted, puede darle maravilloso regalo de la vida eterna, porque cuando usted muera podamos decir como dijo Jesús en la tumba de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida y el que en mí cree, aunque esté muerto vivirá. Pero usted tiene que abrir su corazón a Cristo y reconocerle como su Señor y Salvador. Él puede proveerlo de dirección y ayudarlo a enfrentar el futuro. La pregunta que le hago ¿Es ¿Jesús admirable para usted? Recuerde este salvador admirable es completamente Dios, perfectamente hombre y quiere traer la vida del mismo Dios a la vida suya, si usted se lo permite.

En Juan 10:10 leemos  El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. Y en Juan 1: 11-12: Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron.  Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. ¿Cuántos han creído en el nombre de Jesús y lo han recibido como su Señor y Salvador? Porque Él ha entrado en nosotros para salvarnos y hacernos hombres nuevos. Este Cristo admirable continuará su ministerio de misericordia en usted y por medio de usted, si usted está dispuesto. Nunca habrá un pecador culpable, a quien Dios no pueda perdonar por medio de su Hijo Jesucristo. No importa lo que usted haya hecho. Cristo está todavía diciendo “Vengan a mí los que están trabajados y cargados, yo los haré descansar”. El está listo para amarle y perdonarle.